Algo urgente e irrenunciable

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El Equipo de la Pastoral de la Juventud y Vocación Redentorista de España anunció una declaración inspirada en la Cumbre del Clima, COP25 Madrid 2019, con un llamamiento para tomar medidas concretas para poner en práctica las ideas de la carta encíclica del Papa Francisco Laudato Si’

DECLARACIÓN DEL EQUIPO DE PASTORAL JUVENIL Y VOCACIONAL
REDENTORISTA DE ESPAÑA CON MOTIVO DE LA CUMBRE DEL CLIMA – 2019

ALGO URGENTE E IRRENUNCIABLE

Cuidar el medio ambiente no es una opción que los cristianos podamos elegir o no. No es optativo. La Palabra de Dios no da margen a matices o preferencias cuando, en el relato de la creación del Génesis, Dios nos dice: “Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todos los animales de la tierra (…)” [Gn 1, 29 ss]. En esta entrega confiada del Creador hay una misión clara de cuidar y proteger su obra. De actuar como jardineros o cuidadores de todo lo viviente.

“Hemos crecido pensando que éramos propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla” señala el Papa Francisco en Laudato Si’ (LS) nº 2. En tiempos pasados se ha hecho una interpretación errónea de estos pasajes bíblicos que parecen dar al ser humano la autoridad de dominar y explotar (LS 67). Sin embargo, se olvida la petición real del texto al hombre: que domine su propia “animalidad”, que evite comportarse como guerrero violento que somete a la tierra y a los otros seres vivos (1).

Tenemos una convicción: “los progresos científicos más extraordinarios, las proezas técnicas más sorprendentes, el crecimiento económico más prodigioso, si no van acompañados por un auténtico progreso social y moral, se vuelven en definitiva contra el hombre” (LS 4). Dicho de otro modo: al progreso externo de nuestras sociedades le debe acompañar un progreso interno o ético. Un crecimiento interior en humanidad, sensibilidad, solidaridad y -para los que somos creyentes- un compromiso desde nuestra fe que nos invita a ello.

En el evangelio, Jesús anima a sus discípulos a construir la casa sobre roca (Mt 7, 24), en lugar de edificar sobre arena, que sin duda será más rápido, más cómodo y menos fatigoso; pero a la larga es un error. Creemos que demasiados cristianos en este asunto grave y urgente del cuidado del planeta y el cambio climático optan por “edificar sobre arena”, se justifican diciendo que “no podemos hacer nada” o que “no depende de ellos”.

Mirando además a nuestros santos redentoristas es fácil identificar en ellos la austeridad, la sencillez, el sacrificio y la entrega al prójimo como claves irrenunciables. Desde ellos obtenemos una nueva llamada de Dios a no permanecer indiferentes ante un mal que nos desafía a crecer en coherencia y en una vida íntegra. Es por todo ello por lo que, como Pastoral Juvenil Vocacional Redentorista, educadores de jóvenes, nos sumamos a la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral (LS 13) y animamos a más creyentes a hacerlo. A no quedarnos sólo en eslóganes y manifiestos hermosos, sino a asumir y apostar por otro estilo de vida (LS 203-208) que respete y cuide más la casa común. Por nuestra parte, nos comprometemos e invitamos a todos al compromiso de:

– Reducir el consumo. Vivir con un estilo de vida más sencillo, menos derrochón, que nos capacite para ser felices con menos y nos oriente a no poner nuestra felicidad en los bienes materiales como nos pide el Evangelio.
– Reutilizar objetos y bienes que aún pueden tener otro uso o aplicación. No convertirnos en personas que generan basura continuamente y consumir críticamente. Buscar la opción más ecológica y no siempre la más económica.
– Reciclar. Tomarnos la molestia de separar residuos y crear espacios limpios y sostenibles en los entornos en los que vivimos: casa, trabajo, facultad o instituto, parroquia o comunidad…
– Rezar. Para nosotros, creyentes, también la ecología es motivo de oración. Rezamos, a la vez que nos esforzamos, porque crezca la conciencia social y solidaria con la casa común. Que nadie se crea dueño y explotador sino que se sienta llamado por el creador a seguir cuidando su obra. El mandato de Jesús de amar a Dios y al prójimo (Mt 22,37-39) incluye al medio ambiente como el mayor de los prójimos que nos rodea y sustenta; gracias al que podemos vivir.

Equipo de PJVR redentorista de España
– 7 de diciembre de 2019 –


(1) E. SANZ GIMÉNEZ-RICO (ed.), Cuidar de la Tierra, cuidar de los pobres. Laudato si’ desde la teología y con la ciencia, Sal Terrae, Santander 2015, 54.

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