EE.UU.: Coloquio sobre Migración en las Américas

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Un grupo de obispos, teólogos morales, especialistas en ética, investigadores y proveedores de servicios para migrantes y refugiados se reunió en la Universidad Ibero-Jesuita de Tijuana para el “Coloquio sobre Migración en las Américas” del 9 al 11 de octubre. La conferencia se presentó en colaboración con la Pontificia Comisión para América Latina.

El padre Ako Walker y yo representamos a los Redentoristas en el evento, y la Provincia de Denver patrocinó el transporte de los participantes al muro fronterizo para un servicio de oración como parte del coloquio. Como patrocinador, se me pidió que diera una breve declaración sobre nuestra nueva comunidad redentorista en Reynosa, México.

El obispo Eugenio Lira Rugarcia, de Matamoros, representó a la Conferencia del Episcopado Latinoamericano (CELAM). Agradeció a los Redentoristas por elegir establecer nuestra comunidad en Reynosa. Participaron varios obispos auxiliares, en representación de las diócesis de Washington, D.C., Monterrey y Tijuana. Participaron profesores de teología y ética del Boston College, la Universidad de Loyola Chicago, la Universidad de San Diego y universidades jesuitas de México, Chile y Argentina. Hubo representantes de ocho países.

Un momento destacado del coloquio fue la presencia de la Dra. Emilce Cuda, Secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina. Su discurso inaugural se centró en la enseñanza moral social de la Iglesia sobre la migración. Es una laica nombrada miembro de la Curia por el Papa Francisco y, como teóloga moral, es fundadora de las iniciativas internacionales de San Alfonso y los Redentoristas en el ministerio migratorio.

Diez días antes del evento, me pidieron que diera una presentación de 20 minutos sobre el acompañamiento a migrantes e inmigrantes en sus dificultades en los Estados Unidos hoy en día. Me sentí honrada y acepté la invitación con cierta inquietud. En mi charla, hice hincapié en la posibilidad de ofrecer retiros, apoyo y atención espiritual a los cuidadores en los servicios para migrantes. Reconocer el estrés y el desánimo de los cuidadores en el ministerio migratorio fue una parte importante de la revisión al final del programa.

Después del coloquio, varios participantes nos acompañaron, al Hno. Ako y a mi, en el viaje a San Luis Río Colorado, en la Diócesis de Mexicali, para participar en la firma de la Declaración y Misa del Encuentro Binacional por obispos de Estados Unidos y México.

Los participantes en la misa representaban a 25 estados de Estados Unidos y a muchos estados de México. Fue un privilegio y un honor estar entre los líderes católicos de Norteamérica y Sudamérica en el ministerio migratorio.

(Cortesia: denverlink 10.24.25)