El Padre General envía un mensaje de solidaridad a la Provincia Andina-Caribeña
La comunidad redentorista en Venezuela continúa evaluando los efectos del fuerte terremoto que sacudió el país. En diálogo con la Oficina de la Secretaría General, el P. Gonzalo Becerra, C.Ss.R., informó que todos los cohermanos se encuentran a salvo. Aunque la casa y el templo de Caracas sufrieron importantes daños materiales, en la comunidad de Valencia también se reportaron afectaciones estructurales en el templo parroquial que deberán ser evaluadas por las autoridades competentes. Hasta el momento, no se registran víctimas entre los miembros de la comunidad redentorista.
Mientras que las comunidades de San Cristóbal, Mérida y Barquisimeto y no registraron afectaciones significativas, en Caracas el sismo provocó el colapso de los barandales de la platabanda de la casa redentorista y daños en la iglesia, especialmente en los vitrales y en una de sus torres. Aunque la estructura principal permanece estable, será necesaria una inspección técnica antes de reabrir el templo al culto.
Uno de los problemas más urgentes es la falta de agua potable. La caída de los escombros destruyó el sistema de bombeo y las tuberías principales, por lo que la comunidad depende temporalmente de un tanque auxiliar. Los servicios de electricidad, telefonía y gas ya fueron restablecidos.
El panorama en Caracas continúa siendo preocupante. A pocas cuadras de la parroquia colapsó un edificio residencial y en distintos sectores de la ciudad se reportan daños estructurales, mientras que en La Guaira las autoridades atienden una situación especialmente crítica por el derrumbe de varias edificaciones.
Pese a las constantes réplicas, el P. Gonzalo Becerra transmitió un mensaje de tranquilidad: “En principio estamos bien, gracias a Dios”, agradeciendo las oraciones y muestras de cercanía recibidas por la comunidad redentorista.
Ante esta situación, el Superior General, P. Rogério Gomes, C.Ss.R., envió un mensaje de solidaridad al P. Mauricio Monroy, Superior Provincial de la Provincia Andino Caribeña, expresando la cercanía del Gobierno General con los cohermanos y con todo el pueblo venezolano.
En su carta, el Superior General aseguró que ha orado para que Nuestra Madre del Perpetuo Socorro proteja a las familias afectadas, fortalezca a quienes han perdido seres queridos o bienes materiales y renueve la esperanza del pueblo venezolano. Asimismo, dio gracias porque los misioneros redentoristas se encuentran bien y destacó que permanecen al lado del pueblo, compartiendo sus sufrimientos y sosteniendo su esperanza como signo del amor redentor de Cristo.
Mientras continúan las labores de evaluación y recuperación, la familia redentorista permanece unida en la oración por las víctimas, por quienes trabajan en las tareas de rescate y por todas las comunidades afectadas, confiando en que la esperanza y la solidaridad ayudarán a reconstruir la vida de quienes hoy atraviesan esta difícil prueba.
P. Edward Chacón, C.Ss.R.
Iloilo, Filipinas, 25 de junio de 2026
P. Mauricio Monroy, C.Ss.R
Superior Provincial de la Provincia Andino Caribeña
Querido P. Mauricio:
Por medio de usted deseo hacer llegar, en nombre del Gobierno General y en el mío propio, nuestra cercanía y solidaridad a todos los cohermanos de la Provincia Andino Caribeña y, de manera muy especial, al querido pueblo venezolano, que ha soportado con admirable fortaleza tantos años de sufrimiento y que hoy vuelve a enfrentar una nueva catástrofe.
Desde la Iglesia de San Clemente y Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, en Iloilo, he elevado una oración para que Nuestra Madre del Perpetuo Socorro extienda su manto protector sobre todos, fortalezca a las familias afectadas, consuele a quienes han perdido a sus seres queridos o sus bienes y renueve la esperanza de todo el pueblo venezolano.
Hasta donde tengo conocimiento, varias de nuestras comunidades han sufrido daños materiales. Doy gracias a Dios porque nuestros cohermanos se encuentran bien. Ellos permanecen al lado del pueblo, compartiendo sus sufrimientos, sosteniendo su esperanza y sirviendo con generosidad, como María, que permaneció de pie junto a la cruz de Jesús (cf. Jn 19,25). Su presencia en medio del pueblo es un signo vivo del amor redentor de Cristo, que nunca abandona a quienes atraviesan la prueba.
Que Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, san Alfonso, san Gerardo, san Clemente y todos nuestros santos, mártires y beatos intercedan por Venezuela, protejan a nuestros cohermanos y fortalezcan a todos aquellos que, con espíritu de servicio, trabajan incansablemente para aliviar el sufrimiento de los más afectados y reconstruir la esperanza.
Fraternalmente,
P. Rogério Gomes, CSsR
Superior General










