{"id":1394,"date":"2015-04-26T06:56:32","date_gmt":"2015-04-26T06:56:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=1394"},"modified":"2026-02-25T12:39:41","modified_gmt":"2026-02-25T10:39:41","slug":"la-redencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2015\/04\/la-redencion\/","title":{"rendered":"La REDEnci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><strong><em><span style=\"color: #008080; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: large;\"><b>Communicanda II &#8211; 2003-2009<\/b><\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><br \/>\nCommunicanda 2<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/04\/cssrseal11.gif\"><img class=\"size-full wp-image-1330 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/04\/cssrseal11.gif\" alt=\"cssrseal11\" width=\"252\" height=\"204\"><\/a><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>La REDEnci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: right;\">4 de junio de 2006<br \/>\nSolemnidad de Pentecost\u00e9s<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis queridos Cohermanos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a1Porque del Se\u00f1or viene la misericordia y la redenci\u00f3n copiosa! <\/em>(Sl 130, 7)<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Es un considerable desaf\u00edo compartir con ustedes las presentes reflexiones sobre el tema de la redenci\u00f3n. Digo esto no simplemente porque se trate de un tema dif\u00edcil y exigente. La empresa es sobrecogedora porque hablar o escribir sobre la redenci\u00f3n es tocar el propio coraz\u00f3n de nuestra fe cristiana y, obviamente, el centro vivificante de la propia Congregaci\u00f3n. Durante el pasado a\u00f1o, muchos cohermanos compartieron sus ideas sobre este tema y me ofrecieron una profusi\u00f3n de notas y sugerencias. Los miembros del Consejo General han trabajado tambi\u00e9n muy intensamente, y durante largo tiempo, para elaborar sus aportaciones personales al tiempo que me pidieron que escribiera la versi\u00f3n final. A todos, mi gratitud: a ustedes pertenece el m\u00e9rito de la profundidad y de la sabidur\u00eda teol\u00f3gica de este documento. Pero, al final, soy yo quien asume la responsabilidad de reunir todo el conjunto partiendo de la perspectiva pastoral de mi oficio. Esto quiere decir tambi\u00e9n que soy yo quien asume la responsabilidad de cualquier menoscabo en las aportaciones originales as\u00ed como en las dem\u00e1s deficiencias que puedan encontrarse.<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong>La urgencia experimentada en el XXIII Cap\u00edtulo General<\/strong><\/h3>\n<ol start=\"2\">\n<li style=\"text-align: justify;\">El encargo de esta <em>Communicanda<\/em> lo hizo el XXIII Cap\u00edtulo General en octubre de 2003. En aquella ocasi\u00f3n me impresion\u00f3 el sentido de urgencia expresado por los Capitulares al considerar los desaf\u00edos que deben afrontan los Redentoristas para vivir nuestro carisma en todo el mundo. Subrayaron la necesidad de reflexionar sobre las dimensiones esenciales de nuestra vocaci\u00f3n misionera a fin de responder fielmente a dichos desaf\u00edos. Como ustedes recuerdan, instaron a la Congregaci\u00f3n <em>a dedicar una atenci\u00f3n especial a la calidad de nuestra consagraci\u00f3n apost\u00f3lica al Redentor<\/em>.<em> La fe en Jes\u00fas, nuestro Redentor, es la frase decisiva que se convierte en principal raz\u00f3n para nuestra elecci\u00f3n [<\/em>del tema del sexenio<em>].<\/em> La convicci\u00f3n fundamental que movi\u00f3 a los Capitulares entonces fue vigorosamente respaldada: <em>Sabemos por experiencia que si mantenemos los ojos fijos en Jes\u00fas, ninguna tormenta que nos rodee nos hundir\u00e1.<\/em><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1] <\/a> El tema del sexenio, <em>Dar la vida por la abundante redenci\u00f3n<\/em>, adquiere desde esta perspectiva un profundo significado ya que la situaci\u00f3n del mundo est\u00e1 requiriendo de nosotros la mayor dedicaci\u00f3n y convicci\u00f3n. La calidad de nuestra consagraci\u00f3n apost\u00f3lica al Redentor determina la forma en que debemos vivir el carisma que se nos ha confiado.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Los miembros del Cap\u00edtulo vieron que era urgente una profundizaci\u00f3n de nuestra comprensi\u00f3n sobre la redenci\u00f3n a fin de reforzar el fundamento de nuestro compromiso religioso y el car\u00e1cter din\u00e1mico de nuestra respuesta misionera a los desaf\u00edos del mundo. Pienso que los Capitulares percibieron que los Redentoristas pueden no haberse dado cuenta de cu\u00e1nto ha cambiado nuestra comprensi\u00f3n de la redenci\u00f3n. Puede ser que tambi\u00e9n estemos tan ocupados que no tengamos tiempo para profundizar \u2013 o siquiera para pensar \u2013 sobre la relaci\u00f3n de Dios con el mundo. Sin esta reflexi\u00f3n, el Evangelio que predicamos corre el riesgo de no ser \u201cnoticia\u201d, y menos a\u00fan \u00a1\u201cbuena\u201d! Debido a esto, los Capitulares pidieron que se escribiera una <em>Communicanda<\/em> sobre la redenci\u00f3n. Esta tarea se hac\u00eda urgente <em>dado que las nuevas antropolog\u00edas y comprensiones del mundo y de la fe exigen una clarificaci\u00f3n del concepto y su contenido.<\/em><em> Esta Communicanda ofrecer\u00eda a los Redentoristas los elementos necesarios para discernir su significado y revitalizar la vida apost\u00f3lica.<\/em><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn2\" name=\"_ednref2\"> [2] <\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La revitalizaci\u00f3n de nuestra <em>vida apost\u00f3lica<\/em> como una de las metas de la reflexi\u00f3n es un elemento clave para la decisi\u00f3n del Cap\u00edtulo. Los Capitulares se refieren a la comprensi\u00f3n fundamental de la vida redentorista como<em> vita apostolica, <\/em>expresi\u00f3n t\u00e9cnica que tiene un significado preciso en nuestras Constituciones<em>: <\/em><em>nuestra vida comprende a la vez la vida de especial consagraci\u00f3n a Dios y la actividad misionera de los Redentoristas <\/em>(Const. 1)<em>.<\/em> Lejos de ser una especie de dualismo, el carisma de nuestra Congregaci\u00f3n nos llama a una unidad fundamental entre lo que somos y lo que hacemos. La espiritualidad, la vida comunitaria y el trabajo pastoral no son componentes separados de nuestra vocaci\u00f3n. El estudio y la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica tambi\u00e9n son parte integrante de este conjunto din\u00e1mico. Todas estas dimensiones de nuestra vida se entrelazan de forma armoniosa y conjuntamente representan nuestra misi\u00f3n espec\u00edfica en la Iglesia. Toda reflexi\u00f3n sobre la redenci\u00f3n forma parte de este proceso. Debe fortalecer y dar sentido a toda nuestra vida.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Es claro que un tratado sistem\u00e1tico de la redenci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de la naturaleza y el prop\u00f3sito de cualquier <em>Communicanda<\/em>. Por tanto, este documento no pretende ser una exposici\u00f3n exhaustiva, ni siquiera tratar todas las cuestiones m\u00e1s importantes del tema. Una reflexi\u00f3n sobre un tema tan fundamental como la redenci\u00f3n debe ser un proceso continuo, compartido por toda la Congregaci\u00f3n y los otros miembros de la familia redentorista. Se trata de una tarea que debemos asumir como parte de nuestra vida personal y comunitaria. M\u00e1s a\u00fan, a mi modo de ver, cada Unidad y cada Regi\u00f3n est\u00e1n llamadas a contemplar la noci\u00f3n de redenci\u00f3n a partir de su contexto hist\u00f3rico y de sus peculiares expresiones culturales.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Cap\u00edtulos Generales anteriores nos ayudaron a conectar entre s\u00ed los temas sobre la identidad, la espiritualidad y la misi\u00f3n. Ser\u00eda muy provechoso retomar dichas propuestas. Tambi\u00e9n podr\u00eda ser beneficioso echar una ojeada a las anteriores <em>Communicanda<\/em> que trataron los temas de nuestra espiritualidad, del testimonio de nuestra vida comunitaria, de la solidaridad y del apostolado. Estos documentos nos suministran un tel\u00f3n de fondo y el contexto propio para esta reflexi\u00f3n sobre el tema de la redenci\u00f3n.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn3\" name=\"_ednref3\"> [3] <\/a><\/p>\n<h3><strong>El papel esencial de la met\u00e1fora<\/strong><\/h3>\n<ol start=\"6\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Antes de comenzar la reflexi\u00f3n, consideremos el tipo de lenguaje que se usa para hablar sobre la redenci\u00f3n. En la Palabra de Dios y en toda la historia de la Iglesia se usan met\u00e1foras para referirse a la redenci\u00f3n. Este hecho tiene importantes implicaciones. Una met\u00e1fora es una figura ret\u00f3rica por la cual una palabra o frase, que literalmente se refiere a un determinado tipo de objeto o idea, se usa para designar otra cosa distinta o bien para sugerir una semejanza o analog\u00eda. Las met\u00e1foras son esencialmente s\u00edmbolos. Por eso, graves confusiones pueden ocurrir cuando se las interpretan literalmente o de forma aislada. Una met\u00e1fora no puede ser tomada como expresi\u00f3n que agote el sentido de una determinada verdad. Adem\u00e1s, en el lenguaje cotidiano o en la reflexi\u00f3n, las met\u00e1foras pueden expresar diversas dimensiones de una realidad y una verdad teol\u00f3gica. Sin embargo, la met\u00e1fora en s\u00ed no puede abarcar la totalidad de dicha realidad o verdad. El hecho de que se usen numerosas met\u00e1foras para hablar de la redenci\u00f3n ilustra c\u00f3mo ninguna de ellas, de forma aislada, es totalmente adecuada.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s a\u00fan, no podemos perder de vista el hecho de que el modo como la Biblia habla de redenci\u00f3n est\u00e1 condicionado por diferentes contextos culturales, sociol\u00f3gicos y religiosos. Las diversas expresiones usadas no deben considerarse en pugna o en oposici\u00f3n mutua, sino como esfuerzos diversos para hacer comprensible la verdad de la fe. Por ejemplo, encontramos en S. Pablo el uso de las categor\u00edas hebreas de culpabilidad y expiaci\u00f3n. Lucas y las Cartas Pastorales, por su parte, se remiten al pensamiento helen\u00edstico. El prop\u00f3sito original de los textos b\u00edblicos fue el de proclamar el misterio de Jesucristo y el misterio de la redenci\u00f3n de modo que fuesen entendidos por comunidades concretas. Un enfoque respetuoso de la Palabra de Dios revelada debe animarnos a no escatimar esfuerzo alguno para hacer comprensible el mensaje de la redenci\u00f3n en los numerosos contextos culturales e hist\u00f3ricos en los que la Congregaci\u00f3n evangeliza hoy.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Algunos modos de hablar de la redenci\u00f3n, fuertemente influenciados por una piedad inadecuada aunque entusiasta, pueden desorientarnos e incluso impedirnos dar una respuesta eficaz a los problemas de nuestros d\u00edas. Nuestra propia pr\u00e1ctica pastoral y nuestra predicaci\u00f3n nos hacen tomar conciencia de la insuficiencia de algunas interpretaciones y enfoques. Probablemente dedicamos una buena parte de nuestro servicio misionero a corregir ciertas perspectivas teol\u00f3gicas que han desorientado o incluso esclavizado al Pueblo de Dios.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Esta <em>Communicanda<\/em> no pretende ser un comentario teol\u00f3gico que explique todos los temas. Al iniciar de nuestro di\u00e1logo, recordemos que la historia de la teolog\u00eda y la de la evangelizaci\u00f3n se caracterizan por la b\u00fasqueda de un lenguaje que nos ayude a hablar de la redenci\u00f3n. Dicha b\u00fasqueda ha llevado a los misioneros a reflexionar constantemente sobre el misterio de la redenci\u00f3n mientras buscaban met\u00e1foras que pudieran servir a la proclamaci\u00f3n de la Buena Nueva. Ser\u00eda muy bueno que en la Congregaci\u00f3n se organizaran espacios de discusi\u00f3n y di\u00e1logo donde los miembros de la Familia Redentorista puedan compartir una reflexi\u00f3n continua. Se propicia as\u00ed el mutuo enriquecimiento a partir de las perspectivas de nuestras diversas regiones.<\/li>\n<\/ol>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>I. Beber de nuestro propio pozo<\/strong><\/h2>\n<ol start=\"10\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Los Redentoristas tenemos una manera instintiva y pastoral de entender y anunciar la redenci\u00f3n, a pesar de las diferencias teol\u00f3gicas y culturales entre nosotros. Esta manera de entender la redenci\u00f3n nos viene de San Alfonso y puede ser encontrada en nuestra tradici\u00f3n espiritual y pastoral. No escatimamos esfuerzo alguno para ayudar a la gente a comprender que la redenci\u00f3n es siempre iniciativa de Dios, quien nos ama de un modo pr\u00e1cticamente inconcebible por la imaginaci\u00f3n humana y, a cambio, desea nuestro amor. En nuestro ministerio, la redenci\u00f3n se proclama como liberaci\u00f3n del pecado y como llamada de Dios a vivir en una relaci\u00f3n de amor con \u00e9l. Generalmente, somos conocidos por nuestra cercan\u00eda al pueblo, especialmente a los pobres m\u00e1s abandonados. La misericordia generosa, el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n son notas caracter\u00edsticas de nuestro ministerio. Jes\u00fas invitaba a las gentes a cambiar sus corazones y sus mentes, as\u00ed tambi\u00e9n nuestra predicaci\u00f3n tradicionalmente incluye una insistente llamada a la conversi\u00f3n. El apostolado del confesionario es apreciado por nosotros porque la celebraci\u00f3n de este sacramento ofrece a la gente una experiencia tangible de la redenci\u00f3n. La mayor\u00eda de los Redentoristas establece una conexi\u00f3n fundamental entre la redenci\u00f3n y las exigencias de la justicia social, del reconocimiento de los derechos humanos y del respeto por la integridad de la creaci\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En general, los Redentoristas entendemos la redenci\u00f3n de acuerdo con la proclamaci\u00f3n de la Buena Nueva de Jes\u00fas. Esta proclamaci\u00f3n ofrece la salvaci\u00f3n a todos, con una opci\u00f3n preferencial por los pobres. Entre los pronunciamientos del Magisterio sobre la redenci\u00f3n, posiblemente sea el Papa Pablo VI, quien en su exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, resuma el contenido de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas de un modo que habla al coraz\u00f3n de los Redentoristas precisamente por su perspectiva pastoral, y en particular por su \u00e9nfasis en la necesidad de la conversi\u00f3n:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Como n\u00facleo y centro de su Buena Nueva, Jes\u00fas anuncia la salvaci\u00f3n, ese gran don de Dios que es liberaci\u00f3n de todo lo que oprime al hombre, pero que es sobre todo liberaci\u00f3n del pecado y del maligno, dentro de la alegr\u00eda de conocer a Dios y de ser conocido por El, de verlo, de entregarse a El. Todo esto tiene su arranque durante la vida de Cristo, y se logra de manea definitiva por su muerte y resurrecci\u00f3n; pero debe ser continuado pacientemente a trav\u00e9s de la historia hasta ser plenamente realizado el d\u00eda de la venida final del mismo Cristo, cosa que nadie sabe cu\u00e1ndo tendr\u00e1 lugar, a excepci\u00f3n del Padre.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Este reino y esta salvaci\u00f3n \u2013 palabras clave en la evangelizaci\u00f3n de Jesucristo \u2013 pueden ser recibidos por todo hombre, como gracia y misericordia; pero a la vez cada uno debe conquistarlos con la fuerza, &#8220;el reino de los cielos est\u00e1 en tensi\u00f3n y los esforzados lo arrebatan&#8221;, dice el Se\u00f1or (24), con la fatiga y el sufrimiento, con una vida conforme al Evangelio, con la renuncia y la cruz, con el esp\u00edritu de las bienaventuranzas. Pero, ante todo, cada uno los consigue mediante un total cambio interior, que el Evangelio designa con el nombre de <\/em>metanoia<em>, una conversi\u00f3n radical, una transformaci\u00f3n profunda de la mente y del coraz\u00f3n.<\/em><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn4\" name=\"_ednref4\"> [4] <\/a><\/p>\n<ol start=\"12\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Una manera redentorista de entender la redenci\u00f3n es la que comienza con San Alfonso. No tan diferente a nuestra propia \u00e9poca, la sociedad en la que Dios llam\u00f3 a Alfonso de Liguori a proclamar la abundante redenci\u00f3n presentaba enormes desaf\u00edos. \u00c9l vivi\u00f3 un cambio trascendental de \u00e9poca, en el punto cr\u00edtico de la transici\u00f3n de la sociedad medieval al nuevo y audaz mundo de la Ilustraci\u00f3n. Alfonso tom\u00f3 conciencia de los pobres m\u00e1s abandonados que, demasiado frecuentemente, eran olvidados en las prioridades pol\u00edticas, econ\u00f3micas y culturales de su tiempo. Era consciente, a la vez, de su propia necesidad de conversi\u00f3n si quer\u00eda responder fielmente a la llamada de Dios.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de sus contempor\u00e1neos se encontraban alejados de Dios debido a las ideas equivocadas que se les propon\u00edan sobre Dios y a un legalismo opresor en la espiritualidad y en la moral. Alfonso combati\u00f3 estas distorsiones del Evangelio con una robusta pr\u00e1ctica pastoral imbuida de un esp\u00edritu clarividente de la oraci\u00f3n y de la contemplaci\u00f3n. Su predicaci\u00f3n sobre la redenci\u00f3n toc\u00f3 los corazones de las gentes que hab\u00edan llegado al punto de imaginar a Dios, en el mejor de los casos, como muy lejano e indiferente; y en el peor de los casos, como un tirano cruel.<\/p>\n<ol start=\"13\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Para Alfonso, la totalidad de la vida cristiana se centra en Jes\u00fas y en su obra redentora. Si queremos entender la intuici\u00f3n espiritual de nuestro Fundador, pienso que el enfoque cr\u00edtico no es el de una redenci\u00f3n como categor\u00eda abstracta, sino m\u00e1s bien la persona del Redentor. Para Alfonso, es indispensable un enfoque cristol\u00f3gico ya que es el Redentor quien revela la redenci\u00f3n. El Redentor representa la verdadera esencia de Dios en toda su plenitud. \u00bfQui\u00e9n es Dios? \u00bfQu\u00e9 piensa Dios sobre los seres humanos? Alfonso une su voz a la de Jes\u00fas en el Evangelio de Juan: \u201cPorque tanto am\u00f3 Dios al mundo que dio a su Hijo \u00fanico, para que todo el que crea en \u00e9l no perezca, sino que tenga vida eterna\u201d (Jn. 3, 16-17).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Redentor es el propio amor que desea tocar y transformar todo ser humano de manera que todos puedan encontrar plenitud y felicidad verdaderas. Jes\u00fas vino para que todos \u201ctengan vida y la tengan en abundancia\u201d (Jn. 10, 10). Sin embargo, no escatimando nada para amar y ser amado, el Redentor se \u201cdespoja de s\u00ed mismo\u201d, primero en la Encarnaci\u00f3n y despu\u00e9s en la muerte, incluso \u201cuna muerte de cruz\u201d. La opci\u00f3n del Redentor por el camino de la <em>kenosis<\/em> absoluta est\u00e1 destinada a destruir todas las ideas falsas sobre Dios, al mismo tiempo que destruye el muro del orgullo y la suspicacia humana sobre Dios y sobre su plan sobre nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El misterio de la redenci\u00f3n no consiste en que nosotros nos hagamos dignos de Dios, sino m\u00e1s bien en que, en Cristo Jes\u00fas, Dios nos hace dignos de s\u00ed (Cl. 1, 12-14; Ef. 1, 3-14). Esta comprensi\u00f3n del deseo de Dios de transformar a los seres humanos a trav\u00e9s del amor es un elemento importante de la visi\u00f3n de Alfonso. La redenci\u00f3n se convierte as\u00ed en entrega libre del hombre en un acto de admiraci\u00f3n y gratitud hacia el amor que Dios nos ha dado en Cristo Jes\u00fas por medio del Esp\u00edritu.<\/p>\n<ol start=\"14\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Una comprensi\u00f3n del Redentor como expresi\u00f3n de la compasi\u00f3n de Dios que se manifiesta en la <em>kenosis<\/em> influye en Alfonso a la hora de la promoci\u00f3n de las devociones tradicionales de su tiempo. Pesebre, Cruz, Eucarist\u00eda y Mar\u00eda son expresiones de la profundidad del misterio del Redentor. La Encarnaci\u00f3n demuestra el compromiso compasivo de Dios para con la humanidad a trav\u00e9s del amor que se da libre e incondicionalmente. En la Cruz contemplamos un amor sin l\u00edmites al darse a s\u00ed mismo o bien en su capacidad de perdonar. En la Eucarist\u00eda, la humanidad recibe el supremo don del amor: el Se\u00f1or resucitado que decide permanecer para siempre entre sus amados como fuente de gracia transformadora y como fuerza para la comuni\u00f3n. Mar\u00eda es amada por Alfonso en cuanto cauce a trav\u00e9s del cual fluye el r\u00edo de la gracia que da el Padre en el Redentor.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Para que apreciemos su forma de entender la redenci\u00f3n, la perspectiva a partir de la cual debemos leer a San Alfonso es la de los \u201cabandonados\u201d, la de aquellos que est\u00e1n obligados a vivir al margen de la sociedad o incluso de la Iglesia. Este es el punto de vista que da matiz a las estrategias pastorales de Alfonso y condiciona tambi\u00e9n indeleblemente su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. Su visi\u00f3n en orden a la Congregaci\u00f3n es tan grande como ning\u00fan otro pod\u00eda tenerla, ya que su punto de referencia es la entera misi\u00f3n de Jes\u00fas. \u00bfPor qu\u00e9 Dios se hizo hombre en Jesucristo? En la respuesta a esta pregunta encuentra Alfonso tambi\u00e9n la <em>raison d&#8217; \u00eatre<\/em> (la raz\u00f3n de ser) de su Instituto. Descubre en el cuarto cap\u00edtulo del Evangelio de Lucas una cierta definici\u00f3n de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, un resumen del sentido y del significado de toda su vida. La perspectiva teol\u00f3gica de Alfonso es aqu\u00ed profundamente pastoral y misionera:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El que es llamado a la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Redentor no ser\u00e1 jam\u00e1s un verdadero seguidor de Jesucristo y ni tampoco llegar\u00e1 jam\u00e1s a ser santo si no tiende al objetivo de su vocaci\u00f3n y no tiene el esp\u00edritu del instituto, que consiste en salvar almas, las almas m\u00e1s destituidas de ayuda espiritual como son los pobres campesinos. Fue \u00e9sta era la verdadera raz\u00f3n de la venida del Redentor, que dijo de s\u00ed: El Esp\u00edritu del Se\u00f1or&#8230;. me ha ungido para anunciar la Buena Nueva a los pobres.<\/em><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn5\" name=\"_ednref5\"> [5] <\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfonso establece una clara conexi\u00f3n entre la persona de Jes\u00fas y la Congregaci\u00f3n: ella est\u00e1 en raz\u00f3n de la venida del Redentor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n de los Redentoristas es llevar a las gentes al punto crucial de la vida cristiana: el amor de Dios que es poderosamente revelado en Jesucristo. En el centro de la vida y del ministerio de la Congregaci\u00f3n est\u00e1 el propio misterio de la redenci\u00f3n. Nosotros, Redentoristas, hemos nacido en el coraz\u00f3n de un ardiente disc\u00edpulo de Jes\u00fas, que estaba inflamado de celo por la redenci\u00f3n de todos, con especial preferencia hacia los pobres abandonados.<\/p>\n<ol start=\"16\">\n<li style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de Jes\u00fas, el amor redentor del Padre alcanza a cada persona individualmente. En la perspectiva de Alfonso, el amor de Dios no es anunciado de modo abstracto, sino por medio de historias que ilustran el amor personal de Dios a cada uno y espera tambi\u00e9n de cada uno una respuesta de conversi\u00f3n. La transformaci\u00f3n del mundo se realiza por un cambio personal del coraz\u00f3n y por la obediencia al plan de Dios tal como fue revelado en Jes\u00fas. Como seres humanos, tambi\u00e9n nosotros tenemos una necesidad b\u00e1sica de pertenencia, de ser parte de un proyecto m\u00e1s amplio que nos lleve m\u00e1s all\u00e1 de nuestros peque\u00f1os mundos personales. El amor redentor de Dios provoca un cambio en nuestras relaciones, uni\u00e9ndonos como comunidades en la Iglesia (Const. 12), que nos conf\u00eda la misi\u00f3n de comunicar a los dem\u00e1s el amor que experimentamos en el Redentor.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Alfonso percibi\u00f3 como suya la vocaci\u00f3n de proseguir la obra de Jes\u00fas Redentor predicando la Buena Nueva a los pobres m\u00e1s abandonados. Su misi\u00f3n fue vivir en permanente solidaridad con ellos. Su propia experiencia personal de Dios estuvo \u00edntimamente ligada a dicha idea. Escribi\u00f3 a las comunidades de Scifelli y Frosinone en 1774:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Atiendan a las almas, de modo m\u00e1s especial a los pobres, a los campesinos y a los m\u00e1s abandonados. Recuerden que Dios <\/em>evangelizare pauperibus misit nos<em> (que Dios nos envi\u00f3 a evangelizar a los pobres) en estos nuestros d\u00edas. Graben esto firmemente en sus corazones y busquen solamente a Dios entre los pobres abandonados, si es que quieren agradar a Jesucristo.<\/em><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn6\" name=\"_ednref6\"> [6] <\/a><\/p>\n<ol start=\"18\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Alfonso no se empe\u00f1\u00f3 en llevar a los abandonados a la Iglesia, sino que, m\u00e1s bien, trat\u00f3 de llevar la Iglesia a esas gentes que ella hab\u00eda abandonado. S. Alfonso enfatizaba repetidamente que su Instituto hab\u00eda optado concientemente por fundar sus casas entre los pobres. Supongo que dicha opci\u00f3n no fue simplemente para posibilitar a los pobres aprovecharse de nuestros servicios. Alfonso sab\u00eda que el estar entre los pobres har\u00eda cambiar a sus compa\u00f1eros justamente como los cabreros y los pastores lo cambiaron a \u00e9l para siempre.<\/li>\n<\/ol>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>II.Lidiando con el misterio<br \/>\n<\/strong><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en el mundo de hoy<\/strong><\/h2>\n<ol start=\"19\">\n<li style=\"text-align: justify;\">En la primera parte de esta carta trat\u00e9 de subrayar algunos elementos que considero importantes para un enfoque redentorista de la redenci\u00f3n. Dichos elementos pueden enraizarnos s\u00f3lidamente en una tradici\u00f3n que contin\u00faa alimentando nuestra vocaci\u00f3n misionera. Pero dichas ra\u00edces deben arraigar hoy en un nuevo suelo. Podr\u00eda decirse que nos encontramos al final del momento hist\u00f3rico que comenz\u00f3 a asumir una forma concreta justamente durante el tiempo en que vivi\u00f3 Alfonso. El final de una \u00e9poca y el principio de otra representa la aparici\u00f3n de problemas nuevos, de nuevas preocupaciones, de nuevas cuestiones y de nuevas oportunidades.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Para que nuestra reflexi\u00f3n no termine en un mero ejercicio te\u00f3rico, es fundamental considerar el mundo en que vivimos y trabajamos. Solamente si estamos dispuestos a mantener esa actitud atenta hacia la realidad seremos capaces de discernir los angustiosos interrogantes de la gente y descubrir c\u00f3mo Dios se est\u00e1 revelando realmente en ellos y dando a conocer su plan (cf. Const. 19). Esa misma Constituci\u00f3n, inspir\u00e1ndose en la audaz doctrina del Concilio Vaticano Segundo, declara c\u00f3mo incumbe a los Redentoristas revelar la \u201cobra de la redenci\u00f3n en su totalidad\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn7\" name=\"_ednref7\"> [7] <\/a>. Para gran parte del mundo, la redenci\u00f3n es una categor\u00eda sin sentido. La multiforme crisis del cristianismo puede \u2013 y probablemente debe \u2013 reducirse a un denominador com\u00fan de naturaleza soteriol\u00f3gica, es decir, a la p\u00e9rdida de su relevancia salv\u00edfica. El cristianismo ve debilitado su potencial para ser signo de la salvaci\u00f3n. Y la Iglesia deja de ser Iglesia si no puede comunicar la salvaci\u00f3n. Se podr\u00eda invertir el axioma de S. Cipriano: <em>extra salutem nullus Christianismus (fuera de la salvaci\u00f3n no hay cristianismo).<\/em><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn8\" name=\"_ednref8\"> [8] <\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que dicha reflexi\u00f3n es una tarea fundamental \u2013 pero nunca f\u00e1cil \u2013 porque nuestro mundo est\u00e1 constantemente cambiando. Hoy en d\u00eda existe una percepci\u00f3n de que el cambio cultural es acelerado y profundo, llevando a algunos a observar que vivimos en un cambio de \u00e9poca, no simplemente en una \u00e9poca de cambios. Las categor\u00edas de pensamiento y de interpretaci\u00f3n constatadas por el tiempo son limitadas en su capacidad de ayudarnos a comprender lo que est\u00e1 sucediendo. Las gentes se preguntan si de hecho existen puntos fijos de referencia o valores absolutos. Aunque el capitalismo mantiene un gran poder de atracci\u00f3n, el hecho es que parece que se van extendiendo la decepci\u00f3n ante las actuales instituciones, el colapso de las ideolog\u00edas y la falta de esperanza en un futuro mejor prometido por la modernidad. Crece la capacidad destructiva de la humanidad llevando a muchos a preguntarse \u201c\u00bfQu\u00e9 sentido tiene todo esto? \u00bfQui\u00e9n nos salvar\u00e1 de nosotros mismos?\u201d<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong>La b\u00fasqueda de sentido y el ansia de espiritualidad<\/strong><\/h3>\n<ol start=\"22\">\n<li style=\"text-align: justify;\">En algunas partes del mundo moderno, aunque la gente niegue su pertenencia a cualquier denominaci\u00f3n, utiliza, sin embargo, el lenguaje religioso para expresar una b\u00fasqueda de sentido en la vida. Un soci\u00f3logo contempor\u00e1neo describe la situaci\u00f3n de Europa Occidental como un \u201ccreer sin pertenecer.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn9\" name=\"_ednref9\"> [9] <\/a> Se puede percibir un ansia por algo m\u00e1s en la vida, una b\u00fasqueda de sabidur\u00eda, un inter\u00e9s por las nuevas formas de espiritualidad, una pasi\u00f3n por la justicia, un aprecio de la belleza y del valor esencial de las relaciones interpersonales. Los cohermanos que estudian las tendencias contempor\u00e1neas en la literatura, el cine, el arte y la m\u00fasica, vislumbran en dichas expresiones culturales una b\u00fasqueda persistente de una experiencia de algo parecido a la redenci\u00f3n. Diferentes expresiones de religiosidad popular manifiestan un ansia y una b\u00fasqueda semejantes.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El hambre de redenci\u00f3n se percibe tambi\u00e9n en clamores reprimidos y anhelos sofocados. Podemos o\u00edrlos en el desamparo y en la frustraci\u00f3n de los marginados, de los excluidos y de los as\u00ed llamados \u201cnuevos pobres\u201d. Una percepci\u00f3n muy extendida de la fragmentaci\u00f3n de la vida moderna, en la que sus distintos aspectos parecen estar desconectados entre s\u00ed, provoca tambi\u00e9n un efectivo malestar y una t\u00edmida esperanza de alivio. Las personas angustiadas, solitarias, y sufrientes de todo tipo tienen la vaga sensaci\u00f3n de que \u201cfalta algo\u201d; de que debe haber un modo mejor de vivir.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El anhelo de \u201calgo m\u00e1s\u201d puede anestesiarse o incluso sofocarse. Algunos consiguen vivir con un c\u00f3modo sentido de autosuficiencia, sin sentir ninguna necesidad apremiante de cambio alguno. Es de preguntarse por cu\u00e1nto tiempo puede una existencia est\u00e9ril, aislada y manifiestamente centrada en s\u00ed mismo satisfacer el coraz\u00f3n humano hambriento.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Aunque sea verdad que mucha gente puede sentir hambre de un cierto tipo de redenci\u00f3n, esto no lo lleva necesariamente a la b\u00fasqueda de un Redentor. A menudo, la respuesta es procurarse un tipo de auto-redenci\u00f3n como se comprueba por la variedad de programas de autoayuda que no est\u00e1n vinculados a un Redentor. Se busca alivio a las ansiedades de la vida moderna tambi\u00e9n mediante el recurso al folclore, a lo m\u00e1gico o a la superstici\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong>La realidad del pecado y del mal<\/strong><\/h3>\n<ol start=\"26\">\n<li style=\"text-align: justify;\">La experiencia del mal es muy fuerte en la historia humana. Nuestros cohermanos en la India, en Sri Lanka, en Tailandia, en Nueva Orle\u00e1ns y, m\u00e1s recientemente, en Indonesia, pueden atestiguar la dram\u00e1tica destrucci\u00f3n como resultado de un mal impersonal desencadenado por las fuerzas de la naturaleza y ante el cual la humanidad se doblega impotente. Por otro lado, todos conocemos demasiado bien la maldad del pecado personal que amenaza con separarnos de Dios y de los dem\u00e1s y que, por tanto, tiene serias repercusiones en nuestras comunidades y en la sociedad. Adem\u00e1s de las opciones equivocadas de los individuos, tambi\u00e9n reconocemos la crueldad que causan las estructuras sociales que generan injusticias y muerte, incluso cuando est\u00e1n gobernadas por gentes bien intencionadas. El lujo de algunas naciones exige de forma muy real la pobreza de otras. La guerra se hace con nuevas motivaciones: o como instrumento del terrorismo o como ataque preventivo en nombre de la paz.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Las consecuencias de la globalizaci\u00f3n a todos sus niveles (econ\u00f3mico, social, pol\u00edtico, cultural y tecnol\u00f3gico) son ambiguas. Por un lado, est\u00e1 la promesa de un nuevo mundo con incontables oportunidades. Sin embargo, el precio es una creciente desigualdad entre las naciones y la creaci\u00f3n de nuevas categor\u00edas de pobreza. Tanto individuos, como comunidades y hasta naciones enteras se encuentran impotentes ante las estructuras globales de injusticia. Recuerdo lo que me dec\u00eda un obispo redentorista: que su pa\u00eds, abandonado a s\u00ed mismo, ten\u00eda poca esperanza. Con sus recursos naturales agotados por el colonialismo y por la mala gesti\u00f3n, el pa\u00eds no puede producir nada para el nuevo mercado globalizado. Su supervivencia depende principalmente de una m\u00e1s intensa solidaridad entre las naciones.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Durante su reciente visita al campo de exterminio de Auschwitz\u2013Birkenau, el Papa Benedicto XVI se propuso hablar con coherencia sobre al mal perpetrado en ese lugar; y el propio Santo Padre se cuestion\u00f3 sobre el \u201csilencio de Dios.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn10\" name=\"_ednref10\"> [10] <\/a> Una reflexi\u00f3n profunda sobre el problema del mal y del pecado supera indudablemente los prop\u00f3sitos de esta <em>Communicanda<\/em>. Lo que pretendo decir es que el misterio del mal debe ser abordado en nuestra reflexi\u00f3n y tambi\u00e9n en nuestra predicaci\u00f3n si queremos ser fieles a la revelaci\u00f3n y cre\u00edbles a la gente. Un an\u00e1lisis l\u00facido de nosotros mismos y de nuestro mundo, cuando va unido a una profundizaci\u00f3n llena de gratitud y de fe en la revelaci\u00f3n de Dios en Jes\u00fas nos lleva a maravillarnos con San Pablo: \u201cDonde abund\u00f3 el pecado, \u00a1sobreabund\u00f3 la gracia!\u201d (Rm. 5, 20). Tal vez la proclamaci\u00f3n m\u00e1s primigenia del Evangelio es anunciar con convicci\u00f3n que Dios est\u00e1 vivo, incluso en un tiempo como el nuestro.<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong>Signos y testigos del reino<\/strong><\/h3>\n<ol start=\"29\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Este mundo, dividido, fragmentado y herido, en el que millones de personas deben soportar sufrimientos horribles, es todav\u00eda el mundo que Dios ama, el mundo al cual y para el cual envi\u00f3 a su Hijo. Dos milenios despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, podemos preguntarnos si su misi\u00f3n supuso una verdadera diferencia. Enfrentados al misterio del pecado y del mal, pero conscientes de la iniciativa de Dios, estamos llamados a la contemplaci\u00f3n, en un esfuerzo que trata de ver como Dios ve para poder actuar como Dios act\u00faa.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El <em>Instrumentum Laboris<\/em> del XXIII Cap\u00edtulo General presenta una lista de desaf\u00edos, llam\u00e1ndolos \u201csignos de la presencia del Reino\u201d y \u201csignos de la ausencia del Reino\u201d. El documento destaca espec\u00edficamente los desaf\u00edos que la secularizaci\u00f3n, la post-modernidad y la globalizaci\u00f3n plantean a la evangelizaci\u00f3n. Dicho documento resume bien la situaci\u00f3n que enfrenta la Congregaci\u00f3n en todo el mundo y la necesidad de que descubramos los medios m\u00e1s eficaces para convertirnos en testigos de la abundante redenci\u00f3n.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn11\" name=\"_ednref11\"> [11] <\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Una mirada contemplativa sobre nuestro mundo nos lleva a entrever las fuerzas que luchan contra el Reino de Dios, tales como una cultura de la muerte que privilegia el poder, el placer y el poseer, llegando incluso a la deshumanizaci\u00f3n, a la esclavitud y al desplazamiento general de sociedades enteras. La proclamaci\u00f3n de la redenci\u00f3n abundante es una llamada a ver este mundo herido y golpeado, desde una perspectiva contemplativa que nos permita descubrir los caminos del Esp\u00edritu. Aprendemos a reconocer la presencia de signos de redenci\u00f3n que nos permiten proseguir con esperanza y determinaci\u00f3n. Al atrevernos a cuestionar si la misi\u00f3n de Jes\u00fas marca una diferencia para nuestro mundo, necesitamos tambi\u00e9n, entonces, tener el valor de asumir una actitud contemplativa y dejar que el Esp\u00edritu prometido por Jes\u00fas nos gu\u00ede a la verdad plena (Jn. 16, 13).<\/li>\n<\/ol>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>III. \u201cCooperadores, socios, y servidores<br \/>\n<\/strong><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de Jesucristo en la gran obra\u2026\u201d<\/strong><\/h2>\n<ol start=\"32\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanme intentar resumir la reflexi\u00f3n hecha hasta aqu\u00ed. Nuestro an\u00e1lisis comenz\u00f3 con la afirmaci\u00f3n de que los Redentoristas tienen un modo particular de entender la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios en Jesucristo. Esta visi\u00f3n se basa en la experiencia de Dios que anim\u00f3 la pr\u00e1ctica pastoral de Alfonso de Liguori. No ha sido nuestra intenci\u00f3n hablar de los modos tradicionales con que la teolog\u00eda dogm\u00e1tica ha presentado el tema de la redenci\u00f3n. No es que ese debate no tenga importancia, pero el Cap\u00edtulo General esperaba que la presente <em>Communicanda<\/em> sirviese de instrumento de discernimiento y contribuyera a revitalizar la vida apost\u00f3lica de la Congregaci\u00f3n<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn12\" name=\"_ednref12\"> [12] <\/a>. A este fin, intent\u00e9 anclar la reflexi\u00f3n en la experiencia de nuestro Fundador, que dio energ\u00eda y urgencia a su predicaci\u00f3n, a sus escritos e incluso a la decisi\u00f3n de fundar la Congregaci\u00f3n. Alfonso entendi\u00f3 al Redentor como la revelaci\u00f3n de la ilimitada compasi\u00f3n de Dios hacia la humanidad. Este amor compasivo lleva a Dios a la <em>kenosis<\/em>, a despojarse de s\u00ed mismo, que Dios hace para la vida del mundo con especial preferencia por los pobres. La l\u00f3gica de Alfonso es la misma l\u00f3gica de la carta a los Filipenses: Dios no escatim\u00f3 esfuerzo alguno para ganar nuestros corazones (Fil. 2, 5-11).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llevamos la intuici\u00f3n espiritual de Alfonso a nuestra misi\u00f3n de proclamar la abundante redenci\u00f3n al mundo de hoy. Esta misi\u00f3n exige de nosotros una mirada contemplativa cuando tratamos de entrever las fuerzas que combaten contra el Reino de Dios e intentamos discernir los signos de la redenci\u00f3n que nos permiten continuar nuestra misi\u00f3n con esperanza y determinaci\u00f3n, que incluyen la lucha contra todo aquello que pueda esclavizar a hombres y mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Alfonso, tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a la conversi\u00f3n que nos permita participar del dinamismo de la compasi\u00f3n y de la <em>kenosis<\/em> de Dios. \u201cDar nuestra vida por la abundante redenci\u00f3n\u201d significa entrar de modo \u00edntimo y permanente en la misi\u00f3n de Jesucristo, que es la \u201cgran obra de la redenci\u00f3n\u201d a fin de predicar a los pobres la Palabra de la salvaci\u00f3n (cf. Const. 2). En esta parte final de la <em>Communicanda<\/em>, me agradar\u00eda indicar algunas consecuencias para la Congregaci\u00f3n hoy.<\/p>\n<h3><strong>Centralidad de Jesucristo:<br \/>\nen <u>\u00e9l<\/u> hay abundante redenci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<ol start=\"33\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Para dar testimonio de la abundante redenci\u00f3n seg\u00fan la inspiraci\u00f3n carism\u00e1tica de Alfonso de Liguori, nuestra \u00fanica opci\u00f3n es fortalecer nuestra relaci\u00f3n con el Redentor. Nuestro fundador uni\u00f3 radicalmente nuestra propia <em>raison d&#8217; \u00eatre<\/em> a la misi\u00f3n de Jesucristo. As\u00ed, la misi\u00f3n de Jes\u00fas se convierte en el criterio seg\u00fan el cual juzgamos nuestra propia misi\u00f3n. Debemos estar convencidos de que creer en Jesucristo es tener la misma esperanza de Jesucristo; que seguir a Jesucristo es continuar y prolongar en la historia su misi\u00f3n, y amar como \u00e9l am\u00f3 hasta el punto de dar nuestras vidas; que seguirlo es dejarnos cautivar por \u00e9l y por su causa.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn13\" name=\"_ednref13\"> [13] <\/a> Alfonso nos invita a redescubrir al Dios de Jesucristo, un Dios que est\u00e1 apasionadamente enamorado de la humanidad; un Dios que escucha el grito de los pobres y no permanece indiferente a la injusticia. Dios se revel\u00f3 a s\u00ed mismo como Buena Nueva para los empobrecidos, llegando a colmar con la plenitud total de Dios a los seres humanos (Ef. 3, 19) en el auto-despojo solidario de Cristo (Fil 2, 5-11).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Por tanto, la proclamaci\u00f3n de la abundante redenci\u00f3n en la tradici\u00f3n redentorista no consiste principalmente en la presentaci\u00f3n de f\u00f3rmulas de fe o c\u00f3digos de moral. Es una invitaci\u00f3n a una relaci\u00f3n personal con un Dios apasionado, un Dios de amor que, a cambio, necesita ser amado. Para Alfonso, es mucho lo que est\u00e1 en juego. En una de sus oraciones se lamenta de que el mundo est\u00e9 \u201clleno de predicadores que se predican a s\u00ed mismos [y no a Jesucristo] mientras que el infierno est\u00e1 lleno de almas.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn14\" name=\"_ednref14\"> [14] <\/a> Todav\u00eda, con una insistencia que cuestiona nuestra antigua reputaci\u00f3n como predicadores del \u201cfuego y azufre\u201d, Alfonso sostiene que las conversiones conseguidas por el miedo al castigo divino no son duraderas. Por tanto, durante las misiones, la tarea principal de todos y cada uno de los misioneros es encender en sus oyentes el fuego del amor divino<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn15\" name=\"_ednref15\"> [15] <\/a>. Aunque ya no usemos el lenguaje del azufre para captar la atenci\u00f3n de nuestros oyentes, podr\u00edamos preguntarnos, sin embargo, si nuestra predicaci\u00f3n no se ha convertido en ins\u00edpida o superficial en sus contenidos. \u00bfUsamos toda la creatividad y pasi\u00f3n a nuestro alcance a fin de predicar a Jesucristo Redentor con un lenguaje que la gente, especialmente los pobres abandonados, sean capaces de entender hoy?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n de la Congregaci\u00f3n no es algo que nosotros nos inventamos. Tampoco tiene una explicaci\u00f3n y justificaci\u00f3n interna, sociol\u00f3gica, psicol\u00f3gica o antropol\u00f3gica. Sus or\u00edgenes se encuentran fuera de la misma. Dios es el propio origen y fuente de la misi\u00f3n y de su fuerza. \u00c9ste es su misterio m\u00e1s \u00edntimo, del que la Congregaci\u00f3n bebe su vida, fuerza y visi\u00f3n. Cuando la misi\u00f3n empieza a justificar su <em>raison d&#8217; \u00eatre<\/em> de modo diferente; es decir: socio-pol\u00edtica o culturalmente, pierde su autenticidad. Si nuestra misi\u00f3n pierde su centralidad en Jesucristo, su luz se extinguir\u00e1 y ella misma se convertir\u00e1 en ins\u00edpida; ser\u00e1 como la sal que ya no sirve sino para que la tiren fuera.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Creo que centrar la misi\u00f3n de la Congregaci\u00f3n en el misterio de Jesucristo tiene importantes consecuencias para nosotros. Esta identificaci\u00f3n debe suscitar una efectiva admiraci\u00f3n por nuestra vocaci\u00f3n \u201ccomo cooperadores, socios y servidores de Jesucristo en la gran obra de la redenci\u00f3n\u201d (Const. 2), porque participamos de un impulso que encuentra su origen en el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad. La planificaci\u00f3n pastoral, que debe prestar atenci\u00f3n a las metas, a los objetivos, a los planes de acci\u00f3n y a la evaluaci\u00f3n, debe ser tambi\u00e9n fruto de la oraci\u00f3n contemplativa, de la meditaci\u00f3n y de la <em>lectio divina<\/em>, pues ah\u00ed estamos tratando con lo sagrado y no simplemente utilizando principios de direcci\u00f3n o administraci\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cuando a trav\u00e9s de la entrega de nuestras vidas tratamos de hacer m\u00e1s evidente el \u00edmpetu divino hacia toda la humanidad, no podemos cesar jam\u00e1s de buscar y de hacer preguntas. No hay espacio para la autosatisfacci\u00f3n o para la autocomplacencia burguesa, en nuestra vocaci\u00f3n. \u00bfRecuerdan la historia que cuenta Alfonso sobre cierto ermita\u00f1o que un d\u00eda conoci\u00f3 a un pr\u00edncipe en el bosque? El pr\u00edncipe le pregunt\u00f3 qu\u00e9 estaba haciendo all\u00ed. El ermita\u00f1o respondi\u00f3 con otra pregunta \u201cSe\u00f1or \u00bfy qu\u00e9 hace usted en este lugar solitario?\u201d Cuando el pr\u00edncipe contest\u00f3 que estaba cazando animales salvajes, el ermita\u00f1o replic\u00f3 \u201cY yo estoy cazando a Dios\u201d, y prosigui\u00f3 su camino.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn16\" name=\"_ednref16\"> [16] <\/a> Si es verdad que muchos de nuestros contempor\u00e1neos est\u00e1n buscando lo divino o, por lo menos, alg\u00fan sentido \u00faltimo a sus vidas \u00a1imag\u00ednense el vigoroso testimonio de nuestro trabajo pastoral y de nuestra vida comunitaria donde los hombres est\u00e1n cazando a Dios!<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong>La conversi\u00f3n para la compasi\u00f3n<br \/>\nque se manifiesta en la <em>kenosis<\/em><\/strong><\/h3>\n<ol start=\"38\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Mons. Pedro Casald\u00e1liga nos invita a pensar tambi\u00e9n con nuestros pies. Quiero decir: al final, nuestra reflexi\u00f3n debe traducirse en una acci\u00f3n que sea coherente con nuestros valores m\u00e1s profundos. Si queremos entender c\u00f3mo comprende Alfonso al Redentor y a su obra salv\u00edfica, debemos incluir siempre a los pobres, especialmente los pobres abandonados. Como hemos visto, nuestro Fundador asocia su Congregaci\u00f3n a la misi\u00f3n de Jes\u00fas, que viene a anunciar la Buena Nueva a los pobres. La Constituci\u00f3n 5 refleja esta relaci\u00f3n notando que \u201cla evangelizaci\u00f3n propiamente dicha y la opci\u00f3n por los pobres constituyen para la Congregaci\u00f3n su misma raz\u00f3n de ser en la Iglesia y la contrase\u00f1a de su fidelidad a la vocaci\u00f3n recibida\u201d.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Alfonso no tuvo simplemente una intuici\u00f3n te\u00f3rica de la relaci\u00f3n especial entre el Redentor y los abandonados. Su primer bi\u00f3grafo expresa en t\u00e9rminos dram\u00e1ticos c\u00f3mo nuestro Fundador \u201cpens\u00f3 con sus pies\u201d \u2013 \u00a1incluso cuando de hecho montaba en un jumento! En una descripci\u00f3n conmovedora de su \u00e9xodo de N\u00e1poles en 1732, \u00e9l describe a Alfonso haciendo a Jes\u00fas el sacrificio total de esa ciudad y de su gloria a fin de vivir y morir en el campo, rodeado por los campesinos y pastores analfabetos.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn17\" name=\"_ednref17\"> [17] <\/a> Comentando este hecho, Th\u00e9odule Rey-Mermet escribe que el comienzo de nuestra Congregaci\u00f3n fue primera y principalmente la muerte y el resurgir de un hombre: \u201cEl distinguido caballero napolitano ya no existe, aquel que nace es un hombre pobre entre los pobres\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn18\" name=\"_ednref18\"> [18] <\/a>. El lenguaje pascual, a la hora de interpretar el \u00e9xodo de Alfonso, es instructivo, especialmente cuando recordamos el encuentro que provoc\u00f3 la decisi\u00f3n de Alfonso, cuando a comienzos del verano de 1730 la visi\u00f3n de los pobres abandonados en las alturas de Scala lo transform\u00f3 para siempre. Movido por la compasi\u00f3n, Alfonso asumi\u00f3 la misma \u201cmente\u201d de Cristo Jes\u00fas y se \u201cdespoj\u00f3 de s\u00ed mismo\u201d (cf. Fil 2, 5b). Alfonso reconoci\u00f3 su propia vocaci\u00f3n en la compasi\u00f3n y en la <em>kenosis<\/em> del Hijo de Dios. La historia de Jes\u00fas se convirti\u00f3 en la historia de Alfonso.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Desde 1732, miles de Redentoristas han entrado en esa misma din\u00e1mica, permitiendo que la historia de Jes\u00fas se convierta igualmente en la suya propia. Cohermanos como los Beatos Nicholas Mykolay Charnetskyi y Dominick Methodius Trcka vivieron la <em>kenosis<\/em> en su sentido \u00faltimo, \u201caceptando incluso la muerte\u201d por amor a la misi\u00f3n. Si bien menos dram\u00e1ticas, aunque no por eso menos preciosas, son tambi\u00e9n innumerables las historias de amor desinteresado que han caracterizado la historia de nuestra Congregaci\u00f3n: misioneros que, a trav\u00e9s de su profesi\u00f3n religiosa, no escatimaron esfuerzo alguno para hacer una total donaci\u00f3n de s\u00ed mismos (Const. 56).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Creo que hoy la Congregaci\u00f3n est\u00e1 llamada a expresar la inspiraci\u00f3n carism\u00e1tica de Alfonso en un proceso din\u00e1mico de <em>solidaridad<\/em>. Solidaridad es compasi\u00f3n, pues ella nos compromete con la lucha hist\u00f3rica de los pobres y d\u00e9biles de este mundo y nos asocia a los que est\u00e1n abandonados y sin esperanza. La Solidaridad nos llama a \u201cprestar atenci\u00f3n especial a los pobres, a los de condici\u00f3n m\u00e1s humilde\u201d puesto que su \u201cevangelizaci\u00f3n es signo de la llegada del Reino de Dios\u201d (Const. 4). Jes\u00fas, no solamente decide identificarse de una manera especial con los marginados (Mt. 25, 40), sino que tambi\u00e9n, en su Encarnaci\u00f3n y en su misterio pascual, Dios expresa una solidaridad radical e irrevocable con los seres humanos.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La solidaridad evang\u00e9lica, que lleva a la Congregaci\u00f3n a comprometerse con los pobres, con los despose\u00eddos y oprimidos, encuentra expresi\u00f3n concreta en nuestra comunidad. Los \u00faltimos Cap\u00edtulos Generales hicieron hincapi\u00e9 en que la comunidad redentorista es por s\u00ed misma una proclamaci\u00f3n de la Buena Nueva. Ella es la tienda que Dios establece para acampar entre los pobres abandonados a fin de comunicar su compasi\u00f3n. Pero nuestra vida com\u00fan exige tambi\u00e9n la <em>kenosis<\/em> Pues \u201c&#8230;la comunidad no consiste tan s\u00f3lo en la cohabitaci\u00f3n material de los cohermanos, sino a la vez en la comuni\u00f3n de esp\u00edritu y de hermandad\u201d (Const. 21).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La invitaci\u00f3n del \u00faltimo Cap\u00edtulo General a reflexionar sobre la reestructuraci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n es una llamada a la conversi\u00f3n a la abundante redenci\u00f3n.<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn19\" name=\"_ednref19\"> [19] <\/a> No es dif\u00edcil ver la reestructuraci\u00f3n como una especie de auto-despojarse. La reflexi\u00f3n sobre este tema es un rechazo al apego obstinado a las glorias del pasado y a la aceptaci\u00f3n pasiva de las limitaciones del presente. Al rev\u00e9s, estamos buscando nuevas formas de solidaridad a fin de expresar la compasi\u00f3n de Dios hacia los pobres abandonados. Este itinerario parece fr\u00e1gil y requiere el tipo de fe y de valor que movieron a Alfonso a dejar atr\u00e1s N\u00e1poles y partir rumbo a un porvenir desconocido, armado tan solo de la confianza de que era Dios quien lo guiaba.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Continuaremos este itinerario en la esperanza, una \u201c<em>esperanza que no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo que nos ha sido dado<\/em> (Rom 5, 5). Muchos esperan de nosotros un signo de esperanza, como el Papa Juan Pablo II record\u00f3 al XXIII Cap\u00edtulo General: \u201cSi anuncian con alegr\u00eda y coherencia de vida la abundante redenci\u00f3n, suscitar\u00e1n o reforzar\u00e1n la esperanza evang\u00e9lica en los corazones de muchas personas, especialmente de aquellas que tienen mayor necesidad de ella debido a que han sido marcadas por el pecado y sus nefastas consecuencias.\u201d<a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_edn20\" name=\"_ednref20\"> [20] <\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">No podemos perder de vista el hecho de que somos peregrinos que comparten una promesa y un sue\u00f1o. La solidaridad, que Dios estableci\u00f3 en el Redentor, ya est\u00e1 actuando en una especie de lucha escatol\u00f3gica y, de esta forma, nuestra visi\u00f3n no est\u00e1 limitada por el momento presente y rechazamos el cinismo y la ilusi\u00f3n de las esperanzas infundadas. Dios est\u00e1 haciendo nuevas todas las cosas y nosotros estamos llamados a trabajar juntos al tiempo que mantenemos nuestros ojos fijos en un nuevo cielo y en una nueva tierra que han sido prometidos a trav\u00e9s de Cristo.<\/li>\n<\/ol>\n<h3><strong>Compa\u00f1eros de nuestro viaje<\/strong><\/h3>\n<ol start=\"46\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda, la Madre del Redentor y nuestra Madre del Perpetuo Socorro, camina con nosotros y afianza nuestra esperanza. Ella es un modelo de compasi\u00f3n y de amor desinteresado. En los comienzos de la Iglesia, ella acompa\u00f1\u00f3 a los Ap\u00f3stoles y se uni\u00f3 a su oraci\u00f3n inquieta. Pienso que debemos confiar en su presencia hoy en el coraz\u00f3n de nuestra Congregaci\u00f3n, cuando tratamos de comprender y de anunciar la obra redentora de su Hijo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que el ejemplo de San Pablo y los Ap\u00f3stoles, as\u00ed como la intercesi\u00f3n de Alfonso y de todos nuestros santos y beatos Redentoristas inflamen nuestro celo. Rogamos para que la fidelidad extraordinaria de los cohermanos que nos han precedido fortalezca nuestra valent\u00eda y para que luchemos tambi\u00e9n por dar nuestra vida por la abundante redenci\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En nombre del Consejo General, a todos reitero nuestros m\u00e1s cordiales y fraternos saludos. Tenemos un lugar muy especial en nuestros corazones para las Monjas Redentoristinas as\u00ed como tambi\u00e9n para todos(as) los(las) religiosos(as) y laicos(as) que participan de nuestra misi\u00f3n, recordando particularmente a los j\u00f3venes de todo el mundo que est\u00e1n dispuestos y deseosos de seguir a Jes\u00fas anunciando la Buena Nueva a los pobres.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Sant\u00edsimo Redentor,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joseph W. Tobin, C.Ss.R.<br \/>\nSuperior General<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La lengua del texto original es el ingl\u00e9s.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref1\" name=\"_edn1\"> [1] <\/a> XXIII Cap\u00edtulo General de la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Redentor, <em>Mensaje, Orientaciones, Decisiones. Mensaje del Papa Juan Pablo II<\/em>, Roma: Curia General, 2003; cf. <em>Mensaje,<\/em> 1-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref2\" name=\"_edn2\"> [2] <\/a> <em>O<\/em><em>rientaciones<\/em>, 7.3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref3\" name=\"_edn3\"> [3] <\/a> Gracias al duro trabajo de la Secretar\u00eda General y de la Oficina de Comunicaciones, todas las <em>Communicanda<\/em> del Gobierno General desde 1985 pueden encontrarse ahora en siete idiomas en <a href=\"https:\/\/www.cssr.com\/\">www.cssr.com<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref4\" name=\"_edn4\"> [4] <\/a> Pablo VI, <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 9-10.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref5\" name=\"_edn5\"> [5] <\/a> \u201c<a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/ITASA0000\/4\/AG.HTM\">Consid<\/a>erazione XII: Del <a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/ITASA0000\/1\/AU.HTM\">zelo<\/a> della <a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/ITASA0000\/7Q.HTM\">salute<\/a> delle <a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/ITASA0000\/78.HTM\">anime<\/a> che <a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/ITASA0000\/LM.HTM\">debbono<\/a> avere i <a href=\"http:\/\/www.intratext.com\/IXT\/ITASA0000\/QI.HTM\">religiosi<\/a>\u201d, en <em>Considerazioni per coloro che son chiamati allo stato religioso<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref6\" name=\"_edn6\"> [6] <\/a> Tannoia IV, 44: <em>Aiutate le anime, ma specialmente i poverelli, i rozzi, ed i pi\u00f9 abbandonati. Ricordatevi che Dio evangelizzare <\/em><em>pauperibus misit nos<\/em><em> in questi tempi. Imprimetevi bene questa massima; e cercate solo Iddio ne&#8217; poveri abbandonati, se volete dar gusto a Ges\u00f9-Cristo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref7\" name=\"_edn7\"> [7] <\/a> <em>Gaudium et Spes, <\/em>nn<em>.<\/em> 11, 22, 41.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref8\" name=\"_edn8\"> [8] <\/a> Javier Vitoria Cormenzana, \u201cHeartened by the Sounds of a Delicate Silence\u201d, en <em>Concilium<\/em> (2005\/3), p. 125.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref9\" name=\"_edn9\"> [9] <\/a> Grace Davie,<em> Religion in Modern Europe: A Memory Mutates<\/em> pp. 3, 12 etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref10\" name=\"_edn10\"> [10] <\/a> Benedicto XVI <em>Alocuci\u00f3n en el campo del Auschwitz,<\/em> Auschwitz\u2013Birkenau, 28 de mayo de 2006<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref11\" name=\"_edn11\"> [11] <\/a> Cf. XXIII Cap\u00edtulo General, <em>Instrumentum Laboris<\/em>, (Roma, 2003), nn. 5-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref12\" name=\"_edn12\"> [12] <\/a> Cf.. XXIII Cap\u00edtulo General, <em>Orientaciones<\/em>, 7.3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref13\" name=\"_edn13\"> [13] <\/a> Cf. Domingo Moraleda, CMF, <em>Symbolic and Messianic Role of Consecrated Life<\/em>, en SEDOS vol. 37, n<sup>o <\/sup>11\/12 (Roma: noviembre\u2013diciembre 2005), 2005\/178.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref14\" name=\"_edn14\"> [14] <\/a> <em>Selva di materie predicabili ed istruttive, <\/em>242<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref15\" name=\"_edn15\"> [15] <\/a> <em>Foglietto di cinque punti&#8230;.nelle Missioni<\/em>, n. 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref16\" name=\"_edn16\"> [16] <\/a> <em>Prattica dell\u2019Amore di Ges\u00f9 Cristo<\/em>, II, 8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref17\" name=\"_edn17\"> [17] <\/a> A. M. Tannoia, <em>Della vita ed Istituto del Ven. S. di D. Alfonso M. de Liguori<\/em>, (Napoli 1798), vol. I, p. 66: \u201c<em>Accertato Alfonso della volont\u00e0 di Dio, si anim\u00f2, e prese coraggio; e facendo a Ges\u00f9 Cristo un sacrificio totale della Citt\u00e0 di Napoli, si offerse menar i suoi giorni dentro proquoi, e tugurj, e morire in quelli attorneato da\u2019 villani, e da\u2019 pastori<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref18\" name=\"_edn18\"> [18] <\/a> <em>St. Alphonsus Liguori: Tireless Worker for the Most Abandoned<\/em>, (New York: New City Press, 1989), p.259.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref19\" name=\"_edn19\"> [19] <\/a> <em>Communicanda 1: Llamados a dar la vida por la abundante redenci\u00f3n <\/em>(Roma: 2004), 43<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/site.cssrredemptoristi.com\/espanol\/whoarewe\/Communicanda\/2003-2009_Communicanda2-ES.shtml#_ednref20\" name=\"_edn20\"> [20] <\/a> <em>Mensaje del Papa Juan Pablo II al XXIII Cap\u00edtulo General, 6.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Communicanda II &#8211; 2003-2009 Communicanda 2 La REDEnci\u00f3n 4 de junio de 2006 Solemnidad de Pentecost\u00e9s Introducci\u00f3n Mis queridos Cohermanos: \u00a1Porque del Se\u00f1or viene la misericordia y la redenci\u00f3n copiosa! 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