{"id":21950,"date":"2023-12-01T18:44:10","date_gmt":"2023-12-01T16:44:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=21950"},"modified":"2023-12-01T18:44:11","modified_gmt":"2023-12-01T16:44:11","slug":"el-p-general-comparte-sus-reflexiones-sobre-la-vida-comunitaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2023\/12\/el-p-general-comparte-sus-reflexiones-sobre-la-vida-comunitaria\/","title":{"rendered":"El P. General comparte sus reflexiones sobre la vida comunitaria"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>A\u00d1O DEDICADO A LA VIDA COMUNITARIA<\/strong><br><strong>Algunas reflexiones sobre la calidad de nuestra vida comunitaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Const. 21-75; EG 026-049; Lc. 6,12-16<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>P. Rog\u00e9rio Gomes, C.Ss.R<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h3><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Una comunidad es un grupo de personas que comparten caracter\u00edsticas, intereses, objetivos o un sentido de identidad y pertenencia comunes. Pueden formarse en funci\u00f3n de la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, intereses compartidos, pasatiempos, antecedentes culturales o \u00e9tnicos, afiliaci\u00f3n profesional, identidad religiosa, etc., y proporcionan una estructura social que promueve las conexiones, la comunicaci\u00f3n y la cooperaci\u00f3n entre sus miembros. A trav\u00e9s de la identificaci\u00f3n o de intereses compartidos, los individuos interact\u00faan entre s\u00ed de diferentes maneras seg\u00fan las diferentes necesidades. Esta interacci\u00f3n se da a trav\u00e9s de relaciones personales y plataformas digitales. En este sentido, el significado de comunidad se extiende m\u00e1s all\u00e1 del entorno inmediato de las personas, por lo que sus relaciones se vuelven mucho m\u00e1s universales. Hoy, por ejemplo, hablamos de comunidades digitales o virtuales, que tienen sus valores y ambivalencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros los Redentoristas, la comunidad tiene un valor especial. Seg\u00fan Santino Raponi, \u201cla comunidad redentorista existe para la evangelizaci\u00f3n, para la misi\u00f3n. La comunidad realiza la evangelizaci\u00f3n y se realiza a trav\u00e9s de la evangelizaci\u00f3n. La comunidad es exigencia de la \u201cmisi\u00f3n de la Iglesia\u201d, es decir, de la vocaci\u00f3n propia de la Congregaci\u00f3n\u201d .<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> En este sentido, no somos s\u00f3lo un grupo reunido en torno a un inter\u00e9s o carisma com\u00fan, sino algo m\u00e1s all\u00e1 de nuestra consagraci\u00f3n a Cristo Redentor, centro de la vida comunitaria. La Constituci\u00f3n 23 nos muestra el valor de la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los miembros, llamados a continuar la presencia de Cristo y su misi\u00f3n redentora en el mundo, eligen la persona de Cristo como centro de su vida y se esfuerzan cada d\u00eda por entrar cada vez m\u00e1s \u00edntimamente en una uni\u00f3n personal con \u00e9l. As\u00ed, el Redentor y su Esp\u00edritu de amor est\u00e1n en el coraz\u00f3n de la comunidad para formarla y sostenerla. Y cuanto m\u00e1s estrecha sea su uni\u00f3n con Cristo, m\u00e1s fuerte ser\u00e1 su uni\u00f3n entre s\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Santino Raponi afirma: \u201cCristo est\u00e1 presente en la comunidad y se extiende a trav\u00e9s de ella. Existe una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica entre el primer misionero y la comunidad misionera, por lo que la vida de la comunidad se basa en Cristo. La comuni\u00f3n en Cristo y la misi\u00f3n con Cristo son dos aspectos que se exigen y se nutren mutuamente, ya que es la misma persona (Cristo) quien est\u00e1 en el centro de las relaciones fraternas y quien es anunciada en la obra misionera\u201d .<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><\/p>\n\n\n\n<h3><strong>1. \u00bfPor qu\u00e9 empezar por la vida comunitaria?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>A la luz de las cuestiones planteadas por el XXV Cap\u00edtulo General y las decisiones del XVI Cap\u00edtulo General, el Consejo General ha decidido centrarse en un tema cada a\u00f1o. Esto no significa que se descuiden los dem\u00e1s. Empezamos por la comunidad porque es una realidad fr\u00e1gil en la Congregaci\u00f3n. Muchos problemas que llegan al Gobierno General se originan en la comunidad. De ello se hizo eco en la asamblea de la Uni\u00f3n de Superiores Generales cuando Carballo Nu\u00f1es, Secretario del Dicasterio para la Vida Consagrada, indic\u00f3 que 2.000 religiosos abandonan la vida consagrada anualmente. En los estudios de la Congregaci\u00f3n, las dos causas principales son la p\u00e9rdida de la fe y de la vida comunitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Las relaciones caracterizan la vida comunitaria. En la vida comunitaria redentorista, esta relaci\u00f3n tiene tres dimensiones: relaci\u00f3n con Dios, relaci\u00f3n con los dem\u00e1s y relaci\u00f3n con aquellos a quienes servimos, los m\u00e1s abandonados.<\/p>\n\n\n\n<p>a) <em>Relaci\u00f3n con Dios<\/em> (vida espiritual). Una comunidad religiosa que no tiene una relaci\u00f3n con Dios est\u00e1 vac\u00eda. Poco a poco se aleja de su carisma y se convierte en gestor de actividades, olvidando su identidad (ser). Es esta relaci\u00f3n con Dios la que da sentido a nuestra consagraci\u00f3n y al trabajo que realizamos. La relaci\u00f3n con Dios incluye la oraci\u00f3n personal y comunitaria. Si un hermano no tiene intimidad con Dios, si no descubre su m\u00e9todo personal de oraci\u00f3n a lo largo de su vida, si no se preocupa por cultivar una m\u00edstica personal y si est\u00e1 totalmente ausente de la vida com\u00fan, entonces la comunidad se vuelve s\u00f3lo un lugar para vivir, un hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>b) <em>La relaci\u00f3n con los dem\u00e1s<\/em> (vida comunitaria). No elegimos con qui\u00e9n vivir cuando ingresamos a la Congregaci\u00f3n. Nuevas personas se cruzaron en nuestro camino y nos marcaron positiva o negativamente. Cada persona dej\u00f3 un poco de s\u00ed en nuestro camino. Cada persona aporta a este encuentro su historia, personalidad, cultura y comprensi\u00f3n del mundo y su misterio. En este sentido, la relaci\u00f3n con el otro es un acto de fe porque el otro es un misterio que se va revelando poco a poco. A pesar de todas las ambivalencias que existen, vivir con otros nos enriquece porque nos permite ver el mundo no s\u00f3lo a trav\u00e9s de la lente de una persona sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la lente de un interlocutor igualitario (interlocutor). Para nosotros Redentoristas, la vida comunitaria, con todos sus desaf\u00edos, es un valor porque se trata de acoger a los dem\u00e1s, de compartir un camino, un proyecto de vida y una misi\u00f3n. Relacionarse con los dem\u00e1s es siempre aprender. La relaci\u00f3n entre cohermanos es significativa. Esta relaci\u00f3n debe ampliarse acogiendo en nuestras vidas a los laicos y a otras familias religiosas.<\/p>\n\n\n\n<p>c) <em>Relaci\u00f3n con los m\u00e1s abandonados<\/em> (misi\u00f3n). Nuestra relaci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de nuestra comunidad religiosa. Por la elecci\u00f3n que hemos hecho, la misi\u00f3n del Redentor, no podemos olvidar a los m\u00e1s pobres y abandonados. No existimos para ser parte de una comunidad contemplativa en sentido estricto sino para afrontar las situaciones de abandono en el mundo. La relaci\u00f3n con este otro, el m\u00e1s abandonado, es un desaf\u00edo para nosotros. Los m\u00e1s abandonados nos llaman a la k\u00e9nosis, a vaciarnos, a realizar el distanciamiento. Este pobre desaf\u00eda nuestra forma de vida, nuestro lenguaje y nuestra presencia. Nuestras comunidades deben preguntarse constantemente si consideran la comunidad de los m\u00e1s abandonados, si los acogemos, si nos relacionamos con ellos y si debemos estar donde debemos estar. Nuestra relaci\u00f3n con los m\u00e1s pobres es una categor\u00eda que ayuda a nuestra comunidad y al discernimiento pastoral sobre si somos fieles a nuestro carisma.<\/p>\n\n\n\n<h3><strong>2. Calidad de vida comunitaria<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Necesitamos incluir la calidad de la vida comunitaria en nuestra reflexi\u00f3n. La calidad de vida comunitaria se refiere al bienestar general, la satisfacci\u00f3n y las experiencias positivas que los individuos y los grupos obtienen de sus interacciones y participaci\u00f3n dentro de una comunidad o vecindario espec\u00edfico. Incluye una amplia gama de factores que contribuyen al sentido de pertenencia, felicidad y realizaci\u00f3n de las personas dentro de su entorno local. Una vida comunitaria sana significa cohermanos felices, un trabajo bien hecho, una visi\u00f3n positiva para el futuro y un testimonio misionero. Como dije antes, necesitamos invertir en relaciones con Dios (vida espiritual), entre nosotros (vida comunitaria) y con aquellos a quienes estamos llamados a servir (nuestra misi\u00f3n). Esto est\u00e1 incorporado en nuestras Constituciones. Son una excelente fuente espiritual para nosotros. Anima a los cohermanos a vivir cada uno de los cinco temas con intensidad: comunidad, formaci\u00f3n, misi\u00f3n, liderazgo y espiritualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Insisto en este concepto porque antes de hablarle al Pueblo de Dios de comunidad, debemos vivirla en primera persona y en comunidad. Entonces, resaltar\u00e9 algunos aspectos clave que influyen en la calidad de vida comunitaria que creo que debemos resaltar:<\/p>\n\n\n\n<p><em>a) Fe en la vida comunitaria. <\/em>Creo que este es el primer paso. \u00bfCreemos realmente en la vida comunitaria? \u00bfCreemos que es capaz de acoger a los dem\u00e1s? \u00bfCreemos que es el sustento de nuestra misi\u00f3n, como nos dicen las Constituciones? La fe en la vida comunitaria se refiere a creer en la importancia y el valor de las interacciones y relaciones dentro de una comunidad. Implica confianza en que una comunidad activa e involucrada puede beneficiar significativamente a sus miembros y su entorno. Requiere reconocimiento de la diversidad, sentido de pertenencia, confianza en el potencial colectivo, colaboraci\u00f3n y cooperaci\u00f3n de los miembros profesos y laicos asociados a la misi\u00f3n, promoci\u00f3n del bienestar com\u00fan, empat\u00eda y solidaridad, compromiso con la participaci\u00f3n, pensar en nuevos proyectos misioneros, valorando el di\u00e1logo abierto y transparente, la resiliencia y la adaptabilidad tanto de los miembros profesos como de los laicos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>b) Relaciones sociales: <\/em>Somos seres relacionales. Ninguna persona es una isla. Incluso la isla no est\u00e1 sola porque tiene mar. Construir v\u00ednculos sociales s\u00f3lidos y relaciones significativas con vecinos, amigos y miembros de la comunidad contribuye a un sentido de comuni\u00f3n y apoyo emocional. En este sentido, es muy importante la presencia de los laicos en nuestra vida comunitaria. Las comunidades donde las personas interact\u00faan regularmente y participan juntas en actividades tienden a tener una mayor calidad de vida. Es importante acoger a los cohermanos con su historia personal, aunque esto sea a menudo dif\u00edcil. Nuestras comunidades deben estar abiertas a los hermanos de otras partes de la Congregaci\u00f3n y a los laicos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>c) Sentirse en un entorno seguro: <\/em>las personas necesitan sentirse seguras en su comunidad para participar plenamente y disfrutar de su entorno. Esta seguridad se establece a trav\u00e9s de la confianza que desarrollamos con otros dentro y fuera de la comunidad. Es importante que la comunidad pueda crear un ambiente sano y de seguridad emocional donde la persona pueda sentirse como en casa con su forma de ser. Las personas que sienten un ambiente comunitario seguro y acogedor se revelan y se abren a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><em>d) Crear un espacio vital. <\/em>La calidad de vida de una comunidad mejora cuando las personas que viven en ella pueden crear un espacio vital que implique cuidar a los dem\u00e1s. Es decir, crear espacios donde cada integrante pueda sentirse c\u00f3modo y realizar su trabajo con calidad. El entorno debe comunicar vida. Una comunidad religiosa que no puede crear un espacio agradable para s\u00ed misma y para los dem\u00e1s es fr\u00eda. No acoge; no es atractiva.<\/p>\n\n\n\n<p><em>e) Identidad comunitaria. <\/em>Una identidad comunitaria fuerte, a menudo construida en torno a valores, tradiciones e historia local compartidos, puede conducir a un mayor orgullo y pertenencia entre los cohermanos. \u00bfCu\u00e1l es nuestra identidad comunitaria Redentorista? \u00bfEstamos orgullosos de ser Redentoristas? \u00bfPuede nuestra identidad comunitaria atraer personas a vivir el carisma con nosotros?<\/p>\n\n\n\n<p><em>f) Calidad ambiental: <\/em>Nuestras comunidades necesitan tener calidad ambiental. Necesitamos crear ambientes agradables. Una sala comunitaria que comunique acogida e intimidad, una capilla que pueda ayudar a los cohermanos en su encuentro con Dios, insertar \u00e1reas verdes y peque\u00f1os jardines donde sea posible. \u00a1Comunica vida! Conozco comunidades religiosas que parecen un hospital\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><em>g) Inclusi\u00f3n y diversidad. <\/em>Las comunidades inclusivas que abrazan la diversidad tienden a ser m\u00e1s vibrantes y enriquecedoras, ya que ofrecen una variedad de perspectivas, culturas y experiencias. Por lo tanto, cuanto m\u00e1s pueda una comunidad dar la bienvenida a otros <em>socios de di\u00e1logo iguales<\/em> (interlocutores) y comunicar su identidad, m\u00e1s relevante ser\u00e1 porque puede incluir, acoger y abordar la diversidad. Al mismo tiempo, comunica su vida. En este sentido, asume un car\u00e1cter testimonial<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>h) Reunirse fuera del horario establecido. <\/em>Nuestras comunidades religiosas tienen sus horarios y reglas en un Plan de Vida Comunitario. Algunas comunidades no tienen un Plan de Vida Comunitario, otras lo siguen m\u00e1s o menos y otras lo siguen de manera muy estricta. Debemos evitar el aislamiento y el legalismo. Podemos seguir todas las reglas y no tener vida comunitaria. En ese sentido, la salud de la vida comunitaria se demuestra cuando las personas se re\u00fanen m\u00e1s all\u00e1 de lo prescrito en los programas. Ellos mismos encuentran la motivaci\u00f3n para estar juntos. Por ejemplo, quedar a la hora del caf\u00e9, para merendar antes de comer, despu\u00e9s de misa de fin de semana\u2026 son espacios sencillos que ayudan a la convivencia.<\/p>\n\n\n\n<p><em>i) Gobernanza efectiva. <\/em>La gobernanza de la comunidad local debe pastorear, animar y gestionar a la comunidad. Debe ser transparente y receptivo, comunicar procesos, comunicar lo que est\u00e1 sucediendo en la vida de la Congregaci\u00f3n y brindar oportunidades para que los miembros de la comunidad participen en los procesos de toma de decisiones. Ayuda a dar un mayor sentido de pertenencia. Los cohermanos y laicos que forman parte de nuestra misi\u00f3n se sienten m\u00e1s involucrados en la vida de la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>j) Formaci\u00f3n permanente. <\/em>Necesitamos crear una cultura de formaci\u00f3n en nuestras comunidades religiosas. Creo que no es dif\u00edcil para las comunidades dedicar dos horas cada tres meses a discutir un tema sobre vida consagrada, espiritualidad, misionolog\u00eda, bio\u00e9tica y teolog\u00eda moral. Puede incluirse en la agenda si las comunidades preparan el PCL. Sin embargo, debe ser una prioridad para la comunidad. Por ejemplo, como Gobierno General iniciamos esta experiencia este a\u00f1o. Tendremos dos d\u00edas de formaci\u00f3n cada a\u00f1o seg\u00fan nuestras necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p>A primera vista esto puede parecer idealista. Sin embargo, debemos recorrer este camino si queremos una vida comunitaria m\u00e1s intensa, humanizada, capaz de cuidar de los dem\u00e1s y evangelizar. No es una tarea f\u00e1cil, pero es posible si tenemos fe en la vida comunitaria. S\u00f3lo as\u00ed podremos dar un testimonio m\u00e1s coherente del Evangelio. De lo contrario, seremos predicadores para otros sin vivir lo que predicamos.<\/p>\n\n\n\n<h3><strong>3. Vida comunitaria y misi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>El gran desaf\u00edo para nosotros hoy es involucrar al ser humano posmoderno en las cosas divinas y en la vida comunitaria. El ser humano posmoderno es religioso pero no quiere pertenecer a una religi\u00f3n. Quiere establecer una religi\u00f3n que est\u00e9 en consonancia con sus intereses. Est\u00e1 buscando un ser divino para cumplir sus deseos. Hoy en d\u00eda, puedes encontrar personas que dicen ser budistas, cat\u00f3licas y pentecostales. Mucha gente no quiere la religi\u00f3n y la participaci\u00f3n de la iglesia. Hoy en d\u00eda la gente cree que pueden vivir su religi\u00f3n sin una vida comunitaria. Pueden relacionarse directamente con Dios sin mediaci\u00f3n comunitaria. \u00a1Este es un desaf\u00edo para nuestra misi\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchas razones detr\u00e1s de esto: la creencia de que el hombre no necesita a Dios; la Iglesia no ha renovado su lenguaje y sus conceptos; el fracaso de los miembros de la Iglesia en testificar el evangelio con sus vidas, etc. Podr\u00edamos hacernos la siguiente pregunta: \u00bfQui\u00e9nes son para nosotros hoy las ovejas de la casa de Israel? Es f\u00e1cil para nosotros encontrar ovejas mansas. En este mundo en constante cambio, como Redentoristas, estamos llamados a proclamar la abundante Redenci\u00f3n. Nuestras constituciones nos desaf\u00edan: \u201cLos m\u00e1s abandonados, a quienes en particular se env\u00eda la Congregaci\u00f3n, son aquellos a quienes la Iglesia a\u00fan no ha podido proporcionar medios suficientes de salvaci\u00f3n, aquellos que nunca han escuchado el mensaje de la Iglesia, o al menos lo escuchan. no la reciben como &#8216;Buena Nueva&#8217;, y finalmente los que sufren da\u00f1os a causa de la divisi\u00f3n en la Iglesia\u201d (Const. 3).<\/p>\n\n\n\n<p>La comunidad es muy importante en el cumplimiento de esta misi\u00f3n de estar cerca de los m\u00e1s abandonados. Seg\u00fan la Constituci\u00f3n 21: Para cumplir su misi\u00f3n en la Iglesia, los Redentoristas realizan su labor misionera como comunidad. Porque la vida apost\u00f3lica en com\u00fan allana el camino m\u00e1s eficazmente para la vida de caridad pastoral. Por tanto, una ley esencial de vida para los miembros es \u00e9sta: viven en comunidad y realizan su labor apost\u00f3lica en comunidad. Por esta raz\u00f3n, siempre se debe tener presente el aspecto comunitario cuando se acepta cualquier obra misionera. La comunidad no existe verdaderamente cuando los miembros simplemente viven juntos; requiere tambi\u00e9n un verdadero compartir a nivel humano y espiritual\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El Cap\u00edtulo XXVI nos llama a ser <em>Misioneros de la Esperanza tras las huellas del Redentor.<\/em> Nos recuerda nuestra esencia. Somos misioneros. Somos hombres apost\u00f3licos. Vivimos en una uni\u00f3n com\u00fan, constituimos un solo cuerpo misionero por nuestra profesi\u00f3n religiosa y somos colaboradores, compa\u00f1eros y ministros de Jesucristo en la obra de la Redenci\u00f3n. Somos fuertes en la fe, alegres en la esperanza, fervientes en la caridad, inflamados de celo, humildes y siempre dados a la oraci\u00f3n. Somos aut\u00e9nticos disc\u00edpulos de San Alfonso; seguimos con alegr\u00eda a Cristo Redentor, participamos de su ministerio, anunciamos con sencillez de vida y de lenguaje y con constante disponibilidad a las cosas m\u00e1s dif\u00edciles para llevar a los hombres abundante redenci\u00f3n (cf. Const. 2 y 20). \u00a1Estas dos Constituciones nos dicen qui\u00e9nes somos! De hecho, la disponibilidad para los m\u00e1s desafiantes y dif\u00edciles es una llamada constante para nosotros. Nunca debemos olvidar esto como misioneros redentoristas.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra misi\u00f3n proviene de <em>mittere<\/em>, enviar, <em>missus:<\/em> enviar o ser enviado a ejercer un cargo, a realizar una tarea espec\u00edfica, casi siempre de particular importancia. Enviar (<em>mandare<\/em>) es confiar, dar una mano. El enviado recibe un mandato y la confianza de alguien o de la comunidad. No va solo. La misi\u00f3n se realiza en el nombre de Jes\u00fas, que fue enviado por el Padre y cumpli\u00f3 su misi\u00f3n en su nombre hasta el final, no en su propio nombre (cf. Jn 3, 16-18). La escena de la tentaci\u00f3n fue cuando Jes\u00fas se vio confrontado a anunciarse a s\u00ed mismo y no al Padre (cf. Mt 4,3-11). En este sentido, nuestro mandato misionero proviene de Cristo Redentor en el sentido de que somos llamados por \u00c9l a compartir la misi\u00f3n del Padre y de la Congregaci\u00f3n como una realidad eclesial que comparte un carisma recibido del Esp\u00edritu y lo pone al servicio de la misi\u00f3n junto con el Pueblo de Dios. En este sentido, un misionero redentorista no es enviado a un lugar solo para identificarse; es enviado a la comunidad y a la misi\u00f3n porque ha sido enviado en el nombre de Cristo. No tiene una carrera en solitario. Su presencia all\u00ed es misionera.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dice <em>Evangelii Gaudium<\/em>: \u201cLa misi\u00f3n en el coraz\u00f3n del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un ap\u00e9ndice o un momento m\u00e1s de la existencia. Es algo que yo no puedo arrancar de mi ser si no quiero destruirme. Yo&nbsp;soy una misi\u00f3n&nbsp;en esta tierra, y para eso estoy en este mundo. Hay que reconocerse a s\u00ed mismo como marcado a fuego por esa misi\u00f3n de iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar.&nbsp;\u201d (EG, 273).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la vida y misi\u00f3n comunitaria, debemos considerar algunos elementos importantes:<\/p>\n\n\n\n<p>a) <em>El contexto de nuestras comunidades<\/em>: No podemos tener la nostalgia del pasado, de las grandes comunidades regidas por la vieja disciplina. Hoy en d\u00eda, las comunidades son m\u00e1s peque\u00f1as, las agendas personales son muchas, las relaciones han cambiado, nuevas tecnolog\u00edas han entrado en nuestras vidas y la vida comunitaria se ha vuelto l\u00edquida. No es exagerado decir que la comunidad es l\u00edquida con relaciones virtuales en muchas comunidades religiosas. Ante esta realidad, pregunt\u00e9monos: \u00bfA qu\u00e9 valores no podemos renunciar? \u00bfC\u00f3mo podemos garantizar una vida comunitaria, espiritual y formativa de calidad? Aqu\u00ed radica el desaf\u00edo de no caer en el comunitarismo, donde el individuo es asfixiado por la comunidad y la autonom\u00eda irregular que conduce al individualismo absoluto, la grandiosidad del individuo y el vaciamiento de la comunidad. En este sentido, los superiores deben contribuir ayudando a los cohermanos a realizar este discernimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>b) <em>El papel de los superiores locales<\/em>. El papel del superior de la comunidad no es un ap\u00e9ndice. Est\u00e1 en estrecha colaboraci\u00f3n con el gobierno provincial. El superior de la comunidad es pastor, animador y administrador y tiene sus deberes. Los gobiernos provinciales suelen estar sobrecargados con asuntos que deber\u00edan tratarse y resolverse en la comunidad. Por lo tanto, los gobiernos provinciales deben nombrar cohermanos que puedan ayudar en esta funci\u00f3n, record\u00e1ndoles su responsabilidad hacia la comunidad y la Unidad, de ah\u00ed la necesidad de brindarles una buena formaci\u00f3n y el acompa\u00f1amiento necesario. Es importante delegar funciones. Descentralizar y delegar m\u00e1s, pero tambi\u00e9n estar atentos y acompa\u00f1ar las responsabilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>c) <em>Afrontar las crisis de las personas<\/em>. Creemos que es importante considerar que la manifestaci\u00f3n de crisis en las personas indica a menudo la crisis de estructuras que no responden a las preguntas del mundo de hoy. Cuando no encuentran una respuesta, sus miembros entran en crisis. Es muy peligroso cuando la crisis institucional se aferra a viejas tradiciones y principios consolidados por la experiencia de una determinada \u00e9poca y que respondieron a determinadas situaciones. A\u00fan hoy no se dan cuenta de ello y esterilizan a sus miembros porque comienzan a distanciarse de la fuente primera, que es Jesucristo, que resumi\u00f3 todas sus acciones en el amor a Dios, al pr\u00f3jimo y al Evangelio como un camino creativo de redenci\u00f3n y novedad. Este es un llamado a ver si nuestras estructuras est\u00e1n al servicio de la misi\u00f3n y a reflexionar sobre los carismas personales, tratando de integrarlos en la misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Quiero concluir con este p\u00e1rrafo de la carta que envi\u00e9 a la Congregaci\u00f3n con motivo de la apertura del a\u00f1o de vida comunitaria:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa identidad de la comunidad Redentorista se compone de tres aspectos fundamentales: Cristo Redentor como centro y motivo de nuestra consagraci\u00f3n, las personas que se consagran a \u00e9l para continuar su misi\u00f3n, y las personas a quienes somos enviados y con quienes somos enviados. Somos una comunidad de personas: la persona de Jes\u00fas, la persona de cada uno de nuestros cohermanos y la persona de los m\u00e1s abandonados. Por eso, seg\u00fan nuestras Constituciones, el lugar <em>por excelencia<\/em> para la comuni\u00f3n y el ejercicio del esp\u00edritu misionero es la vida comunitaria&#8230; (cf. Const. 21). La comunidad <em>es donde compartimos nuestra existencia, nuestra historia de salvaci\u00f3n y nuestras memorias de redenci\u00f3n. Es el lugar donde se vive la comuni\u00f3n (koinonia), el servicio (diakonia), el testimonio (martyria) y el anuncio (kerygma). En la Congregaci\u00f3n no existe ning\u00fan individuo como tal. La misi\u00f3n se realiza en nombre del Redentor y de la comunidad. \u00c9l nos env\u00eda en su nombre a ir a los m\u00e1s abandonados (cf. Lc 4,16-19). As\u00ed, cada hermano en s\u00ed mismo es una misi\u00f3n que expresa la belleza de la misi\u00f3n en el mosaico de los rostros de la obra de arte comunitaria, que hace brillar la misi\u00f3n del Redentor en este mundo.<\/em> Si esto es cierto, entonces la vida consagrada redentorista tiene sentido y sigue siendo un signo cuando la presencia de Cristo est\u00e1 en el centro de la comunidad, cuando se cultiva la espiritualidad personal y comunitaria, cuando la comunidad est\u00e1 en constante conversi\u00f3n y cuando cada miembro est\u00e1 corresponsable de su trabajo y, finalmente, cuando los votos se viven como expresi\u00f3n de amor a Cristo, a los hermanos y al pueblo de Dios. <em>\u00bfQu\u00e9 tipo de vida consagrada redentorista queremos para nosotros y la Iglesia?<\/em> \u00bfC\u00f3mo ayuda nuestra comunidad a fortalecernos en todos estos aspectos?\u201d (Roma, 15 de marzo de 2023, fiesta de San Clemente Mar\u00eda Hofbauer, n. 6).<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> RAPONI, Santino. <em>El carisma redentorista en la Iglesia<\/em>. Comentario a las Constituciones. Vol. 1. Roma: Comisi\u00f3n de Espiritualidad, 1993, p. 127.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> RAPONI, Santino. <em>El carisma redentorista en la Iglesia<\/em>, p. 131.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00d1O DEDICADO A LA VIDA COMUNITARIAAlgunas reflexiones sobre la calidad de nuestra vida comunitaria Const. 21-75; EG 026-049; Lc. 6,12-16 P. Rog\u00e9rio Gomes, C.Ss.R. Introducci\u00f3n Una comunidad es un grupo de personas que comparten caracter\u00edsticas, intereses, objetivos o un sentido de identidad y pertenencia comunes. Pueden formarse en funci\u00f3n de la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, intereses compartidos, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":22540,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16,44],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21950"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21950"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21950\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22541,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21950\/revisions\/22541"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21950"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21950"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21950"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}