“Pro Familia, Ecclesia et Patria”
La mañana del sábado 27 de septiembre de 2025, el Salón San Alfonso lucía un poco diferente de lo habitual. Uno a uno, las sillas, cuidadosamente dispuestas, se fueron llenando de padres de familia. El ambiente era cálido, con una mezcla de curiosidad y entusiasmo que llenaba la sala. El evento se celebraba en la parroquia de San Alfonso Gonzaga, en Yakarta, Indonesia.
Ese día marcó un momento histórico: por primera vez, padres de familia católicos se reunieron en una sola comunidad. Estaban allí con un propósito simple pero profundo: compartir historias sobre sus vidas, sus roles y su vocación como padres, esposos y hombres de fe. El tema elegido transmitía un mensaje contundente: “Amigos entre sí, modelos a seguir para la familia, pilares sólidos de la Iglesia y testigos del amor de Cristo en la sociedad”.
La reunión comenzó con la celebración eucarística, presidida por el padre Willy Ngongo Pala, CSsR. La Misa sentó una base sólida, recordando a todos que todos los roles y desafíos de un padre están profundamente arraigados en el amor de Dios.
Después de la Misa, el evento continuó con una breve introducción del moderador, quien habló sobre la misión fundamental de los padres en la construcción de familias, el apoyo a la Iglesia y el testimonio de Cristo en la sociedad. Sus palabras allanaron el camino para que los padres redescubrieran y abrazaran su vocación.
Luego llegó la parte más esperada: compartir en pequeños grupos. Los padres se sentaron en círculo, intercambiando historias sobre sus vidas como padres, esposos y trabajadores. De vez en cuando, estallaban risas, momentos de silencio seguían a historias conmovedoras, y muchas experiencias los animaban. De estos intercambios, nació un nuevo sentido de hermandad: se dieron cuenta de que no caminaban solos.
Lo que hizo el evento aún más especial fue que fue facilitado por el joven equipo de liderazgo de la parroquia. Su presencia infundió nueva energía, conectó generaciones y destacó la belleza de la colaboración dentro de la Iglesia.
Un total de 79 padres asistieron a la reunión, una cifra impresionante para un evento que se celebraba por primera vez. Su presencia fue una clara señal de un sincero deseo de unirse y apoyarse mutuamente.
La reunión concluyó con algunos acuerdos importantes. Los padres decidieron mantener su comunión reuniéndose cada tres meses para orar y compartir. También se comprometieron a ser más activos en la liturgia parroquial, incluyendo la formación de un coro para las celebraciones eucarísticas semanales.
Y, por supuesto, como es tradición en nuestra comunidad, el día concluyó con un alegre almuerzo. La mesa se llenó de risas, historias y un profundo sentido de fraternidad.
Ese día nació una nueva comunidad: una comunidad de padres católicos que aspiran a ser amigos, modelos a seguir, pilares y testigos del amor de Cristo.
Fue un pequeño paso, pero lleno de gran esperanza para las familias, la Iglesia y la nación.
P. Willy Ng Pala, CSsR.







