{"id":29144,"date":"2025-11-08T00:17:51","date_gmt":"2025-11-07T22:17:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=29144"},"modified":"2025-11-08T00:17:53","modified_gmt":"2025-11-07T22:17:53","slug":"mensaje-del-padre-general-para-el-9-de-noviembre-293-o-aniversario-de-la-congregacion-del-santisimo-redentor","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2025\/11\/mensaje-del-padre-general-para-el-9-de-noviembre-293-o-aniversario-de-la-congregacion-del-santisimo-redentor\/","title":{"rendered":"Mensaje del Padre General para el 9 de noviembre, 293.\u00ba aniversario de la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Redentor"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Misioneros de la Esperanza tras las huellas del Redentor<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A\u00d1O DEDICADO A LA MISI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Se\u00f1or nos env\u00eda como misioneros y peregrinos de la Esperanza en un mundo herido<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lc 4,16-19, Mc 6,7-12, Lc 9,2-6, Sal 130,7 Const. 1-20, Est. 01-020<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos Cohermanos, Obispos, Formandos y Familia Redentorista,<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>En este d\u00eda en que celebramos los 293 a\u00f1os de fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Redentor, somos invitados a mirar con gratitud nuestra historia y, al mismo tiempo, con esperanza los desaf\u00edos del presente. Este aniversario se ilumina con diversos signos de los tiempos: los jubileos de la Esperanza y el nacimiento de San Gerardo Mayela, hitos de la acci\u00f3n de Dios en el camino redentorista y en la vida del pueblo m\u00e1s abandonado. Asimismo, celebramos el A\u00f1o dedicado a la Misi\u00f3n, ocasi\u00f3n propicia para reavivar el ardor evangelizador que nos define. Vivimos todav\u00eda los inicios del pontificado de Le\u00f3n XIV, cuya Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica&nbsp;<em>Dilexi te<\/em>nos inspira a renovar nuestra entrega al Evangelio. En el mismo esp\u00edritu, acogemos el llamado de la&nbsp;<em>Communicanda<\/em>&nbsp;2\/2025: \u201cPasemos a la otra orilla\u201d (Mc 4,35), que nos desaf\u00eda a dejar atr\u00e1s nuestras seguridades y abrazar con valent\u00eda las nuevas fronteras de la misi\u00f3n. Este dinamismo se ve fortalecido por las reuniones de mitad de sexenio de la Congregaci\u00f3n, espacios de sinodalidad, discernimiento y evaluaci\u00f3n, as\u00ed como de aportes de las distintas Conferencias para la implementaci\u00f3n de las decisiones del XXVI Cap\u00edtulo General, reafirmando nuestro compromiso con una fidelidad creativa al carisma de San Alfonso.<\/li><li>No vivimos fuera del mundo. Nos sentimos profundamente afectados por las transformaciones sociales, pol\u00edticas y espirituales de nuestro tiempo: guerras, intolerancia, crisis de la democracia y el crecimiento de \u201cmuchas formas de pobreza: aquella de los que no tienen medios de sustento material, la pobreza del que est\u00e1 marginado socialmente y no tiene instrumentos para dar voz a su dignidad y a sus capacidades, la pobreza moral y espiritual, la pobreza cultural, la del que se encuentra en una condici\u00f3n de debilidad o fragilidad personal o social, la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio, ni libertad\u201d (<em>Dilexi te<\/em>, n.\u00ba 9).<\/li><li>En este contexto, la lectura de&nbsp;<em>Dilexi te<\/em>&nbsp;se vuelve a\u00fan m\u00e1s pertinente, pues en ella resuena con fuerza el principio redentorista expresado en la Constituci\u00f3n 1: \u201cSeguir el ejemplo de Jesucristo Salvador en la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios a los pobres\u201d. Esta opci\u00f3n preferencial constituye el n\u00facleo de nuestra vocaci\u00f3n misionera.&nbsp;<em>Al leer el texto, surge una provocaci\u00f3n: \u00bfd\u00f3nde podemos reconocernos como misioneros redentoristas en esta Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica, llamados a evangelizar a los m\u00e1s pobres y abandonados? O bien, \u00bfpor qu\u00e9 no nos vemos, o no estamos reflejados en ella?<\/em><\/li><li>Pienso que todo lo que estamos viviendo como sociedad, Iglesia y Congregaci\u00f3n nos interpela con una cuesti\u00f3n fundamental, v\u00e1lida para cada cohermano y para los laicos que caminan con nosotros: pasar a la otra orilla (cf. Mc 4,35) y \u201creavivar el don de Dios que est\u00e1 en ti\u201d (2 Tm 1,6). Es un llamado a la conversi\u00f3n misionera, al abandono de las seguridades humanas y a la renovaci\u00f3n de la fe y del ardor evangelizador, con la certeza de que el Esp\u00edritu Santo nos gu\u00eda y sostiene en medio de los desaf\u00edos actuales.<\/li><li><em>No debemos tener miedo de nuestro tiempo: \u00a1debemos saber discernirlo! El contexto actual nos invita a dejar atr\u00e1s estructuras r\u00edgidas, rutinas que ya no evangelizan y actitudes de cerraz\u00f3n, para abrazar con valent\u00eda los desaf\u00edos de la misi\u00f3n, especialmente junto a los pobres y excluidos, que son el coraz\u00f3n del carisma redentorista. Sin embargo, este movimiento misionero s\u00f3lo se sostiene cuando est\u00e1 enraizado en una experiencia viva de Dios. Por eso, \u201cavivar el don\u201d significa reavivar el fuego interior de la vocaci\u00f3n, recordar el origen del llamado, renovar la pasi\u00f3n por el Evangelio y permitir que el Esp\u00edritu Santo despierte de nuevo el celo y la creatividad apost\u00f3lica (cf. Jer 1,5; Ef 4,1; Rom 1,16; Rom 12,11; Hch 1,8; 1 Cor 12,4-7; Ap 2,4-5). No basta con cruzar a la otra orilla en un sentido f\u00edsico o estructural, si el Redentor no est\u00e1 en nuestra barca; es necesario tambi\u00e9n realizar ese paso interior, en el alma y en el coraz\u00f3n, para que la misi\u00f3n sea una expresi\u00f3n aut\u00e9ntica del don que hemos recibido y que estamos llamados a compartir con el mundo<\/em>.<\/li><li>Frente a los desaf\u00edos, podemos sentirnos tentados a pasar a la otra orilla s\u00f3lo para evitarlos, para no comprometernos, volvi\u00e9ndonos indiferentes.&nbsp;<em>Estar al margen comporta graves peligros: aislarse de la comunidad, huir de las responsabilidades, criticar sin involucrarse ni ejercer la autocr\u00edtica, alejarse del proyecto misionero de la Congregaci\u00f3n y seguir \u00fanicamente los propios intereses. Esta actitud tambi\u00e9n se manifiesta en la falta de empat\u00eda y de escucha, en la apat\u00eda ante el sufrimiento ajeno, en el rechazo al di\u00e1logo con los verdaderos interlocutores de la misi\u00f3n y en el descuido del cultivo de la propia espiritualidad. As\u00ed, el mal de permanecer al margen debe ser combatido con firmeza, para que no entre en nuestro coraz\u00f3n misionero<\/em><em>.<\/em><\/li><li>El Redentor, ante nuestros desaf\u00edos, no nos llama a abandonar la barca ni a permanecer en zonas de confort. \u00c9l calma los vientos y nos interpela: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 tienen tanto miedo? \u00bfA\u00fan no tienen fe?\u201d (Mc 4,40).&nbsp;<em>La falta de fe en Dios, y tambi\u00e9n en la vida consagrada, puede llevarnos a la desesperanza y mantenernos siempre en la superficie: sin profundidad, sin horizonte, sin esperanza.<\/em>&nbsp;De ah\u00ed nace el llamado a reavivar el don que hay en nosotros: el don de la vida comunitaria, de la vida de oraci\u00f3n, de la renovaci\u00f3n constante de la propia vocaci\u00f3n, de la formaci\u00f3n continua, del ardor y del celo apost\u00f3lico.&nbsp;<em>No podemos permitir que la crisis de fe haga que la barca de la Congregaci\u00f3n se hunda, ya sea por no haber clamado al Redentor o porque quienes est\u00e1n en ella ya no crean que esta barc<\/em>a&nbsp;<em>nos conduce, con fidelidad a nuestro carisma, hacia una orilla segura<\/em><em>.<\/em><\/li><li>Queridos cohermanos, formandos y laicos: en el mar de este mundo, con sus tempestades y bonanzas, navega la Congregaci\u00f3n\u2026 No es una traves\u00eda sin rumbo, pues posee un mapa de navegaci\u00f3n seguro, compuesto por el Evangelio; la vida del Fundador y de nuestros santos, m\u00e1rtires y beatos; las Constituciones y Estatutos; los Cap\u00edtulos Generales; y las formas de gobierno marcadas por la subsidiariedad, la participaci\u00f3n, la animaci\u00f3n y la corresponsabilidad. El timonel es el Esp\u00edritu Santo. No obstante,&nbsp;<em>la barca puede hundirse si quienes reman no tienen presente ese mapa de navegaci\u00f3n y, sobre todo, si no conocen ni conf\u00edan en su Timonel. As\u00ed, a las puertas de los 300 a\u00f1os, nos preguntamos: \u00bfhacia d\u00f3nde queremos conducir a la Congregaci\u00f3n? \u00bfA qu\u00e9 orilla deseamos llevarla? \u00bfA la orilla del retroceso, de la a\u00f1oranza y de la indiferencia, o a la orilla de la renovaci\u00f3n, de la audacia y de la fidelidad creativa? \u00bfSomos verdaderamente conscientes de nuestro mapa de navegaci\u00f3n? \u00bfEstamos abiertos a las interpelaciones del Timonel, que nos llama a pasar a la otra orilla?<\/em><em><\/em><\/li><li>\u00a1La Congregaci\u00f3n est\u00e1 viva! Y mientras haya un solo redentorista, ella se hace presente (cf. Const. 55). Sin embargo, no podemos cruzar los brazos: necesitamos<s>&nbsp;<\/s>trabajar juntos por la vitalidad de este cuerpo misionero (cf. Const. 2), sin caer en el pesimismo, sino con una visi\u00f3n l\u00facida, realista y autocr\u00edtica. El pesimismo es la actitud de quien ve un agujero en el casco de la barca, observa que entra agua y concluye que no hay salvaci\u00f3n: todos se hundir\u00e1n y morir\u00e1n. La actitud autocr\u00edtica, en cambio, reconoce la fisura, no esconde el desaf\u00edo y moviliza todos los esfuerzos posibles para garantizar que la barca llegue a la otra orilla con los pasajeros a salvo, aunque al llegar a\u00fan sean necesarias reparaciones. Quien tiene autocr\u00edtica conoce el don que posee, se conoce a s\u00ed mismo y reconoce tambi\u00e9n el don de los dem\u00e1s; por eso, todos se salvan.&nbsp;<em>El pesimismo puede dejarnos solos en la orilla; la autocr\u00edtica, en cambio, nos lleva a la otra orilla con el Redentor y con la comunidad.<\/em><\/li><li>As\u00ed, caminemos sin miedo, con los ojos fijos en \u00c9l (cf. Hb 12,2). De este modo, llegaremos a la otra orilla, donde encontraremos a las multitudes cansadas y abatidas, como ovejas sin pastor (cf. Mt 9,36). All\u00ed tambi\u00e9n seremos invitados a reflexionar sobre nuestra misi\u00f3n, a recordar el llamado que el Se\u00f1or hizo a cada uno de nosotros \u201cpara estar con \u00c9l\u201d y para ser enviados a las diversas realidades de este mundo (cf. Mc 3,14). Y, como los disc\u00edpulos, tambi\u00e9n seremos llamados a descansar un poco, confiando en que es \u00c9l quien conduce la misi\u00f3n (cf. Mc 6,31).<\/li><li>Que Mar\u00eda, Madre del Perpetuo Socorro, junto con san Alfonso y todos los santos, beatos y m\u00e1rtires redentoristas, nos concedan siempre la audacia de ser \u201cMisioneros de la Esperanza, tras las huellas del Redentor\u201d. Am\u00e9n.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Fraternalmente,<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P. Rog\u00e9rio Gomes, C.Ss.R<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Superior General<\/p>\n\n\n\n<p>Original:&nbsp;<em>espa\u00f1ol<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misioneros de la Esperanza tras las huellas del Redentor A\u00d1O DEDICADO A LA MISI\u00d3N El Se\u00f1or nos env\u00eda como misioneros y peregrinos de la Esperanza en un mundo herido Lc 4,16-19, Mc 6,7-12, Lc 9,2-6, Sal 130,7 Const. 1-20, Est. 01-020 Queridos Cohermanos, Obispos, Formandos y Familia Redentorista, En este d\u00eda en que celebramos los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":29145,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[44],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29144"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29144"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29144\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29146,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29144\/revisions\/29146"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29145"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29144"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29144"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}