{"id":22640,"date":"2023-12-12T18:06:27","date_gmt":"2023-12-12T16:06:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=22640"},"modified":"2023-12-12T18:06:28","modified_gmt":"2023-12-12T16:06:28","slug":"testimonios-biblicos-para-el-adviento-isabel-y-zacarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2023\/12\/testimonios-biblicos-para-el-adviento-isabel-y-zacarias\/","title":{"rendered":"Testimonios b\u00edblicos para el adviento: Isabel y Zacar\u00edas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Paciencia y oraci\u00f3n, los dos medios para afrontar la tristeza: El testimonio de Isabel y Zacar\u00edas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esta segunda meditaci\u00f3n propongo<strong>, el testimonio b\u00edblico de Isabel y Zacar\u00edas<\/strong>, narrado en <em>los relatos de la infancia <\/em>del Evangelio seg\u00fan<em> <\/em>Lucas (Lc 1, 5-25) para nuestra preparaci\u00f3n -personal y comunitaria- para la venida del Se\u00f1or, reflexionando sobre nuestra vida con el deseo de vincularla m\u00e1s estrechamente con el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Isabel y Zacar\u00edas, un matrimonio de ancianos, se sint\u00edan excluidos, humillados, decepcionados: porque no ten\u00edan hijos. Se dec\u00eda que Isabel era &#8220;est\u00e9ril&#8221; y Zacar\u00edas envejec\u00eda. Se dice que ambos \u00ab<strong>eran justos delante de Dios y guardaban todas las leyes y prescripciones del Se\u00f1or<\/strong>\u00bb (Lc 1,6). Es decir, esta pareja se comport\u00f3 de acuerdo con la voluntad de Dios expresada en la Ley, en la Palabra de Dios. Viv\u00edan de acuerdo con el ideal de la piedad jud\u00eda. Pero, a pesar de su santidad de vida, no ten\u00edan hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que es sorprendente en el relato de lucano, que rara vez se encuentra en la Biblia, es que el adjetivo<strong> &#8220;justo<\/strong>&#8221; se refiere a una mujer. Y es precisamente esta caracter\u00edstica de Isabel la que evoca el evangelista Lucas. Este hecho es particularmente significativo. En el atributo &#8220;<strong>justo<\/strong>&#8221; se resume toda la espiritualidad de la Antigua Alianza. Los &#8220;justos&#8221; son personas que viven la indicaci\u00f3n de la Ley desde dentro, personas que por ser justos seg\u00fan la voluntad revelada de Dios siguen su camino y crean espacio para la nueva acci\u00f3n del Se\u00f1or&#8221;.<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> Est\u00e1 claro que la esterilidad de Isabel, una mujer que ha sido fiel a la voluntad de Dios durante muchos a\u00f1os, no es un castigo por sus pecados. Debemos recordar que, para la mentalidad de la \u00e9poca, no poder tener hijos significaba estar privado de la bendici\u00f3n de Dios, a causa de los pecados propios.<\/p>\n\n\n\n<p>G. ROSS\u00c9 se\u00f1ala: &#8220;La esterilidad, la ancianidad, son expresiones de una situaci\u00f3n sin futuro. Pero en realidad, es la condici\u00f3n en la que Dios podr\u00e1 manifestar su poder de gracia&#8221;.<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> En contraste es una forma en que la gente ve y juzga. Sin embargo, \u00a1cu\u00e1n diferente nos ve Dios! A los ojos de la gente, Isabel y Zacar\u00edas fueron castigados por Dios, a los ojos de Dios, por otro lado, isabel y Zacar\u00edas fueron elegidos. Los dos ancianos son presentados como aquellos miembros del pueblo de Dios, en cuya vida se realiza la misi\u00f3n de la elecci\u00f3n y a quienes Dios ha prometido su bendici\u00f3n.<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Isabel y Zacar\u00edas eran tan piadosos y buenos, que hab\u00edan guardado los mandamientos de la Tor\u00e1, les sucedieron cosas malas y desgracias. No tienen descendencia. Podr\u00edan haberse rebelado contra Dios, en el mejor de los casos podr\u00edan haber dejado de orar a Dios (despu\u00e9s de todo, \u00a1as\u00ed es como uno se comporta a menudo!), mientras esta pareja contin\u00faa siendo fiel.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed est\u00e1 la primera pista que nos dan estos testigos del Adviento. Isabel y Zacar\u00edas pueden ser para nosotros, <strong>maestros de paciencia y oraci\u00f3n. Es precisamente la paciencia y la oraci\u00f3n que he decidido dedicar esta segunda meditaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Del Evangelio de Lucas, aprendemos algo interesante, a saber, que Zacar\u00edas, aunque era de edad avanzada, cuando estaba en el templo continu\u00f3 orando, pidiendo lo imposible. El \u00e1ngel que se le apareci\u00f3 le dijo: \u00abZacar\u00edas, tu oraci\u00f3n ha sido escuchada, y tu mujer Isabel te dar\u00e1 a luz un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Juan\u00bb (Lc 1, 13). El padre es llamado, como es costumbre, para nombrar al ni\u00f1o reci\u00e9n nacido. Juan es una versi\u00f3n popular del nombre hebreo <em>Yo-hanan<\/em>, formado por el nombre propio&nbsp; de <em>YHWH<\/em> y&nbsp; la ra\u00edz <em>hanan, <\/em>que es la ra\u00edz de la gracia, del amor. <strong><em>Yohanan <\/em><\/strong>significa &#8216;Dios ha [mostrado] misericordia&#8217;. Finalmente, Dios se ha acordado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero junto a la paciencia y la fidelidad de Isabel y Zacar\u00edas, tambi\u00e9n estaba <strong>su tristeza.<\/strong> Seg\u00fan el ermita\u00f1o griego Evagrio el P\u00f3ntico (siglo IV), la &#8220;<strong>tristeza&#8221; <\/strong>es uno de los &#8220;ocho esp\u00edritus de la maldad&#8221;. Su disc\u00edpulo, el monje Juan Casiano (siglos IV-V) llama a estos ocho esp\u00edritus los &#8220;pecados capitales&#8221;. \u00bfCu\u00e1les son? La gula, la lujuria, la avaricia, la ira, <strong>la tristeza, la <\/strong>pereza, la vanagloria, el orgullo, son los ocho vicios m\u00e1s o menos de la tradici\u00f3n espiritual y moral griega. Zacar\u00edas e Isabel no fueron tentados a vivir una vida de tristeza? Precisamente esta pareja que ha superado la tristeza son testigos y maestros para mostrarnos que la tristeza se supera con paciencia y oraci\u00f3n persistente.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombre hebreo Zacar\u00edas significa &#8216;Dios se acuerda [record\u00f3]&#8217;. Est\u00e1 compuesto por el sufijo <em>&nbsp;&#8220;YA<\/em>&#8221; -que&nbsp; es el nombre propio de Dios- y el verbo <em>&nbsp;&#8220;ZAKAR&#8221; <\/em>que significa &#8220;recordar&#8221;. Por lo tanto, es un nombre que lleva dentro de s\u00ed la idea de recuerdo: <em>&nbsp;&#8216;ZAKAR-YA&#8217;, <\/em>es decir, &#8216;Yahv\u00e9 record\u00f3&#8217;. Yahv\u00e9 siempre se acuerda. Isabel tambi\u00e9n tiene un nombre significativo. <em>&#8220;EL&#8221; <\/em>&nbsp;(abreviatura <em>&nbsp;de ELOHIM)<\/em> es el nombre com\u00fan de Dios y la ra\u00edz verbal indica &#8220;el juramento&#8221;. Su nombre, de hecho, significa &#8220;Dios ha jurado. Dios es fiel como una roca&#8221;. El nombre de Isabel contiene tambi\u00e9n en s\u00ed mismo casi un programa de vida: &#8220;Yo tambi\u00e9n ser\u00e9 fiel, ser\u00e9 paciente, rezar\u00e9 con perseverancia&#8221;. Zacar\u00edas e Isabel lucharon contra la tristeza que continuaba afect\u00e1ndolos, y lo hicieron <strong>con la virtud de la fidelidad y con paciente confianza en Dios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;La virtud de la fidelidad est\u00e1 profundamente relacionada con el don sobrenatural de la fe, convirti\u00e9ndose en expresi\u00f3n de la solidez propia de quien ha fundado toda su vida en Dios. En efecto, en la fe encontramos la \u00fanica garant\u00eda de nuestra estabilidad (cf. Is 7, 9b), y s\u00f3lo a partir de ella podemos ser verdaderamente fieles: en primer lugar, a Dios, luego a la propia familia, la Iglesia, que es madre y maestra, y en ella a nuestra vocaci\u00f3n, a la historia en la que el Se\u00f1or nos ha puesto&#8221;.<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La tristeza es una emoci\u00f3n con la que todos estamos familiarizados. La tristeza es una de las seis emociones b\u00e1sicas o primarias junto con la alegr\u00eda, la sorpresa, el miedo, la ira y el disgusto. La tristeza es una respuesta emocional natural cuando experimentamos un evento doloroso y desagradable. Es posible que lo hayamos experimentado como resultado de la p\u00e9rdida de un ser querido, tras el fracaso de un proyecto que es importante para nosotros, despu\u00e9s de cambios imprevistos y dif\u00edciles. La tristeza tambi\u00e9n puede manifestarse en situaciones en la que alguien puede sentirse abandonado, no reconocido, no comprendido. La tristeza puede asaltarnos ante las incertidumbres y las preocupaciones, las dificultades que afronta la vida consagrada en sus diversas formas: &#8220;la disminuci\u00f3n de las vocaciones y del envejecimiento, especialmente en el mundo occidental, los problemas econ\u00f3micos que han seguido a la grave crisis financiera mundial, los desaf\u00edos de la internacionalidad y la globalizaci\u00f3n, los peligros del relativismo, la marginalidad y la irrelevancia social&#8221;.<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Pablo distingue entre una &#8220;tristeza virtuosa<strong> seg\u00fan Dios&#8221; <\/strong>y otra &#8220;<strong>seg\u00fan el mundo<\/strong>&#8220;, que es viciosa, cuando escribe en 2 Co 7, 9-10:&#8221; ahora me alegro: no de su tristeza, sino del arrepentimiento que provoc\u00f3 en ustedes. Su tristeza proven\u00eda de Dios, de manera que nosotros no les hemos hecho ning\u00fan da\u00f1o. La tristeza por voluntad de Dios produce un arrepentimiento saludable e irreversible; la tristeza por razones de este mundo produce la muerte&#8221;. Pablo afirma, por tanto, que la tristeza puede ser buena o mala: depende de los efectos que produzca en nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los Padres de la Iglesia y los autores mon\u00e1sticos, por tristeza &#8220;seg\u00fan Dios&#8221; se entiende &#8220;la mirada humilde (llena de esperanza y alegr\u00eda) sobre las verdades del propio coraz\u00f3n y las heridas de la propia vida, como espacios abiertos a las posibilidades de Dios&#8221;.<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a> Tal tristeza &#8220;es capaz de favorecer la conversi\u00f3n de los cristianos de los comportamientos pecaminosos, por lo tanto, se orienta hacia su salvaci\u00f3n&#8221;.<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hay una &#8220;tristeza del mundo&#8221; -precisamente la que parece sufrir el ser humano hoy-, una tristeza que lleva al des\u00e1nimo, a la apat\u00eda, a la desesperaci\u00f3n, que deja sin sentido cualquier posible perspectiva de conversi\u00f3n. Esa &#8220;tristeza del mundo&#8221; brota de un coraz\u00f3n que ha perdido la esperanza. Evagrio se hab\u00eda dado cuenta de que la tristeza puede incluso convertirse en la &#8220;prisi\u00f3n de un pueblo&#8221;, es decir, puede afectar a toda una sociedad, convirti\u00e9ndose en una visi\u00f3n global compartida hacia un futuro sin esperanza.<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a> La &#8220;tristeza del mundo&#8221; es una reacci\u00f3n exagerada al mal, que se convierte en desesperaci\u00f3n, en p\u00e9rdida total de la esperanza en la providencia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos a Job. La Biblia dice de \u00e9l lo mismo que hemos o\u00eddo de Zacar\u00edas: que &#8220;era un hombre justo, tem\u00eda a Dios y estaba libre de mal&#8221; (Job ,1-3). La fe de Job fue probada en todos los aspectos. \u00c9l era el hombre inocente afligido por el mal; el hombre justo afligido por la injusticia del sufrimiento. \u00c9l sufri\u00f3 la p\u00e9rdida de todo bien, pero sobre todo la muerte de sus siete hijos y tres hijas que murieron en el derrumbe de la casa. Tambi\u00e9n fue atacado por una enfermedad, una terrible lepra, que le caus\u00f3 enormes sufrimientos. Job se sinti\u00f3 abrumado por la tristeza. La Biblia da testimonio de esto: &#8220;Entonces Job se levant\u00f3 y rasg\u00f3 su manto; se afeit\u00f3 la cabeza, cay\u00f3 al suelo, se postr\u00f3&#8221;. Luego dijo a Dios en una oraci\u00f3n dolorosa: &#8216;El Se\u00f1or dio, el Se\u00f1or quit\u00f3, \u00a1bendito sea el nombre del Se\u00f1or!&#8221;&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Al lado de Job, que oraba con dolor, estaba su esposa. Ella tambi\u00e9n estaba sufriendo; Ella tambi\u00e9n se hab\u00eda sentido abrumada por esas pruebas junto con su esposo. Pero ella dio un consejo terrible (Job 2,8-9) que era como una fuerza para culpar y abandonar a Dios. Job comprendi\u00f3 que su esposa estaba hablando con una tristeza severa que se hab\u00eda convertido en desesperaci\u00f3n y enojo, y le respondi\u00f3: &#8220;Si aceptamos el bien de Dios, \u00bfpor qu\u00e9 no hemos de aceptar el mal?&#8221;. (Job 2,7-10). Job no cay\u00f3 en la desesperaci\u00f3n. Mientras tanto, continu\u00f3 hablando y discutiendo con Dios. Aunque no entienda la acci\u00f3n de Dios, permanece todo el tiempo en relaci\u00f3n con Dios. Esta es una tristeza positiva, que no se convierte en desesperaci\u00f3n. El estado mental de la esposa de Job es diferente. Su dolor la lleva a la desesperaci\u00f3n, a la blasfemia: se aleja de Dios. El ejemplo b\u00edblico de Job y su esposa es una evidencia de c\u00f3mo la tristeza, en parte justificada por la desgracia que les sucedi\u00f3, puede experimentarse de manera diferente.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>\uf049 <strong>Reflexionemos una pregunta importante: \u00bfC\u00f3mo reaccionamos ante la tristeza? \u00bfC\u00f3mo lo afrontamos? \u00bfC\u00f3mo lo superamos?<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>En el Huerto de los Olivos, Jes\u00fas dice a los disc\u00edpulos: &#8220;Mi alma est\u00e1 triste hasta la muerte. Qu\u00e9date aqu\u00ed y vela&#8221; (Mc 14,34). Podemos ver que la tristeza que aflige a Jes\u00fas lo lleva a orar. Seg\u00fan Jes\u00fas, la mejor cura para la tristeza es la oraci\u00f3n, es acercarse al Padre, es recordar que soy un hijo, una hija de Dios, que no estoy solo, aunque me enfrente a incertidumbres, preocupaciones, dificultades.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta apropiada a la tristeza es, por tanto, la oraci\u00f3n. Zacar\u00edas no dejaba de orar en momentos de tristeza. Job no dej\u00f3 de orar cuando se sinti\u00f3 abrumado por la tristeza. Jes\u00fas, en una tristeza mortal, reza. S\u00f3lo la oraci\u00f3n es la respuesta adecuada a la tristeza. Francisco de Sales escribe en la Introducci\u00f3n a la vida devota, tambi\u00e9n llamada <em>Filotea <\/em>(El alma amante de Dios), publicada en 1609: &#8220;Si alguno est\u00e1 triste, que rece: la oraci\u00f3n es el remedio m\u00e1s eficaz porque eleva el esp\u00edritu a Dios, nuestra \u00fanica alegr\u00eda y consuelo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta adecuada a la tristeza es, por lo tanto, perseverar en la oraci\u00f3n y, orando, tener paciencia. San Alfonso en el libro <em>La pr\u00e1ctica de amar a Jesucristo<\/em> aconseja as\u00ed: &#8220;(..) soportar con paciencia todo dolor, todo desprecio, toda contrariedad, m\u00e1s que cualquier razonamiento, siguiendo el ejemplo de los santos, ayuda la oraci\u00f3n, por la que obtenemos la fuerza que no tenemos, para vencer los tormentos y las persecuciones&#8221;.<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a> Y nuestro santo&nbsp; en la <em>obra Recopilaci\u00f3n de las virtudes en las que un alma debe ejercitarse si quiere llevar una vida perfecta y llegar a ser santa <\/em>recomienda: &#8220;Deja la tristeza, conservando en todo caso una tranquilidad y un semblante sereno siempre uniformes. Quien quiere lo que Dios quiere, que no se aflige jam\u00e1s&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>La virtud que combate y transforma la tristeza es, por tanto, la paciencia. La palabra &#8216;paciencia&#8217; proviene del lat\u00edn<em> &#8216;patire&#8217;, <\/em>que significa &#8216;sufrir, soportar&#8217;. La paciencia es una de las grandes virtudes de la tradici\u00f3n cristiana. En el Nuevo Testamento, dos palabras se traducen en griego como &#8216;paciencia&#8217;: <strong><em>hypomon\u00e9 <\/em><\/strong>[retener], tambi\u00e9n significa &#8216;permanecer menos, perseverar, llevar cargas&#8217;. La palabra <strong><em>makrothym\u00eda<\/em><\/strong> usada en el vers\u00edculo veintid\u00f3s del quinto cap\u00edtulo de la carta a los G\u00e1latas puede tener la ra\u00edz hebrea que significa &#8216;ira larga&#8217;, la capacidad de retener la ira durante mucho tiempo [longanimidad &#8211; longanimidad].<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a> La persona paciente es capaz de tolerar mucho dolor y sufrimiento sin quejarse, se enoja lentamente y espera que Dios lo consuele y limpie su pecado.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos generar esta virtud en nosotros mismos de forma completamente independiente, porque la paciencia es ante todo un don del Esp\u00edritu Santo que se recibe en la oraci\u00f3n. <strong>La paciencia tiene su lugar en los frutos (obras) del Esp\u00edritu Santo:<\/strong> \u00abLos frutos del Esp\u00edritu son el amor, la alegr\u00eda, la paz, la paciencia (makrothymia), la bondad, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre, la templanza\u00bb (Ga 5,22). Si un cristiano tiene el Esp\u00edritu Santo es evidente por tres cosas: (1) mantiene la paz en las dificultades; (2.) sabe perdonar y perdona; (3.) Es paciente con los que todav\u00eda est\u00e1n en camino. No olvidemos que Isabel se &#8220;llen\u00f3 del Esp\u00edritu Santo&#8221; tan pronto como escuch\u00f3 el saludo de Mar\u00eda. Zacar\u00edas, despu\u00e9s del nacimiento de Juan el Bautista, <strong>iluminado por el Esp\u00edritu Santo, <\/strong>enton\u00f3 su himno de alegr\u00eda y bendici\u00f3n: &#8220;Bendito sea el Se\u00f1or, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera recordar aqu\u00ed el llamado respecto a la tristeza que el Santo Padre Francisco dirigi\u00f3 a las personas consagradas: &#8220;Un d\u00eda respondimos a la llamada del Se\u00f1or y, con celo y generosidad, nos ofrecimos a \u00c9l. En el camino, junto con los consuelos, tambi\u00e9n hemos recibido decepciones y frustraciones. A veces, el entusiasmo de nuestro trabajo no se corresponde con el resultado deseado. Nuestra siembra no parece dar el fruto adecuado, el fervor de la oraci\u00f3n se debilita y no siempre estamos inmunizados contra la sequedad espiritual. Puede suceder que, en nuestra vida consagrada como personas consagradas, la esperanza se agote por las expectativas defraudadas. Debemos tener paciencia con nosotros mismos y esperar con confianza los tiempos y los caminos de Dios: \u00c9l es fiel a sus promesas. Esta es la piedra fundamental: \u00c9l es fiel a sus promesas. Recordar esto nos permite repensar los caminos, revitalizar nuestros sue\u00f1os, sin ceder a la tristeza interior y a la desconfianza. (&#8230;) La tristeza en nosotros, las personas consagradas, es un gusano que nos carcome por dentro. \u00a1Huye de la tristeza interior!&#8221;<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La virtud de la paciencia no se practica mucho hoy en d\u00eda. La paciencia es una virtud subestimada en nuestro siglo, marcado por la agitaci\u00f3n y la velocidad. No obstante, la vida, no es un &#8220;restaurante de comida r\u00e1pida&#8221;, sino una peregrinaci\u00f3n paciente. La paciencia es la fortaleza de esp\u00edritu que nos permite &#8220;llevar el peso&#8221; de los problemas personales y comunitarios; nos hace acoger la diversidad de los dem\u00e1s; nos hace perseverar en el bien aun cuando todo parezca in\u00fatil; nos mantiene en marcha incluso cuando nos asaltan el tedio <em>y la pereza (del griego aked\u00eda<\/em>: aversi\u00f3n al trabajo, mezclada con aburrimiento, indiferencia y pereza, es decir, negligencia en el ejercicio de la virtud).<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1971, en su Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelica Testificatio, <\/em>el Papa Pablo VI escribi\u00f3: &#8220;Este mundo, hoy m\u00e1s que nunca, <strong>necesita ver en ustedes hombres y mujeres, que hayan cre\u00eddo<\/strong> en la Palabra del Se\u00f1or, en su resurrecci\u00f3n y en su vida eterna, hasta comprometer su vida terrena <strong>a testimoniar la realidad de este amor, que se ofrece a todos los hombres<\/strong>&#8220;. La Iglesia no ha dejado de estar animada, a lo largo de su historia, por tantos santos religiosos y religiosas que, en la diversidad de sus vocaciones, han sido testigos vivos de un amor sin l\u00edmites y del Se\u00f1or Jes\u00fas&#8221;. (Cf. ET, 53).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Perspectivas y otras preguntas para la propia reflexi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>Una perspectiva de Nazaret (Lc 2,48): &#8220;Hijo, \u00bfpor qu\u00e9 nos has hecho esto? He aqu\u00ed que tu padre y yo, angustiados, te busc\u00e1bamos&#8221;. Y les dijo: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 me buscaban? \u00bfNo sab\u00edas que debo ocuparme de los asuntos de mi padre?&#8221;. \u00bfC\u00f3mo acoger la angustia y la tristeza &#8220;inocente&#8221; como participaci\u00f3n existencial en el misterio de la salvaci\u00f3n?<\/li><li>Una perspectiva pascual (Mt 26,38): &#8220;Mi alma est\u00e1 triste hasta la muerte; qu\u00e9date aqu\u00ed y vela conmigo&#8221;: \u00bfC\u00f3mo participar de la &#8220;tristeza salv\u00edfica&#8221; de Cristo (atravesar toda la tristeza humana, para poder encontrarse en el Se\u00f1or incluso cuando se est\u00e1 triste porque se est\u00e1 aterrorizado)?<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>P. Krzysztof Bieli\u0144ski, C.Ss.R.<br>Academia Alfonsiana Roma<\/p>\n\n\n\n<p><em>Texto original: italiano<\/em><br><em>Traducci<\/em>\u00f3<em>n: <\/em>\u00a0Edward Chacon Diaz\u00a0<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> J. RATZINGER, BENEDETTO XVI, L\u2019infanzia di Ges\u00f9, Libreria Editrice Vaticana, Citt\u00e0 del Vaticano 2012, 28.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> G. ROSS\u00c9, Il Vangelo di Luca. Commento esegetico e teologico, Citt\u00e0 Nuova Editrice, Roma 1992, 38.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Cf. M. WOLTER, Das Lukasevangelium, Mohr Siebeck, T\u00fcbingen 2008, 74.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Benedicto XVI, 4 BENEDETTO XVI, \u00abLa fedelt\u00e0 di Dio \u00e8 la chiave e la sorgente della nostra fedelt\u00e0\u00bb, Discorso alla Pontificia Accademia Ecclesiastica, Luned\u00ec 11.06.2012, en: https:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/it\/bollettino\/pubblico\/2012\/06\/11\/0344\/00807.pdf [accesso: 10.11.2023].<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> FRANCESCO, Lettera apostolica a tutti i consacrati in occasione dell\u2019Anno della Vita Consacrata, 21 novembre 2014, n. 3 in: https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/it\/apost_letters\/documents\/papa-francesco_lettera-ap_20141121_lettera-consacrati.html [Visto: 10.11.2023].<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> A. PIOVANO, Tristezza, Edizioni San Paolo, Cinisello Balsamo (Milano) 2012, 135.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> F. MANZI, Seconda Lettera ai Corinzi, Paoline Editoriale Libri, Milano 2002, 232.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> A. PIOVANO, Tristezza, 12-15.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> ALFONSO M. DE LIGUORI, Pratica di amar Ges\u00f9 Cristo, Citt\u00e0 Nuova Editrice, Roma 1996, 157.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> Cf. \u00abBueno y misericordioso es el Se\u00f1or, lento para la ira y grande en el amor\u00bb (Sal 102, 8). La expresi\u00f3n hebrea<em> &#8220;&#8216;erek &#8216;appayim&#8221; &#8211; &#8220;lento para la ira&#8221; (&#8220;<\/em>longanime&#8221; &#8211; makrothymos en la traducci\u00f3n de la LXX) significa &#8220;longitud de las fosas nasales (donde se enciende la ira &#8211; cf. Ex 34:6; N\u00fa 14:18). El t\u00e9rmino griego <em>makrothym\u00eca<\/em> (paciencia) significa literalmente &#8220;paciencia&#8221; (cf. Rm 2,4), tanto la expresi\u00f3n hebrea como la griega denotan paciencia, tolerancia, lentitud para la ira. Del t\u00e9rmino &#8216;l<em>onganime<\/em>&#8216;, de longus (largo) y animus (alma), el Dizionario Enciclop\u00e9dico Italiano (Treccani, vol. VII, p. 112) da la siguiente definici\u00f3n: \u00abQuien aguanta mucho tiempo, con constancia, paciencia y bondad de \u00e1nimo [&#8230;] persona generosa, dispuesta al perd\u00f3n y a la indulgencia&#8221;.<br><br><br><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> 1 FRANCESCO, Omelia, Festa della Presentazione del Signore. XXV Giornata Mondiale della Vita consacrata, Basilica di San Pietro, 2 Febbraio 2021, in: https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/it\/messages\/consecrated_life\/documents\/papa-francesco_20210202_omelia-vitaconsacrata.pdf<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paciencia y oraci\u00f3n, los dos medios para afrontar la tristeza: El testimonio de Isabel y Zacar\u00edas En esta segunda meditaci\u00f3n propongo, el testimonio b\u00edblico de Isabel y Zacar\u00edas, narrado en los relatos de la infancia del Evangelio seg\u00fan Lucas (Lc 1, 5-25) para nuestra preparaci\u00f3n -personal y comunitaria- para la venida del Se\u00f1or, reflexionando sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":22546,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[21],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22640"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22640"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22640\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22641,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22640\/revisions\/22641"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22546"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}