El Padre General anima a las Conferencias redentoristas con un mensaje pascual de esperanza y renovación misionera

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En el contexto de la celebración de la Pascua, el Superior General de los Redentoristas, Padre Rogério Gomes, ha dirigido un mensaje personalizado a cada una de las Conferencias de la Congregación. En sus cartas, ofrece una lectura creyente del momento actual que atraviesa el Instituto e invita a los cohermanos a seguir adelante con esperanza en su camino misionero y consagrado.

Los mensajes enviados a Europa, América del Norte, América Latina y el Caribe, Asia-Oceanía y África-Madagascar parten del corazón del anuncio pascual: Cristo ha resucitado. Con Él, toda realidad humana puede ser transformada. Desde esta clave, el Padre General anima a cada Conferencia a leer sus desafíos no como signos de fracaso, sino como oportunidades de renovación y fidelidad creativa al carisma redentorista. Los mensajes se sitúan además en continuidad con el proceso de reconfiguración que vive la Congregación, subrayando la importancia de la comunión, la corresponsabilidad y la apertura a nuevas formas de misión en un mundo marcado por profundos cambios.

Europa: tradición misionera y desafío de renovación

Para la Conferencia de Europa, el Padre General reconoce una realidad compleja, marcada por la secularización y la disminución vocacional. Pero también señala signos claros de esperanza: una sólida tradición misionera, estructuras bien organizadas y una creciente colaboración entre unidades. Subraya especialmente el proceso de reestructuración en marcha, vivido como un verdadero “tiempo pascual”, donde se percibe mayor diálogo, comunión y deseo de caminar juntos. Valora también el trabajo misionero con los migrantes, los jóvenes y los más vulnerables, así como el testimonio de los cohermanos que permanecen fieles incluso en contextos de guerra o sufrimiento. 

América del Norte: la “liminalidad” como oportunidad pascual

A los cohermanos y laicos de América del Norte, el Superior General les propone la categoría de “liminalidad”: un tiempo de transición entre lo que fue y lo que aún no se ha manifestado plenamente, vivido como un momento pascual que invita a la transformación. Destaca la reconfiguración de las unidades, con la próxima creación de la nueva Provincia Seelos, la buena organización institucional y la riqueza cultural de la misión, especialmente en el acompañamiento a los migrantes. Reconoce los desafíos de la polarización social y la secularización, pero anima a profundizar en la vida comunitaria, la formación permanente y el equilibrio entre misión y fraternidad. 

América Latina y El Caribe: fidelidad en contextos de fragilidad

En América Latina y El Caribe, el mensaje pone en valor una Conferencia en transformación, que ha dado pasos significativos en su reconfiguración. El Padre General agradece la fidelidad misionera en contextos marcados por la pobreza, la violencia y la inestabilidad, donde los redentoristas siguen cerca de los más abandonados. Resalta también la claridad del proyecto pastoral, centrado en los pobres, la familia y los jóvenes. Aunque reconoce el descenso vocacional y el gradual clericalismo, insiste en que este momento es una llamada a profundizar la identidad, fortalecer la vida comunitaria y renovar la pasión misionera. 

Asia-Oceanía: vitalidad, fraternidad y dinamismo intercultural

En la Conferencia de Asia-Oceanía, el Padre General identifica los signos de vitalidad: comunidades fraternas, profunda vida espiritual y una gran creatividad misionera, incluso en contextos exigentes. Resalta la riqueza de la interculturalidad, el compromiso con el diálogo interreligioso y la capacidad de adaptación ante las dificultades. La organización interna, con secretariados y comisiones, refleja una Conferencia dinámica y orientada a la misión. Señala también los desafíos en formación, sostenibilidad económica y promoción vocacional, pero subraya que la reestructuración es una oportunidad de renovación interior y comunión más profunda. 

África y Madagascar: crecimiento, juventud y esperanza

El mensaje a África y Madagascar está marcado por un tono de esperanza y gratitud. El Superior General destaca el crecimiento vocacional, la vitalidad juvenil y las múltiples iniciativas de formación y misión compartida. Subraya la riqueza de la interculturalidad y el compromiso con los más pobres en contextos a menudo marcados por conflictos e injusticias. Al mismo tiempo, invita a fortalecer la formación, la sostenibilidad económica y las estructuras de gobierno. La reestructuración aparece aquí como un camino de unidad y corresponsabilidad, donde la generosidad de los cohermanos, especialmente los jóvenes, se convierte en un signo profundamente pascual. 

Una llamada común: comunión, conversión y audacia misionera

En los cinco mensajes emerge un horizonte común. El Padre General invita a toda la Congregación a vivir este tiempo como un verdadero “paso pascual”: atravesar el cambio con fe, dejando atrás seguridades para abrirse a la novedad del Espíritu.

Entre los elementos compartidos destacan:

  • La reestructuración como camino de fidelidad misionera. 
  • La centralidad de la vida comunitaria como primer testimonio. 
  • La colaboración con los laicos como dimensión imprescindible. 
  • La necesidad de una formación sólida y permanente. 
  • La opción renovada por los más pobres y abandonados. 

En todas las Conferencias resuena una misma convicción: la misión no es obra nuestra, sino del Redentor, que sigue guiando la historia y abriendo caminos nuevos. Por eso, el mensaje pascual del Padre General se convierte en una llamada a la esperanza activa: a caminar juntos, a fortalecer la comunión y a anunciar con renovado ardor la abundante redención en los diversos contextos del mundo.

Los cohermanos, formandos, laicos y demás miembros de la familia redentorista que deseen disponer de alguna de estas cartas pueden escribirnos a los siguientes correos electrónicos: scalanewscssr@gmail.com oseg.gen.cssr@gmail.com.

P. Edward Chacón CSsR

secretario general