{"id":12849,"date":"2020-12-22T05:46:29","date_gmt":"2020-12-22T05:46:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=12849"},"modified":"2020-12-21T18:08:53","modified_gmt":"2020-12-21T18:08:53","slug":"esperar-es-busqueda-alegre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2020\/12\/esperar-es-busqueda-alegre\/","title":{"rendered":"Esperar es &#8230; b\u00fasqueda alegre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">(del Blog de la Academia Alfonsiana)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Meditaci\u00f3n de Adviento con San Alfonso y el Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;La invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda es caracter\u00edstica del tiempo de Adviento: la expectativa del nacimiento de Jes\u00fas, la expectativa que vivimos es gozosa, un poco como cuando esperamos la visita de una persona que amamos mucho, por ejemplo un amigo o un pariente que no hemos visto durante mucho tiempo &#8230; Estamos en una alegre expectativa\u00bb[i].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8230; por tanto, no una espera pasiva, sino activa, porque es paciente y constante (cf. IIa lectura del tercer domingo de Adviento; 1 Ts 5, 16-24) como la del Bautista &#8220;que &#8211; excepto la Virgen y San Jos\u00e9- m\u00e1s vivi\u00f3 la espera del Mes\u00edas y la alegr\u00eda de verlo llegar (cf. Jn 1, 6-8.19-28) &#8220;[ii].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfEres t\u00fa &#8230; o tenemos que esperar a otro?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oh Dios, que llamas a los humildes y a los pobres a entrar en tu reino de paz, que tu justicia brote entre nosotros,\u00a0porque vivimos con gozo esperando al Salvador que viene.<br \/>\n(Oraci\u00f3n Colecta Domingo IIIa)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una espera &#8220;saludable&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Alfonso, en su cuarta meditaci\u00f3n de Adviento, ofrece una interpretaci\u00f3n que podr\u00edamos decir &#8220;sana&#8221;, en el sentido eminentemente alfonsiano, de la &#8220;espera&#8221; del Redentor para la que la humanidad est\u00e1 llamada a prepararse. Dios Padre &#8211; escribe de Liguori &#8211; &#8220;que pasen cuatro mil a\u00f1os despu\u00e9s del pecado de Ad\u00e1n antes de enviar a su Hijo a la tierra para redimir al mundo&#8221;. En esto estamos llamados a admirar la &#8220;sabidur\u00eda divina; difiri\u00f3 la venida del Redentor para hacerla m\u00e1s agradable a los hombres: la posterg\u00f3 para que se conociera mejor la malicia del pecado, la necesidad del remedio y la gracia del Salvador. Si Jesucristo hubiera venido inmediatamente despu\u00e9s del pecado de Ad\u00e1n, la magnitud del beneficio se habr\u00eda estimado poco&#8221;[iii]. Con su advenimiento &#8211; leemos en la sexta meditaci\u00f3n &#8211; el mundo fue liberado tanto de las tinieblas de la idolatr\u00eda, en que con su persona, Cristo, &#8220;da luz del Dios verdadero&#8221;, tanto de las tinieblas del pecado, por medio de &#8221; la luz de su doctrina y de sus divinos ejemplos &#8220;[iv].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La inquietud que impulsa la b\u00fasqueda &#8230; y la acci\u00f3n de Dios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la escritura alfonsiana, la inquietud que anima la espera y la b\u00fasqueda activa del Bautista &#8211; y quiz\u00e1s tambi\u00e9n el coraz\u00f3n de todo hombre &#8211; parece encontrar una respuesta en los labios del Padre eterno, a quien Alfonso hace &#8220;decir&#8221;: &#8220;Este pobre ni\u00f1o [&#8230;] que vean, oh hombres, puestos en un pesebre de bestias y extendidos sobre paja, sepan que este es mi Hijo amado, que ha venido a tomar sobre s\u00ed sus pecados y dolores; \u00e1malo, pues, porque es demasiado digno de tu amor y te ha obligado a amarlo demasiado &#8220;[v]. Ciertamente, la &#8220;salvaci\u00f3n de todos los hombres&#8221; nada &#8220;podr\u00eda agregar&#8221; a la grandeza de Dios, sin embargo, &#8220;hizo y sufri\u00f3 tanto para salvarnos a los miserables&#8221; [vi]. S\u00f3lo &#8220;un Dios fue capaz de amar con tanto exceso a los miserables pecadores que \u00e9ramos tan indignos de ser amados&#8221; [vii].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un verbo se repite varias veces en los textos del santo Doctor, es el verbo &#8220;buscar&#8221; aplicado al hombre pero mucho m\u00e1s a Dios. En la novena meditaci\u00f3n, por ejemplo, es el mismo Cristo quien busca al hombre, lo que lleva a cumplimiento de las palabras del profeta Isa\u00edas (Is 35,1-6a.10). &#8220;Soy un pobre pecador&#8221;, escribe Alfonso, y luego, volvi\u00e9ndose hacia el amado Redentor, exclama &#8220;pero a estos pecadores dijiste que viniste a buscar:&#8221; No vine a llamar justos, sino pecadores &#8220;(Mt 9 , 13). Soy un pobre enfermo, pero a estos enfermos has venido a curarlos diciendo: &#8220;No son los sanos los que necesitan m\u00e9dico, sino los enfermos&#8221; (Lc 5, 31). Estoy perdido por mis pecados, pero usted ha venido a salvarlos &#8220;[viii].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, como resoluci\u00f3n personal del discurso anterior, Alfonso escribe &#8220;Mi Jes\u00fas [&#8230;] Has venido del cielo a buscar la oveja perdida. B\u00fascame, pues, y no te busco m\u00e1s que a ti &#8220;[ix]. T\u00fa &#8220;has dicho que a los que la abren, no desde\u00f1es entrar y permanecer en su compa\u00f1\u00eda (Ap 3, 20). Si una vez te alej\u00e9 de m\u00ed, ahora me amo y no quiero nada m\u00e1s que tu gracia. He aqu\u00ed la puerta est\u00e1 abierta, sube a mi pobre coraz\u00f3n, pero entra para no salir nunca. Es pobre, pero al entrar lo har\u00e1s rico. Ser\u00e9 rico, mientras te posea, el bien supremo &#8220;[x].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2026 Un elemento m\u00e1s para reflexionar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ah, mi querido Ni\u00f1o, dime \u00bfqu\u00e9 has venido a hacer en esta tierra? Dime a quien buscas Ah, ya te entiendo, viniste a morir por m\u00ed, a liberarme del infierno. Has venido a buscarme a m\u00ed, la oveja perdida, para que ya no huya de ti y te ame. (cf. Nueve meditaciones para cada d\u00eda de la novena, 267).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No sabes abandonar un alma que te busca; si te dej\u00e9 en el pasado, ahora te busco y te amo (cf. Ibid., 273)<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">padre Antonio Donato, CSsR<\/p>\n<p>[i] Francesco,\u00a0<em>Angelus<\/em>, Piazza San Pietro, 13.12.2020.<\/p>\n<p>[ii]\u00a0<em>Ibid.<\/em><\/p>\n<p>[iii]\u00a0A.M. de Liguori, [Meditazioni]<em>\u00a0Per li giorni dell\u2019Avvento sino alla novena della nascita di Ges\u00f9 Cristo<\/em>, in\u00a0<em>Opere ascetiche<\/em>, IV:\u00a0<em>Incarnazione \u2013 Eucaristia \u2013 Sacro Cuore di Ges\u00f9<\/em>, Redentoristi, Roma 1939, med. IV, 147-148; [=\u00a0<em>Avvento<\/em>].<\/p>\n<p>[iv]\u00a0<em>Ibid.<\/em>, med. VI, 152.<\/p>\n<p>[v]\u00a0<em>Ibid.<\/em>, med. VII, 155. Circa l\u2019obbligo interiore ad amare colui che per primo ha amato, Alfonso, nella quindicesima meditazione, scrive: posti di fronte allo \u00abeccesso di bont\u00e0 e d\u2019amore [di] un Dio [che ha] voluto ridursi a comparire da picciolo fanciullo, stretto fra le fasce, collocato su la paglia, che piange, che trema di freddo, che non pu\u00f2 muoversi, che ha bisogno di latte per vivere, com\u2019\u00e8 possibile non [sentarsi] tirato e dolcemente costretto a dare tutt\u2019i suoi affetti a questo Dio infante che si \u00e8 ridotto a tale stato per farsi amare?\u00bb. Certamente \u00abse senza fede entreremo nella grotta di Betlemme, altro non avremo che un affetto di compassione in vedere un bambino ridotto a stato cos\u00ec povero, che nascendo nel cuore dell\u2019inverno sia posto a giacere in una mangiatoia di bestie, senza fuoco ed in mezzo ad una fredda spelonca\u00bb. Se invece, entreremo con viva fede, cos\u00ec come i pastori \u00abche erano illuminati dalla fede\u00bb, riconosceremo \u00abin quel bambino l\u2019eccesso del divino amore, e da questo amore infiammati [andremo] poi lodando e glorificando Dio\u00bb (cf.\u00a0<em>Ibid.<\/em>, med. XV, 173-174).<\/p>\n<p>[vi]\u00a0Cf.\u00a0<em>Avvento<\/em>, med., IX, 158.<\/p>\n<p>[vii]\u00a0<em>I<\/em><em>bid.<\/em>, med. IX, 158. Nella tredicesima meditazione Alfonso riprende questo concetto e, rivolgendosi al lettore, afferma: \u00abConsidera come Ges\u00f9 pat\u00ec sin dal primo momento di sua vita, e tutto lo pat\u00ec per nostro amore. Egli in tutta la sua vita non ebbe altro interesse, dopo la gloria di Dio, che la nostra salvezza. Egli come Figlio di Dio non avea bisogno di patire per meritarsi il paradiso: quanto sofferse di pene, di povert\u00e0 e d\u2019ignominie, tutto l\u2019applic\u00f2 per meritare a noi la salute eterna. Anzi potendo salvarci senza patire, volle assumere una vita tutta di dolori, povera, disprezzata e abbandonata da ogni sollievo, con una morte la pi\u00f9 desolata ed amara che abbia fatta mai alcun martire o penitente, solo per farci intendere la grandezza dell\u2019amore che ci portava e per guadagnarsi i nostri affetti. Visse [\u2026] per ottenere a noi la divina grazia e la gloria eterna, affin di averci sempre seco in paradiso\u00bb (<em>Ibid.<\/em>, med. XIII, 168-169).<\/p>\n<p>[viii]\u00a0<em>A<\/em><em>vvento<\/em>, med. IX, 159.<\/p>\n<p>[ix]\u00a0<em>I<\/em><em>bid.<\/em>, med. X, 162.<\/p>\n<p>[x]\u00a0<em>I<\/em><em>bid.<\/em>, med. XII, 168.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(del Blog de la Academia Alfonsiana) Meditaci\u00f3n de Adviento con San Alfonso y el Papa Francisco &#8220;La invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda es caracter\u00edstica del tiempo de Adviento: la expectativa del nacimiento de Jes\u00fas, la expectativa que vivimos es gozosa, un poco como cuando esperamos la visita de una persona que amamos mucho, por ejemplo un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":12850,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[28],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12849"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12849"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12851,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12849\/revisions\/12851"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}