{"id":29950,"date":"2026-02-01T20:42:12","date_gmt":"2026-02-01T18:42:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=29950"},"modified":"2026-02-01T20:42:14","modified_gmt":"2026-02-01T18:42:14","slug":"mensaje-del-padre-general-con-ocasion-de-la-jornada-mundial-de-la-vida-consagrada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2026\/02\/mensaje-del-padre-general-con-ocasion-de-la-jornada-mundial-de-la-vida-consagrada\/","title":{"rendered":"Mensaje del Padre General con ocasi\u00f3n de la Jornada mundial de la Vida Consagrada"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\">Roma, 02 de febrero de 2026<br>Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Misioneros de la Esperanza tras las huellas del Redentor<\/em><br><strong>A\u00d1O DEDICADO A LA MISI\u00d3N<\/strong><br><em>El Se\u00f1or que nos env\u00eda como misioneros y peregrinos de la Esperanza en un mundo herido<\/em><br>Lc 4,16-19, Mc 6,7-12, Lc 9,2-6, Sal 130,7 Const. 1-20, Est. 01-020<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mensaje con ocasi\u00f3n de la Jornada mundial de la Vida Consagrada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estimados Cohermanos y Formandos:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>El d\u00eda 2 de febrero celebramos la fiesta lit\u00fargica de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or (cf. Lc 2,22-38), conocida popularmente como Nuestra Se\u00f1ora de la Candelaria o Nuestra Se\u00f1ora de la Luz. En esta fecha, la Iglesia recuerda de modo especial la Jornada dedicada a la Vida Consagrada. En la Congregaci\u00f3n, muchos cohermanos han emitido sus votos en este d\u00eda y, en diversas comunidades, esta celebraci\u00f3n es ocasi\u00f3n para la renovaci\u00f3n de los votos religiosos.<\/li><li>La fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or en el Templo se reviste de gran sencillez y profunda belleza. Ella constituye una clave especialmente iluminadora para comprender la din\u00e1mica de la consagraci\u00f3n y de la misi\u00f3n.\u00a0<em>El mismo Se\u00f1or que es presentado humildemente al Padre, en cumplimiento de la Ley, es Aquel que hoy nos env\u00eda, no como poseedores de su Reino, sino como sus servidores y testigos. Enviados como misioneros y peregrinos, somos llamados a caminar con un mundo herido, llevando no soluciones f\u00e1ciles, sino la presencia de la Luz que Sime\u00f3n reconoci\u00f3 en sus brazos.<\/em>\u00a0As\u00ed como Mar\u00eda y Jos\u00e9 ofrecieron a Jes\u00fas al Padre y al mundo, tambi\u00e9n nosotros\u00a0<em>somos enviados a ofrecer nuestra vida consagrada como signo de una esperanza en camino: una esperanza que no ignora las heridas de la historia, sino que las atraviesa con compasi\u00f3n, fidelidad y confianza en Aquel que es la salvaci\u00f3n preparada ante todos los pueblos.<\/em><\/li><li>La Presentaci\u00f3n est\u00e1 marcada por un encuentro de alianzas entre lo humano y lo divino, en el que la promesa halla su cumplimiento en la sencillez. Sime\u00f3n y Ana, dos figuras marcadas por la fragilidad (edad avanzada y viudez) y por la perseverancia, representan una fe que sabe esperar, una esperanza que persevera, una sabidur\u00eda que discierne, un testimonio que anuncia y una memoria que contempla y acoge la novedad de Dios.<\/li><li>La acci\u00f3n de Mar\u00eda y Jos\u00e9 es profundamente parad\u00f3jica y teol\u00f3gicamente reveladora: al mismo tiempo que ofrecen solo un par de pichones, signo inequ\u00edvoco de su condici\u00f3n de pobreza, conforme a lo prescrito por la Ley (cf. Lc 2,24; Lv 12,8), presentan en el Templo al Ni\u00f1o Jes\u00fas, la ofrenda por excelencia, Aquel que pertenece a Dios desde toda la eternidad. En la extrema sencillez del sacrificio permitido a los pobres se revela la superabundancia del don divino: el Hijo eterno es entregado al Padre y al mundo sin reservas. En ese gesto silencioso, Jes\u00fas es presentado como luz para iluminar a las naciones, inaugurando una econom\u00eda de la salvaci\u00f3n en la que la grandeza de Dios se deja reconocer en la humildad de los peque\u00f1os y en la entrega radical de s\u00ed mismo.<\/li><li><em>Esta celebraci\u00f3n nos recuerda, pasando por la memoria y por el coraz\u00f3n, que la consagraci\u00f3n es un don recibido del Se\u00f1or. Un d\u00eda fuimos presentados a \u00c9l en nuestro Bautismo y, en el d\u00eda de nuestra profesi\u00f3n, dijimos libremente: \u00abaqu\u00ed estoy\u00bb<\/em>\u00a0(cf. Is 6,8; 1 Sam 3,4-10; Gen 22,1.11; Ex 3,4; Sal 40(39),8-9; Hb 10,5-7).<em>\u00a0En este sentido, nuestra consagraci\u00f3n no es un acontecimiento del pasado, sino una ofrenda que se renueva cada d\u00eda. Se realiza de manera muy concreta en el encuentro con Dios, en la vida comunitaria, en la misi\u00f3n junto a los m\u00e1s pobres y abandonados, en nuestras fragilidades humanas, en la fidelidad perseverante a lo largo del tiempo, en la constancia en la oraci\u00f3n y en nuestra disponibilidad misionera\u00a0<\/em>(cf. Lc 2,36-38).<\/li><li>Sime\u00f3n proclama a Jes\u00fas como Luz de las naciones. Desde esta perspectiva, y recordando la\u00a0<em>Communicanda<\/em>\u00a01\/2024, \u00abUstedes son la luz del mundo\u00bb (Mt 5,14),\u00a0<em>la vida consagrada redentorista, al servicio de la misi\u00f3n del Redentor, est\u00e1 llamada a reflejar esa luz, a no opacarla ni guardarla para s\u00ed. Hoy, m\u00e1s que nunca, esa luz debe brillar.<\/em>\u00a0En contextos marcados por las guerras, el odio al otro, el profundo individualismo, la aporofobia, el cansancio y el envejecimiento de la propia vida consagrada, la escasez de vocaciones y el miedo, somos llamados a seguir iluminando con esperanza, pues nuestra luz proviene de la Luz que nunca se apaga\u2026<\/li><li>Pienso que la actitud de Sime\u00f3n resuena hoy como una interpelaci\u00f3n fuerte y exigente dirigida a nuestra vida consagrada.\u00a0<em>\u00c9l nos llama a entrar con valent\u00eda en aquellos contextos de crisis de fe, donde se experimenta un ate\u00edsmo silencioso o declarado ad intra y ad extra, y en los que la consagraci\u00f3n corre el riesgo de ser reducida a un mero papel funcional, indistinguible del de una organizaci\u00f3n social.\u00a0<\/em>Ante estos escenarios, podemos preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 testimonio estamos ofreciendo al mundo de hoy? \u00bfQu\u00e9 signo de Dios permanece visible en nuestra vida?<\/li><li><em>La escena de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or no nos permite la neutralidad. Nos confronta directamente en dos aspectos decisivos de nuestra consagraci\u00f3n: primero, lo que presentamos hoy al Se\u00f1or: nuestras opciones, nuestras estructuras, nuestro modo de vivir, nuestra misi\u00f3n. Segundo, lo que somos capaces de ver y contemplar en la realidad que nos rodea. M\u00e1s a\u00fan, nos cuestiona acerca de c\u00f3mo reaccionamos ante lo que vemos: con acomodaci\u00f3n o con profec\u00eda, con miedo o con esperanza, con cerraz\u00f3n o con una entrega renovada.<\/em>\u00a0La respuesta de Sime\u00f3n resuena con elocuencia: \u00abAhora, Se\u00f1or, puedes dejar que tu siervo se vaya en paz, conforme a tu palabra; porque mis ojos han visto tu salvaci\u00f3n, la que has preparado ante todos los pueblos; luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel\u00bb (Lc 2,29-32).<\/li><li><em>La vida consagrada redentorista est\u00e1 llamada a ser signo de esperanza cuando la esperanza parece agotada, a permanecer fiel cuando los frutos son escasos y a discernir la acci\u00f3n de Dios en la historia concreta, sobre todo all\u00ed donde la vida es herida, olvidada y descartada. Es precisamente en esos lugares donde se mide la autenticidad de nuestra consagraci\u00f3n, pues a esas realidades hemos sido enviados en nombre del Redentor. En este sentido, no existe consagraci\u00f3n sin misi\u00f3n. Si la consagraci\u00f3n no nos desplaza, no nos inquieta y no nos env\u00eda, corre el riesgo de volverse est\u00e9ril, reducida a una mera tarea que cumplir.\u00a0<\/em>Por eso, como Misioneros Redentoristas, fuimos consagrados para anunciar la copiosa redenci\u00f3n, no como un discurso abstracto, sino como vida entregada, presencia solidaria y palabra que libera, con un carisma que se renueva sin perder su esencia.<\/li><li>La fidelidad al carisma no se confunde con la mera preservaci\u00f3n de formas o estructuras. Exige valent\u00eda para dejar morir lo que ya no genera vida, libertad para transformar estructuras, m\u00e9todos y lenguajes, y audacia evang\u00e9lica para responder a los signos de los tiempos, permaneciendo firmemente enraizados en el Evangelio. Solo as\u00ed nuestra consagraci\u00f3n continuar\u00e1 siendo profec\u00eda viva y esperanza concreta en el coraz\u00f3n del mundo. Sime\u00f3n, al contemplar la novedad de la salvaci\u00f3n ante s\u00ed, se retira para que esta acontezca.<\/li><li>\u00a0En este d\u00eda,\u00a0<strong><em>expreso mi profunda gratitud a cada cohermano\u00a0por su \u00abaqu\u00ed estoy\u00bb, pronunciado y renovado cotidianamente en los diversos lugares donde la Congregaci\u00f3n est\u00e1 presente, y por todo el servicio generoso realizado en favor de los m\u00e1s pobres y abandonados, haciendo visible al Se\u00f1or en los m\u00faltiples \u00abtemplos del mundo\u00bb.<\/em><\/strong>\u00a0Invito a cada uno a recordar con gratitud su propio camino vocacional, a reconocer el valor del \u00abaqu\u00ed estoy\u00bb cotidiano y a dar gracias al Se\u00f1or por el camino recorrido hasta hoy, con todo lo que ello ha implicado: alegr\u00edas, desaf\u00edos, cruces y fecundidad misionera. Les deseo a todos \u00e1nimo renovado, perseverancia fiel y un coraz\u00f3n sereno y confiado para llevar adelante la misi\u00f3n del Redentor.\u00a0<em>Animo,\u00a0de modo especial, a nuestros vocacionados y formandos a no tener miedo de pronunciar su \u00abaqu\u00ed estoy\u00bb d\u00eda tras d\u00eda y, con valent\u00eda evang\u00e9lica, consagrar su vida al Se\u00f1or en la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Redentor.<\/em><\/li><li>Que podamos, con nuestra vida consagrada redentorista, ser verdaderamente ap\u00f3stoles de fe robusta, sostenidos por una esperanza alegre, animados por una caridad ardiente y por un celo encendido que nace del encuentro personal con el Redentor. Libres de toda presunci\u00f3n de nosotros mismos y enraizados en una oraci\u00f3n constante, seamos hombres apost\u00f3licos, hijos genuinos de san Alfonso, que siguen con alegr\u00eda a Cristo Salvador, participan profundamente de su misterio y lo anuncian con la sencillez evang\u00e9lica de la vida y de la palabra. Por la abnegaci\u00f3n de nosotros mismos, permanezcamos siempre disponibles para lo arduo, asumiendo una misi\u00f3n sin reservas, para que, por medio de nuestra existencia entregada, la copiosa redenci\u00f3n de Cristo llegue a todos, especialmente a los m\u00e1s pobres y abandonados (cf. Const. 20). Y, animados por el Esp\u00edritu Santo, pasemos siempre a la otra orilla\u2026 (cf. Mc 4,35;\u00a0<em>Communicanda<\/em>\u00a02\/25).<\/li><li>Que Mar\u00eda, Madre del Perpetuo Socorro, consagrada totalmente a Dios, junto con nuestros Santos, M\u00e1rtires y Beatos, nos anime en nuestra consagraci\u00f3n, nos sostenga en la fidelidad cotidiana y nos ayude a perseverar hasta el final. Am\u00e9n.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>P. Rog\u00e9rio Gomes, C.Ss.R<br>Superior General<\/p>\n\n\n\n<p>Original:&nbsp;<em>espa\u00f1ol<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roma, 02 de febrero de 2026Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or Misioneros de la Esperanza tras las huellas del RedentorA\u00d1O DEDICADO A LA MISI\u00d3NEl Se\u00f1or que nos env\u00eda como misioneros y peregrinos de la Esperanza en un mundo heridoLc 4,16-19, Mc 6,7-12, Lc 9,2-6, Sal 130,7 Const. 1-20, Est. 01-020 Mensaje con ocasi\u00f3n de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":29642,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[12,44],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29950"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29950"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29950\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29951,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29950\/revisions\/29951"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29950"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29950"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29950"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}