IX JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES , Tu Señor, eres mi esperanza
Domingo, 16 de noviembre 2025
La Jornada Mundial de los Pobres fue instituida por el Papa Francisco al final del Año de la Misericordia 2017, y comenzó a celebrarse a partir del 2017. El Papa quiso que se celebrase el domingo XXXIII del tiempo ordinario, como “una ayuda a las comunidades y a cada bautizado a reflexionar sobre cómo la pobreza está en el corazón del Evangelio”. Esta celebración viene precedida por un mensaje del Santo Padre en el que invita a la iglesia a centrar su atención en un tema específico. Este año se celebrará el 16 de noviembre, y el Papa León ha elegido el tema “Tú, Señor, eres mi esperanza” (Sal 71,5), subrayando que la esperanza cristiana no nace de la abundancia sino de la necesidad. Precisamente por esta razón, el pobre “puede convertirse en testigo de una esperanza fuerte y fiable”, en cuanto que, por su necesidad, muchos de ellos encuentran en Dios su mayor esperanza.
En este día confluyen una vez más, el tema de los pobres, la esperanza y nuestra misión redentorista. Estas categorías solo pueden ser entendidas a la luz de nuestra fe y seguimiento en Jesucristo Redentor, quien se hizo pobre y proclamo bienaventurados a los pobres (Mt 5, 3 – 11; Lc 6, 20). Para nosotros, como redentoristas, la cuestión de los pobres nos conduce a la esencia de nuestra vocación misionera. Nuestras constituciones establecen que nuestra misión se caracteriza por el servicio a las personas, especialmente a aquellos “que por las condiciones sociales son más pobres y necesitados” (Const. 14). Dicha misión “comprende la liberación y la salvación de toda la persona humana,” y es así como los redentoristas hacen de la opción por los pobres su misma razón de ser en la Iglesia (Cfr. Const. 5). Nuestras constituciones y estatutos establecen que, según el espíritu y la intuición de San Alfonso, los Redentoristas solo serán verdaderamente misioneros si tienen a Cristo y a los pobres en su corazón, viviendo y actuando como cooperadores de Cristo Redentor en una comunidad apostólica (cf. Const. 2).
De esta manera, la opción por los pobres – nos recordaba el Papa Francisco – no es ni una categoría sociológica, ni una opción ideológica (de izquierda o derecha), ni una opción tangencial a nuestra misión, sino que es el signo distintivo de la Congregación fundada por San Alfonso. Así mismo, son los pobres los que nos ayudan a redescubrir nuestra vocación misionera en el mundo cambiante de hoy, y por tanto a encontrar formas para vivirla y actuarla; son ellos quienes nos muestran el rostro y la misión de Cristo. Por eso, en Dilexi Te, el Papa León afirma contundentemente: “Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres (Cfr EG 48).” La vida de nuestros santos es el signo más claro de esta unión entre nuestra fe, nuestra misión y los pobres.
El Dicasterio para la Evangelización ha preparado un recurso de oración que nuestras comunidades podrían utilizar y adaptar de acuerdo a sus propias necesidades y circunstancias. Que esta jornada ayude a la familia redentorista centrar su atención en lo que define nuestra vocación misionera: el anuncio de la Buena Nueva a los pobres.
P. Cristian Bueno, CSsR.
Secretario Ejecutivo de la Secretaría General para la Evangelización
Aquí se puede descargar el material de esta Jornada preparado por el Dicasterio Vaticano




