{"id":1443,"date":"2015-04-26T10:05:30","date_gmt":"2015-04-26T10:05:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=1443"},"modified":"2016-04-26T10:09:15","modified_gmt":"2016-04-26T10:09:15","slug":"y-ay-de-mi-si-no-predicara-el-evangelio-1-cor-9-16","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2015\/04\/y-ay-de-mi-si-no-predicara-el-evangelio-1-cor-9-16\/","title":{"rendered":"Y \u00a1Ay de m\u00ed si no predicara el Evangelio! (1 Cor 9, 16)"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" width=\"100%\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td align=\"left\" valign=\"top\"><\/td>\n<td align=\"right\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div align=\"center\">\n<div class=\"Section1\">\n<p align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\"><em><span style=\"font-size: small;\">COMMUNICANDA<\/span><\/em><span style=\"font-size: small;\"> N<\/span><\/span><span style=\"font-size: small;\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00b0. 2<\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/>\n<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-size: small;\">Roma, 14 de Enero de 1999<\/span><br \/>\n<\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-size: small;\">Fiesta del Beato Pedro Donders<\/span><br \/>\n<\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-size: small;\">Prot. N<\/span><\/span><span style=\"font-size: small;\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00b0 0000 0200\/98<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Mis queridos Cohermanos,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Tengo el enorme placer de saludaros en nombre de todos los miembros del Consejo General. Esta segunda <\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><em>Communicanda<\/em> <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">del presente sexenio se publica en la fiesta del Beato Pedro Donders, misionero redentorista en el Surinam, cuya vida no se distingui<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3 por talentos extraordinarios, sino por una generosidad ilimitada. Me parece oportuno poder ofrecer estas reflexiones, que tienen que ver con el sentido de una espiritualidad misionera, en el d\u00eda en que celebramos la vida de un cohermano que encontr\u00f3 la santidad en una existencia dedicada a predicar el Evangelio entre los pobres m\u00e1s abandonados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">En la preparaci\u00f3n de esta <em>Communicanda<\/em> han intervenido tambi\u00e9n otros Redentoristas no pertenecientes al Consejo General. Durante la primera semana de mayo de 1998 se escribi\u00f3 a treinta y dos cohermanos esparcidos por todo el mundo. A cada uno de ellos se le pidi\u00f3 que diera su propio parecer sobre el siguiente punto del <em>Mensaje Final<\/em> del \u00faltimo Cap\u00edtulo General: &#8220;La espiritualidad es al mismo tiempo origen y fruto de la misi\u00f3n. Toda acci\u00f3n misionera que no brota de un profundo compromiso con Jes\u00fas est\u00e1 destinada al fracaso&#8230;&#8221; (n. 6).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Aproximadamente tres cuartas partes de los que fueron invitados a dar su parecer, hab\u00edan enviado ya su respuesta para el mes de septiembre. La hondura de sus reflexiones, as\u00ed como su evidente amor a la Congregaci\u00f3n, sirvieron de gran aliciente para el Consejo. Si el contenido de esta <em>Communicanda<\/em>, por tanto, llega a ser de utilidad para la Congregaci\u00f3n, debe reconoc\u00e9rseles el m\u00e9rito del acierto tanto a mis hermanos del Consejo General como a la sabidur\u00eda de todos los cohermanos que, desde lejanas tierras, aportaron su experiencia, su energ\u00eda y su esperanza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">4.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Personalmente, acepto por otra parte la responsabilidad de las deficiencias que hubiere en esta carta en la que deseo ofrecer simplemente unas sencillas observaciones acerca de la &#8220;espiritualidad misionera&#8221;. Mis propias limitaciones y la cultura en la que he sido formado, habr\u00e1n dejado sin duda alguna su huella en mis palabras. Tengo la esperanza, sin embargo, de que esta misma realidad contribuya tambi\u00e9n, justamente, al di\u00e1logo mediante el que logremos una visi\u00f3n conjunta que nos permita inspirarnos mutuamente y alcanzar la valent\u00eda necesaria para abrazar nuestra particular vocaci\u00f3n en la Iglesia y en el mundo del siglo veintiuno.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Tres observaciones preliminares<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">5.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Yo quisiera hacer, al comienzo de esta carta, tres observaciones. La primera es que ha quedado patente para el Consejo General que el tema propuesto por el \u00faltimo Cap\u00edtulo General sintoniz\u00f3 con la experiencia de la mayor\u00eda de los cohermanos. Las visitas que hemos hecho, nuestra participaci\u00f3n en asambleas provinciales, as\u00ed como la correspondencia llegada desde las diferentes unidades, nos afianzaron en una convicci\u00f3n y fue \u00e9sta: que en la mayor parte de la Congregaci\u00f3n existe un vivo inter\u00e9s por la espiritualidad. \u00bfA qu\u00e9 se debe esto?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">6.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">No est\u00e1 en mi intenci\u00f3n repetir o ampliar aqu\u00ed los argumentos propuestos en la primera <em>Communicanda<\/em>, excepto para decir que este inter\u00e9s por la espiritualidad tal vez refleje nuestra necesidad de no quedarnos anclados en un mero paradigma de vida consagrada de exclusivo lenguaje teol\u00f3gico, pastoral, moral o lit\u00fargico, por muy v\u00e1lidos que puedan ser estos modelos. Buscamos, m\u00e1s bien, un ideal en ambos \u00e1mbitos, el personal y el comunitario, que hunda sus ra\u00edces en una experiencia aut\u00e9ntica y viva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">7.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">En segundo lugar, teniendo en cuenta las respuestas generalmente positivas a las propuestas del Cap\u00edtulo General, los miembros del Consejo fueron conscientes de las dificultades inherentes a una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda sobre la espiritualidad. Resulta un constante desaf\u00edo lograr una mayor precisi\u00f3n de lenguaje al referimos a este tema. Por ejemplo, parece propio distinguir entre espiritualidad y pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas. Por supuesto, ambas no est\u00e1n desconectadas entre s\u00ed; pero la espiritualidad de un sujeto o de un grupo, si no quiere quedarse reducida a un mero conjunto de ideas, parece reclamar determinadas expresiones concretas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">8.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En tercer lugar, al no reducirse a un m\u00e9todo de oraci\u00f3n o a determinadas devociones preferidas, la espiritualidad va unida a preguntas fundamentales y frecuentemente perturbadoras: <em>\u00bfQui\u00e9nes somos? \u00bfPor qu\u00e9 existimos? \u00bfC\u00f3mo debemos vivir?<\/em> Estas son preguntas espirituales y, como tales, tienen que ver con las realidades que definen la existencia humana. La humildad y un coraz\u00f3n atento a la escucha son los requisitos previos e imprescindibles para esta reflexi\u00f3n. Cuando tratamos de definir la espiritualidad, no nos encontramos con sus l\u00edmites, sino con los nuestros propios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Hacia una espiritualidad misionera<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">9.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">No conviene, a mi juicio, hablar de espiritualidad y Misi\u00f3n. El uso de esta conjunci\u00f3n no parece acertado porque podr\u00eda sugerir Misi\u00f3n sin espiritualidad, o bien, que la espiritualidad, tal como nosotros la entendemos, podr\u00eda darse separada de la Misi\u00f3n. En sus respuestas, varios cohermanos observaron que la espiritualidad tiene que ver con nuestra propia concepci\u00f3n acerca del ser Redentoristas: lo que Alfonso \u00a1lama a veces el &#8220;esp\u00edritu de nuestro Instituto&#8221;. La espiritualidad de nuestra Congregaci\u00f3n, as\u00ed considerada, debe plantearnos preguntas fundamentales, tales como las sugeridas en el p\u00e1rrafo anterior. M\u00e1s que un conjunto de principios doctrinales o de pr\u00e1ctica asc\u00e9tica, nuestra espiritualidad debiera ser para nosotros como una especie de plasma vital en el que, de forma arm\u00f3nica, se unieran todos los elementos de nuestra vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">10.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Una concisa definici\u00f3n de nuestra espiritualidad misionera la encuentro yo en la exclamaci\u00f3n de Pablo en su primera carta a los Corintios: <em>\u00a1Ay de m\u00ed si no predicara el Evangelio! <\/em>(1 Cor 9, 16). &#8220;Predicar el Evangelio&#8221; significa mucho m\u00e1s que predicar un serm\u00f3n de misi\u00f3n, dar una pl\u00e1tica de retiros, o pronunciar una homil\u00eda dominical, incluso m\u00e1s que denunciar la injusticia o ense\u00f1ar a la gente a rezar. De hecho, la realidad supera cualquier forma espec\u00edfica de actividad pastoral. \u00bfQu\u00e9 significa esto? y \u00bfpor qu\u00e9 tiene un sentido tan fundamental para nosotros, si no me equivoco, el hecho de que seremos &#8220;desgraciados&#8221; si no &#8220;predicamos el Evangelio&#8221;?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">11.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfRecord\u00e1is cu\u00e1l fue la \u00fanica de nuestras constituciones que se abri\u00f3 paso y se introdujo en el Mensaje Final del \u00faltimo Capitulo General? Los capitulares se esforzaron por incluir en su mensaje a la Congregaci\u00f3n buena parte de la Constituci\u00f3n 5 (cf.<em> Mensaje Final<\/em>, n. 8). Esta constituci\u00f3n utiliza un lenguaje inequ\u00edvoco para indicar la impor\u00adtancia que tiene para los Redentoristas el &#8220;predicar el Evangelio&#8221;: <em>La preferencia por las situaciones de necesidad pastoral o la evangelizaci\u00f3n propiamente dicha y la opci\u00f3n por los pobres constituyen para la Congregaci\u00f3n su misma raz\u00f3n de ser en la Iglesia y el sello de su fidelidad a la vocaci\u00f3n recibida.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">12.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tratar\u00e9 de hacer ver la forma en que dos criterios claros, y en mutua dependencia, responden de hecho a las siguientes preguntas espirituales: <em>\u00bfQui\u00e9nes somos? \u00bfPor qu\u00e9 existimos? \u00bfC\u00f3mo debemos vivir?<\/em> Estos criterios son: la preferencia por la evangelizaci\u00f3n en sentido estricto <u>junto con<\/u> la opci\u00f3n por los pobres. Aqu\u00ed, evangelizaci\u00f3n debe entenderse como una realidad que incluye no s\u00f3lo el anuncio expl\u00edcito de la Palabra, sino tambi\u00e9n el testimonio de vida de cada Redentorista y de cada comunidad. En la medida en que no aceptemos como elementos constitutivos de nuestra identidad dicha evangelizaci\u00f3n, as\u00ed como la opci\u00f3n en favor de los pobres, en esa misma medida seremos infieles a la finalidad para la que fuimos llamados o, cuando menos, seremos otra cosa. Lo mismo vale si no obramos en consecuencia con ello. Parafraseando a San Pablo, seremos &#8220;desgraciados&#8221; como Redentoristas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">13.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Algo que debemos tener siempre presente es que nuestra espiritualidad est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la Misi\u00f3n. No precisamente en el sentido de que nos impulsen al trabajo pastoral las preguntas que nos plantea la espiritualidad, o bien en el sentido de que llegue\u00admos a ser &#8220;espirituales&#8221; por nuestra dedicaci\u00f3n al pueblo de Dios. El genio de Alfonso, una intuici\u00f3n recuperada en nuestras nuevas Constituciones, consiste en su convicci\u00f3n de que la Misi\u00f3n da unidad a toda nuestra vida de Redentoristas. Esta fuerza unificadora se llama &#8220;vita apost\u00f3lica&#8221;; es decir, nuestra manera de comprender lo que significa ser Redentoristas incluye &#8220;a la vez la vida especialmente consagrada a Dios y la actividad misionera de los Redentoristas&#8221; (Constituci\u00f3n 1). La espiritualidad se conecta vitalmente a nuestra &#8220;preferencia por las situaciones de necesidad pastoral, es decir, por la evangelizaci\u00f3n en su sentido estricto, junto con nuestra opci\u00f3n por los pobres&#8221; Por tanto, en sentido estricto, el origen y la fuente de nuestra espiritualidad se encuentra justamente en nuestra Misi\u00f3n, debi\u00e9ndosela definir, consiguientemente, como una espiritualidad aut\u00e9nticamente Misionera, (cf.<em> Ad Gentes<\/em>, 23-27).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">14.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El fin primordial de esta carta es considerar juntos cu\u00e1les son algunos de los distintivos que caracterizan nuestra &#8220;espiritualidad Misionera&#8221;. Espero sinceramente, que no suene a mera moralizaci\u00f3n lo que sigue. Por el contrario, desear\u00eda que supusiera un esfuerzo por explorar juntos lo que yo entiendo por algunas de las dimensiones importantes de la <em>vita apost\u00f3lica<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">La misi<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3n como vocaci\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">15.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Nuestra Misi\u00f3n no es solamente una opci\u00f3n personal o comunitaria, sino, primero y ante todo, una vocaci\u00f3n a la que hemos sido llamados. El Cap\u00edtulo General subray\u00f3 la esperanza que deber\u00eda ofrecernos nuestra especial vocaci\u00f3n: &#8220;Nuestra confianza en el futuro se fundamenta en la vocaci\u00f3n de continuar el misterio de Cristo. Creemos que su abundante redenci\u00f3n no tiene l\u00edmites y por eso nos sentimos impulsados a compartir nuestra fe y nuestra esperanza con todos&#8221; (<em>Mensaje Final<\/em>, 12). Esta afirmaci\u00f3n del Cap\u00edtulo sugiere que nuestra vocaci\u00f3n no proviene solamente del mandato del Se\u00f1or de predicar, ense\u00f1ar y bautizar, sino tambi\u00e9n de las exigencias profundas de la vida de Dios dentro de nosotros mismos (cf. <em>Redemptoris Missio<\/em>, 11). Es decir, en la medida en que nos abrimos a la Redenci\u00f3n abundante de Cristo Jes\u00fas, en esa misma medida nos sentimos tambi\u00e9n obligados a &#8220;compartir nuestra fe y nuestra espera con todos&#8221;. Ahora bien, podr\u00edamos preguntarnos: \u00bfde qu\u00e9 forma la Misi\u00f3n es un problema de fe, un indicador preciso de nuestra convicci\u00f3n de que Jesucristo nos ha llamado para enviamos como sus &#8220;cooperadores, socios y servidores en la gran obra de la Redenci\u00f3n, [para predicar] el Evangelio de salvaci\u00f3n a los pobres&#8221; (Constituci\u00f3n 2)?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">16.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">La Evangelizaci\u00f3n, nunca ser\u00e1 posible sin la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (<em>Ad Gentes<\/em>, 24; <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 75). El mismo Esp\u00edritu que desciende sobre Jes\u00fas en el momento de su bautismo, permanece sobre \u00c9l, lo unge y lo env\u00eda en adelante a &#8220;proclamar la Buena Nueva a los pobres&#8221; (Lc 4, 18). Nosotros, los redentoristas, estamos acostumbrados a repetir este texto del Evangelio de Lucas. Sabemos muy bien c\u00f3mo Alfonso se refiere frecuentemente a este mismo pasaje declarando que la Misi\u00f3n de Cristo es tambi\u00e9n la Misi\u00f3n de la Congregaci\u00f3n. \u00bfAceptamos, pues, la primera consecuencia de nuestra identificaci\u00f3n con la Misi\u00f3n de Cristo: llevar una vida de plena docilidad al Esp\u00edritu que &#8220;nos conforma con Cristo, de modo que aprendamos a tener los mismos sentimientos de Cristo&#8221; (Constituci\u00f3n 25)? Esta docilidad nos capacita para recibir los dones de fortaleza y discernimiento que son &#8220;los elementos esenciales de la espiritualidad misionera&#8221; (cf. <em>Redemptoris Missio<\/em>, 87).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">La persona de Cristo en el centro de nuestra vida misionera<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">17.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">La constituci\u00f3n 23 se\u00f1ala la condici\u00f3n necesaria para que nuestra espec\u00edfica vocaci\u00f3n se realice en la Iglesia: &#8221;Llamados a ser presencia viva de Cristo y continuadores de su misi\u00f3n redentora en el mundo, los Redentoristas eligen la persona de Cristo como centro de su vida y se esfuerzan por intensificar de d\u00eda en d\u00eda su comuni\u00f3n personal con \u00e9l&#8221;. El Cap\u00edtulo se hizo eco de esta exigencia d\u00e1ndole una dimensi\u00f3n universal y haciendo de ella una absoluta necesidad: &#8220;En cualquier contexto en que se viva, creemos que todos los Redentoristas estamos llamados a centrar hoy nuestra atenci\u00f3n en un aspecto fundamental de nuestra espiritualidad, es decir, en la forma como nutrimos y expresamos nuestra relaci\u00f3n de fe con Jes\u00fas&#8221; (<em>Mensaje Final<\/em>, 3). No cabe duda, por tanto, que para nosotros, Redentoristas, una caracter\u00edstica esencial de nuestra espiritualidad misionera consiste en la comuni\u00f3n \u00edntima con Cristo, el primer Misionero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">18.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Mis hermanos, dej\u00e9monos impregnar de esta gran pasi\u00f3n de Alfonso para quien la salvaci\u00f3n, m\u00e1s que una teor\u00eda o un dogma, fue ante todo un Nombre, un Rostro. Nuestro tipo de evangelizaci\u00f3n va ligado a la forma en que el pueblo de Dios reconozca mejor a Jes\u00fas y pueda darle despu\u00e9s una respuesta. Alfonso emplea todas sus formidables dotes para que los pobres conozcan a Jes\u00fas. Recordemos c\u00f3mo all\u00ed donde iba a predicar llevaba consigo la figura del Crucificado, c\u00f3mo su m\u00fasica ayudaba a la gente a experimentar el amor salv\u00edfico de Cristo; recordemos, igualmente, c\u00f3mo sus palabras, escritas y habladas, hac\u00edan hincapi\u00e9 en la abundante redenci\u00f3n que se encuentra en Cristo. A la manera de Alfonso, tambi\u00e9n nosotros debemos &#8220;insistir en toda nuestra acci\u00f3n pastoral en la centralidad de Cristo, como igualmente en el misterio de la misericordia del Padre&#8221; (JUAN PABLO II, <em>Carta Apost\u00f3lica con motivo del Tercer centenario del nacimiento de San Alfonso<\/em>, 4).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">19.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Si Cristo no est\u00e1 en el &#8220;centro de nuestras vidas&#8221; y \u201cen el coraz\u00f3n de nuestra comunidad&#8221; \u00bfes posible que sea el centro de nuestra actividad pastoral? \u00bfC\u00f3mo podemos saber si, efectivamente, hemos elegido ambas cosas? La misma Constituci\u00f3n 23 nos sirve de criterio para una respuesta: &#8220;cuanto m\u00e1s estrecha venga a ser su uni\u00f3n con Cristo, tanto mayor ser\u00e1 la comuni\u00f3n entre los mismos cohermanos&#8221;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">20.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Yo, adem\u00e1s, propondr\u00eda otro criterio que parece estar en consonancia con nuestra experiencia pr\u00e1ctica. En la medida en que escojamos a Cristo como centro de nuestras vidas y nos esforcemos por entrar en una m\u00e1s \u00edntima y personal comuni\u00f3n con \u00e9l, en esa misma medida nos hundiremos menos en nuestras propias dudas, inseguridades y obsesiones de personalidad. Nos encontraremos m\u00e1s dispuestos a vaciamos de nosotros mismos, a tomar nuestra cruz y seguir al Redentor. Nuestra mayor preocupaci\u00f3n deber\u00eda ser ver c\u00f3mo Jes\u00fas no es amado tal como deber\u00eda serlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">La Conversi<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3n misionera<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\"><em>Creemos que a la Congregaci\u00f3n se le est\u00e1 ofreciendo una especial gracia de conversi\u00f3n al Redentor (Mensaje Final, 5)<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">21.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">La reciente doctrina pontificia sobre misionolog\u00eda, as\u00ed como nuestras propias Constituciones, coinciden en que el anuncio de la Palabra de Dios tiende a la conversi\u00f3n como a su propio fin (comparar <em>Redemptoris Missio<\/em>, 46 y Constituciones 11-12). Las mismas fuentes est\u00e1n de acuerdo en que no podemos predicar la conversi\u00f3n a menos que nosotros mismos nos convirtamos cada d\u00eda (<em>Redemptoris Missio<\/em>, 47; Constituciones 40-42). No tenemos que discurrir demasiado para descubrir el porqu\u00e9 la conversi\u00f3n es un elemento esencial de la espiritualidad misionera. Brota de la misma invitaci\u00f3n a entrar en comuni\u00f3n con la divinidad. Esta invitaci\u00f3n comienza dici\u00e9ndome: &#8220;Existe un Dios y no eres t\u00fa&#8221;. El Reino es tambi\u00e9n algo distinto de m\u00ed, algo que debe descubrirse \u2013 a veces con gran sacrificio \u2013 (Mt 13, 44-46); y que hay que elegir (Jn 6, 67); y que uno puede &#8220;retirarse triste&#8221; (Mt 20, 16-22) siempre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">22.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">El anuncio de la Palabra de Dios tiende a la conversi\u00f3n como a su fin: la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, la de su Iglesia y, de una forma vigorosa, el contenido y los m\u00e9todos de evangelizaci\u00f3n propios de nuestra Congregaci\u00f3n, dan todos ellos testimonio de esta realidad. Es un hecho doloroso, sin embargo, que m\u00e1s de un cohermano y m\u00e1s de una de comunidad parecen vivir de forma que, m\u00e1s bien, parecieran decir: &#8220;La conversi\u00f3n es algo que tiene que ver con los dem\u00e1s, quiz\u00e1s con todos los dem\u00e1s. \u00a1No tengo\/tenemos porqu\u00e9 molestarme\/molestarnos!&#8221; \u00bfEs que se habr\u00e1 equivocado el Cap\u00edtulo General en su creencia de que \u00aba la Congregaci\u00f3n se le est\u00e1 ofreciendo una especial gracia de conversi\u00f3n al Redentor\u00bb (<em>Mensaje Final<\/em>, 5)?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">23.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">Muchos de los cohermanos que nos ayudaron a preparar esta <em>Communicanda<\/em> se refirieron a su proceso de transformaci\u00f3n. Permitidme se\u00f1alar tres de estas respuestas. Un cohermano escribe:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">&#8220;La espiritualidad redentorista no es de ninguna manera un asunto &#8216;entre Dios y yo&#8221;&#8216;, sino, m\u00e1s bien, una realidad en la que el &#8220;Esp\u00edritu me impulsa a ir en busca de los pobres&#8221;. Otro, hablando de su profunda experiencia de conversi\u00f3n, se\u00f1ala: <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">&#8220;Desde entonces no hablo \u00fanicamente porque as\u00ed dicen las Escrituras o los principios teol\u00f3gicos o pastorales, hablo tambi\u00e9n a partir de mi vivencia y proclamo ante el pueblo: &#8220;Jes\u00fas me am\u00f3 y se entreg\u00f3 por m\u00ed&#8221;. \u00bfQu\u00e9 importancia tiene la conversi\u00f3n para nuestra vida apost\u00f3lica? Podemos aprovechar esta afirmaci\u00f3n de un cohermano: &#8220;En su sentido m\u00e1s originario, la espiritualidad es una forma de relacionarse con Dios que transforma a la vez ambas realidades, la existencia de los misioneros y la de aquellos a quienes son enviados. Es la capacidad de poder acoger para, despu\u00e9s, transmitir la experiencia de Dios (Jn 15, 4-5)&#8221;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">24.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfC\u00f3mo podemos afianzar en cada uno de nosotros el esp\u00edritu de conversi\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 valor tiene hoy en nuestras vidas el Sacramento de la Penitencia y la direcci\u00f3n espiritual? \u00bfEstamos dispuestos y capacitados para, de alguna forma, dar expresi\u00f3n concreta a la conversi\u00f3n en nuestras comunidades?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">El primer medio de evangelizaci<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3n es el testimonio<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\"><em>El hombre moderno escucha m\u00e1s atentamente a los testigos que a los maestros, y si escucha a los maestros es en cuanto que \u00e9stos son testigos<\/em> (<em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 41).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">25.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">En los \u00faltimos a\u00f1os, y en muchas partes de la Congregaci\u00f3n, ha habido una conciencia creciente de que antes que acci\u00f3n, la Misi\u00f3n es testimonio y estilo de vida que irradia sobre los dem\u00e1s. Los miembros del Cap\u00edtulo General de 1991 tuvieron muy clara esta convicci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">&#8220;La comunidad redentorista ha de constituir el primer signo de nuestro quehacer evangelizador. No solamente es el lugar desde el que somos enviados, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, una presencia eficaz del reino de Dios en medio de los hombres y mujeres, nuestros hermanos y hermanas&#8230;&#8221; (<em>Mensaje Final<\/em>, 23). La comunidad redentorista es una profesi\u00f3n de fe: &#8220;permanecemos juntos en comunidad no porque nos hayamos escogidos mutuamente, sino porque hemos sido elegidos por el Se\u00f1or&#8221; (<em>Congregavit nos in unum Christi amor<\/em>, 41).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">26.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfEst\u00e1is convencidos que nuestra espiritualidad misionera requiere un especial tipo de testimonio? Un cohermano hace la observaci\u00f3n de que la oraci\u00f3n y la pobreza son los dos rasgos representativos de una espiritualidad radical en cualquier parte del mundo. El testimonio de nuestra vida de oraci\u00f3n deber\u00eda dar a nuestro anuncio la misma fuerza con que abre su primer vers\u00edculo la primera Carta de Juan: &#8220;Lo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos o\u00eddo, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida&#8230;lo que hemos visto y o\u00eddo, os lo anunciamos&#8221;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">27.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El testimonio de un estilo de vida pobre, o cuando menos sencillo, no es siempre para nosotros un tema f\u00e1cil de encarar. Pero el caso es que la gente nota la manera como nosotros vivimos. Este es un terreno en el que de todos modos debemos dar testimonio. Sospecho que si permitimos que nuestras &#8220;necesidades&#8221; se multipliquen, no vamos a estar suficientemente disponibles para la movilidad, estaremos menos dispuestos a asumir riesgos y, finalmente, permaneceremos m\u00e1s alejados del pobre abandonado. \u00bfResultar\u00e1, tal vez, como demasiado &#8220;p\u00edo&#8221; se\u00f1alar que si nuestras manos est\u00e1n ocupadas en allegar cosas, o se encuentran ya repletas de ellas, nunca podr\u00e1n ser colmadas por Dios ni tampoco tenderse hacia los dem\u00e1s con un amor desinteresado?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bf&#8221;Cartujos en casa y ap\u00f3stoles fuera&#8221;?<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">28.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Debo confesar que tuve problemas con la f\u00f3rmula tradicional que nos ped\u00eda ser &#8220;Cartujos en casa y ap\u00f3stoles fuera&#8221;. Hoy, yo dir\u00eda m\u00e1s bien que debi\u00e9ramos ser redentoristas en ambos sitios, y tambi\u00e9n &#8220;en el medio&#8221;. No hay duda de que nuestras comunidades debieran ser lugares donde poder rezar de forma individual y comunitaria, donde poder estudiar y reflexionar. Pero estos aspectos de nuestra vida son parte de la <em>vita apost\u00f3lica<\/em> que debe ser caracter\u00edstica de nuestra Congregaci\u00f3n. Nuestro hogar no es simplemente un lugar donde &#8220;recargar nuestras pilas&#8221; a fin de descargarlas en la actividad pastoral, y, mucho menos, un lugar donde evadirnos de los dem\u00e1s o de nuestras responsabilidades. Nuestra vida comunitaria es en s\u00ed misma Misi\u00f3n y testimonio. Debiera ser tambi\u00e9n el lugar donde nos alent\u00e1ramos mutuamente como hermanos llamados a continuar la presencia y la Misi\u00f3n de Cristo en el mundo. Nuestra <em>vita apost\u00f3lica<\/em>, vivida a la vez en comunidad y en la actividad pastoral, es la de misioneros que, mediante ella, alcanzan la santidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">29.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aunque sabemos que la evangelizaci\u00f3n exige que estemos preparados en ambas ciencias, en las sagradas y en las profanas, debemos admitir, sin embargo, que no basta con una renovaci\u00f3n acad\u00e9mica y pastoral. \u201cNo se es misionero exclusivamente por caminar personalmente por la senda de la santidad&#8221; (<em>Redemptoris Missio<\/em>, 90). Nosotros no tratamos primero de alcanzar la santidad para despu\u00e9s ser misioneros. Nuestras debilidades no nos descalifican. Sospecho que la mayor\u00eda de nosotros habr\u00e1 repetido las palabras de anonadamiento de Pedro: &#8220;\u00a1Ap\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy un hombre pecador!&#8221; (Lc 5,8). Pero debemos escuchar igualmente la invitaci\u00f3n a la Misi\u00f3n: &#8220;No temas. De ahora en adelante ser\u00e1s pescador de hombres&#8221; (Lc 5. 10). Lo que debi\u00e9ramos buscar no es tanto la perfecci\u00f3n cuanto avanzar en la vida misionera. Comentando el dram\u00e1tico encuentro entre Jes\u00fas y Pedro, junto al mar de Tiber\u00edades (Jn 21, 15-17), Alfonso hace suya la ex\u00e9gesis de Juan Cris\u00f3stomo al llamar la atenci\u00f3n sobre el hecho de que Jes\u00fas no pide al ap\u00f3stol arrepentido penitencia o plegarias, sino servicio pastoral: &#8220;Apacienta a mis corderos&#8221;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Arrojo misionero<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\"><em>Nos hemos preguntado, concretamente, c\u00f3mo el compromiso con los pobres es una expresi\u00f3n de nuestra espiritualidad y de qu\u00e9 modo nos ayuda a desarrollar una espiritualidad m\u00e1s aut\u00e9ntica (Mensaje Final, 8).<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">30.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Si me paro a pensar hasta qu\u00e9 punto nuestra opci\u00f3n por los pobres es esencial para el desarrollo de una espiritualidad m\u00e1s aut\u00e9ntica, me viene a la mente la gran f\u00f3rmula propuesta por el Cap\u00edtulo General de 1985: <em>Evangelizare pauperibus et a pauperibus evangelizari<\/em>. Recuerdo que, aunque el tema no fue f\u00e1cilmente entendido en todas las Regiones de la Congregaci\u00f3n, ciertamente, se discuti\u00f3. Algunos cohermanos encontraron una especial dificultad en entender la segunda parte de la f\u00f3rmula: <em>a pauperibus evangelizari<\/em>. Los misioneros hab\u00edan sido tradicionalmente los portadores de los bienes espirituales. El proceso evangelizador se hab\u00eda convertido en calle de direcci\u00f3n \u00fanica. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda esperarse de lo que, especialmente los pobres, nos dieran? Todo misionero redentorista que haya proclamado la Buena Nueva a los pobres podr\u00eda dar cumplida respuesta a esta pregunta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">31.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">El tema del Cap\u00edtulo General de 1985 tuvo algunas consecuencias pr\u00e1cticas. M\u00e1s de una Provincia revis\u00f3 sus prioridades apost\u00f3licas a la luz de dicho tema y, en consecuencia, tomaron algunas decisiones dolorosas. En algunos casos, las Provincias dirigieron su mirada a la Iglesia local entregando sus parroquias m\u00e1s atractivas para aceptar nuevos compromisos entre gente pobre y abandonada. Otras Provincias aceptaron nuevas misiones <em>ad agentes<\/em>, a\u00fan cuando esta opci\u00f3n les supuso grandes sacrificios. Ejemplos como \u00e9stos deber\u00edan servir de est\u00edmulo a toda la Congregaci\u00f3n puesto que demuestran que a las Provincias les es posible cambiar de direcci\u00f3n cuando dicho cambio significa una mayor fidelidad a &#8220;la misma raz\u00f3n de ser de nuestra Congregaci\u00f3n en la Iglesia&#8221; (Constituci\u00f3n 5).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">32.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Desde los primeros encuentros de los redentoristas con los pobres del Reino de N\u00e1poles, la historia de nuestra Congregaci\u00f3n ha estado marcada por la valent\u00eda de muchos de sus miembros. Espero que el ejemplo de nuestro compromiso con el pobre, tanto en el pasado como en el presente, d\u00e9 a la Congregaci\u00f3n el coraje necesario para hacer frente al futuro. \u00bfTendr\u00e1 la Congregaci\u00f3n la valent\u00eda de difundir el anuncio del Evangelio entre los pobres abandonados de las conflictivas barriadas de las mega-ciudades del Sur, lugares como Ciudad de M\u00e9xico, Bogot\u00e1, Lagos, Sao Paulo, Manila, Johannesburgo, Calcuta, Lima, etc.? \u00bfPodr\u00e1n los redentoristas estar m\u00e1s presentes entre los nuevos pobres de Europa: los inmigrantes, los exiliados y refugiados? \u00bfQu\u00e9 tipo de testimonio ofrece la Congregaci\u00f3n en un paisaje tan r\u00e1pidamente cambiante como el de la Europa del Este? \u00bfQu\u00e9 significado tiene la proclamaci\u00f3n del Evangelio en el opulento Occidente donde a la espiritualidad se la considera cada vez m\u00e1s como incompatible con la religi\u00f3n y donde los pobres se encuentran tambi\u00e9n cada vez m\u00e1s al margen de la sociedad y de la Iglesia? \u00bfPueden los redentoristas continuar siendo embajadores de Cristo y proclamando un mensaje de reconciliaci\u00f3n que sea cre\u00edble en regiones de \u00c1frica desgarradas por guerras intestinas? \u00bfCu\u00e1l es el futuro de nuestra evangelizaci\u00f3n en Asia, donde el mensaje cristiano encara las otras grandes religiones mundiales? \u00bfQu\u00e9 tiene que decir la Congregaci\u00f3n ante una cultura de la globalizaci\u00f3n que cada vez presta menos atenci\u00f3n al amor salv\u00edfico de Dios y que, consiguientemente, est\u00e1 menos interesada en la solidaridad entre los hijos e hijas de Dios?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">33.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">El denominador com\u00fan de todas estas situaciones es que todas ellas exigen del Redentorista una fe valerosa. Frecuentemente, esta fe intr\u00e9pida consiste en abandonar lo conocido: mi cultura, mi idioma, y mi habitual estilo de vida a fin de ir al encuentro de situaciones de verdadera urgencia pastoral. A veces, el Esp\u00edritu puede llamar a una Provincia a entregar sus compromisos pastorales m\u00e1s atractivos y de mayor \u00e9xito a otros para poder acudir a donde la Iglesia no puede ir. Mi opini\u00f3n es que este coraje no solamente es la fuente de futuras iniciativas misioneras, sino tambi\u00e9n la ofrenda que hacemos a esa &#8220;nube de testigos&#8221; (Heb 12, 1) que rodea a la Congregaci\u00f3n: todos los Redentoristas del pasado y del presente que se han &#8220;vaciado de s\u00ed mismos&#8221;, as\u00ed como tambi\u00e9n esas Provincias que han hecho sacrificios heroicos en aras de la Persona y de la Misi\u00f3n de Cristo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Contemplaci<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3n misionera<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">34.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Fuente y fruto de nuestra actividad evangelizadora es el esp\u00edritu de contemplaci\u00f3n. &#8220;El misionero no puede proclamar a Cristo de una forma cre\u00edble si \u00e9l mismo no es un contemplativo&#8221; (<em>Redemptoris Missio<\/em>, 91). \u00bfC\u00f3mo entendemos nosotros, los Redentoristas, el esp\u00edritu de contemplaci\u00f3n? Se trata de una actitud espiritual que nos capacita para amar como Jes\u00fas &#8220;para participar verdaderamente en el amor del Hijo al Padre y a los hombres&#8221; (Constituci\u00f3n 24).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">35.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Tratar de evangelizar sin un esp\u00edritu contemplativo es como pretender leer esta carta en papel impreso peg\u00e1ndola a la nariz. Puede que la vista requiera que el papel se acerque pero, para la mayor\u00eda, una proximidad tan exagerada dificultar\u00eda las palabras y liar\u00eda dif\u00edcil, incluso penoso, leer el texto. Es necesario poner cierta distancia entre el papel y nosotros a fin de leerlo. En la contemplaci\u00f3n ponemos cierta distancia en medio, entre nuestro mundo, nuestra vida y nuestra actividad. Vemos a Dios en todas las personas y en los acontecimientos de cada d\u00eda. Tratamos de &#8220;penetrar, a la luz verdadera, en su designio de salvaci\u00f3n y distinguir la realidad de la ilusi\u00f3n&#8221;. Estas palabras de la Constituci\u00f3n 24 \u00a1podr\u00edan incluso damos materia para otra <em>Communicanda<\/em>! Pero, \u00bfhemos comprendido ya que un esp\u00edritu de contemplaci\u00f3n es necesario hoy m\u00e1s que nunca, especialmente cuando somos testigos de fen\u00f3menos tales como la rapidez con que se suceden los cambios sociales, la penetraci\u00f3n diaria y profunda de una cultura de la globalizaci\u00f3n, as\u00ed como lo ef\u00edmero de muchos de los movimientos populares?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">36.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Tenemos otro motivo, adem\u00e1s, para fomentar el esp\u00edritu de contemplaci\u00f3n. Tiene que ver con e! anuncio que el cristianismo hace, se\u00f1alado primero por el Concilio Vaticano Segundo y repetido, despu\u00e9s, por nuestras Constituciones: que en el encuentro con Cristo, el ser humano descubre el significado del misterio de su propia existencia (<em>Gaudium el Spes<\/em>, 22; Constituci\u00f3n 19). La afirmaci\u00f3n se repiti\u00f3 recientemente en el documento papal con el que se anunciaba el Gran Jubileo del a\u00f1o 2000: &#8220;&#8230;la amistad y la gracia de Dios, la vida sobrenatural, es la \u00fanica que puede colmar las aspiraciones m\u00e1s profundas del coraz\u00f3n humano\u201d (<em>Incarnation\u00eds Mysterium<\/em>, 2). Una contrarr\u00e9plica a esta afirmaci\u00f3n la plantea el fen\u00f3meno global del consumismo que, en efecto, se\u00f1ala que las cosas que tenemos y consumimos nos hacen felices y realizados. Esto es radicalmente opuesto a las exigencias del Evangelio, sin embargo se ha divulgado con gran \u00e9xito. Hay una tentaci\u00f3n que consiste en denunciar los diferentes &#8220;ismos&#8221; de nuestro tiempo \u2013 secularismo, materialismo, individualismo, consumismo, etc. \u2013 pero sin ahondar en los motivos de su popularidad. La contemplaci\u00f3n deber\u00eda cultivar en nosotros un &#8220;esp\u00edritu de fraterno inter\u00e9s&#8221; que nos llevara a escuchar a los hombres y mujeres &#8220;interpretando fraternalmente los angustiosos interrogantes de los hombres, procurando discernir los signos ver\u00eddicos que ellos dejan traslucir de la presencia y de los designios de Dios&#8221; (Constituci\u00f3n 19).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Paciencia misionera<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">37.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Coincidiendo con el final de la preparaci\u00f3n de esta <em>Communicanda<\/em>, tuve la oportunidad de ser miembro de la Asamblea Especial del S\u00ednodo de Obispos para Ocean\u00eda. Una de las intervenciones m\u00e1s destacadas de esas tres semanas de reuniones fue la de un obispo de Mauricio, delegado especial para el S\u00ednodo. Se refiri\u00f3 a la escena del Evangelio en que los disc\u00edpulos admiran la grandeza del Templo y lo rico de sus exvotos (Lc 21, 5s). Record\u00e1is c\u00f3mo Jes\u00fas profetiza lo pronto que le llegar\u00eda su completa destrucci\u00f3n a aquella gran construcci\u00f3n. El obispo pidi\u00f3 que el S\u00ednodo pensara en los problemas a los que la Iglesia deb\u00eda hacer frente en muchas regiones del mundo; nosotros podr\u00edamos pensar en nuestra Congregaci\u00f3n. Hizo la observaci\u00f3n de que si hay cosas que se vienen abajo a nuestro alrededor, quiz\u00e1 sea porque el Templo no estaba tan firmemente construido como parec\u00eda. Tal vez nosotros debi\u00e9ramos examinarnos en nuestra conciencia acerca de la forma como construimos la comunidad (cf. 1 Cor 3, 10-15).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">38.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Si bien la construcci\u00f3n de un edificio es una imagen b\u00edblica que sirve para el trabajo de la evangelizaci\u00f3n, quiz\u00e1s a\u00fan m\u00e1s elocuente que aqu\u00e9lla sea, a nuestro prop\u00f3sito, fa del sembrador y la simiente. La semilla que se siembra es la Palabra de Dios. Es anterior a la doctrina, a la ense\u00f1anza moral, a la ley y a los reglamentos. Es anterior porque &#8220;es tanta la eficacia que radica en la Palabra de Dios, que es, en verdad, apoyo y vigor de la Iglesia&#8221; (<em>Dei Verhum<\/em>, 21). La imagen del sembrador y la simiente parece singularmente apropiada para una \u00e9poca en la que el \u00e9xito de lo ef\u00edmero se valora tanto. La Palabra, de la que somos portadores, nos exige ser pacientes, justamente porque no vemos resultados inmediatos (Sant 5,7). Es Dios quien da el crecimiento (1 Cor 3, 6; <em>Ad Gentes<\/em>, 24-25).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Optimismo misionero: la promoci<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3n de vocaciones<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">39.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">Otra v\u00eda para que la Misi\u00f3n transforme nuestra espiritualidad es el deseo de que otros compartan plenamente con nosotros nuestro modo de vida. \u00bfPodemos todos estar de acuerdo con la afirmaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n 79, que &#8220;el vigor de la Congregaci\u00f3n para continuar su misi\u00f3n apost\u00f3lica depende del n\u00famero y de calidad de los candidatos que quieran incorporarse a la comunidad redentorista&#8221;? Si estamos de acuerdo con esto, debi\u00e9ramos tambi\u00e9n aceptar, consiguientemente, que cada uno de nosotros deba cargar con la responsabilidad de promover vocaciones, especialmente mediante el celo apost\u00f3lico, el ejemplo de nuestra vida y la oraci\u00f3n insistente (Constituci\u00f3n 80).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">40.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">Tengo la convicci\u00f3n de que promover, o no, vocaciones, es un tema de orden espiritual. Y esto, porque fundamentalmente depende de la convicci\u00f3n que tengamos acerca de los planes de Dios sobre la Congregaci\u00f3n y de su papel en la Iglesia. Hay cohermanos de buena voluntad que han llegado a la convicci\u00f3n de que la vida consagrada, incluida la Congregaci\u00f3n, llegar\u00e1 muy pronto a su fin. Un an\u00e1lisis del porqu\u00e9 la Congregaci\u00f3n en algunas partes del mundo fracasa en su intento de atraer candidatos, es en verdad una realidad compleja y, ciertamente, va m\u00e1s all\u00e1 del prop\u00f3sito de esta carta. Pero, es m\u00e1s, la Congregaci\u00f3n no se va a apartar de nuestra creciente colaboraci\u00f3n con los laicos. Por otra parte, desde que el Cap\u00edtulo insisti\u00f3 especialmente en que nuestra atenci\u00f3n se centrara en un &#8220;aspecto fundamental de nuestra espiritualidad, es decir, en la forma como nutrimos y expresamos nuestra relaci\u00f3n de fe con Jes\u00fas&#8221; (Mensaje Final, n. 3), ser\u00eda \u00fatil meditar sobre el modo como la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Vita Consecrata<\/em> presenta el reto de la promoci\u00f3n vocacional: &#8220;se pretende presentar, a ejemplo de los fundadores y fundadoras, <em>el atractivo de la persona del Se\u00f1or Jes\u00fas<\/em> y la belleza de la entrega total de s\u00ed mismo a la causa del Evangelio&#8221; (n. 64).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Todos son misioneros<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">41.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">La Congregaci\u00f3n est\u00e1 actualmente haciendo frente a una realidad hasta ahora desconocida en su historia. Me refiero al gran n\u00famero de cohermanos mayores, de la com\u00fanmente llamada &#8220;tercera edad&#8221;. Sin embargo, cualquier reflexi\u00f3n sobre nuestra espiritualidad Misionera debiera incluir a este grupo. Puesto que es mi intenci\u00f3n dedicar una futura carta exclusivamente a este tema de las especiales necesidades de orden espiritual de la &#8220;tercera edad&#8221;, podr\u00edamos comenzar desde ahora a recordar la ense\u00f1anza de la Constituci\u00f3n 55: que por nuestra profesi\u00f3n religiosa todos somos misioneros. Esta caracter\u00edstica, que se fundamenta en nuestra vinculaci\u00f3n a la Misi\u00f3n de Cristo, contin\u00faa a lo largo de nuestra vida, lo mismo estemos capacitados o no, para participar en la actividad pastoral. Y, como la misma Constituci\u00f3n nos recuerda, alcanzamos la plenitud de nuestra identidad misionera en el momento en que &#8220;somos v\u00edctimas del dolor y morimos por la salvaci\u00f3n del mundo&#8221;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">El tema de la reorganizaci<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">42.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">La comprensi\u00f3n y aceptaci\u00f3n de &#8220;la raz\u00f3n de ser de nuestra Congregaci\u00f3n en la Iglesia&#8221; suscita otras preguntas. Algunas de ellas ata\u00f1en a nuestra decisi\u00f3n de permanecer en un lugar, o bien de marcharnos a otro. \u00bfCu\u00e1ndo dicen los Redentoristas, &#8220;hay otros pueblos y aldeas&#8221; (Mc 1, 38)? \u00bfHasta qu\u00e9 punto estamos dispuestos a sacudir &#8220;el polvo de nuestros pies&#8221; (Lc 9, 5)? \u00bfCu\u00e1ndo &#8220;el vino nuevo&#8221; exige &#8220;odres nuevos&#8221; (Lc 5, 38)? La \u00faltima pregunta no ata\u00f1e solamente a nuestros m\u00e9todos misioneros, sino tambi\u00e9n a la manera como nos reorganizamos. Debemos continuar garantizando que nuestras estructuras de gobierno y administraci\u00f3n est\u00e9n siempre al servicio de la Misi\u00f3n. Cuando esto no sea as\u00ed, la estructura debe cambiar a fin de que la Misi\u00f3n contin\u00fae.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Como &#8220;tamarisco en desierto pelado&#8221; como &#8220;platillos que aturden&#8221;<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\"><em>Toda acci\u00f3n misionera que no brota de un profundo compromiso con Jes\u00fas est\u00e1 destinada al fracaso (Mensaje Final, 6)<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">43.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfA qu\u00e9 se parece un redentorista que no entiende la Misi\u00f3n como expresi\u00f3n de su compromiso profundo con Jes\u00fas? \u00bfA qu\u00e9 se parecer\u00eda? Podr\u00eda parecerse a un &#8220;tamarisco en la Araba, que no ver\u00e1 el bien cuando viniere. Vive en los sitios quemados del desierto, en saladar inhabitable&#8221; (Jer 17,6). Como un cohermano nos escribe: &#8220;el agotamiento extremo no es debido solamente a un excesivo trabajo, sino m\u00e1s bien al vac\u00edo interior o a una falta de convicci\u00f3n en la propia vida, o a una carencia espiritual&#8221;. \u00bfNo podr\u00eda tratarse este agotamiento de un problema esencialmente espiritual? \u00bfNo podr\u00edan enmascarar sus penosos s\u00edntomas una sed de &#8220;agua viva&#8221; (Jn 7, 37-38)?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">44.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Si tenemos la osad\u00eda de hablar de Aquel que no conocemos, muy pronto nos convertiremos en seres vac\u00edos y superficiales: es decir: en &#8220;un metal que resuena o en unos platillos que aturden&#8221; (1Cor 13, 1). Ser &#8220;misionero&#8221; no significa simplemente estar cerca de la gente u optar por el pobre; debemos poseer una experiencia que compartir con ellos: &#8220;Lo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos o\u00eddo, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida&#8221; (1Jn 1, 1).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfPreguntas sin respuesta o &#8220;corazones que abrasan&#8221;?<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">45.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Si estamos desconectados del Se\u00f1or, tendremos que hacer frente a muchas preguntas con pocas garant\u00edas de respuesta. &#8220;\u00bfC\u00f3mo hacernos en un desierto con pan suficiente para saciar a una multitud tan grande?&#8221; (Mt 15, 33). \u201cYa lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; \u00bfqu\u00e9 recibiremos, pues, a cambio? (Mt 19, 27). &#8220;\u00bfQu\u00e9 es la verdad?&#8221; (Jn 18, 38).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">46.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/b> <span lang=\"ES-TRAD\">Es obvio que nuestra opci\u00f3n por la persona de Cristo como centro de nuestras vidas y por su puesto en el coraz\u00f3n de nuestras comunidades no nos exime de dudas e inquietudes. Pero, despu\u00e9s que nos hemos desahogado el coraz\u00f3n mutuamente y tambi\u00e9n se lo hemos abierto a \u00c9l, entonces es cuando estamos preparados para escuchar. Entonces tambi\u00e9n nuestros corazones pueden comenzar a arder y nosotros a estar capacitados para llevar el mensaje a los dem\u00e1s: c\u00f3mo El se nos uni\u00f3 a lo largo del camino y c\u00f3mo Le reconocimos.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">Conclusi<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">47.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Permitidme resumir los puntos esenciales de esta carta. La espiritualidad se dirige a temas fundamentales y frecuentemente inquietantes acerca nuestra identidad y de las motivaciones de la vida. Para los Redentoristas, la espiritualidad debe estar \u00edntimamente ligada a la Misi\u00f3n: la &#8220;raz\u00f3n de ser de la Congregaci\u00f3n en la Iglesia&#8221;. Esta relaci\u00f3n \u00edntima significa que escogemos a Cristo como el centro de todo, que el testimonio es una exigencia y la contemplaci\u00f3n es una condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> para la vida misionera. Significa que nos esforzamos por ser intr\u00e9pidos, pacientes y llenos de esperanza hasta el punto de invitar a los dem\u00e1s a compartir totalmente nuestra vida. En definitiva, nuestra espiritualidad no puede quedar en una teor\u00eda: debemos vivirla. Debe tener algunas consecuencias pr\u00e1cticas en nuestra vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">La Congregaci<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00f3n y el Gran Jubileo<\/span><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">48.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es pr\u00e1cticamente un t\u00f3pico decir que estamos en el umbral de un nuevo milenio. A\u00fan cuando llevar la cuenta de lo que falta para el nuevo siglo pueda resultar tedioso, pienso que no debemos menospreciar el extraordinario &#8220;signo de los tiempos&#8221; que es el Gran Jubileo. \u00bfHab\u00e9is reparado en los diferentes temas propuestos por el Santo Padre para esta celebraci\u00f3n? Nos son familiares: conversi\u00f3n, transformaci\u00f3n, penitencia, reconciliaci\u00f3n, redenci\u00f3n, misterio pascual. Son los mismos temas que est\u00e1n en el propio coraz\u00f3n de nuestra Misi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">49.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfNo ser\u00eda l\u00f3gico esperar que todas las Provincias y Viceprovincias emprendieran un especial proyecto misionero como parte de la celebraci\u00f3n del Gran Jubileo? S\u00e9 de algunos proyectos que han sido ya programados, como misiones urbanas o peregrinaciones especiales. Es tambi\u00e9n cierto que los miembros de algunas unidades \u2013 sobre todo los que tienen un liderazgo \u2013 est\u00e1n cansados, desalentados y dudosos de la colaboraci\u00f3n de sus cohermanos. Pedir\u00eda, sin embargo, que cada unidad inaugurara el tercero milenio cristiano con un proyecto especial que estuviera en consonancia con &#8220;la misma raz\u00f3n de ser la Congregaci\u00f3n en la Iglesia y el sello de su fidelidad a la vocaci\u00f3n recibida&#8221; (Constituci\u00f3n 5).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><b><span lang=\"ES-TRAD\">50.<\/span><\/b><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que la Virgen Mar\u00eda Inmaculada que, despu\u00e9s de Jesucristo, es la patrona principal de nuestro santo Instituto, puesto que \u00e9ste naci\u00f3 de manera especial bajo su protecci\u00f3n, nos ayude a amar a su Hijo y a que \u00c9ste sea amado.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">En nombre del Consejo General,<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Joseph W. Tobin, C.Ss.R.<br \/>\n<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">Superior General<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\"><em>(El texto original es el ingl<\/em><\/span><em><span lang=\"ES-TRAD\">\u00e9s.)<\/span><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>COMMUNICANDA N\u00b0. 2 Roma, 14 de Enero de 1999 Fiesta del Beato Pedro Donders Prot. N\u00b0 0000 0200\/98 Mis queridos Cohermanos, 1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tengo el enorme placer de saludaros en nombre de todos los miembros del Consejo General. Esta segunda Communicanda del presente sexenio se publica en la fiesta del Beato Pedro Donders, misionero redentorista en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1443"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1443"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1443\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1451,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1443\/revisions\/1451"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}