{"id":30072,"date":"2026-02-17T08:36:00","date_gmt":"2026-02-17T06:36:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=30072"},"modified":"2026-02-18T08:48:31","modified_gmt":"2026-02-18T06:48:31","slug":"no-solo-deseos-sino-tambien-lucha-no-solo-humildad-sino-tambien-audacia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2026\/02\/no-solo-deseos-sino-tambien-lucha-no-solo-humildad-sino-tambien-audacia\/","title":{"rendered":"&#8220;No s\u00f3lo deseos, sino tambi\u00e9n lucha&#8230; No s\u00f3lo humildad, sino tambi\u00e9n audacia.&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>(del blog de la Academia Alfonsiana)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nos inspiramos en figuras como Mahatma Gandhi (1869-1948); Virginia Woolf (1882-1941); Rosa Louise McCauley Parks (1913-2005); Martin Luther King (1929-1968), sin olvidar a San Francisco de As\u00eds, cuyo octavo centenario de su muerte celebramos en el 2026, entre muchos otros, para recordarlo, sin olvido ni venganza, como un proceso de recuperaci\u00f3n, sanaci\u00f3n, liberaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n. Necesitamos valorar el movimiento fundamental de la vida para tomar las riendas y crear &#8220;procesos de cuidado&#8221; que sustenten el sentido de nuestra existencia. La inspiraci\u00f3n humano-evang\u00e9lica, como esas figuras familiares y las muchas personas sencillas y cotidianas que luchan a diario por la vida en calles, hogares y lugares de trabajo, entre ruinas y desolaci\u00f3n, entre interminables cojeras y lamentos, entre peque\u00f1os pero fervientes anhelos, casi con la sutil obstinaci\u00f3n de dar a luz sin otra tarea que vivir y no simplemente soportar, nos permite seguir caminando, seguir uniendo, con la mejor de las convicciones, el deseo de futuro y su construcci\u00f3n mediante la lucha y una valent\u00eda inquebrantable.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos estas inspiraciones, as\u00ed como necesitamos partir del aliento, el aliento de la vida. Porque no se trata solo y principalmente de partir de simples &#8220;ideas&#8221;, ya que todo comenz\u00f3 con el aliento, el <em>Ruah<\/em>, el aliento de los tiempos pre\u00f1ados, un aliento que anhela la vida, como un movimiento de vida, inspirando y exhalando. Es el mayor de los dones recibidos; somos aliento y \u00e1nimo, y no podemos traicionar este movimiento existencial inicial y fundacional. Recibimos aliento, y por eso podemos entregarnos al deseo de vivir, hasta el d\u00eda en que, como \u00faltima acci\u00f3n y actitud, lo liberemos, lo devolvamos. Vivir se basa en este movimiento simple, casi autom\u00e1tico, cargado de gran fragilidad. Sin respirar e inspirar, no podemos realizar verdaderamente nuestra existencia. Nos inspira la sabidur\u00eda ancestral de los pueblos, sus textos literarios y religiosos; nos inspiran las personas con sus vidas, marcadas por anhelos y luchas. Tambi\u00e9n nos inspiran \u2014como advertencia\u2014 las traiciones de esos alientos originales y vitales, cuando por incompetencia, malicia y malas decisiones, estos alientos cortaron los anhelos y las luchas por una vida m\u00e1s digna y libre, que podr\u00eda llamarse, con todo rigor, humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vida de Iglesia, una vida moralmente aceptable, una vida que respeta y recrea su &#8220;memoria hist\u00f3rica&#8221;, necesita constantemente nueva inspiraci\u00f3n y nuevos desaf\u00edos. No podemos seguir proclamando ideas, ya sean evang\u00e9licas o human\u00edsticas, sin emprender diversas acciones audaces, sin luchas reales a todos los niveles para asegurar que los procesos de transformaci\u00f3n sean reales y aspiren a mayores niveles de humanizaci\u00f3n, expresiones m\u00e1s aut\u00e9nticas de una vida inspirada en el Evangelio de Jesucristo, capaz de trascender tantas tradiciones que no solo ya no corresponden a esta clave, sino que la traicionan por completo. Por lo tanto, &#8220;a Dios rogando y con el mazo dando&#8221;, como dice un proverbio espa\u00f1ol, s\u00ed a los anhelos, pero acompa\u00f1ados de compromisos reales y concretos mediante ejercicios de transformaci\u00f3n. Nuestras iglesias y sociedades, ante tantos desaf\u00edos internos y externos, tanto personales como compartidos, a menudo parecen estancadas, atrapadas en conflictos ideol\u00f3gicos, enredadas en acciones individualistas y malsanas, cargadas de intereses espurios. Estas impiden un discernimiento humilde, l\u00facido y audaz, permiti\u00e9ndonos dar los pasos urgentes y necesarios que nos liberan de estar encerrados en lugares alejados de la vida real y del sentido profundo de la historia. Respirar estos vientos e inspirarnos en estos movimientos es hoy m\u00e1s vital y necesario que nunca, si no queremos autodestruirnos y perdernos en ombligos institucionales malsanos y deshumanizantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Proponemos continuar nuestra reflexi\u00f3n meditando y analizando a fondo los siguientes textos: Dilexi te, n.\u00ba 31; Fratelli tutti, n.\u00ba 11; 14; 77; 112; 116; 169; 188; 203; 229; 232; 241-243; 268; 277, que nos muestran la importancia de los deseos y las luchas en la relaci\u00f3n total. Concluimos, como hace Fratelli tutti, citando otro testimonio inspirador de deseos y una vida en transformaci\u00f3n: Charles de Foucauld (1858-1916), de quien el texto papal nos dice:<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco, orient\u00f3 su ideal de entrega total a Dios hacia una identificaci\u00f3n con los \u00faltimos, abandonados en las profundidades del desierto africano. En ese contexto, expres\u00f3 su aspiraci\u00f3n de sentir a cada ser humano como un hermano, y le pidi\u00f3 a un amigo: \u00abRuega a Dios para que yo sea verdaderamente el hermano de todas las almas de este pa\u00eds\u00bb. Quer\u00eda ser, en definitiva, \u00abel hermano universal\u00bb. Pero solo identific\u00e1ndose con los \u00faltimos se convirti\u00f3 en el hermano de todos. Que Dios inspire este ideal en cada uno de nosotros. Am\u00e9n (FT, n. 287).<\/p>\n\n\n\n<p><em>prof. A. G. Fidalgo CSsR<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>(traducci\u00f3n libre del original en italiano publiicado en el blog de la academia alfonsiana)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(del blog de la Academia Alfonsiana) Nos inspiramos en figuras como Mahatma Gandhi (1869-1948); Virginia Woolf (1882-1941); Rosa Louise McCauley Parks (1913-2005); Martin Luther King (1929-1968), sin olvidar a San Francisco de As\u00eds, cuyo octavo centenario de su muerte celebramos en el 2026, entre muchos otros, para recordarlo, sin olvido ni venganza, como un proceso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":27112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[28],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30072"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30072"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30072\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30073,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30072\/revisions\/30073"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30072"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30072"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30072"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}