El 5 de mayo de 2025 se celebró un encuentro de formadores de la Provincia de Liguori. El Superior Provincial, P. Poly Kannampuzha, hizo la apertura del encuentro con algunas palabras de bienvenida a todos los participantes. Al encuentro asistieron siete formadores. La reunión comenzó a las 9:15 a.m. y la primera sesión estuvo a cargo del P. Agustín Kalleli, profesor de liturgia, formador y también conferencista motivacional. El padre Agustín habló sobre la necesidad de tener una visión de la formación que esté orientada hacia la búsqueda de resultados en nuestros seminarios. A los formadores les sugirió prestar especial atención para que los seminaristas desarrollen una mentalidad de crecimiento continuo, en lugar de una visión estática de la vida. En general, se trató de una invitación a todos los implicados en la formación a abrazar la idea de la formación continua, la resiliencia y la capacidad de adaptación durante todo el proceso de discernimiento y maduración de la vocación. Los procesos de formación pueden ser más enriquecedores y dinámicos cuando cultivamos una actitud que es capaz de ver en los desafíos nuevas oportunidades de crecimiento y en los fracasos peldaños hacia la madurez.
La segunda sesión fue dirigida por el P. Poly Kannampuzha, quien pidió a los formadores compartir sus experiencias, planes futuros y preocupaciones dentro de las casas de formación. Esta fue una oportunidad para la escucha mutua, para hacer un balance de la realidad actual de la formación y discernir planes y prioridades que nos ayuden a responder fielmente a las necesidades de la Iglesia y de la Congregación. Los formadores también debatieron sobre las preocupaciones relacionadas con la formación permanente, el acompañamiento y cómo fomentar comunidades formativas que favorezcan el discernimiento y el celo misionero. En el encuentro estuvieron presentes también los miembros del consejo provincial y del secretariado para la de formación.
Un aspecto particularmente significativo de la reunión fue su conexión con la celebración del Año de San Gerardo Mayela. Inspirados por su ejemplo de humildad, servicio y confianza en Dios, los formadores reflexionaron sobre cómo las virtudes de San Gerardo pueden iluminar y guiar nuestro trabajo con los jóvenes en formación. La vida de San Gerardo nos invita a formar no solo las mentes y a potenciar las capacidades humanas, sino también a formar los corazones para que logren enraizarse profundamente en Cristo Redentor.
El encuentro concluyó con el compromiso general a seguir caminando juntos como equipo formador, apoyados en la misión compartida, y seguir preparando así a los futuros Redentoristas para que sean auténticos testigos de la abundante redención.
P. Shijo Meppilly C.Ss.R.




