Veinte redentoristas de trece países se han reunido en Roma para iniciar el Curso de Espiritualidad Redentorista. Durante la primera semana han recorrido los lugares alfonsianos de la Ciudad Eterna y han profundizado en la historia, la teología moral y las Constituciones de la Congregación, antes de trasladarse a Ciorani.
Un comienzo en Casa San Alfonso
Con gran ilusión nos hemos reunido veinte redentoristas en la Casa San Alfonso de Roma, procedentes de Brasil, Argentina, Chile, Paraguay, Haití, México, Venezuela, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Perú y España. Venimos a experimentar y a vivir los orígenes de nuestra Congregación, para renovar la ilusión de nuestra vocación religiosa dentro de una comunidad apostólica y misionera.
El 7 de septiembre comenzamos el curso con una presentación general a cargo de su director, el P. Krzysztof Dworak. Los PP. Inácio y Wagner nos dieron a conocer el Instituto Histórico, la Biblioteca y el Archivo General de la Congregación, donde hemos podido contemplar el diario de san Alfonso y otros escritos originales de nuestro Fundador. Por la tarde salimos con el P. Cristian para visitar los lugares alfonsianos de Roma: el Quirinal, antigua residencia de los Papas, donde se presentó la Regla; el lugar donde se alojó san Alfonso; y la iglesia de Santa Maria sopra Minerva, donde fue consagrado obispo. La Eucaristía de la tarde fue presidida por el P. Gerardo Hernandez, Consultor General.
La apertura oficial: una peregrinación a los orígenes
El día 8, el director del curso nos ofreció un recorrido histórico por la espiritualidad cristiana, completado por la tarde con la experiencia espiritual en los diversos libros de la Sagrada Escritura. A media mañana tuvo lugar la inauguración oficial del Curso, con la Eucaristía presidida por nuestro querido P. Rogério Gomes, Superior General. Nos animó a vivir estas tres semanas como una experiencia de “peregrinación” hacia nuestros orígenes, dejándonos seducir por la llamada a esta vocación apostólica y misionera. Hemos de llevar a nuestras comunidades esa fuerza recuperada al “tocar” la riqueza de nuestra fundación, caminando por los mismos lugares por donde anduvo san Alfonso y reviviendo las experiencias fundantes de nuestro Instituto misionero.

Con el Papa, en el Dicasterio y en las catacumbas
El miércoles tuvimos el honor de estar presentes en la plaza de San Pedro para participar en la Audiencia General del Papa León XIV. Al terminar visitamos el Dicasterio para la Vida Consagrada, guiados por el P. José, que allí trabaja, al igual que el P. Richard. Por la tarde, el P. José Carlos, nuestro Procurador General, nos presentó la historia de nuestras Constituciones, y el P. Inácio presidió la Eucaristía.
El día 10 visitamos las catacumbas de San Calixto, donde celebramos la santa Misa, y después la basílica de San Juan de Letrán. Por la tarde, el P. Inácio nos explicó de forma muy didáctica la realidad de los siglos cercanos a la vida de san Alfonso, centrándose en el Reino de Nápoles. Más tarde, el P. Agustín, Secretario de la Academia Alfonsiana, nos presentó la realidad de dicha Academia y su vinculación con la Universidad Lateranense.
Los Hermanos, la moral alfonsiana y la memoria de la Beata
El día 11, el Hermano Larry Luján, Consultor General, nos presentó la historia de los Hermanos dentro de nuestra Congregación. Por la tarde, el P. Maikel Dalbem, profesor de la Academia, nos expuso lo esencial de la teología moral alfonsiana, recordándonos que la La práctica de amar a Jesucristo es una verdadera moral cristiana de la caridad. Educado en el rigorismo, Alfonso supo convertirse a la benignidad de Dios y entender la moral como respuesta al amor divino manifestado en Cristo.
A las 18:30 nos unimos a la Eucaristía de toda la comunidad en memoria de la Beata María Celeste Crostarosa, que nos condujo a los primeros pasos de nuestra identidad redentorista, teniendo presente la rama femenina de este carisma fundacional.
De Santa Águeda de los Godos a Ciorani
El sábado 12 partimos hacia Ciorani, que será nuestra casa durante las dos próximas semanas. En el camino visitamos la hermosa ciudad de Santa Águeda de los Godos (Sant’Agata de’ Goti), donde san Alfonso fue obispo durante trece años. Tras la visita a la catedral, hemos podido ver en el Museo Diocesano su habitación y comprobar cuánto perdura su presencia en el cariño de sus diocesanos. Sobresalió entre los demás obispos por su gran cercanía al pueblo: visitó todas las parroquias y renovó una diócesis conocida como “descuidada” debido al desorden en la vida de los clérigos y por la escasa formación de sus gentes. En ese período escribió buena parte de sus más de cien obras. Su memoria llega hasta nuestros días, con la dedicación oficial de la plaza en su honor y una hermosa estatua del santo obispo.
Después llegamos al monasterio de nuestras Hermanas redentoristas y celebramos con ellas la Eucaristía. Al terminar nos invitaron a comer: nos presentamos compartiendo nuestra vida y nuestros diversos ministerios. Por fin llegamos a Ciorani, donde fuimos estupendamente recibidos por el P. Laureano, Rector de la casa, quien al día siguiente nos explicó lo más importante de la “Casa Madre”, la primera casa propia de la Congregación.
P. Manolo Redondo Moreno — Ciorani, 13 de septiembre de 2026





