Este 18 de mayo de 2026, en un ambiente cargado de fervor patriótico y profunda devoción, las Escuelas Redentoristas del Sur de manera particular CESLOGOF en Fonfrède y ISLRF en Château, se vistieron de azul y rojo para celebrar el 223º aniversario de la creación de la bandera nacional de Haití.
La conmemoración, que reunió a estudiantes, docentes, directivos y padres de familia, no solo recordó el histórico hito de 1803 en Arcahaie, sino que se convirtió en un poderoso llamado a la unidad, la resiliencia y la esperanza en el futuro del país.
Un Homenaje a las Raíces de la Libertad
Los actos conmemorativos comenzaron a tempranas horas de la mañana con la tradicional misa de Tedeum y después se hizo el izado solemne del bicolor haitiano, acompañado por las notas del La Dessalinienne entonadas con orgullo por cientos de voces estudiantiles.
En su discurso per la ocasión, el padre Patrick FRANCKLIN, C.Ss.R, párroco de la parroquia san Luis de Gonzaga y director del CESLOGOF destaco la importancia de mantener viva la memoria histórica: “Nuestra bandera no es solo un pedazo de tela; es el símbolo de la valentía de nuestros antepasados y el recordatorio de que, a pesar de las tormentas, la identidad haitiana permanece inquebrantable. Hoy, como hijos de san Alfonso, los cohermanos redentoristas reafirman su compromiso de educar ciudadanos con valores, capaces de reconstruir nuestra nación”.
En esta fecha, el talento y la creatividad de los jóvenes fueron los grandes protagonistas de la jornada. A lo largo del día, se desarrollaron diversas actividades que reflejaron el profundo significado de esta memoria.
Desfiles Cívicos: Los estudiantes marcharon portando con orgullo el estandarte nacional, demostrando disciplina y respeto por los símbolos patrios.
Representaciones Históricas y bailes típicos: Alumnos de secundaria recrearon el histórico momento en que Jean-Jacques Dessalines rasgó la bandera tricolor francesa y Catherine Flon cosió las bandas azul y roja, sellando la unión entre los combatientes.
Poesía y Canto: Se declamaron poemas en créole y francés que exaltaron la libertad, la soberanía y la riqueza cultural de la primera república negra independiente del mundo. Cabe recordar que a pesar de una conyunctura difícil, la celebración de los 223 años de la bandera en las Escuelas Redentoristas del Sur adquirió un matiz de renovación y compromiso social. Los educadores enfatizaron que el verdadero homenaje al bicolor se hace día a día a través del estudio, la solidaridad y el trabajo honesto.
Por eso seguimos clamando en voz alta por la paz y el bienestar del pueblo haitiano. La celebración de la fiesta de nuestra bandera es una muestra de que, bajo los pliegues de la misma, Haití sigue caminando con fe hacia un mañana mejor.
¡Viva la Bandera! ¡Viva Haití!
P. Renold Antoine, C.Ss.R.








