{"id":1390,"date":"2015-04-26T06:42:11","date_gmt":"2015-04-26T06:42:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=1390"},"modified":"2016-04-26T06:42:41","modified_gmt":"2016-04-26T06:42:41","slug":"llamados-a-dar-la-vida-por-la-abundante-redencion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2015\/04\/llamados-a-dar-la-vida-por-la-abundante-redencion\/","title":{"rendered":"Llamados a dar la vida por la abundante Redenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\"><\/h3>\n<p><strong><em> Communicanda<\/em> 1<br \/>\n<\/strong>Prot. N\u00b0 0000 110\/04<br \/>\nRoma, 8 de abril de 2004<br \/>\nJueves, In <em>coena Domini<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Queridos cohermanos,<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">A todos ustedes, llamados juntamente con nosotros a dar la vida por la abundante redenci\u00f3n, nuestro saludo m\u00e1s cordial.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Han transcurrido ya m\u00e1s de cinco meses desde la clausura del XXIII Cap\u00edtulo General y, con esta <em>Communicanda,<\/em> queremos tratar dos puntos importantes que el Cap\u00edtulo fij\u00f3, confiando su ejecuci\u00f3n al Consejo General y a las dem\u00e1s estructuras del gobierno de la Congregaci\u00f3n: en primer lugar, el tema para el sexenio y, en segundo, el proceso de reestructuraci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n. Es nuestro prop\u00f3sito que a los dem\u00e1s temas que exigen un compromiso y que fueron propuestos por el Cap\u00edtulo, como el de la <em>Redenci\u00f3n<\/em><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn1\" name=\"_ednref1\">1<\/a>, se les dediquen a lo largo del sexenio otras <em>Communicanda.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Como recordaba en la carta dirigida a la Congregaci\u00f3n el pasado 2 de febrero, \u201c<em>Dar nuestra vida por la abundante redenci\u00f3n<\/em> es un llamamiento a la conversi\u00f3n, una invitaci\u00f3n a que cada uno de nosotros cambie su modo de pensar sobre Dios y nuestras vidas, a la vez que consideramos c\u00f3mo las estructuras de nuestra Congregaci\u00f3n han de transformarse, para que los redentoristas sean m\u00e1s fieles, creativos y audaces en la realizaci\u00f3n de la misi\u00f3n que les ha sido encomendada.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn2\" name=\"_ednref2\">2<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El nexo entre \u201cdar la vida\u201d y la transformaci\u00f3n de las estructuras<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn3\" name=\"_ednref3\">3<\/a> puede parecer a muchos forzado, tal vez arbitrario. La primera y la segunda parte del texto, antes citado, s\u00f3lo tienen en com\u00fan la urgencia de cambiar nuestro modo de pensar sobre Dios y sobre nuestra vida, por una parte, y sobre las estructuras, por otra. El Cap\u00edtulo General, por su parte, no dijo mucho para avalar este nexo que, sin embargo, tiene, a nuestro parecer, dos s\u00f3lidos motivos para fundamentarse:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8211; de una parte, el camino recorrido por la Congregaci\u00f3n en el post-concilio que \u00faltimamente ha impulsado a los Redentoristas a preguntarse honestamente qu\u00e9 puesto hab\u00edan reservado a Cristo en sus vidas. La llamada a dar la vida quiere que el tema de la espiritualidad alcance posteriores consecuencias poniendo <em>en<\/em> discusi\u00f3n la totalidad de nuestra dedicaci\u00f3n a la misi\u00f3n y, por tanto, tambi\u00e9n las estructuras <em>en<\/em> las cuales y <em>mediante<\/em> las cuales la realizamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8211; por otra parte, observamos la extrema rapidez con que cambia el mundo y c\u00f3mo nuestras estructuras se esfuerzan por ir al ritmo de este cambio. Si las estructuras que la Congregaci\u00f3n se dio en \u00e9pocas anteriores de nuestra historia estuvieron al servicio de la realizaci\u00f3n de su misi\u00f3n, hoy, ante un mundo que cambia, tenemos que ver hasta qu\u00e9 punto dichas estructuras conservan su raz\u00f3n de ser. \u201cDar la vida por la Redenci\u00f3n\u201d no puede limitarse a un acto de espiritualidad personal, sino que debe tener en cuenta los desaf\u00edos que el mundo de hoy nos presenta.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>A la luz de estos motivos queremos hacer otras dos puntualizaciones:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8211; al conectar el \u201cdar la vida\u201d con el cambio de estructuras, no partimos de cero. Ya los \u00faltimos Cap\u00edtulos Generales trataron algunos de los temas espirituales se\u00f1alados en esta <em>Communicanda <\/em>y se cuestionaron sobre la validez de nuestras estructuras. Todo esto lo consideramos como parte de nuestra memoria hist\u00f3rica y como un impulso posterior a cambiar para arribar, justamente, al camino hasta aqu\u00ed ya recorrido;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8211; la intenci\u00f3n de esta <em>Communicanda<\/em> es, sobre todo, la de animar, poniendo en marcha una reflexi\u00f3n. Por ejemplo, los temas sobre espiritualidad y misi\u00f3n trazados tanto en la primera como en la segunda parte no son abordados con inter\u00e9s dogm\u00e1tico, ni tratados de modo exhaustivo; s\u00f3lo intentan preparar la reflexi\u00f3n sobre las estructuras y, a partir de la misma, poner en marcha en la Congregaci\u00f3n un gradual proceso de transformaci\u00f3n. Con este fin, a la tercera parte se le da un mayor desarrollo en este texto y se la considera como la aportaci\u00f3n espec\u00edfica que esta Communicanda quiere ofrecer a la misi\u00f3n redentorista hoy.<\/p>\n<p><strong>I.DAR LA VIDA HOY<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Un tema audaz<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Ciertamente que no es f\u00e1cil el tema que el Cap\u00edtulo General nos ha confiado a todos para los pr\u00f3ximos seis a\u00f1os. <em>Dar la vida por la abundante redenci\u00f3n <\/em>es un programa ambicioso y contracorriente, que no va en l\u00ednea con la tendencia, tan difundida hoy d\u00eda, que mira con suspicacia a quien se da por completo y sin reservas<em>.<\/em><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cuando resulta tan dif\u00edcil comprometerse hoy con cualquiera vocaci\u00f3n a tiempo pleno y de modo definitivo, el Cap\u00edtulo nos insta a dar la vida, algo que no puede ser sino \u201cpara siempre\u201d. Cuando muchos ven en el uso de la libertad personal sin normas un criterio para decir si una vida est\u00e1 lograda, el Cap\u00edtulo nos invita a hacer de nuestra existencia un don. En un tiempo en el que la salvaci\u00f3n corre el riesgo de pasar de ser <em>locus theologicus<\/em> a tema de econom\u00eda y pol\u00edtica, el Cap\u00edtulo propone, una vez m\u00e1s, la abundante redenci\u00f3n como algo por lo que merece la pena gastar la propia existencia.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Si \u2013 como ya hemos supuesto \u2013 \u201cdar la vida\u201d cuestiona las propias estructuras con las que realizamos nuestra misi\u00f3n, la opci\u00f3n del Cap\u00edtulo se nos muestra, tambi\u00e9n en este caso, como una audaz respuesta a los retos de nuestro tiempo. Constatamos cada vez m\u00e1s que el nuestro es un mundo globalizado en el que los problemas de una regi\u00f3n repercuten inmediatamente en las otras, y en el que se corre el peligro de que una cultura llegue a ser hegem\u00f3nica frente a las dem\u00e1s (pensemos s\u00f3lo en el uso de Internet). Este mundo en el que la comunicaci\u00f3n y la rapidez de los desplazamientos est\u00e1n en la base de una nueva antropolog\u00eda, donde las migraciones de masas y etnias dejan entrever escenarios nuevos de coexistencia y de enfrentamiento cultural, es para el Cap\u00edtulo un reto que nos lleva a replantear nuestras estructuras y a transportarlas a los nuevos desaf\u00edos de la misi\u00f3n. En un tiempo en el que el desplome de las ideolog\u00edas deja a los pobres cada vez menos esperanzas de lograr un futuro mejor, a la vez que crea una diferencia m\u00e1s clara entre ellos y los ricos, en una \u00e9poca en la que la explotaci\u00f3n de la mano de obra en los pa\u00edses pobres en favor de las multinacionales de las naciones m\u00e1s ricas alcanza dimensiones escandalosas, el Cap\u00edtulo nos insta a todos a tomar partido y a dar la vida por los m\u00e1s abandonados.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 misi\u00f3n justifica estructuras nuevas?<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li style=\"text-align: justify;\">En un mundo que cambia tan r\u00e1pidamente, a muchos de nosotros se nos habr\u00e1 ocurrido preguntarnos si la misi\u00f3n redentorista conserva a\u00fan el sentido profundo que la justifique al servicio de la verdadera redenci\u00f3n del hombre y, sobre todo, si tiene perspectivas de futuro. A veces nos asalta la duda de si la intuici\u00f3n espiritual, misionera y teol\u00f3gico-moral de san Alfonso, con toda la tradici\u00f3n que surgi\u00f3 de ella, goza a\u00fan en este mundo del derecho de ciudadan\u00eda. Somos muy conscientes de que todo depende de la respuesta a estas preguntas, desde la pastoral vocacional a la formaci\u00f3n que les damos a nuestros j\u00f3venes, desde la predicaci\u00f3n misionera a los proyectos de ayuda social y, por \u00faltimo, desde nuestro compromiso con la justicia y la paz a la asistencia que prestamos a nuestros ancianos. S\u00f3lo una convincente y positiva respuesta a estas preguntas puede justificar el consiguiente cambio de nuestras estructuras, con el penoso trabajo que ello comporta.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Muchos podr\u00edan esperar de nosotros una respuesta exhaustiva pero \u00e9ste no es el principal objeto de esta <em>Communicanda<\/em>. Otros querr\u00edan encontrar en ella una declaraci\u00f3n de un optimismo ciego. Somos muy conscientes de que a\u00fan estamos viviendo todos una etapa de b\u00fasqueda, de penoso \u00e9xodo, frecuentemente \u00e1rido, en el que se hace dif\u00edcil perfilar un futuro cre\u00edble para nuestra misi\u00f3n, tanto para la propia vida religiosa como para la misma Iglesia. A pesar de todo, debemos se\u00f1alar de nuevo en estas p\u00e1ginas, siquiera sea brevemente, algunos trazos de la b\u00fasqueda que debe continuarse en todo, ya sea por parte de nuestros te\u00f3logos, como por los cohermanos dedicados m\u00e1s directamente a la pastoral. En realidad, m\u00e1s que trazos, lo que nos parece entrever son surcos sobre los que dichos trazos deber\u00edan recalcarse. Son los espacios vac\u00edos creados por las contradicciones del mundo que despu\u00e9s constituyen nuestras propias contradicciones; son dicotom\u00edas que, en todo caso, elevan al cielo un grito de salvaci\u00f3n al que habr\u00e1 que responder.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pensemos, por ejemplo, en el espacio cada vez m\u00e1s amplio que van conquistando hoy los derechos del individuo. \u00bfEs posible imaginar \u2013 y hasta cu\u00e1ndo \u2013 un mundo parecido? \u00bfEn qu\u00e9 medida estos derechos individuales amenazan con erosionar progresivamente el terreno propio de la solidaridad, \u00fanica realidad que puede hacer que se espere en el futuro?<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el consumo y el placer \u2013 sobre todo en los pa\u00edses m\u00e1s ricos \u2013 son los que dictan la \u00fanica raz\u00f3n de vida, hay que preguntarse si existe todav\u00eda espacio para la piedad en el coraz\u00f3n del hombre de nuestro tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos, despu\u00e9s, en el terreno moral donde, debido a un malentendido derecho a la libertad personal, el sentido de culpa casi ha desaparecido por completo. A pesar de esto, cuando est\u00e1 en juego el bien com\u00fan, emerge pujante una necesidad de \u00e9tica, de correcci\u00f3n pol\u00edtica y de transparencia en los intereses. \u00bfC\u00f3mo conciliar la libertad individual y la salvaguardia del bien com\u00fan? Y ante el pecado consumado y denunciado, \u00bfen qu\u00e9 medida se es capaz de misericordia, qu\u00e9 grado de confianza se le concede al pecador y a su redenci\u00f3n? Y cuando se otorga el perd\u00f3n y la posibilidad de recuperarse, \u00bfno se lo ve como un atajo para la impunidad?<\/p>\n<ol start=\"12\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Echemos una mirada tambi\u00e9n al tablero de operaciones del mundo de hoy y al hecho de que actualmente se deba convivir con el constante temor al terrorismo \u00bfC\u00f3mo conjugar la poderosa necesidad de paz, por una parte, con el derecho a la justicia, por otra?<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si pasamos al campo de la comunicaci\u00f3n, tambi\u00e9n aqu\u00ed proliferan las contradicciones. A medida que abundan los mass media, \u00bfno es el compartir profundo lo que frecuentemente falta, dando paso \u2013 en muchos casos \u2013 a una comunicaci\u00f3n pobre y fr\u00eda? Adem\u00e1s, \u00bfcu\u00e1ntas existencias solitarias y problem\u00e1ticas no se esconden tras el uso de un chat, de una red, de unos celulares? M\u00e1s all\u00e1 de este culto a la comunicaci\u00f3n, lo que entrevemos, \u00bfno es la necesidad de un amor m\u00e1s grande, capaz de dar sentido a todo lo que existe? \u00bfNo nos lleva todo esto a anunciar de una forma nueva al Dios amor, m\u00e1s all\u00e1 de los temores con que la gente se le acerca y de las falsas im\u00e1genes que frecuentemente se le atribuyen?<\/p>\n<p><strong><em>Cristo Redentor, \u00fanica respuesta a las muchas preguntas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Somos conscientes de haber planteado simplemente preguntas, porque sabemos que las respuestas s\u00f3lo son f\u00e1ciles de hallar en Cristo. Sabemos tambi\u00e9n que, demasiado frecuentemente, no logramos descifrar ni las preguntas ni las respuestas. Las primeras, a causa de la rapidez del cambio instant\u00e1neo; las segundas, tal vez por nuestra falta de fe. Pero sabemos tambi\u00e9n que s\u00f3lo Cristo \u201cmanifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocaci\u00f3n\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn4\" name=\"_ednref4\">4<\/a>.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de nuestra misi\u00f3n de hoy y de ma\u00f1ana, todav\u00eda \u00c9l, Cristo, no deja de ser la huella sobre la que debemos caminar; m\u00e1s a\u00fan, el Camino obligado y necesario. Prescindir de \u00e9l, escatimarle nuestra vida al servicio de la Redenci\u00f3n, es una traici\u00f3n perpetrada al propio hombre de hoy. De esto, efectivamente, debemos caer en la cuenta: de que es la propia vocaci\u00f3n del hombre, su c\u00f3digo gen\u00e9tico, la imagen y semejanza a la que fue ideado, lo que est\u00e1 expuesto a una seria amenaza; y, ante esta amenaza, nuestra misi\u00f3n encuentra su raz\u00f3n de ser hoy y sus perspectivas para ma\u00f1ana. Precisamente, frente a los escenarios de hoy, nuestra misi\u00f3n encuentra una urgencia m\u00e1s fuerte y, con ella, el derecho de invitar los j\u00f3venes y laicos a compartir nuestra propia vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong> II.DEJARNOS SEDUCIR POR EL AMOR DE DIOS EN CRISTO<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Tener en cuenta nuestro camino m\u00e1s reciente<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"15\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Las \u00faltimas d\u00e9cadas han sido para toda la Congregaci\u00f3n una oportunidad para revisar y profundizar el propio carisma. Mucho se ha dicho acerca de los fundamentos b\u00edblicos y de la riqueza teol\u00f3gica de la <em>copiosa redemptio.<\/em> Textos m\u00e1s o menos voluminosos, art\u00edculos de revistas hist\u00f3ricas y teol\u00f3gicas, tesis de doctorado y de licenciatura se han dedicado a lo espec\u00edfico de nuestra misi\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Consideramos todo este camino como fundamento de nuestra identidad. No pretendemos resumirlo en este lugar, ni mucho menos someterlo a discusi\u00f3n, a\u00fan considerando algunas divergencias de lectura que todav\u00eda se suscitan entre nuestros estudiosos. De todo este trabajo, tal vez deba hacerse un balance o una s\u00edntesis, pero tampoco sobre esto queremos detenernos aqu\u00ed m\u00e1s de lo necesario.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pero justamente las \u00faltimas etapas de nuestro camino imponen a nuestra consideraci\u00f3n un punto del que no podemos prescindir y que, a nuestro entender \u2013 como ya hemos recordado al principio de esta <em>Communicanda<\/em> \u2013 tiene que inspirar la propia reestructuraci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n. Ya el Cap\u00edtulo General de 1997 nos invit\u00f3 a examinar \u201cla forma como nutrimos y expresamos nuestra relaci\u00f3n de fe con Jes\u00fas.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn5\" name=\"_ednref5\">5<\/a> Por su parte, la carta dirigida a la Congregaci\u00f3n al principio de este sexenio subrayaba que \u201ctenemos que dejarnos seducir una y otra vez por la inmensidad del amor salv\u00edfico de Dios que se nos da en Jesucristo, el Redentor.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn6\" name=\"_ednref6\">6<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, si \u201cJesucristo es el mismo ayer y hoy, y lo ser\u00e1 siempre\u201d (Heb 13,8), lo que cambia es nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l, las \u201cideas\u201d que nos hayamos hecho de Dios y, por consiguiente, de nuestra propia vida,<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn7\" name=\"_ednref7\">7<\/a> y cuyo examen est\u00e1 en la base de toda transformaci\u00f3n, aunque se trate de nuestras propias estructuras.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta crucial es: \u00bfHasta qu\u00e9 punto buscamos el rostro de Cristo? \u00bfQu\u00e9 idea nos hemos hecho de \u00c9l? \u00bfHemos tratado, quiz\u00e1, de comprenderlo? \u00bfConvivimos con \u00c9l como con un egregio desconocido, o \u2013 en el mejor de los casos \u2013 seg\u00fan im\u00e1genes forjadas por otros?<\/p>\n<p><strong><em>La tarea de descubrir el rostro de Cristo en nuestro itinerario<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"19\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n Alfonso de Liguori tuvo que revisar m\u00e1s de una vez sus ideas sobre Cristo y modificar su relaci\u00f3n con \u00c9l. Su formaci\u00f3n juvenil lo vio acomodarse a las ideas religiosas de su \u00e9poca: por una parte, un Dios como juez severo y, por otra, un Cristo m\u00e1s cercano al hombre. Era Cristo quien reconciliaba a la humanidad con Dios y apaciguaba su enojo gracias a su sufrimiento expiatorio, el mismo Cristo descarnado que vemos en la tela pintada por Alfonso en 1719.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del 1723, a\u00f1o que se\u00f1ala su \u201cconversi\u00f3n\u201d, Alfonso empieza a percibir su vida como una llamada al amor y, por tanto, como llamada al don de s\u00ed mismo. Comienza a descubrir la importancia del coraz\u00f3n en su relaci\u00f3n con Cristo, y luego \u2013 sobre todo como consecuencia de las primeras experiencias pastorales y misioneras \u2013 el papel de la esperanza y de la alegr\u00eda. M\u00e1s tarde, cuando, tras mil consultas y en medio de lacerantes dudas, se decide por la fundaci\u00f3n de nuestro Instituto, una sola cosa le queda clara: debe \u201chacer de la ciudad de N\u00e1poles un sacrificio total a Jesucristo.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn8\" name=\"_ednref8\">8<\/a> Pero su itinerario espiritual no termina en las monta\u00f1as de Scala. Quedan a\u00fan las misiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s vendr\u00e1 la ense\u00f1anza de la teolog\u00eda moral a sus estudiantes, la redacci\u00f3n de obras como las <em>Visitas al Sant\u00edsimo Sacramento<\/em> (1745) y la <em>Pr\u00e1ctica del Amor a Jesucristo<\/em> (1768), que lo llevar\u00e1n a una s\u00edntesis cristol\u00f3gica madura y b\u00edblicamente fundamentada. Una s\u00edntesis que puede definirse as\u00ed: el amor del Padre encuentra su m\u00e1xima expresi\u00f3n en darnos a su Hijo, fiel imagen del Dios amor. Y son los misterios de la encarnaci\u00f3n, del nacimiento, de la pasi\u00f3n, la muerte y la eucarist\u00eda los pasos obligados para entender la infinita ternura de Dios, a pesar de no oscurecer del todo otros rasgos del rostro de Cristo comunes a la teolog\u00eda de su tiempo, como el de la v\u00edctima propiciatoria.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"20\">\n<li>Todo esto puede parecernos incontrovertido y logrado ya en el plano teol\u00f3gico y que forma parte del conocimiento que tenemos de nuestro fundador. Es dif\u00edcil imaginar el recorrido hist\u00f3rico, existencial y espiritual que Alfonso llev\u00f3 durante su larga vida. Ante el Cristo que va descubriendo de forma siempre nueva, no se coloca la actitud de te\u00f3logo te\u00f3rico. Su objetivo es, sobre todo, pastoral. Escucha, lee, recoge textos, reflexiona y reza a aquel que va descubriendo. En todo tiende a llevar <em>este<\/em> Cristo que va descubriendo a los que m\u00e1s lo necesitan; a los abandonados, a los excluidos de los c\u00edrculos teol\u00f3gicos, de las tertulias de los eruditos, de la normal atenci\u00f3n pastoral garantizada por la Iglesia, de la docta predicaci\u00f3n. Y, ante todo, comparte este mismo Cristo con su comunidad redentorista porque la comunidad es el primer signo de la abundante redenci\u00f3n; la comunidad es el lugar al que los pobres pueden acudir libremente para beber de este descubrimiento.<\/li>\n<li>No es casual que el Cap\u00edtulo General haya querido que la Congregaci\u00f3n viviera el tema de Dar la vida por la abundante redenci\u00f3n en continuidad con el de la espiritualidad del anterior sexenio.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn9\" name=\"_ednref9\">9<\/a> Tampoco es fortuito que \u2013 adem\u00e1s de la reestructuraci\u00f3n \u2013 fuera la profesi\u00f3n religiosa y nuestro modo de vivirla hoy<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn10\" name=\"_ednref10\">10<\/a> la otra gran preocupaci\u00f3n del Cap\u00edtulo. Alguno podr\u00eda a\u00f1adir la solidaridad, pero a nuestro entender \u2013 madurado con la lectura de los propios documentos del Cap\u00edtulo General \u2013 la solidaridad representa, m\u00e1s que una preocupaci\u00f3n final en s\u00ed misma, una de las dimensiones y de las razones que deber\u00edan llevar a la Congregaci\u00f3n a la reestructuraci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profesi\u00f3n religiosa es otro tema sobre el que esperamos volver en el trascurso del sexenio, con la colaboraci\u00f3n del Centro de espiritualidad redentorista. El tema que queremos desarrollar aqu\u00ed, sin embargo, es el de la reestructuraci\u00f3n, un proceso que todo congregado debe compartir haci\u00e9ndolo surgir de su renovada relaci\u00f3n con Cristo y de su continuo interrogarse \u00bfC\u00f3mo dar hoy la vida por la abundante redenci\u00f3n?<\/p>\n<p><strong>III.\u00a0 LA REESTRUCTURACI\u00d3N AL SERVICIO DE LA MISI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Llamados a la conversi\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"22\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Somos llamados a la conversi\u00f3n, a revisar una vez m\u00e1s el camino hasta aqu\u00ed recorrido, a debatir nuestra respuesta a las exigencias actuales de la misi\u00f3n redentorista, a revisar nuestro estilo de vida, nuestra mentalidad y nuestro modo de organizarnos. Estamos invitados a responder con fidelidad creativa a los retos de la misi\u00f3n en el mundo de hoy. Somos llamados a ser fieles al carisma de la Congregaci\u00f3n y al esp\u00edritu del fundador. Estamos invitados a profundizar en la b\u00fasqueda de nuevos modos de responder a las exigencias del anuncio del Evangelio, del anuncio de la \u201c<em>copiosa redemptio<\/em>\u201d que encontramos en Jesucristo; y esto, no s\u00f3lo con un discurso nuevo, o con un lenguaje nuevo, sino con el testimonio de vida renovada.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">A partir del Concilio Vaticano II, nuestra Congregaci\u00f3n y, con ella, la vida religiosa, ha entrado en este proceso. Hemos revisado nuestras Constituciones y Estatutos; nos hemos esforzado por establecer las prioridades y hemos tratado, con la gracia de Dios, de encontrar el camino de la coherencia entre nuestra profesi\u00f3n de fe y nuestra vida, entre la profesi\u00f3n religiosa y la vida comunitaria dedicadas a la caridad apost\u00f3lica. Hemos tratado de responder con caridad apost\u00f3lica a las exigencias de nuestra vocaci\u00f3n comunitaria.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>Un impulso que viene de lejos<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"24\">\n<li style=\"text-align: justify;\">El decreto <em>Perfectae Caritatis<\/em> (1965) dec\u00eda que \u201cla renovaci\u00f3n adecuada de la vida religiosa abarca a un tiempo, por una parte, la vuelta a las fuentes de toda vida cristiana y a la primitiva inspiraci\u00f3n de los Institutos, y por otra, una adaptaci\u00f3n de los mismos a las diversas condiciones de los tiempos.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn11\" name=\"_ednref11\">11<\/a> Pero, con id\u00e9ntica claridad advert\u00eda: \u201cLas mejores acomodaciones a las necesidades presentes no surtir\u00e1n efecto si no se vivifican con una renovaci\u00f3n espiritual, a la que siempre hay que atribuir la fuerza principal en la ejecuci\u00f3n de las obras externas.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn12\" name=\"_ednref12\">12<\/a> Subrayaba que \u201csin la cooperaci\u00f3n de todos los miembros del instituto no puede conseguirse la renovaci\u00f3n eficaz ni la recta acomodaci\u00f3n,\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn13\" name=\"_ednref13\">13<\/a> y que \u201cla norma de vida, de oraci\u00f3n y de trabajo ha de estar en consonancia con las condiciones f\u00edsicas y ps\u00edquicas actuales de los miembros, y, seg\u00fan lo requiera el car\u00e1cter de cada Instituto, con las necesidades del apostolado, con las exigencias de la cultura y con las circunstancias sociales y econ\u00f3micas, en todas partes, pero sobre todo en las misiones. El r\u00e9gimen de los Institutos ha de revisarse tambi\u00e9n a la luz de estos mismos criterios.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn14\" name=\"_ednref14\">14<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En las d\u00e9cadas siguientes al Concilio, las circunstancias, la cultura, la mentalidad y la conciencia de los seres humanos han cambiado mucho y contin\u00faan cambiando. Estamos en un proceso de cambio permanente. Todo esto nos obliga a no detenernos en los pasos ya dados. El seguimiento de Jesucristo y la fidelidad al carisma de la Congregaci\u00f3n piden de nosotros hoy un nuevo examen de nuestro estilo de vida, de las respuestas misioneras que vamos dando y del modo como nos organizamos. Las estructuras que hemos tenido desde el principio y las que hoy tenemos son s\u00f3lo medios que nos ayudan a realizar mejor los fines de la misi\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>El camino propuesto por los \u00faltimos Cap\u00edtulos Generales<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"26\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Desde 1979, los Cap\u00edtulos Generales nos han llamado con insistencia a la conversi\u00f3n, conectando cada vez m\u00e1s los temas espirituales y la necesidad de coherencia a la hora de examinar las estructuras con que realizamos nuestra misi\u00f3n. Puede decirse que estos Cap\u00edtulos han representado para la Congregaci\u00f3n una b\u00fasqueda siempre nueva de identidad y un modo de realizar algo que ya encontramos sancionado en nuestras Constituciones. Es decir, que \u201cse les proh\u00edbe instalarse en situaciones y estructuras en las que su actuaci\u00f3n perder\u00eda el distintivo misionero.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn15\" name=\"_ednref15\">15<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Basta recordar c\u00f3mo en la \u00faltima d\u00e9cada el Cap\u00edtulo General de 1991 pidi\u00f3 al Gobierno General iniciar un proceso de reestructuraci\u00f3n tendente, sobre todo, a: \u201ca) ayudar a las Unidades que han ca\u00eddo en cuanto a personal por debajo de las exigencias del Estatuto General 088, igual que a los grupos de Unidades que muestran signos serios de declive en personal; b) estimular las iniciativas pastorales renovadas, dif\u00edcilmente sostenibles por Unidades aisladas.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn16\" name=\"_ednref16\">16<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El XXII Cap\u00edtulo General (1997) afirmaba: \u201cReafirmamos nuestro compromiso como Congregaci\u00f3n con los temas de los recientes Cap\u00edtulos Generales. Se trata de un proceso que todav\u00eda est\u00e1 llev\u00e1ndose a cabo de manera gradual entre los redentoristas. [\u2026] Nos parece que la vivencia de este tema exige una m\u00edstica de vida que nos ayude a leer los signos de los tiempos. Esto no es f\u00e1cil de lograr y, adem\u00e1s, conlleva una conversi\u00f3n que es don del Esp\u00edritu. Pedimos, por tanto, que los redentoristas centren su atenci\u00f3n en la espiritualidad como eje fundamental, de tal manera que la obra de la Nueva Evangelizaci\u00f3n sea edificada sobre roca y no sobre arena.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn17\" name=\"_ednref17\">17<\/a> Para explicar el sentido de esta opci\u00f3n, el Documento final recomendaba: \u201cQue la Congregaci\u00f3n asuma la espiritualidad como tema del pr\u00f3ximo sexenio. [\u2026] Que, atentos al hambre espiritual de tantas personas en nuestra sociedad, busquemos formas nuevas y creativas para compartir nuestra herencia espiritual con los dem\u00e1s.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn18\" name=\"_ednref18\">18<\/a> Tambi\u00e9n este Cap\u00edtulo ped\u00eda con insistencia al Gobierno General que \u201ccontinuara el proceso de reestructuraci\u00f3n iniciado en 1991.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn19\" name=\"_ednref19\">19<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El XXIII Cap\u00edtulo General (2003) ha asumido como tema del sexenio <em>Dar la vida por la abundante redenci\u00f3n<\/em>.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn20\" name=\"_ednref20\">20<\/a> El mensaje final dice: \u201cVemos este tema como una continuaci\u00f3n del tema de la espiritualidad adoptado por el XXII Cap\u00edtulo General [\u2026]. Creemos que no hay espiritualidad redentorista si no es misionera como tampoco hay misi\u00f3n redentorista si no est\u00e1 arraigada en las \u2018profundidades de Dios.\u2019\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn21\" name=\"_ednref21\">21<\/a> E insiste: \u201cDeseamos llamar la atenci\u00f3n sobre algunas de las implicaciones y retos que suscita el compromiso de <em>dar la vida por la abundante redenci\u00f3n.<\/em>\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn22\" name=\"_ednref22\">22<\/a> Se reafirma la necesidad de someter a examen nuestro estilo de vida, nuestra vida comunitaria, el testimonio que damos y de revisar nuestras estructuras, verificando c\u00f3mo sirven a nuestra misi\u00f3n: \u201cA medida que el Cap\u00edtulo se fue desarrollando se hizo claro para todos que la Congregaci\u00f3n debe asumir el reto de la reestructuraci\u00f3n para el bien de la misi\u00f3n. La solidaridad puede suscitar muchas estructuras creativas a todos los niveles de la vida de la Congregaci\u00f3n, especialmente en el campo de la formaci\u00f3n y de las iniciativas apost\u00f3licas. El P. General nos ret\u00f3 a pensar en la direcci\u00f3n de promover nuevas comunidades internacionales y nuevas formas de gobierno regional. El <em>Dar la vida por la abundante redenci\u00f3n <\/em>conlleva exigencias inesperadas para todos.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn23\" name=\"_ednref23\">23<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>Necesidad de revisar nuestras actuales estructuras<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"30\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Hist\u00f3ricamente, las estructuras de la Congregaci\u00f3n se crearon para responder a una determinada expresi\u00f3n concreta de la misi\u00f3n redentorista. Por su propia naturaleza, a diferencia de las mon\u00e1sticas, nuestras estructuras son din\u00e1micas, nacen para cambiar y para entrar peri\u00f3dicamente en revisi\u00f3n. Hoy, todos nos damos cuenta de que las exigencias de la misi\u00f3n son completamente nuevas y, por tanto, nos preguntamos si las estructuras actuales responden a la misi\u00f3n de hoy. \u00c9ste ha sido el interrogante propuesto durante el \u00faltimo Cap\u00edtulo General, que ha individuado diversos retos nuevos y a los que ha querido dar una respuesta. En la decisi\u00f3n referente a la reestructuraci\u00f3n, el Cap\u00edtulo dijo: \u201cLas estructuras administrativas de la Congregaci\u00f3n no son un fin en s\u00ed mismas, sino el soporte para la misi\u00f3n. Existe actualmente un consenso entre los redentoristas de que las estructuras de la Congregaci\u00f3n frenan, de vez en cuando, una respuesta creativa y eficaz a las urgencias pastorales de nuestros d\u00edas.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn24\" name=\"_ednref24\">24<\/a> El Cap\u00edtulo, por tanto, pide que \u201cel Consejo General contin\u00fae la reestructuraci\u00f3n de las instituciones de la Congregaci\u00f3n.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn25\" name=\"_ednref25\">25<\/a> Nos encontramos en la etapa de reflexi\u00f3n, de an\u00e1lisis, de apertura, y de b\u00fasqueda en orden a las decisiones a tomar.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 entendemos por \u201creestructuraci\u00f3n?\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"31\">\n<li style=\"text-align: justify;\">No es nuestra pretensi\u00f3n definirla aqu\u00ed de forma exhaustiva. Proponemos s\u00f3lo una descripci\u00f3n o la visi\u00f3n que tenemos de ella. Pensamos que tanto la reflexi\u00f3n sobre la reestructuraci\u00f3n como el compromiso de llevarla a cabo son tarea de todos los Redentoristas. Vemos la reestructuraci\u00f3n como un proceso, como una din\u00e1mica de transformaci\u00f3n personal y comunitaria que analiza la realidad actual, eval\u00faa las estructuras que tenemos y, en caso necesario, se dispone a cambiarlas a fin de que seamos fieles al carisma y al servicio de la misi\u00f3n. Consiste fundamentalmente en encontrar nuevas formas de organizarnos, creando, en caso de ser necesarias, nuevas estructuras que puedan responder con mayor fidelidad al carisma de la Congregaci\u00f3n. Esto requiere una nueva sensibilidad ante los retos actuales. Exige una nueva mentalidad, un nuevo modo de anunciar el Evangelio, un nuevo modo de testimoniar la <em>copiosa redemptio<\/em>. Obviamente, en todo este proceso tenemos que considerar el clima de fraternidad que debe caracterizar nuestras estructuras de manera que sean \u201cadecuadas\u201d, y no s\u00f3lo un punto de llegada y de partida para la misi\u00f3n. Debemos someter a examen nuestros modos de relacionarnos, as\u00ed como las din\u00e1micas de animaci\u00f3n de las propias\u00a0 comunidades Debemos redescubrir un fondo antropol\u00f3gico para nuestras estructuras, que est\u00e1n siempre al servicio de la persona y de su anhelo de vida. En todo caso, no se puede concebir la reestructuraci\u00f3n sino a partir de un discernimiento serio que adopta una actitud de conversi\u00f3n y de b\u00fasqueda profunda de la voluntad de Dios.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La reestructuraci\u00f3n no puede ser s\u00f3lo una reacci\u00f3n ante situaciones que se nos presentan y ante las que tenemos que adoptar una posici\u00f3n. La reestructuraci\u00f3n debe surgir de una actitud positiva. No tendr\u00eda sentido hacer una reestructuraci\u00f3n al estilo de una soluci\u00f3n administrativa. Su urgencia no est\u00e1 condicionada por el escaso n\u00famero de vocaciones o por la incertidumbre frente al futuro. No la motiva el hecho de que haya cada vez menos Redentoristas en algunas Regiones, mientras que aumentan en otras, o por el temor a que una unidad desaparezca, o s\u00f3lo para seguir subsistiendo o sobreviviendo, sin ninguna preocupaci\u00f3n por las exigencias actuales de la misi\u00f3n. La reestructuraci\u00f3n no ha de hacerse para salvar una casa o una obra a la que nos sentimos particularmente ligados, pidiendo que otra Unidad nos solucione el problema envi\u00e1ndonos a alg\u00fan cohermano. La reestructuraci\u00f3n no es un ant\u00eddoto a nuestros miedos ni tampoco una forma de adaptarnos a lo que nos es m\u00e1s c\u00f3modo. No es ni siquiera una simple redistribuci\u00f3n de personal.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La reestructuraci\u00f3n es un proceso que hay que poner en marcha en la Congregaci\u00f3n para que \u00e9sta pueda responder mejor a los retos del mundo actual. Para entrar en este proceso hay que preguntarse seriamente: \u00bfEst\u00e1n nuestras actuales estructuras efectiva y eficazmente al servicio de la misi\u00f3n redentorista? \u00bfC\u00f3mo funcionan dichas estructuras? \u00bfNos ayudan realmente a cumplir con las exigencias del carisma y a responder a las urgencias pastorales del mundo de hoy? \u00bfA qu\u00e9 urgencias pastorales est\u00e1 llamada a dar respuestas hoy la Congregaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 estructuras nos son \u00fatiles para poder responder mejor a dichas urgencias? \u00bfQu\u00e9 criterios tenemos para determinar nuestro compromiso con los m\u00e1s pobres y abandonados? \u00bfQu\u00e9 es lo que nos ayuda a discernir las verdaderas urgencias pastorales?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Por si estas preguntas nos parecen abstractas o lejanas de nuestras normales ocupaciones, traigamos algunos ejemplos que nos permitan comprender la urgencia de la reestructuraci\u00f3n. Pensemos en la formaci\u00f3n inicial, que es una de las preocupaciones prioritarias del Gobierno General y de toda la Congregaci\u00f3n. La \u00faltima <em>Ratio Formationis C.Ss.R.<\/em> aplic\u00f3 oportunamente a la formaci\u00f3n un principio actualmente sancionado por nuestras Constituciones; o sea, la colaboraci\u00f3n con otras (vice)provincias<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn26\" name=\"_ednref26\">26<\/a> a fin de garantizar la indispensable calidad en este \u00e1mbito: \u201csi una Unidad no cuenta con el personal requerido para las comunidades de formaci\u00f3n o las estructuras convenientes para garantizar la formaci\u00f3n en todos sus elementos esenciales, debe buscar la ayuda de otras Unidades.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn27\" name=\"_ednref27\">27<\/a> \u00bfC\u00f3mo introducir esta urgencia en el proceso de reestructuraci\u00f3n?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pensemos tambi\u00e9n en los nuevos escenarios que representan la migraci\u00f3n de los pueblos. Etnias procedentes del Sur o del Este, carentes por lo general de la necesaria asistencia pastoral, se instalan cada vez m\u00e1s en pa\u00edses del Norte y del Oeste. Pensemos en las condiciones a las que se encuentra expuesto hoy el Continente africano, desde el punto de vista econ\u00f3mico-social, eclesial y redentorista. Algunas de nuestras Unidades, que en el pasado han trabajado generosamente all\u00ed, se ven obligadas por diversas razones a limitar o a renunciar a su compromiso. \u00bfNo se convierte esto en un grito de salvaci\u00f3n que nos interpela? \u00bfEn qu\u00e9 medida nos mostramos herederos de la generosidad y de la creatividad de los Redentoristas de los siglos pasados?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s aun: en los pa\u00edses del Norte hay Unidades redentoristas que desde hace a\u00f1os no registran llegada alguna de nuevos candidatos, y si llegan, su n\u00famero es cada vez m\u00e1s reducido. Algunas se han resignado a desaparecer. Otras hacen de su situaci\u00f3n el criterio para determinar la muerte de la vida religiosa y de la Congregaci\u00f3n en estas regiones. \u00bfNo existe el peligro de plegarse a esta sensaci\u00f3n de derrota, dando por imposible la misi\u00f3n redentorista en los pa\u00edses de mayor progreso? \u00bfNo nos impulsa esto a buscar nuevas formas de presencia y de anuncio?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Encontramos un ejemplo en la disparidad econ\u00f3mica que registra la Congregaci\u00f3n en los 77 pa\u00edses en los que realiza su misi\u00f3n hoy. Hay Unidades que no tienen ning\u00fan problema econ\u00f3mico, mientras otras se ven obligadas a rechazar nuevos candidatos porque no cuentan con los recursos necesarios para mirar el futuro con confianza. \u00bfNo es esta una situaci\u00f3n oportuna para idear nuevas estructuras acerca del compartir, para que se haga efectiva y permanente entre nosotros la solidaridad?<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Algunos criterios para la reestructuraci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"38\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Nos parece decisivo determinar con la mayor claridad posible estos criterios a fin de evaluar nuestra fidelidad al carisma. Dicha fidelidad no se determina a partir de nuestros talentos o de nuestros intereses personales o de nuestra capacidad o habilidad para este o aquel tipo de ministerio. No es el \u00e9xito personal o el comunitario, no es el \u201cbrillo\u201d de lo que hacemos, y menos a\u00fan el gusto personal o lo m\u00e1s c\u00f3modo para la comunidad lo que nos lleva a ser fieles. El criterio de fidelidad para la Congregaci\u00f3n es el\u00a0 seguimiento de Cristo en la evangelizaci\u00f3n de los m\u00e1s pobres y abandonados. Nos preguntamos: \u00bfEstamos all\u00ed donde deber\u00edamos estar? \u00bfEstamos donde se dan las mayores urgencias pastorales?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Nos apremia preguntarnos concretamente: \u00bfQu\u00e9 significado tiene la \u201creestructuraci\u00f3n\u201d para cada Unidad, para cada Regi\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 estructuras son las que mejor pueden favorecer la relaci\u00f3n entre el Gobierno General y las Unidades de la Congregaci\u00f3n? \u00bfSon necesarias nuevas estructuras intermedias entre las (vice)provincias y el Gobierno General?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Somos conscientes de haber planteado aqu\u00ed muchas preguntas, pero reflexionar sobre los pasos a dar en este proceso corresponde a todos los Redentoristas: en cada Unidad, en cada Regi\u00f3n, en toda la Congregaci\u00f3n. La reestructuraci\u00f3n es una consecuencia del proceso de conversi\u00f3n y un camino hacia la conversi\u00f3n personal, a la vez que expresi\u00f3n concreta de la conversi\u00f3n comunitaria. Y este proceso no puede imponerse desde fuera. Tiene que ser el resultado de una nueva m\u00edstica misionera, de un nuevo modo de testimoniar el amor de Cristo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo Cap\u00edtulo General dijo que \u201cel objetivo general de esta reestructuraci\u00f3n es estimular positiva y solidariamente el dinamismo apost\u00f3lico de la Congregaci\u00f3n en la realizaci\u00f3n de su misi\u00f3n en la Iglesia. La Congregaci\u00f3n existe para la misi\u00f3n y tiene, por tanto, la obligaci\u00f3n de adaptar a ella sus estructuras.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn28\" name=\"_ednref28\">28<\/a> Con la reestructuraci\u00f3n se pretende un funcionamiento m\u00e1s eficaz de nuestras estructuras actuales a nivel General, (Vice) Provincial y Regional. Se busca una solidaridad m\u00e1s intensa entre las Unidades, tanto en el apostolado como en la formaci\u00f3n inicial y permanente. Se trata, precisamente, de lograr entre las Unidades de la Congregaci\u00f3n un intercambio m\u00e1s eficaz de personal a fin de satisfacer las exigencias de la misi\u00f3n y las urgencias pastorales. Se pretende una mejor coordinaci\u00f3n de los recursos econ\u00f3micos y se quiere sostener a las (Vice)Provincias que afrontan dificultades especiales de cualquier tipo.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn29\" name=\"_ednref29\">29<\/a> Otras propuestas surgidas, antes y durante el Cap\u00edtulo, tendr\u00e1n que ser tenidas en cuenta en su momento m\u00e1s oportuno, como son los nuevos criterios de representaci\u00f3n en el Cap\u00edtulo General, el n\u00famero de Consultores Generales y el modo de relacionarse con las Regiones, una nueva divisi\u00f3n de las Regiones, etc.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>Un cambio m\u00e1s profundo<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"42\">\n<li style=\"text-align: justify;\">La reestructuraci\u00f3n exige evidentemente un cambio de mentalidad, un cambio de actitudes, un cambio del propio marco de referencia. No podemos quedarnos atados para siempre a las actuales estructuras. Durante muchos a\u00f1os, al comienzo de la historia de la Congregaci\u00f3n, no exist\u00edan las Provincias. Se dedic\u00f3 mucho esfuerzo a la creaci\u00f3n de comunidades internacionales. Se constituyeron luego las Provincias, las cuales se fueron desarrollando cada vez m\u00e1s. Surgieron las Viceprovincias y las Misiones como expresi\u00f3n del esp\u00edritu misionero de las Provincias. En los \u00faltimos a\u00f1os, estamos trabajando mucho en las Regiones en cuanto estructuras intermedias entre el Gobierno General y las Provincias. No podemos caer en la trampa de un \u201cprovincialismo\u201d exclusivista, ni podemos considerar a la Congregaci\u00f3n como una simple confederaci\u00f3n de Provincias. Constituimos un cuerpo misionero internacional, una gran comunidad misionera cuyo fin es \u201cseguir el ejemplo Jesucristo Salvador en la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios a los pobres, como \u00e9l dijo de s\u00ed mismo: Evangelizare pauperibus misit me\u201d [&#8230;], una comunidad que \u201cesto lo lleva a cabo con dinamismo misionero y esforz\u00e1ndose por evangelizar en las urgencias pastorales a los m\u00e1s abandonados, especialmente a los pobres.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn30\" name=\"_ednref30\">30<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Es obvio que toda novedad, toda invitaci\u00f3n al cambio, produce en nosotros un cierto temor, una cierta inseguridad. En el fondo, es mucho m\u00e1s f\u00e1cil convivir con nuestras costumbres aceptadas. Es siempre preferible no discutir una mentalidad a cuya construcci\u00f3n \u2013 conscientemente o no \u2013 hemos dedicado gran parte de nuestra vida. No debemos negar nuestros temores, pero tampoco debemos dejarnos paralizar por ellos. Estamos llamados a dialogar con confianza y esperanza. Verse invitados a pensar en la reestructuraci\u00f3n es, en realidad, una invitaci\u00f3n a convertirnos a la abundante redenci\u00f3n. Es crecer en la solidaridad interior para expresar la solidaridad exterior en la caridad apost\u00f3lica y, de esta forma, testimoniar el amor de Dios y la abundante redenci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Un proceso que nos implica a todos<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"44\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Creemos que toda la Congregaci\u00f3n, es decir, cada Regi\u00f3n, cada Provincia y Viceprovincia, cada comunidad, tiene que entrar en este proceso de reestructuraci\u00f3n. En muchos casos se trata de consolidar aquellas estructuras que contin\u00faan siendo v\u00e1lidas y de poner en marcha aquellos procesos decisorios ya previstos por las Constituciones y Estatutos y que, frecuentemente, no hacemos que funcionen (principio de subsidiariedad, revisi\u00f3n, programaci\u00f3n, etc.). Tenemos que discernir, reflexionar, profundizar, descubrir pistas para el camino, identificar retos, dise\u00f1ar los pasos que tenemos que dar en este camino de conversi\u00f3n personal y comunitaria. Es un proceso que nos implica a todos. Cada una de las Regiones debe poner en marcha un proceso con el fin de identificar los retos pastorales m\u00e1s urgentes y ver cu\u00e1les son los obst\u00e1culos que impiden una respuesta \u00e1gil y generosa a los mismos.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El proceso de reestructuraci\u00f3n es, al mismo tiempo, global y local. En el proceso de discernimiento hay que estar muy atentos a fin de responder a los criterios globales; hay que fijarse en los grandes cambios por los que atraviesa el mundo y que dibujan las grandes perspectivas del futuro. Pero la misi\u00f3n Redentorista debe ser siempre inculturada, debe ser una respuesta conocedora de la realidad local, que respete e influya, en la medida de lo posible, en dicha realidad de acuerdo con lo que dicen las Constituciones 8-9, 17, 19. La b\u00fasqueda de mayores urgencias a nivel general no debe impedir que se recuerden las necesidades pastorales m\u00e1s urgentes a nivel de Regiones individuales.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Un cambio de mentalidad requiere tiempo, pero pensamos que ciertas tentativas deben ponerse ya en pr\u00e1ctica. Invitamos a todos a seguir los pasos se\u00f1alados por el XXIII Cap\u00edtulo General. Debemos estudiar las estructuras de la formaci\u00f3n inicial y comunitaria; tenemos que disponernos a conocer y a aprender las lenguas m\u00e1s habladas en la Congregaci\u00f3n; tenemos que crecer en solidaridad; tenemos que hacer serios esfuerzos por la creaci\u00f3n de comunidades internacionales. Pensamos que en este sexenio, cada Regi\u00f3n tiene que comprometerse, al menos, con una comunidad internacional. Creemos que hay que progresar en la solidaridad econ\u00f3mica. Hay que estar disponibles a las urgencias pastorales a nivel internacional. Deben evitarse \u201cconvenios simplemente bilaterales o exclusivamente entre Unidades\u201d y hay que pensar de forma m\u00e1s global, poniendo los recursos al servicio de la colaboraci\u00f3n internacional a partir de una m\u00e1s amplia visi\u00f3n com\u00fan. Lo que proponemos no es una \u201ccentralizaci\u00f3n\u201d. No queremos caer tampoco en el extremo de una \u201cdescentralizaci\u00f3n\u201d, paso previo a la dispersi\u00f3n. Lo que proponemos es un camino para compartir, para el di\u00e1logo, la solidaridad, la evangelizaci\u00f3n inculturada, para el testimonio comunitario, prof\u00e9tico y liberador, sin olvidar que nuestra actual unidad en la diversidad es ya en s\u00ed misma un testimonio importante a los ojos del mundo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>\u00bfC\u00f3mo continuar con el proceso de reestructuraci\u00f3n?<\/em><\/strong><\/p>\n<ol start=\"47\">\n<li style=\"text-align: justify;\">El Cap\u00edtulo General ha se\u00f1alado un camino. Dice que \u201cel Consejo General establecer\u00e1 una comisi\u00f3n que brindar\u00e1 modelos y estrategias para mejorar o reajustar las actuales estructuras de la Congregaci\u00f3n.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn31\" name=\"_ednref31\">31<\/a> Se definieron criterios sobre el trabajo de la Comisi\u00f3n, sobre su composici\u00f3n, sobre el di\u00e1logo constante y la estrecha colaboraci\u00f3n con el Gobierno General, sobre la consulta a los cohermanos, sobre el deber de consultar a otras Congregaciones para tener en cuenta sus experiencias, sobre los informes que deben presentarse, sobre la posibilidad concreta de crear entretanto estructuras ad experimentum.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn32\" name=\"_ednref32\">32<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Quedan a\u00fan muchas cosas por aclarar como, por ejemplo, las tareas concretas de la Comisi\u00f3n y las relaciones de \u00e9sta con los posibles \u201cdelegados del Superior General para las Regiones y Sub-regiones.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_edn33\" name=\"_ednref33\">33<\/a> Deben definirse los l\u00edmites de responsabilidad y los diversos plazos para el proceso de reestructuraci\u00f3n, as\u00ed como el modo como implicar a las diversas Regiones. Pensamos incluir todos estos aspectos en un proyecto que comunicaremos antes de julio de 2004.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ante un reto tan enorme como el de la reestructuraci\u00f3n, surge el peligro del desaliento y de la resistencia al cambio. Est\u00e1 bien recordar, sin embargo, que la primera gran reestructuraci\u00f3n ha sido la redenci\u00f3n, y que en este nuestro proceso es el propio Cristo quien participa, \u00c9l que vino a hacer de nosotros una sola familia y a dar el sentido de salvaci\u00f3n a las estructuras con que trabajamos. Junto a \u00c9l lograremos mirar con m\u00e1s confianza los nuevos horizontes que la historia nos abre y encontrar la senda por la que debemos encaminarnos. Con \u00c9l y por \u00c9l tambi\u00e9n daremos la vida para que el mundo la tenga en abundancia (Jn 10, 10).<\/li>\n<\/ol>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<ol start=\"50\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Les renovamos nuestros saludos m\u00e1s cordiales, extensivos a las monjas del Sant\u00edsimo Redentor, a los religiosos y religiosas m\u00e1s cercanos a nuestra espiritualidad, a los j\u00f3venes que se sienten llamados a nuestro Instituto, a los laicos que colaboran estrechamente con nuestra misi\u00f3n, al pueblo de Dios y, sobre todo, a los m\u00e1s pobres y abandonados.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nombre del Consejo General<br \/>\nEn Cristo Redentor<\/p>\n<ol>\n<li>Joseph W. Tobin, C.Ss.R.<br \/>\nSuperior General<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>(The original text is the Italian.)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref1\" name=\"_edn1\">1<\/a> XXIII Cap\u00edtulo General 2003, <em>Orientaciones<\/em>, 7.3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref2\" name=\"_edn2\">2<\/a> Tobin, Joseph W., Superior General, Carta a la Congregaci\u00f3n (prot. 0000 010\/04), 2 de febrero de 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref3\" name=\"_edn3\">3<\/a> Por \u201cestructuras\u201d, entendemos la organizaci\u00f3n general que la Congregaci\u00f3n se ha dado a s\u00ed misma a lo largo del tiempo para cumplir con su misi\u00f3n y para una mejor coordinaci\u00f3n de sus recursos, es decir, la divisi\u00f3n en Provincias, Viceprovincias, Regiones, Misiones, etc. En un sentido m\u00e1s amplio, incluimos tambi\u00e9n la mayor o menor centralizaci\u00f3n de dicha organizaci\u00f3n; por ejemplo, parece que est\u00e1 fuera de duda que nuestra Congregaci\u00f3n se encuentra entre las m\u00e1s \u201cdescentralizadas\u201d de la Iglesia actual al haber privilegiado en el trascurso de su historia \u2013 y sobre todo despu\u00e9s del Concilio Vaticano II \u2013 una creciente autonom\u00eda en los entes locales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref4\" name=\"_edn4\">4<\/a> Concilio Vaticano II, <em>Gaudium et spes<\/em>, 22.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref5\" name=\"_edn5\">5<\/a> XXII Cap\u00edtulo General 1997, <em>Mensaje, <\/em>3.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref6\" name=\"_edn6\">6<\/a> Tobin, Joseph W., Superior General, Carta a la Congregaci\u00f3n (prot. 0000 010\/04), 2 de febrero de 2004.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref7\" name=\"_edn7\">7<\/a> <em>ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref8\" name=\"_edn8\">8<\/a> Tannoia, Antonio Maria, <em>Della vita ed istituto del venerabile servo di Dio, Alfonso Maria Liguori,<\/em> N\u00e1poles 1798, I, 66.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref9\" name=\"_edn9\">9<\/a> XXIII Cap\u00edtulo General 2003, <em>Mensaje<\/em>, 3.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref10\" name=\"_edn10\">10<\/a> XXIII Cap\u00edtulo General 2003, <em>Mensaje<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref11\" name=\"_edn11\">11<\/a> Concilio Vaticano II, <em>Perfectae Caritatis<\/em>, 2.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref12\" name=\"_edn12\">12<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref13\" name=\"_edn13\">13<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref14\" name=\"_edn14\">14<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 3.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref15\" name=\"_edn15\">15<\/a> Cfr. <em>Constituciones C.Ss.R.<\/em>, 15. V\u00e9ase entre otros, y a t\u00edtulo de ejemplo, el XXI Cap\u00edtulo General 1991, <em>Documento Final<\/em>, 11.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref16\" name=\"_edn16\">16<\/a> <em>Ibidem, <\/em>62.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref17\" name=\"_edn17\">17<\/a> XXII Cap\u00edtulo General 1997, <em>Orientaciones sobre el tema de la espiritualidad<\/em>, Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref18\" name=\"_edn18\">18<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 1.1; 1.2 y 1.3.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref19\" name=\"_edn19\">19<\/a> XXII Cap\u00edtulo General 1997, <em>Postulado 9.1.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref20\" name=\"_edn20\">20<\/a> XXIII Cap\u00edtulo General 2003, <em>Mensaje final<\/em>, 2.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref21\" name=\"_edn21\">21<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 3.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref22\" name=\"_edn22\">2<\/a>2 <em>Ibidem<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref23\" name=\"_edn23\">23<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 11.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref24\" name=\"_edn24\">24<\/a> XXIII Cap\u00edtulo General 2003, <em>Orientaciones<\/em>, 11.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref25\" name=\"_edn25\">25<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 11.1.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref26\" name=\"_edn26\">26<\/a> <em>Constituciones C.Ss.R.<\/em>, 141.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref27\" name=\"_edn27\">27<\/a> <em>Ratio Formationis C.Ss.R.<\/em>, Roma 2003, 53.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref28\" name=\"_edn28\">28<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 11.2.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref29\" name=\"_edn29\">29<\/a><em> Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref30\" name=\"_edn30\">30<\/a> <em>Constituciones C.Ss.R.<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref31\" name=\"_edn31\">31<\/a> XXIII Cap\u00edtulo General 2003, <em>Orientaciones<\/em>, 11.3.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref32\" name=\"_edn32\">32<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda1-ES.shtml#_ednref33\" name=\"_edn33\">33<\/a> De esta figura habl\u00f3 el Padre General en su Informe al Cap\u00edtulo General.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Communicanda 1 Prot. N\u00b0 0000 110\/04 Roma, 8 de abril de 2004 Jueves, In coena Domini &nbsp; Introducci\u00f3n Queridos cohermanos, A todos ustedes, llamados juntamente con nosotros a dar la vida por la abundante redenci\u00f3n, nuestro saludo m\u00e1s cordial. 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