{"id":29254,"date":"2025-11-15T03:16:00","date_gmt":"2025-11-15T01:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=29254"},"modified":"2025-11-14T23:50:54","modified_gmt":"2025-11-14T21:50:54","slug":"jornada-mundial-de-los-pobres-mensaje-del-superior-general","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2025\/11\/jornada-mundial-de-los-pobres-mensaje-del-superior-general\/","title":{"rendered":"Jornada Mundial de los Pobres, Mensaje del Superior General"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\">Roma, 16 de noviembre de 2025<br><em>Misioneros de la Esperanza tras las huellas del Redentor<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>A\u00d1O DEDICADO A LA MISI\u00d3N<\/strong><br><em>El Se\u00f1or nos env\u00eda como misioneros y peregrinos de la Esperanza en un mundo herido<\/em><br>Lc 4,16-19, Mc 6,7-12, Lc 9,2-6, Sal 130,7 Const. 1-20, Est. 01-020<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-text-align-center\">Mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cT\u00fa, Se\u00f1or, eres mi esperanza\u201d (Salmo 71,5)<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>La novena <em>Jornada Mundial de los Pobres,<\/em> que celebramos este domingo y que fue instituida por el Papa Francisco en 2017 para recordarnos que los pobres est\u00e1n en el coraz\u00f3n del Evangelio, nos invita a renovar nuestra mirada y nuestro compromiso hacia los m\u00e1s pobres y abandonados.<\/li><li>Nuestras Constituciones definen con claridad nuestra vocaci\u00f3n: \u201cseguir el ejemplo de Jesucristo Salvador en la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios a los pobres, como \u00c9l dijo de s\u00ed mismo: Me envi\u00f3 a anunciar la buena nueva a los pobres\u201d (Const. 1). Entre los grupos humanos m\u00e1s necesitados de ayuda espiritual, \u201clos redentoristas han de prestar atenci\u00f3n especial a los pobres, a los de condici\u00f3n m\u00e1s humilde y a los oprimidos, cuya evangelizaci\u00f3n es signo de la llegada del Reino de Dios (cf. Lc 4,18) y con quienes Cristo ha querido, en cierto modo, identificarse (cf. Mt 25,40)\u201d (Const. 4). <em>Este llamado, por tanto, no es opcional ni secundario: est\u00e1 profundamente vinculado a la misi\u00f3n del Redentor y confirma que nuestra presencia misionera se realiza de forma m\u00e1s aut\u00e9ntica all\u00ed donde el mundo sufre, donde la pobreza es visible y donde la esperanza se debilita.<\/em><\/li><li>El tema propuesto por el Papa Le\u00f3n XIV \u201cT\u00fa, Se\u00f1or, eres mi esperanza\u201d nos invita a reconocer que la esperanza cristiana no nace de la abundancia, del poder ni de la seguridad material, sino de la necesidad, de la vulnerabilidad y de la confianza en Dios. En este contexto, los pobres no aparecen como sujetos pasivos, sino como testigos de una esperanza fuerte y confiable. Muchas veces privados de solidaridad humana y de medios materiales, ellos encuentran en Dios el \u00fanico refugio seguro, Aquel que, por la fe y la esperanza, sostiene sus vidas<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Es esta confianza en Dios la que les permite so\u00f1ar y no caer en la desesperaci\u00f3n ante la precariedad de los recursos y la falta de oportunidades. As\u00ed, la confianza se convierte en refugio, consuelo, fuerza de lucha por la dignidad y la justicia.<\/li><li>Para nosotros, redentoristas, esto reviste un significado particular: la opci\u00f3n por los pobres no es sociol\u00f3gica ni ideol\u00f3gica, sino evang\u00e9lica, y est\u00e1 en el centro de nuestra vocaci\u00f3n misionera. La Constituci\u00f3n 14 recuerda que \u201cla obra apost\u00f3lica de la Congregaci\u00f3n se caracteriza, en efecto, m\u00e1s que por determinadas formas de actividad, por el dinamismo misionero, es decir, por la evangelizaci\u00f3n propiamente dicha y por el servicio en favor de los hombres y los grupos que, para la Iglesia y por las condiciones sociales, son m\u00e1s pobres y necesitados\u201d (cf. Const. 3\u20135). Esto significa que el pobre no est\u00e1 fuera de la misi\u00f3n: es nuestro interlocutor y nos hace redescubrir el rostro del Redentor, que se manifiesta en los \u201cnumerosos rostros de los pobres y de la pobreza\u201d (cf. <em>Dilexi te<\/em>, n. 9). Esto implica que <em>la misi\u00f3n redentorista debe abrirse a la conversi\u00f3n de las estructuras, a la promoci\u00f3n integral de la persona humana y a la solidaridad creativa, que genera nuevos modos de ser Iglesia y comunidad.<\/em><\/li><li>La Jornada Mundial de los Pobres nos invita a cultivar tres actitudes importantes:<ul><li><em>Revisitar nuestra vida consagrada redentorista a partir de la vivencia de la pobreza evang\u00e9lica. <\/em>Las Constituciones 61 a 70 nos ofrecen una rica fuente de discernimiento sobre este voto, record\u00e1ndonos que nuestra pobreza es una configuraci\u00f3n real y espiritual con Cristo pobre.<em> Para nosotros, la pobreza se manifiesta en la fraternidad, el compartir, la sobriedad, la apertura a la movilidad y la disponibilidad misionera. Estamos llamados a vivir con coherencia, a trabajar con responsabilidad y a testimoniar, tanto personal como comunitariamente, la alegr\u00eda y la libertad que brotan de una vida desprendida. De este modo, el revisitar atentamente estas Constituciones nos ayudar\u00e1 a reflexionar sobre nuestra propia identidad misionera y nos abrir\u00e1 una oportunidad para la conversi\u00f3n persona<\/em>.<\/li><li><em>Como Instituci\u00f3n, <\/em>la Congregaci\u00f3n es interpelada a fortalecer su compromiso con la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creaci\u00f3n (JPIC). Nuestras obras sociales, parroquias, santuarios, centros de misi\u00f3n e instituciones educativas o de acogida son la expresi\u00f3n concreta de nuestro carisma junto a los pobres.<em> Sin embargo, no podemos limitar nuestra respuesta \u00fanicamente a lo asistencial; debemos estructurar de manera eficaz nuestra presencia junto a los m\u00e1s vulnerables, garantizando que parte de nuestros recursos est\u00e9 al servicio de la promoci\u00f3n de la dignidad humana. La JPIC es una expresi\u00f3n directa del Evangelio que anunciamos<\/em>. Fortalecer estas estructuras, acompa\u00f1ar a los agentes de pastoral social y garantizar la sostenibilidad de nuestras obras son formas concretas de enraizar nuestro carisma en la realidad de los pobres de hoy. Adem\u00e1s, debemos asumir la ardua tarea de formar la conciencia de las personas en sus distintos estratos sociales, para que sean verdaderos agentes de la construcci\u00f3n de un mundo que sea casa para todos.<\/li><li><em>Como miembros profesos<\/em>, somos invitados a reflexionar seriamente sobre nuestro estilo de vida a la luz de la simplicidad evang\u00e9lica: c\u00f3mo usamos los bienes, c\u00f3mo consumimos, c\u00f3mo compartimos. <em>Vivir la pobreza hoy significa resistir a la cultura del exceso, del individualismo y de la acumulaci\u00f3n. Es tambi\u00e9n cultivar una verdadera disponibilidad misionera, expresada en la prontitud para ir al encuentro de las necesidades m\u00e1s urgentes, aunque ello implique sacrificios, cambios o renuncias<\/em>. La pobreza personal, vivida con alegr\u00eda y autenticidad, se convierte en un signo prof\u00e9tico en una sociedad marcada por la desigualdad y la indiferencia. Es una forma concreta de <em>kenosis<\/em>, de <em>distacco<\/em>, de comuni\u00f3n real con los pobres, que nos sensibiliza y nos hace testigos fieles del Redentor, quien se compadec\u00eda de las multitudes extenuadas que estaban \u201ccomo ovejas sin pastor\u201d (Mt 9,36); nos hace testigos de Aquel que \u201csiendo rico, se hizo pobre por nosotros\u201d (2Cor 8,9) y que \u201cno ten\u00eda d\u00f3nde reclinar la cabeza\u201d (Mt 8,20).<\/li><\/ul><\/li><li>Queridos cohermanos, formandos y miembros de la Familia Redentorista: ante los desaf\u00edos del mundo contempor\u00e1neo, la exclusi\u00f3n, el miedo al otro, la <em>aporofobia<\/em>, la migraci\u00f3n, la pobreza invisible, la fragilidad de los j\u00f3venes y de los marginados, nos sentimos llamados a redoblar nuestro compromiso misionero, inspirados por Cristo Redentor, que se hizo pobre por nosotros (cf. Mt 5,3.11; Lc 6,20).<\/li><li>Que esta Jornada Mundial de los Pobres sea para nosotros un momento de oraci\u00f3n aut\u00e9ntica, de revisi\u00f3n vocacional y de audacia misionera. <em>Que cada comunidad redentorista encuentre formas concretas de acogida, de escucha y de anuncio de la Buena Nueva a los m\u00e1s pobres, y, al mismo tiempo, de promoci\u00f3n de su dignidad.<\/em><\/li><li>Utilicemos el subsidio de oraci\u00f3n preparado por el Dicasterio para la Evangelizaci\u00f3n, disponible en diferentes idiomas: (https:\/\/www.evangelizatio.va\/content\/pcpne\/en\/attivita\/gmdp\/2024\/sussidio.html), adapt\u00e1ndolo a nuestra realidad local. Dejemos que el pobre nos evangelice y nos impulse a vivir la misi\u00f3n con un vigor renovado.<\/li><li>Que Mar\u00eda, nuestro Perpetuo Socorro, presencia materna entre los humildes y signo de la ternura de Dios para con los peque\u00f1os, nos acompa\u00f1e y fortalezca en el camino de la esperanza que no decepciona. Que nuestros santos, m\u00e1rtires y beatos nos ayuden a vivir con fidelidad la opci\u00f3n por los pobres, como signo distintivo de nuestra vocaci\u00f3n y testimonio del Evangelio, para que logremos caminar como <em>Misioneros de la Esperanza, tras las huellas del Redentor<\/em>, en este mundo herido, pero lleno de posibilidades.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Fraternalmente,<\/p>\n\n\n\n<p>P. Rog\u00e9rio Gomes, C.Ss.R.<br>Superior General<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Original:<\/strong><em> espa\u00f1ol<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a><em>Mensaje del Santo Padre Le\u00f3n XIV para la IX Jornada Mundial de los Pobres.<\/em> https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/messages\/poor\/documents\/20250613-messaggio-giornata-poveri.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roma, 16 de noviembre de 2025Misioneros de la Esperanza tras las huellas del Redentor A\u00d1O DEDICADO A LA MISI\u00d3NEl Se\u00f1or nos env\u00eda como misioneros y peregrinos de la Esperanza en un mundo heridoLc 4,16-19, Mc 6,7-12, Lc 9,2-6, Sal 130,7 Const. 1-20, Est. 01-020 Mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres \u201cT\u00fa, Se\u00f1or, eres [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":29258,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[44],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29254"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29254"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29255,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29254\/revisions\/29255"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29258"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}