{"id":5214,"date":"2015-02-14T08:48:52","date_gmt":"2015-02-14T08:48:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/?p=5214"},"modified":"2018-02-14T08:57:32","modified_gmt":"2018-02-14T08:57:32","slug":"revitalizar-nuestra-vita-apostolica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/2015\/02\/revitalizar-nuestra-vita-apostolica\/","title":{"rendered":"REVITALIZAR NUESTRA VITA APOSTOLICA:"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Prioridades de Reestructuraci\u00f3n para la Misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<strong>Communicanda 1<\/strong><br \/>\n<strong>2016 &#8211; 2022<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<strong>TESTIGOS DEL REDENTOR:<\/strong><br \/>\n<strong>Solidarios para la Misi\u00f3n en un mundo herido<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Roma, 9 de noviembre de 2017<\/strong>\n<\/p>\n<p><strong>SUMARIO<\/strong><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n: Vivir nuestra \u201cVita Apostolica\u201d como testimonio prof\u00e9tico en y hacia un mundo herido<br \/>\nParte I: El proceso de reestructuraci\u00f3n<br \/>\nParte II: Prioridades<br \/>\nPrioridades Misioneras<br \/>\nPrioridades Apost\u00f3licas<br \/>\nPrioridades Fundamentales<br \/>\nParte III: Criterios<br \/>\nCriterios para el Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n de las Conferencias<br \/>\nCriterios para el Proceso de Reestructuraci\u00f3n y reconfiguraci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n<br \/>\nParte IV: Comisi\u00f3n de la Conferencia para el Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n<br \/>\nConclusi\u00f3n: Abrazando el futuro con esperanza como un cuerpo misionero<\/p>\n<p><strong>JES\u00daS SE APARECE A SUS DISC\u00cdPULOS:<\/strong><br \/>\n<strong>\u201cUstedes son mis testigos\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Todav\u00eda estaban hablando de esto, cuando Jes\u00fas se apareci\u00f3 en medio de ellos y les dijo: \u00abLa paz est\u00e9 con ustedes\u00bb. At\u00f3nitos y llenos de temor, cre\u00edan ver un esp\u00edritu, pero Jes\u00fas les pregunt\u00f3: \u00ab \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n turbados y se les presentan esas dudas? Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. T\u00f3quenme y vean. Un esp\u00edritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo\u00bb. Y diciendo esto, les mostr\u00f3 sus manos y sus pies.<\/p>\n<p>Entonces les abri\u00f3 la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras, y a\u00f1adi\u00f3: \u00abAs\u00ed est\u00e1 escrito: el Mes\u00edas deb\u00eda sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer d\u00eda, y comenzando por Jerusal\u00e9n, en su Nombre deb\u00eda predicarse a todas las naciones la conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto. Y yo les enviar\u00e9 lo que mi Padre les ha prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que viene de lo alto\u00bb.<br \/>\n(Lc 24,36-40.45-49)<\/p>\n<p><strong>INTRODUCCI\u00d3N <\/strong><br \/>\n<strong>VIVIR NUESTRA \u201cVITA APOSTOLICA\u201d COMO TESTIMONIO PROF\u00c9TICO EN Y HACIA UN MUNDO HERIDO<\/strong><\/p>\n<p>1. El 25o Cap\u00edtulo General present\u00f3 a cada cohermano y a toda la Congregaci\u00f3n un importante desaf\u00edo: somos llamados a ser \u201cTestigos del Redentor: solidarios para la misi\u00f3n en un mundo herido\u201d. En el coraz\u00f3n de este desaf\u00edo, que es el tema de nuestro sexenio, est\u00e1 el llamado al testimonio en solidaridad entre nosotros y con los pobres. Elegimos responder a esta llamada desafiante por nuestra opci\u00f3n de seguir a Jes\u00fas. Como consecuencia, no es posible llegar a ser testigos prof\u00e9ticos del Redentor en este mundo herido sin renovar y revitalizar toda nuestra Vita Apostolica Redentorista, lo que constituye nuestro propio \u201cser\u201d e identidad como Misioneros Redentoristas.<\/p>\n<p>2. El primer testimonio que damos al Redentor como religiosos consagrados es el de leer y asumir nuestra propia historia personal como una historia de Redenci\u00f3n Abundante. El llamado de Dios ha hecho que cada una de nuestras vidas sea un signo profundo de la kenosis divina, a trav\u00e9s de la cual llama a todo el mundo a abrirse a su amor. As\u00ed como Jes\u00fas fij\u00f3 su mirada con amor en el hombre rico y lo llam\u00f3 a seguirlo (Mc 10,21), tambi\u00e9n recordamos aquel d\u00eda, en el nuestro Redentor fij\u00f3 su mirada en nosotros, nos am\u00f3 y nos llam\u00f3 a dejar todo y seguirlo. Sin cuestionarnos por nuestro pasado, sin cuestionar nuestros motivos o nuestra realidad presente, Jes\u00fas nos recibi\u00f3 enteramente, as\u00ed como somos, con nuestros pecados y virtudes. Nos invit\u00f3 a ser sus disc\u00edpulos y compa\u00f1eros, y a ser testigos del amor de Dios encarnado en el mundo actual y ofrecido gratuitamente a todos.<\/p>\n<p>3. Cuando aceptamos nuestra propia historia personal como un lugar concreto de Redenci\u00f3n, comenzamos a leer e interpretar nuestra propia vida a la luz del misterio pascual. En cada misionero redentorista, y de hecho, en toda la Congregaci\u00f3n, hay una profunda experiencia y memoria de la Abundante Redenci\u00f3n. Como los disc\u00edpulos en camino hacia Ema\u00fas, necesitamos recuperar esta experiencia y ponerla en el centro de nuestras vidas y de nuestra Congregaci\u00f3n para que \u201cnuestros corazones puedan arder\u201d (Lc 24,32). El Papa Francisco enfatiza el hecho de que cuando encontramos a Jes\u00fas como Redentor, la alegr\u00eda del Evangelio llena nuestros corazones y nuestras vidas (EG 1), somos testigos de esta alegr\u00eda como religiosos consagrados en nuestro \u201cmundo herido\u201d. Por lo tanto, nos embarcamos en \u201cuna nueva etapa de la evangelizaci\u00f3n marcada por esta alegr\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>4. Sabemos que nuestro mundo est\u00e1 profundamente herido. Sin embargo, nuestra experiencia de redenci\u00f3n personal y comunitaria nos anima a ver este mundo herido, no como una amenaza o un peligro, sino m\u00e1s bien como amado por Dios. \u2013 \u201cS\u00ed, Dios am\u00f3 tanto al mundo, que entreg\u00f3 a su Hijo \u00fanico\u201d (Jn 3,16). En la historia del encuentro entre Jes\u00fas y Nicodemo, Jes\u00fas comienza a ense\u00f1ar al maestro acerca del verdadero sentido de la redenci\u00f3n y de la vida eterna \u2013 lo que significa nacer de nuevo del agua y del Esp\u00edritu. Hoy, Jes\u00fas nos invita a esta misma renovaci\u00f3n de nuestro mismo ser, y a escuchar atentamente al mundo herido, para que toda nuestra Vita Apostolica sea revitalizada, como individuos, comunidades, y como Congregaci\u00f3n. El Redentor nos llama a volver a las fuentes de esta nueva vida \u2013 para nosotros, el Evangelio y nuestro carisma fundacional \u2013 para que podamos ser guiados por el Esp\u00edritu, el Se\u00f1or de la historia.<\/p>\n<p>5. Guiados por el Esp\u00edritu de Jes\u00fas, podemos leer los \u201csignos de los tiempos\u201d y vivir nuestro carisma con fidelidad creativa para responder a los nuevos desaf\u00edos del presente. Para ser testigos prof\u00e9ticos del Redentor, entonces como Nicodemo, como San Alfonso y tantos otros de nuestros hermanos santos y beatos, debemos salir a encontrar al Se\u00f1or donde lo podemos encontrar hoy. Debemos encontrarlo as\u00ed como somos, con nuestros miedos, incertidumbres, esperanzas y sue\u00f1os, confiados en que nuestro carisma misionero, nacido del Esp\u00edritu y concretizado en la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n, contin\u00faa encarn\u00e1ndose en cada cohermano desde los or\u00edgenes hasta el presente.<\/p>\n<p>6. El Esp\u00edritu contin\u00faa gui\u00e1ndonos en el presente. Guiado por este Esp\u00edritu, el 25\u00b0 Cap\u00edtulo General analiz\u00f3 detalladamente el estado de la Congregaci\u00f3n. Escuchamos y discernimos a trav\u00e9s de muchas fuentes, incluyendo la participaci\u00f3n de una gran mayor\u00eda de los cohermanos en este proceso. Los Capitulares se atrevieron a enfrentarse a los desaf\u00edos que enfrenta nuestra misi\u00f3n de evangelizar, siguiendo el ejemplo de Cristo, el Redentor, predicando el evangelio de salvaci\u00f3n a los pobres (Const. 2). El 25\u00b0 Cap\u00edtulo General est\u00e1 convencido de que la Congregaci\u00f3n debe continuar este proceso de discernimiento, atentos a las heridas del mundo, para que Dios pueda renovar y revitalizar nuestra Vita Apostolica Consagrada. (Mensaje del Cap\u00edtulo a la Congregaci\u00f3n, 2-4)<\/p>\n<p>7. Los capitulares tomaron muchas decisiones importantes en Pattaya, Tailandia. En esta Communicanda, el Consejo General desea tratar dos decisiones que creemos que son fundamentales para alcanzar la renovaci\u00f3n y la revitalizaci\u00f3n tan importantes para el presente y para el futuro:<\/p>\n<p>a. Continuar el proceso de reestructuraci\u00f3n con todas sus implicancias (Decisi\u00f3n 1),<br \/>\nb. Generar criterios para la actividad apost\u00f3lica a fin de que cada Conferencia pueda desarrollar un Plan Apost\u00f3lico para su Implementaci\u00f3n (Decisi\u00f3n 5).<\/p>\n<p>8. Animamos a cada cohermano y a cada comunidad a estudiar esta Communicanda, pidiendo la asistencia del Esp\u00edritu y el coraje de San Alfonso para seguir a Jes\u00fas, el Redentor.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abYo soy la verdadera vid y mi Padre es el vi\u00f1ador. El corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que d\u00e9 m\u00e1s todav\u00eda. Ustedes ya est\u00e1n limpios por la palabra que yo les anunci\u00e9. Permanezcan en m\u00ed, como yo permanezco en ustedes. As\u00ed como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en m\u00ed. (Jn 15,1-4)<\/p>\n<p><strong>PARTE I: EL PROCESO DE REESTRUCTURACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>El Gobierno General, en uni\u00f3n con los Coordinadores de las Conferencias y Unidades de la Congregaci\u00f3n, continuar\u00e1 el proceso de reestructuraci\u00f3n para la Misi\u00f3n con todas sus implicaciones. Este proceso involucrar\u00e1 a todas las Unidades de la Congregaci\u00f3n. Se prestar\u00e1 especial atenci\u00f3n al Estatuto General 088. (Decisi\u00f3n 1, 25\u00b0 Cap\u00edtulo General, 2016)<\/p>\n<p>9. \u00bfQu\u00e9 significa continuar el proceso de Reestructuraci\u00f3n en el presente? El Cap\u00edtulo advirti\u00f3 que el esp\u00edritu de la reestructuraci\u00f3n todav\u00eda no ha penetrado en la conciencia de muchos cohermanos. Muchos creen que la \u201creestructuraci\u00f3n\u201d es un proceso requerido por la disminuci\u00f3n del n\u00famero de cohermanos en las Provincias del Norte y de Occidente que est\u00e1n envejeciendo, junto con otras Provincias que envejecen en otras sociedades secularizadas en las otras Conferencias. Otros todav\u00eda entienden la reestructuraci\u00f3n como un proceso para redistribuir el personal y los recursos en toda de la Congregaci\u00f3n. Desafortunadamente, muchos cohermanos no han comprendido todav\u00eda que una verdadera reestructuraci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n debe comprometer a cada uno de nosotros, y a cada (Vice) Provincia y Regi\u00f3n.<\/p>\n<p>10. Cada una de estas formas de comprender contiene una visi\u00f3n parcial del proceso de reestructuraci\u00f3n \u2013 pero ninguna de ellas expresa el sentido m\u00e1s completo y profundo que fue adoptado por el 24\u00b0 Cap\u00edtulo General en 2009. La Reestructuraci\u00f3n es en primer lugar y principalmente un tema de conversi\u00f3n personal y comunitaria para poder vivir m\u00e1s plenamente nuestra Vita Apostolica y dar un testimonio m\u00e1s efectivo del Redentor en el presente.<\/p>\n<p>11. Vivimos en un tiempo cr\u00edtico de cambio de \u00e9poca. Hay signos de este cambio por todas partes, en la sociedad civil y pol\u00edtica, as\u00ed como en la Iglesia. Entre estos \u201csignos\u201d en la sociedad est\u00e1n el surgimiento del fundamentalismo y el crecimiento de la secularizaci\u00f3n; los movimientos en masa de pueblos en proporciones nunca vistas anteriormente; la transici\u00f3n de una sociedad predominantemente rural a una nueva sociedad urbana; de las familias tradicionales, las comunidades y sus valores; los signos de dr\u00e1sticos cambios en el clima y el ambiente; la amenaza de la guerra y la violencia; la globalizaci\u00f3n y el acceso universal a Internet. Estos son s\u00f3lo algunos ejemplos. No es una lista exhaustiva.<\/p>\n<p>12. Al mismo tiempo, la elecci\u00f3n del Papa Francisco, su ense\u00f1anza y los recientes S\u00ednodos sobre la Nueva Evangelizaci\u00f3n y la Familia han indicado claramente que la Iglesia debe comprometerse con esta nueva realidad. El Papa Francisco se ha focalizado en la misericordia y la alegr\u00eda, en crear y alimentar una cultura del encuentro y el di\u00e1logo, del acompa\u00f1amiento y el discernimiento, y de la inclusi\u00f3n. El Papa Francisco ha puesto nuevamente a los pobres y abandonados en el centro de la misi\u00f3n de la Iglesia. Ha llamado a los cristianos a participar en la misi\u00f3n de la Iglesia saliendo, yendo hacia las periferias \u2013 geogr\u00e1ficas y existenciales. \u00c9l ense\u00f1a que no somos enviados s\u00f3lo como ap\u00f3stoles sino principalmente como disc\u00edpulos misioneros. Esta es una llamada a la conversi\u00f3n \u2013 una llamada a reestructurar nuestra comprensi\u00f3n de la evangelizaci\u00f3n, la misi\u00f3n, la comunidad y la solidaridad.<\/p>\n<p>13. La comprensi\u00f3n de este proceso de reestructuraci\u00f3n para la misi\u00f3n como un proceso de conversi\u00f3n personal y comunitaria significa que debemos abrirnos a la novedad del Esp\u00edritu. Es un llamado del Redentor a dejarnos guiar por el Esp\u00edritu en un proceso de \u00c9xodo de nuestros mundos m\u00e1s conocidos y las \u201czonas de confort\u201d para que el Redentor pueda sumergirnos en el mundo herido que Dios ama tanto.<\/p>\n<p>14. En esta nueva situaci\u00f3n y contexto, los modos tradicionales de pensar y los m\u00e9todos de la actividad misionera ya no tienen la misma efectividad de antes. De hecho, mientras nos prepar\u00e1bamos para el Cap\u00edtulo General, escuchamos a muchos cohermanos decir que no sienten que el ministerio en el que est\u00e1n comprometidos siga siendo verdaderamente \u201cmisionero\u201d. Expresaron la frustraci\u00f3n ante la dificultad para abandonar los compromisos tradicionales para buscar nuevas iniciativas misioneras que respondan m\u00e1s plenamente a las necesidades del mundo actual \u2013 en otras palabras, quieren vivir verdaderamente las Constituciones en el presente (ver especialmente la Constituci\u00f3n 15).<\/p>\n<p>15. El 25\u00b0 Cap\u00edtulo General decidi\u00f3 \u201ccontinuar el proceso de Reestructuraci\u00f3n para la Misi\u00f3n con todas sus implicaciones. Este proceso involucrar\u00e1 a todas las Unidades de la Congregaci\u00f3n\u201d (Decisi\u00f3n 1). Esta decisi\u00f3n afirma que este proceso no es s\u00f3lo para unas pocas Unidades, principalmente aquellas que est\u00e1n en el mundo del Norte y el Occidente. Debe involucrar activamente a cada cohermano, a cada comunidad y a todas las Unidades.<\/p>\n<p>16. Este proceso continuo de reestructuraci\u00f3n debe tener lugar en distintos niveles, comenzando por la conversi\u00f3n y apertura de cada cohermano y cada comunidad, guiados por el Esp\u00edritu. Debe involucrar tambi\u00e9n a cada Unidad en la necesaria reestructuraci\u00f3n interna, revisando y renovando sus Prioridades Apost\u00f3licas y sus compromisos pastorales, as\u00ed como su vida comunitaria y su proceso formativo. La reestructuraci\u00f3n debe tener lugar tambi\u00e9n entre (Vice) Provincias y Regiones, llevando a una mayor solidaridad y colaboraci\u00f3n, implementando los principios adoptados por los \u00faltimos dos Cap\u00edtulos Generales. Esto supondr\u00e1 una reconfiguraci\u00f3n de las Provincias, Viceprovincias y Regiones de la Congregaci\u00f3n. Este proceso de reestructuraci\u00f3n debe siempre servir tanto a la misi\u00f3n de la Congregaci\u00f3n, como a las necesidades de los cohermanos.<\/p>\n<p>17. Al mismo tiempo, el proceso de reestructuraci\u00f3n debe involucrar a cada Conferencia al determinar sus Prioridades Apost\u00f3licas y Planes Apost\u00f3licos para servir a la misi\u00f3n no s\u00f3lo en su territorio sino tambi\u00e9n globalmente. Los movimientos masivos de personas requieren tambi\u00e9n que la reestructuraci\u00f3n se lleve a cabo entre Conferencias. La preocupaci\u00f3n por la presencia Redentorista y la misi\u00f3n en Europa y Am\u00e9rica del Norte tambi\u00e9n resalta la necesidad de esta colaboraci\u00f3n y reestructuraci\u00f3n Inter-Conferencial.<\/p>\n<p>18. Este proceso requerir\u00e1 una reflexi\u00f3n seria acerca de c\u00f3mo facilitar una reestructuraci\u00f3n del Gobierno General y de los Institutos de la Congregaci\u00f3n que son responsabilidad del Gobierno General: la Academia Alfonsiana, el Instituto Hist\u00f3rico, el Colegio Mayor, la Casa San Alfonso.<\/p>\n<p>19. Como proceso de conversi\u00f3n permanente, la reestructuraci\u00f3n va al encuentro de los deseos de nuestras Constituciones, (cf. 41, 17, 107) de que nuestra Vita Apostolica sea renovada y revitalizada en cada generaci\u00f3n de misioneros redentoristas: guiados por el Esp\u00edritu, \u201csiguiendo a Cristo Redentor gozosamente\u201d (Const. 20), proclamando el amor de Dios Padre (Const. 6).<br \/>\n20. Ciertamente, este proceso involucrar\u00e1 la reconfiguraci\u00f3n de (Vice) Provincias, Regiones y Misiones tanto hacia el interior como con otras Unidades. Tambi\u00e9n requerir\u00e1 la redistribuci\u00f3n del personal y de los recursos en un esp\u00edritu de solidaridad misionera. Este proceso debe ir al encuentro de las preocupaciones reales por la disminuci\u00f3n y brindar una atenci\u00f3n especial a los hermanos adultos y ancianos. Volveremos brevemente a estas dimensiones del proceso de reestructuraci\u00f3n m\u00e1s adelante en esta Communicanda. Pero en primer lugar es importante enfatizar que la reestructuraci\u00f3n es para la misi\u00f3n. En este esp\u00edritu tratamos el tema de las prioridades apost\u00f3licas y la planificaci\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Pero recibir\u00e1n la fuerza del Esp\u00edritu Santo que descender\u00e1 sobre ustedes, y ser\u00e1n mis testigos en Jerusal\u00e9n, en toda Judea y Samar\u00eda, y hasta los confines de la tierra. (Hch 1,8)<\/p>\n<p><strong>PARTE II: PRIORIDADES<\/strong><\/p>\n<p>21. Con la introducci\u00f3n de la instituci\u00f3n de las Conferencias en el 24\u00b0 Cap\u00edtulo General, y siguiendo los principios de reestructuraci\u00f3n que han sido provistos, se requiri\u00f3 a cada Conferencia poder discernir cuidadosamente a qui\u00e9nes somos enviados a proclamar la \u201cabundante redenci\u00f3n\u201d. Habiendo identificado a qui\u00e9nes somos enviados, se pidi\u00f3 a cada Conferencia que articule las Prioridades Apost\u00f3licas con su situaci\u00f3n particular. Estos esfuerzos realizados por las Conferencias influyeron profundamente en la decisi\u00f3n del 25\u00b0 Cap\u00edtulo General de continuar el proceso de reestructuraci\u00f3n.<\/p>\n<p>22. A lo largo de nuestra historia, seg\u00fan las diversas tradiciones, culturas y lenguas, hemos usado distintos t\u00e9rminos a la hora de discutir nuestras prioridades apost\u00f3licas, pastorales o misioneras. Para desarrollar un lenguaje com\u00fan en la Congregaci\u00f3n, es importante aclarar lo que queremos decir con estos t\u00e9rminos, ya que a menudo los usamos intercambi\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>23. En esta Communicanda:<\/p>\n<p>\u2022 \u201cPrioridades Misioneras\u201d se refiere a aquellos a los cuales somos enviados o los destinatarios preferenciales de nuestra misi\u00f3n \u2013 los m\u00e1s abandonados y los pobres.<br \/>\n\u2022 \u201cPrioridades Apost\u00f3licas\u201d se refiere a nuestra actividad apost\u00f3lica y a nuestros ministerios \u2013 lo que hacemos para servir a aquellos a los que somos enviados.<br \/>\n\u2022 El \u201cPlan Apost\u00f3lico\u201d determina los ministerios prioritarios a trav\u00e9s de los cuales desarrollamos esta actividad y a c\u00f3mo los llevamos a cabo, e indica el lugar d\u00f3nde esos ministerios estar\u00e1n ubicados.<\/p>\n<p>24. Vivimos en un este momento hist\u00f3rico de cambio de \u00e9poca como miembros de la familia humana, como cristianos disc\u00edpulos misioneros de Jes\u00fas, y como Misioneros Redentoristas siguiendo al Redentor en el esp\u00edritu de San Alfonso \u201ccomo colaboradores, compa\u00f1eros y ministros en el gran servicio de la Redenci\u00f3n\u201d (Const. 2). Hoy, quiz\u00e1s, m\u00e1s que nunca, es necesario que tomemos decisiones concretas y opciones claras acerca del modo en el que somos llamados a poner en pr\u00e1ctica nuestra energ\u00eda misionera. Es precisamente por esta raz\u00f3n por la que las Constituciones y los Estatutos nos hablan de prioridades y criterios para la evaluaci\u00f3n de nuestra fidelidad a la misi\u00f3n (Const. 17-19; 107-108).<\/p>\n<p>25. El 19\u00b0 Cap\u00edtulo General de 1979 urgi\u00f3 a cada (Vice) Provincia y Regi\u00f3n a iniciar un proceso de discernimiento con el fin de establecer Prioridades Apost\u00f3licas que pudieran guiar los planes apost\u00f3licos. Los subsiguientes Cap\u00edtulos Generales volvieron a esta cuesti\u00f3n frecuentemente, tratando la prioridad de la proclamaci\u00f3n expl\u00edcita y el llamado a evangelizar y ser evangelizados por los pobres. Las \u201cPrioridades Apost\u00f3licas\u201d de cada (Vice) Provincia y Regi\u00f3n requer\u00edan la aprobaci\u00f3n del Gobierno General, y se convirtieron en el centro de inter\u00e9s de las Visitas del Gobierno General a las Unidades. Los Cap\u00edtulos Generales recordaron a la Congregaci\u00f3n que estas prioridades deben ser revisadas peri\u00f3dicamente por los Cap\u00edtulos (Vice) Provinciales, y adaptadas\/actualizadas cuando sea necesario para responder a las circunstancias cambiantes (Const. 17).<\/p>\n<p>26. Desafortunadamente, ha habido una falta general de claridad en la Congregaci\u00f3n acerca de la naturaleza y funci\u00f3n de estas prioridades. Muchas Unidades han hecho una lista de sus apostolados m\u00e1s importantes y los han designado como \u201cPrioridades Apost\u00f3licas\u201d. Algunas Unidades han incluido cada compromiso Provincial entre sus Prioridades Apost\u00f3licas \u00a1incluyendo la formaci\u00f3n y la promoci\u00f3n vocacional! Cuando todo es una prioridad, \u00a1no hay prioridades reales que puedan brindar criterios para las decisiones y opciones dif\u00edciles que estamos llamados a tomar! Muchos de nosotros tambi\u00e9n recordamos los apasionados debates acerca de nuestro compromiso congregacional con los materialmente pobres y los espiritualmente abandonados. Algunas discusiones se centraban en la prioridad de la predicaci\u00f3n de la misi\u00f3n popular como centro del carisma y la \u00fanica verdadera prioridad de la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>27. El 25\u00b0 Cap\u00edtulo General ha regresado nuevamente a este tema y ha dado al Gobierno General el mandato de ofrecer criterios para la actividad apost\u00f3lica y el trabajo misionero de la Congregaci\u00f3n. La discusi\u00f3n durante el proceso de preparaci\u00f3n y la Fase Can\u00f3nica sugiri\u00f3 que dichos criterios deb\u00edan reflejar:<\/p>\n<p>a. Los temas m\u00e1s importantes de la ense\u00f1anza magisterial del Papa Francisco reflejados en Evangelii gaudium, Laudato si\u2019, y Amoris Laetitiae;<br \/>\nb. Los criterios contenidos en nuestras Constituciones y Estatutos;<br \/>\nc. Las prioridades propuestas por los \u00faltimos Cap\u00edtulos Generales;<br \/>\nd. Los \u201csignos de los tiempos\u201d que nos son revelados por el Esp\u00edritu en el mundo actual.<\/p>\n<p><strong>Prioridades Misioneras<\/strong><\/p>\n<p>28. El rol de las Prioridades Misioneras \u2013 aquellos a los que somos enviados o los destinatarios preferenciales de nuestra misi\u00f3n \u2013 es fundamental para nuestro proceso de discernimiento y reestructuraci\u00f3n. Unas prioridades claras profundizar\u00e1n y fortalecer\u00e1n la identidad misionera de toda la Congregaci\u00f3n, de cada Comunidad y cohermano. Son fundamentales para renovar y revitalizar toda nuestra Vita Apostolica y nuestra identidad. Nos ofrecen una base para toda la actividad apost\u00f3lica y para edificar verdaderas comunidades apost\u00f3licas, donde hay un genuino compartir en los niveles humano y espiritual (Const. 21). Unas Prioridades Misioneras claras (aquellos a quienes somos enviados) ayudan a clarificar nuestras Prioridades Apost\u00f3licas y nuestra actividad (lo que hacemos) y se convierten en el marco de referencia de cada Plan Apost\u00f3lico y Proyecto de Vida Comunitaria.<\/p>\n<p>29. Una vez aclaradas, las Prioridades Misioneras nos ofrecen criterios para las decisiones y para el proceso de toma de decisiones que incluye a todos los miembros de la familia Redentorista. Nos ayudar\u00e1n a discernir el modo en el que decidimos acerca de los ministerios a trav\u00e9s de los cuales vivimos nuestro carisma misionero. Nos dar\u00e1n criterios para la reconfiguraci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n, y para la reestructuraci\u00f3n interna, tan necesaria en cada Unidad. Nos dar\u00e1n mayor claridad en la promoci\u00f3n de la vocaci\u00f3n misionera redentorista, y para el discernimiento de aquellos que son llamados a compartir el ministerio con nosotros, incluyendo a los laicos asociados. Y nos ayudar\u00e1n a dar forma a nuestros procesos y programas de formaci\u00f3n inicial y permanente.<\/p>\n<p>30. Leyendo nuevamente las Constituciones y Estatutos a la luz del Evangelio, la ense\u00f1anza del Papa Francisco, y los \u201csignos de los tiempos\u201d, parece claro al Consejo General que la elecci\u00f3n de prioridades debe comenzar con un discernimiento para determinar aquellos a los que somos enviados hoy (nuestras Prioridades Misioneras). El Estatuto General 09 deja claro que un criterio fundamental para nosotros contin\u00faa siendo el de buscar a aquellos \u201cqui\u00e9nes son los m\u00e1s privados de auxilios espirituales, sobre todo los pobres, los d\u00e9biles y los oprimidos\u201d. A los Redentoristas \u201cno les es l\u00edcito hacerse sordos al clamor de los pobres y de los oprimidos\u201d. Esta preferencia por las situaciones de necesidad pastoral, \u201cy la opci\u00f3n por los pobres constituyen para la Congregaci\u00f3n su misma raz\u00f3n de ser en la Iglesia y la contrase\u00f1a de su fidelidad a la vocaci\u00f3n recibida\u201d (Const. 5).<\/p>\n<p>31. Por esta raz\u00f3n, el di\u00e1logo entre el Cardenal Bergoglio y el Cardenal Hummes en el C\u00f3nclave de 2013 habla con tanta fuerza al coraz\u00f3n de los Redentoristas. Cuando se vio claramente que el Cardenal Bergoglio ser\u00eda elegido para suceder al Papa Benedicto XVI, el Cardenal Hummes lo abraz\u00f3 y le susurr\u00f3, \u201cNo te olvides de los pobres\u201d. El Papa Francisco explic\u00f3 que este encuentro con el Cardenal Hummes lo llev\u00f3 a elegir el nombre de \u201cFrancisco\u201d, por el \u201chombre de la pobreza\u201d. Cuando explicaba esto a los representantes de los medios de comunicaci\u00f3n reunidos en Roma para el c\u00f3nclave, entonces dijo Francisco: \u201c\u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda una Iglesia pobre y para los pobres!\u201d Este mensaje ha sido el coraz\u00f3n de su pontificado, y es tambi\u00e9n el coraz\u00f3n de nuestro carisma y vocaci\u00f3n misioneras.<\/p>\n<p>32. En los Estatutos Generales 09-15, la Congregaci\u00f3n estableci\u00f3 los criterios generales para determinar a quienes somos enviados por el Redentor. Un punto fundamental de esta Communicanda es nuestro compromiso con los m\u00e1s abandonados y especialmente con los materialmente pobres (Const. 1). Es importante tambi\u00e9n considerar las declaraciones de los Cap\u00edtulos Generales, que han prestado una atenci\u00f3n especial a:<\/p>\n<p>a. Los pobres, materialmente hablando;<br \/>\nb. La juventud y los j\u00f3venes adultos;<br \/>\nc. Los migrantes, y aquellos que han sido afectados por los movimientos masivos de personas, incluyendo a aquellos que fueron abandonados;<br \/>\nd. Los que son v\u00edctimas del tr\u00e1fico de personas;<br \/>\ne. Las v\u00edctimas de la violencia, el racismo y la intolerancia;<br \/>\nf. Los que han sido excluidos o est\u00e1n en las periferias de la sociedad, y muchas veces en los m\u00e1rgenes de la Iglesia;<br \/>\ng. \u00c1frica y Madagascar.<\/p>\n<p><strong>Prioridades Apost\u00f3licas<\/strong><\/p>\n<p>33. Una vez que hayamos aclarado las Prioridades Misioneras que determinan a qu\u00e9 personas somos enviados, podemos decidir acerca de nuestras Prioridades Apost\u00f3licas, lo que nos permitir\u00e1 concretar elecciones acerca del servicio misionero y la actividad apost\u00f3lica que podemos ofrecer a aquellos a los que somos enviados. Nuestras Prioridades Apost\u00f3licas nos ofrecen criterios para tomar decisiones acerca de nuestros ministerios espec\u00edficos y concretos, lo que ofrecemos y c\u00f3mo llegamos a aquellos a los que somos enviados, as\u00ed como medidas para afirmar la efectividad de nuestro ministerio.<\/p>\n<p>34. El 19\u00b0 Cap\u00edtulo General (1979) identific\u00f3 la proclamaci\u00f3n expl\u00edcita de la Palabra como una Prioridad Apost\u00f3lica de la Congregaci\u00f3n. La tradici\u00f3n Redentorista de las misiones populares, as\u00ed como la predicaci\u00f3n extraordinaria en nuestros Santuarios y casas de retiro, son ministerios a trav\u00e9s de los cuales se desarrolla esta Prioridad Apost\u00f3lica. Es importante recordar que es comprendida por los Cap\u00edtulos Generales como una forma privilegiada de evangelizar a los abandonados, especialmente a los pobres. Esta Prioridad Apost\u00f3lica debe ser siempre evaluada a la luz de aquellos a los que somos enviados y aquellos a los que dirigimos nuestra predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>35. El 20\u00b0 Cap\u00edtulo General (1985) record\u00f3 a los Misioneros Redentoristas que un elemento constitutivo de nuestro ministerio evangelizador es la cercan\u00eda y solidaridad con aquellos a los que somos enviados. Se convierten en \u201cinterlocutores\u201d (\u201casociados en el di\u00e1logo\u201d) con nosotros en el ministerio de la evangelizaci\u00f3n. De esta manera, los Misioneros Redentoristas son ellos mismos evangelizados por aquellos a los que son enviados \u2013 Evangelizar y ser evangelizados por los pobres. El 25\u00b0 Cap\u00edtulo General enfatiz\u00f3 nuevamente esta dimensi\u00f3n, llam\u00e1ndonos a escuchar atentamente \u201cal mundo herido\u201d. La actitud de \u201cescuchar\u201d y de \u201cser evangelizados\u201d debe ser una dimensi\u00f3n constitutiva de todas nuestras Prioridades Apost\u00f3licas.<\/p>\n<p>36. Tanto el 24\u00b0 como el 25\u00b0 Cap\u00edtulo General indicaron tambi\u00e9n la prioridad de nuestra tradici\u00f3n en la teolog\u00eda moral, en el esp\u00edritu de San Alfonso, que sirve a nuestra misi\u00f3n hacia los abandonados y a los pobres. En este sentido, la teolog\u00eda moral debe estar entre nuestras Prioridades Apost\u00f3licas, que determinan c\u00f3mo servimos a aquellos a los que somos enviados. Esta tradici\u00f3n, especialmente por la formaci\u00f3n de la conciencia, es relevante hoy como siempre lo ha sido. El bien com\u00fan, la responsabilidad social, y la solidaridad, son temas importantes de la moral que resuenan entre los Misioneros Redentoristas. Estas preocupaciones tambi\u00e9n est\u00e1n claramente resaltadas en el mensaje y en la ense\u00f1anza del Papa Francisco.<\/p>\n<p>37. Este proceso de discernimiento nos ayudar\u00e1 a concentrar nuestros recursos y energ\u00eda, y a fortalecer nuestra identidad misionera. As\u00ed como cada Conferencia debe asumir este proceso, tambi\u00e9n este discernimiento debe ser llevado adelante en cada (Vice) Provincia, Regi\u00f3n, Misi\u00f3n y, de hecho, en cada comunidad local. Este discernimiento guiar\u00e1 nuestra toma de decisiones para poder determinar qu\u00e9 ministerios fortalecer, y cu\u00e1les deben dejarse. Estos criterios tambi\u00e9n guiar\u00e1n nuestras decisiones acerca de nuevas iniciativas, tanto en las Conferencias como en las Unidades. Ya que \u00e9ste es un proceso de discernimiento, debe ser guiado por el Esp\u00edritu del Redentor, que contin\u00faa llam\u00e1ndonos y envi\u00e1ndonos hoy a la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>T\u00fa, que eres mi hijo, fortal\u00e9cete con la gracia de Cristo Jes\u00fas. Lo que o\u00edste de m\u00ed y est\u00e1 corroborado por numerosos testigos, conf\u00edalo a hombres responsables que sean capaces de ense\u00f1ar a otros. (2 Tim 2,1-2)<\/p>\n<p>Prioridades Fundamentales para sostener y llevar adelante la Misi\u00f3n: Misi\u00f3n Compartida, Formaci\u00f3n, Comunidad, Gobierno, Liderazgo y Administraci\u00f3n<br \/>\n38. A pesar de que no son las preocupaciones principales de esta Communicanda, es importante considerar brevemente otras prioridades que son esenciales a nuestra misi\u00f3n en la actualidad.<\/p>\n<p>39. Es muy importante recordar que las Prioridades Misioneras y Apost\u00f3licas no son las \u00fanicas prioridades esenciales para la Congregaci\u00f3n. A fin de apoyar y sostener nuestra misi\u00f3n hoy en el mundo, es esencial que la misi\u00f3n compartida con los laicos y la promoci\u00f3n de la vocaci\u00f3n misionera sea una prioridad en cada Unidad y en cada comunidad. Es tambi\u00e9n fundamental que tengamos los recursos suficientes, humanos y financieros, tanto como las estructuras, para garantizar que no solo podamos cumplir nuestra misi\u00f3n, sino que la podamos sostener en el tiempo. Estas Prioridades Fundamentales deben ser parte de todo plan apost\u00f3lico.<\/p>\n<p><strong>Misi\u00f3n Compartida con los Laicos<\/strong><\/p>\n<p>40. La Misi\u00f3n Compartida con los hombres y mujeres laicos es esencial a la misi\u00f3n y al proyecto apost\u00f3lico de la Congregaci\u00f3n en el presente. Sin embargo, no es una \u201cPrioridad Apost\u00f3lica\u201d en s\u00ed misma, sino m\u00e1s bien un medio para llevar adelante nuestras prioridades apost\u00f3licas m\u00e1s efectivamente. Comenzando con el 21\u00b0 Cap\u00edtulo General (1991), la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Redentor reconoci\u00f3 oficialmente la importancia de la colaboraci\u00f3n genuina con los hombres y mujeres laicos en la misi\u00f3n, con base en la asociaci\u00f3n. El Cap\u00edtulo estableci\u00f3 la categor\u00eda de \u201cMisionero Laico del Sant\u00edsimo Redentor\u201d como uno de los medios formales de asociaci\u00f3n entre la Congregaci\u00f3n y los colaboradores laicos.<\/p>\n<p>41. En la Communicanda 4 (1985), el P. Lasso brind\u00f3 L\u00edneas Generales para la colaboraci\u00f3n con los laicos, as\u00ed como Normas Generales para los Misioneros Laicos del Sant\u00edsimo Redentor. Sobre la base de estas l\u00edneas gu\u00edas y normas, y animados por los documentos subsiguientes, la Familia Redentorista ha continuado desarrollando nuestra misi\u00f3n compartida con los abandonados y los pobres.<\/p>\n<p>42. El 25\u00b0 Cap\u00edtulo General ha afirmado esta direcci\u00f3n, y ha mandado al Consejo General y a cada Conferencia que integre m\u00e1s plenamente nuestra misi\u00f3n compartida con los laicos en toda su planificaci\u00f3n pastoral. El Consejo General afirma que \u00e9sta es ahora una prioridad fundamental para la Congregaci\u00f3n, en la que cada Conferencia y Unidad deben comprometerse y animar. El Secretariado General para la Evangelizaci\u00f3n, colaborando estrechamente con la Comisi\u00f3n para la Misi\u00f3n Compartida y el laicado, tanto a nivel General como a nivel de las Conferencias, ofrecer\u00e1 posterior orientaci\u00f3n y animaci\u00f3n acerca de c\u00f3mo integrar m\u00e1s plenamente esta prioridad en nuestra planificaci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p><strong>Vocaci\u00f3n y Formaci\u00f3n de los Misioneros<\/strong><\/p>\n<p>43. El 25\u00b0 Cap\u00edtulo General insisti\u00f3 en que la promoci\u00f3n de la Vocaci\u00f3n Misionera Redentorista debe ser una prioridad en la planificaci\u00f3n apost\u00f3lica de todas las Unidades y de cada comunidad local (Decisi\u00f3n 29). En la promoci\u00f3n de nuestra vocaci\u00f3n misionera, se debe dar una atenci\u00f3n especial a la promoci\u00f3n de la vocaci\u00f3n del Hermano Redentorista. Qued\u00f3 tambi\u00e9n claro en la Fase Can\u00f3nica en Pattaya que esta promoci\u00f3n debe incluir la promoci\u00f3n de la vocaci\u00f3n de los asociados laicos para la misi\u00f3n compartida con la Congregaci\u00f3n (Decisi\u00f3n 11).<\/p>\n<p>44. No podemos preparar un plan apost\u00f3lico y de reestructuraci\u00f3n viable y para implementar nuestras Prioridades Misioneras y para llevar adelante nuestros ministerios prioritarios sin promover nuestra vocaci\u00f3n misionera en todos los niveles. Y, por supuesto, esto requiere que nos comprometamos tanto en la formaci\u00f3n inicial como en la permanente para la misi\u00f3n (Decisiones 30 a 36). La promoci\u00f3n de la vocaci\u00f3n misionera tambi\u00e9n requiere programas de formaci\u00f3n inicial y permanente para preparar a los Misioneros Redentoristas y a los asociados laicos para la misi\u00f3n a la que somos llamados. La prioridad de este ministerio ha sido claramente afirmada por el 25\u00b0 Cap\u00edtulo General (Decisiones 30, 31, 11).<\/p>\n<p>45. Esta Prioridad Fundamental ser\u00e1 el foco central del Secretariado General para la Formaci\u00f3n, en colaboraci\u00f3n con la Oficina y la Comisi\u00f3n para la Misi\u00f3n Compartida con nuestros laicos asociados. A pesar de que no puede ser tratado extensamente en esta Communicanda, debe seguir siendo un foco de la renovaci\u00f3n y revitalizaci\u00f3n de nuestra Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La vida de la Comunidad Apost\u00f3lica dedicada a Cristo Redentor<\/strong><\/p>\n<p>46. Otra Prioridad Fundamental para nosotros en la planificaci\u00f3n apost\u00f3lica es nuestra vida en la Comunidad Apost\u00f3lica. La vida comunitaria Redentorista y nuestra consagraci\u00f3n al Redentor son preocupaciones importantes para toda la Congregaci\u00f3n y generaron muchas discusiones en el 25\u00b0 Cap\u00edtulo General. A pesar de que el Cap\u00edtulo no tom\u00f3 muchas decisiones acerca de esta importante \u00e1rea de inter\u00e9s, se refleja tanto en el Mensaje como en las Decisiones 20-21. Ya no es posible \u201clegislar\u201d la aut\u00e9ntica Comunidad Apost\u00f3lica. Sin embargo, la renovaci\u00f3n de nuestra vida comunitaria es fundamental para la revitalizaci\u00f3n de la vida Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>47. Nuestro Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n requieren que estas preocupaciones sean afrontadas a trav\u00e9s de la Conferencia y en cada comunidad local, (Vice) Provincia y Regi\u00f3n. Como m\u00ednimo, el Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n deben tener en cuenta la necesidad de proveer personal y estructuras adecuadas para una vida comunitaria saludable.<\/p>\n<p>48. Fieles a nuestro Carisma y al rol central que ocupa en las Constituciones la Comunidad Apost\u00f3lica dedicada a Cristo Redentor (Const. 21,22), tomamos conciencia de que el testimonio de vida (Const. 7-11) es central para la proclamaci\u00f3n de la abundante redenci\u00f3n. Como afirm\u00f3 el Papa Pablo VI en Evangelii Nuntiandi:<\/p>\n<p>&#8220;El hombre contempor\u00e1neo escucha m\u00e1s a gusto a los que dan testimonio que a los que ense\u00f1an -dec\u00edamos recientemente a un grupo de seglares-, o si escuchan a los que ense\u00f1an, es porque dan testimonio&#8221; (67). San Pedro lo expresaba bien cuando exhortaba a una vida pura y respetuosa, para que si alguno se muestra rebelde a la palabra, sea ganado por la conducta (68). Ser\u00e1 sobre todo mediante su conducta, mediante su vida, como la Iglesia evangelizar\u00e1 al mundo, es decir, mediante un testimonio vivido de fidelidad a Jesucristo, de pobreza y desapego de los bienes materiales, de libertad frente a los poderes del mundo, en una palabra de santidad\u201d. (Evangelii Nuntiandi, 41)<br \/>\n49. En el mundo de hoy, el testimonio de nuestra vida comunitaria es quiz\u00e1s m\u00e1s significativo que nunca. Esto requiere el testimonio de un estilo de vida simple que contrasta con el excesivo materialismo y el consumismo con el que nos enfrentamos, un estilo de vida que es sensible al mundo creado que nos ha sido regalado y al que estamos llamados a cuidar.<\/p>\n<p>50. La Comunidad Apost\u00f3lica Redentorista, y el rol esencial de la comunidad en la aceptaci\u00f3n y desarrollo de un trabajo misionero (Const. 21), es un criterio fundamental en la planificaci\u00f3n pastoral en cada Conferencia. Como el P. Lasso, Superior General, escribi\u00f3 en la Communicanda 11 (1988): \u201cLa comunidad apost\u00f3lica redentorista, en la que vivimos y trabajamos juntos, es en s\u00ed misma parte del contenido aut\u00e9ntico de nuestra proclamaci\u00f3n prof\u00e9tica y liberadora de la palabra de Dios a los abandonados, y especialmente a los pobres\u201d.<\/p>\n<p>51. Nuestra planificaci\u00f3n apost\u00f3lica debe tambi\u00e9n tener en cuenta la realidad presente de disminuci\u00f3n de personal en muchas Unidades y Conferencias en la Congregaci\u00f3n. La vida Comunitaria Redentorista requiere un n\u00famero m\u00ednimo de cohermanos, &#8211; normalmente al menos tres \u2013 y hay que recordar que \u00e9ste es un n\u00famero m\u00ednimo. La experiencia muestra que incluso tres miembros a veces es insuficiente para una vida comunitaria saludable. En algunas Unidades esto se ha hecho muy dif\u00edcil de lograr. Para ser realmente efectivo, cada plan apost\u00f3lico debe considerar seriamente la necesidad de redistribuir el personal a trav\u00e9s de los l\u00edmites de nuestras (Vice) Provincias y Regiones, as\u00ed como m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de nuestras Conferencias. Esta redistribuci\u00f3n requerir\u00e1 la cuidadosa preparaci\u00f3n de comunidades internacionales e interculturales.<\/p>\n<p>52. Como el Cap\u00edtulo General declar\u00f3 claramente, la reconfiguraci\u00f3n debe ser en favor de nuestra presencia misionera, incluyendo especialmente nuevas iniciativas misioneras, y no al servicio del mantenimiento de antiguas estructuras y casas, algunas de las cuales ya no son efectivas hoy para la misi\u00f3n. Al mismo tiempo, cada Plan Apost\u00f3lico debe tener en cuenta el cuidado de los cohermanos ancianos y enfermos.<\/p>\n<p>53. En virtud de nuestra profesi\u00f3n misionera, nuestros cohermanos mayores y enfermos son parte integrante de nuestra Comunidad Apost\u00f3lica y de nuestro servicio misionero (Const. 55). Como el P. Tobin, Superior General, nos recordaba en la Communicanda 3, n. 4, 2000: \u201cEl mayor reto de los redentoristas ancianos, sin embargo, no consiste en atender sus problemas de salud, sino en vivir su consagraci\u00f3n religiosa, especialmente cuando se ven obligados a disminuir, o incluso a suspender, sus normales actividades pastorales. En esta etapa de la vida, redefinir o reformular la identidad como misionero puede poner en crisis la propia autoestima\u201d.<\/p>\n<p><strong>Gobierno, Liderazgo y Administraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>54. Tampoco se puede sostener la misi\u00f3n de la Congregaci\u00f3n sin buen gobierno, liderazgo, y administraci\u00f3n responsable de nuestros recursos, para que puedan servir a nuestro Plan Apost\u00f3lico y de reestructuraci\u00f3n, como Congregaci\u00f3n, como Conferencias y en cada Unidad. Esto es especialmente importante en un per\u00edodo de disminuci\u00f3n. Como se reflej\u00f3 en las decisiones del 25\u00b0 Cap\u00edtulo General, el Gobierno General, las Conferencias y los Superiores (Vice) Provinciales afrontar\u00e1n tambi\u00e9n estas \u00e1reas de especial preocupaci\u00f3n a lo largo del sexenio.<\/p>\n<p><strong>PARTE III: CRITERIOS<\/strong><\/p>\n<p><strong>Criterios para el Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n de las Conferencias<\/strong><\/p>\n<p>55. A fin de revitalizar la Vida Apost\u00f3lica de la Congregaci\u00f3n y de profundizar nuestra identidad misionera en el presente, el 25\u00b0 Cap\u00edtulo General estableci\u00f3 que el Gobierno General deb\u00eda continuar el proceso de reestructuraci\u00f3n con todas sus implicaciones, guiado por los Principios de Reestructuraci\u00f3n y Solidaridad Misionera (Decisiones 1, 2, 3). El Gobierno General tambi\u00e9n recibi\u00f3 el mandato de producir criterios en base a los cuales cada Conferencia desarrollar\u00e1 un Plan Apost\u00f3lico para su implementaci\u00f3n (Decisiones 5 y 6). Para llevar adelante este mandato del Cap\u00edtulo General, el Gobierno General ha instruido a cada Conferencia a fin de que establezca una Comisi\u00f3n Especial que colaborar\u00e1 en esta tarea. Para hacer esto, el Gobierno General ofrece los siguientes criterios y proceso para asistir a estas Comisiones y a toda la Congregaci\u00f3n en esta tarea crucial.<\/p>\n<p>Criterios para las Prioridades Misioneras: \u00bfA QUI\u00c9NES SOMOS ENVIADOS?<br \/>\n56. Como se ha dicho antes en esta Communicanda (ver el par\u00e1grafo 23, m\u00e1s arriba), las Prioridades Misioneras responden a la pregunta: \u00bfA qui\u00e9nes somos enviados? Designan a las \u201cpersonas a las que debemos evangelizar\u201d (Estatutos Generales, Art. 1). En los siguientes p\u00e1rrafos, consideraremos las principales fuentes de nuestra tradici\u00f3n Redentorista a fin de determinar a qui\u00e9nes somos enviados por el Redentor.<\/p>\n<p>57. Enraizados en la misi\u00f3n del Fundador, San Alfonso, estas Prioridades Misioneras est\u00e1n ya articuladas en nuestras Constituciones (cf. 3-6) y Estatutos (009-015). Claramente estos textos merecen nuestra cuidadosa atenci\u00f3n mientras la Congregaci\u00f3n se embarca en este proceso. Cada cohermano deber\u00eda leer y considerar nuevamente estos textos. Es claro que el principal criterio es nuestro llamado a ir en b\u00fasqueda de los pobres y los abandonados (EG 009). Esta es la contrase\u00f1a de la fidelidad a nuestro carisma. Este mandato nos dirige hacia la \u201cliberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n de toda la persona humana\u2026 promoviendo sus derechos fundamentales de justicia y libertad\u201d (Const. 5).<\/p>\n<p>58. Desde la renovaci\u00f3n de nuestras Constituciones mandada por el Concilio Vaticano II, los Cap\u00edtulos Generales han consistentemente articulado grupos particulares que son designados como \u201cprioritarios\u201d para nuestra actividad misionera:<\/p>\n<p>a. Los que son materialmente pobres;<br \/>\nb. La Juventud y los J\u00f3venes Adultos;<br \/>\nc. los migrantes, y aquellos que son afectados por los movimientos masivos de personas, incluyendo a aquellos que son abandonados;<br \/>\nd. Las v\u00edctimas del tr\u00e1fico de personas;<br \/>\ne. V\u00edctimas de violencia, racismo e intolerancia;<br \/>\nf. \u00c1frica y Madagascar.<\/p>\n<p>59. Estas declaraciones de los Cap\u00edtulos Generales enfatizan algunos grupos que tienen una necesidad mayor de nuestra misi\u00f3n de evangelizaci\u00f3n en el presente. Y nos ofrecen criterios importantes en este momento de nuestra historia en el que la Congregaci\u00f3n y cada Conferencia determinan nuestras Prioridades Misioneras.<\/p>\n<p>60. Al mismo tiempo, nuestras Constituciones y Cap\u00edtulos Generales nos llaman a discernir los \u201cSignos de los tiempos\u201d y a escuchar atentamente el grito del mundo bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo. En particular, el 25\u00b0 Cap\u00edtulo General nos pide que profundicemos nuestra solidaridad con el \u201cmundo herido\u201d en el que estamos actualmente inmersos.<\/p>\n<p>61. Fieles a nuestro Carisma, en cada generaci\u00f3n debemos discernir las Prioridades Misioneras a las cuales estamos llamados a responder, muy atentos a los criterios ofrecidos por las Constituciones y Estatutos, los Cap\u00edtulos Generales, y los \u201csignos de los tiempos\u201d. De esta manera, nuestra misi\u00f3n se har\u00e1 carne en la solidaridad con el mundo herido en el que estamos llamados a servir y a ejercer nuestro ministerio en cada Conferencia.<\/p>\n<p>Criterios para las Prioridades Apost\u00f3licas: \u00bfQU\u00c9 HACER? \u00bfC\u00d3MO REALIZAR ESTA MISI\u00d3N?<br \/>\n62. Nuestras Prioridades Apost\u00f3licas guiar\u00e1n nuestro proceso hacia el Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n ayud\u00e1ndonos a contestar las siguientes preguntas: \u00bfQu\u00e9 somos enviados a hacer hoy? \u00bfC\u00f3mo realizamos esta misi\u00f3n aqu\u00ed y ahora? No podemos responder a cada necesidad, y no estamos llamados a ejercer cada posible ministerio. Debemos hacer opciones y tomar decisiones. Los criterios para estas elecciones se toman de las fuentes que ya conocemos bien.<\/p>\n<p>63. Ante todo, dirigimos la atenci\u00f3n hacia nuestras Constituciones (cf. 7-17a) y Estatutos (cf. 016-024). El criterio principal que encontramos para ayudarnos a discernir nuestras Prioridades Apost\u00f3licas es la cercan\u00eda a las personas a las cuales somos enviados, llegando a ser un testimonio vivo a trav\u00e9s de la vida y la caridad, para que el Se\u00f1or pueda abrir la puerta para el anuncio expl\u00edcito y efectivo del Evangelio. Somos bendecidos para el ministerio de la reconciliaci\u00f3n y para fortalecer y desarrollar comunidades Eucar\u00edsticas. Estos criterios deben hacerse efectivos en nuevas iniciativas, misiones populares, parroquias, ejercicios espirituales y retiros, promoviendo la justicia y el progreso humano, comunicaciones, la teolog\u00eda moral y todo ministerio que se nos conf\u00eda, para que llegue a ser verdaderamente misionero.<\/p>\n<p>64. Los \u00faltimos Cap\u00edtulos Generales han ofrecido tambi\u00e9n importantes indicaciones para establecer los criterios para nuestras Prioridades Apost\u00f3licas. Entre otros, nos ofrecen estos criterios para determinar prioridades:<\/p>\n<p>a. Proclamaci\u00f3n extraordinaria y expl\u00edcita de la Palabra;<br \/>\nb. Santuarios e Iglesias como lugares de acogida y encuentro;<br \/>\nc. La teolog\u00eda moral y la formaci\u00f3n de la conciencia;<br \/>\nd. Asociaci\u00f3n plena y en pie de igualdad con hombres y mujeres laicos;<br \/>\ne. Comunicaciones y Medios;<br \/>\nf. Pastoral Social y Desarrollo Humano;<br \/>\ng. Justicia y Paz, y la integridad de la Creaci\u00f3n;<br \/>\nh. Pastoral Juvenil y Vocacional Redentorista.<\/p>\n<p>65. A pesar de que a primera vista podr\u00eda parecer que estos criterios podr\u00edan justificar o racionalizar cualquier actividad pastoral en el que estamos involucrados, es importante que apliquemos estos como un todo \u2013 en el Esp\u00edritu del Evangelio y de las Constituciones, y teniendo siempre en cuenta a aquellos a los que somos enviados. Las Prioridades Apost\u00f3licas deben estar al servicio de nuestras Prioridades Misioneras, aquellos a los que somos enviados.<\/p>\n<p>66. Nuevamente, el discernimiento de los \u201csignos de los tiempos\u201d es esencial para el discernimiento de nuestras Prioridades Apost\u00f3licas. En un mundo herido que parece polarizarse y dividirse cada vez m\u00e1s, nuestra Congregaci\u00f3n ha discernido un llamado urgente a la Solidaridad. Hoy, quiz\u00e1s m\u00e1s que nunca, somos llamados a una mayor solidaridad al servicio de la misi\u00f3n. Esta llamada requiere solidaridad entre nosotros como Congregaci\u00f3n mundial, y tambi\u00e9n nos desaf\u00eda a una solidaridad m\u00e1s honda y profunda con los abandonados y los pobres. Tambi\u00e9n hemos presenciado la diferencia positiva que logra dicha solidaridad cuando es vivida con integridad y transparencia.<\/p>\n<p><strong>Criterios para el Plan Apost\u00f3lico: \u00bfD\u00d3NDE Y C\u00d3MO NOS IMPLICAMOS EN ESTE APOSTOLADO?<\/strong><\/p>\n<p>67. El 25\u00b0 Cap\u00edtulo General decidi\u00f3 que el Gobierno General inicie el proceso de planificaci\u00f3n apost\u00f3lica ofreciendo criterios para nuestra misi\u00f3n en el mundo de hoy. El Gobierno General animar\u00eda entonces a las Conferencias a preparar su Plan Apost\u00f3lico usando estos criterios, atentas al mundo herido en el que viven. Este Plan Apost\u00f3lico ser\u00e1 implementado luego en cada Conferencia, con implicaciones para cada (Vice) Provincia, Regi\u00f3n, Misi\u00f3n y comunidad local. Nuevamente, es importante volver a las fuentes para entender los elementos esenciales del proceso de planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>68. Nuestras Constituciones (cf. 17b, 18, 19) y Estatutos Generales (cf. 025) nos ofrecen indicaciones muy claras acerca de c\u00f3mo debe llevarse adelante este proceso de planificaci\u00f3n e implementaci\u00f3n. En primer lugar, las decisiones deben ser tomadas en com\u00fan, en Asambleas y Cap\u00edtulos, y guiadas por el Gobierno General. La evaluaci\u00f3n a plazos regulares es importante. La colaboraci\u00f3n con la Iglesia local y universal, y sus programas pastorales, deben ser tenidas en cuenta. Nuestras Constituciones y Estatutos enfatizan que nuestra planificaci\u00f3n apost\u00f3lica nunca es algo individual que los cohermanos hacen aisladamente. Es un ejercicio de la comunidad como \u201cUn Cuerpo misionero\u201d. Este proceso debe involucrar a la Conferencia, a la Unidad, y a la comunidad local, trabajando juntos con complementariedad y colaboraci\u00f3n. De la misma manera, asambleas regularmente llevadas a cabo y otras reuniones podr\u00e1n ayudar a facilitar este proceso y a asegurar que verdaderamente sea un discernimiento de la comunidad<\/p>\n<p>69. Podemos escuchar tambi\u00e9n la llamada del Esp\u00edritu al discernimiento comunitario en las decisiones de los recientes Cap\u00edtulos Generales. En 1979, el 19\u00b0 Cap\u00edtulo General decidi\u00f3 que cada (Vice) Provincia discernir\u00eda sus Prioridades Apost\u00f3licas y las presentar\u00eda al Gobierno General para su aprobaci\u00f3n. En 1997, el 22\u00b0 Cap\u00edtulo General mand\u00f3 que cada comunidad local preparase un Proyecto de Vida Comunitaria (PVC), que contendr\u00eda tambi\u00e9n su plan pastoral para esa comunidad. En el 2009, el 24\u00b0 Cap\u00edtulo General reestructur\u00f3 la Congregaci\u00f3n en cinco Conferencias para un \u201cm\u00e1s amplio discernimiento\u201d, y se requiri\u00f3 a cada Unidad que evaluara sus Prioridades Apost\u00f3licas a la luz de las prioridades apost\u00f3licas de la Conferencia. En el 2016, el 25\u00b0 Cap\u00edtulo General decidi\u00f3 que cada Conferencia desarrolle un Plan Apost\u00f3lico basado en los criterios ofrecidos por el Gobierno General (Decisi\u00f3n 5), con una aplicaci\u00f3n especial a las Conferencias de Europa y Am\u00e9rica del Norte (Decisi\u00f3n 6).<\/p>\n<p>70. El criterio principal ofrecido por el \u00faltimo Cap\u00edtulo General es el discernimiento comunitario como un cuerpo misionero, animado por el Gobierno General, y coordinado por las Conferencias y los Coordinadores. Una parte importante de este discernimiento comunitario es la atenci\u00f3n esmerada a nuestra situaci\u00f3n real a trav\u00e9s de toda la Congregaci\u00f3n: la lectura de los \u201csignos de los tiempos\u201d. El Consejo General cree que el Documento de Trabajo y el Informe del Superior General al 25\u00b0 Cap\u00edtulo General ofrecen informaci\u00f3n valiosa y una reflexi\u00f3n acerca de la situaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n en la actualidad.<\/p>\n<p><strong>Criterios para el Proceso de Reestructuraci\u00f3n y reconfiguraci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>71. En orden a poder responder efectivamente al desaf\u00edo de desarrollar los criterios necesarios que asistir\u00e1n al desarrollo y a la implementaci\u00f3n del Plan Apost\u00f3lico de cada Conferencia, es necesario incluir criterios para continuar el proceso de reestructuraci\u00f3n para la misi\u00f3n tal como fue mandado por el 25\u00b0 Cap\u00edtulo General. Involucrar\u00e1n la reconfiguraci\u00f3n de las Unidades y Conferencias de la Congregaci\u00f3n, y requerir\u00e1n tambi\u00e9n un di\u00e1logo Inter-Conferencial.<\/p>\n<p>72. Es importante enfatizar que el proceso de reestructuraci\u00f3n es para la misi\u00f3n, para que pueda volver a despertar y fortalecer nuestra identidad misionera, y para enviarnos a una disponibilidad misionera a trav\u00e9s de toda la Congregaci\u00f3n. Nuestro objetivo es el de fortalecer las Provincias y el de ofrecer estructuras para una mayor libertad y agilidad en el servicio a nuestra misi\u00f3n hacia los abandonados y los pobres. No buscamos preservar o mantener estructuras establecidas o casas que ya no responden efectivamente a nuestra vocaci\u00f3n misionera. Como la Decisi\u00f3n 1.2 del 24\u00b0 Cap\u00edtulo General nos recuerda, \u201cNo todo proyecto apost\u00f3lico, por loable que \u00e9ste sea en s\u00ed mismo, puede ser reconocido como expresi\u00f3n de nuestras Prioridades Misioneras (cf. Consts. 13-17)\u201d. Mientras que dicha reestructuraci\u00f3n y reconfiguraci\u00f3n puede crear una sensaci\u00f3n de miedo o inseguridad entre algunos de nosotros, es desafiante y entusiasmante, revitalizando nuestro dinamismo misionero y abri\u00e9ndonos a nuevas posibilidades.<\/p>\n<p>73. Junto con los criterios que encontramos en nuestras Constituciones y Estatutos, y la prioridad dada a este proceso en los anteriores Cap\u00edtulos Generales, el 24\u00b0 y 25\u00b0 Cap\u00edtulo General nos han dado claros criterios y principios gu\u00edas. Estos merecen nuestra atenci\u00f3n y reflexi\u00f3n orante como individuos y comunidades. Han sido nuevamente articulados en las Decisiones de los Documentos finales del 25\u00b0 Cap\u00edtulo General, Fase II, noviembre de 2016 (Decisiones 1-6).<\/p>\n<p>74. Entre otros, estos criterios para la reestructuraci\u00f3n incluyen:<\/p>\n<p>a. Los Principios de la Reestructuraci\u00f3n y de la Solidaridad Misionera (Decisi\u00f3n 2, 25\u00b0 Cap\u00edtulo General);<br \/>\nb. Participaci\u00f3n de las Unidades, por el bien de la misi\u00f3n (Decisi\u00f3n 1, 25\u00b0 Cap\u00edtulo General);<br \/>\nc. Provincias m\u00e1s fuertes y m\u00e1s \u00e1giles, Viceprovincias, Regiones y Misiones, que puedan implementar efectivamente las Prioridades Apost\u00f3licas;<br \/>\nd. Los criterios articulados en el EG 088 acerca del n\u00famero m\u00ednimo de cohermanos y comunidades, as\u00ed como la estabilidad financiera;<br \/>\ne. Dinamismo y libertad misioneros, que llevan a una \u201cdisponibilidad misionera\u201d (C. 14-15);<br \/>\nf. Creaci\u00f3n de Comunidades Apost\u00f3licas Interculturales, preparadas para implementar las Prioridades Apost\u00f3licas y el Plan Apost\u00f3lico, as\u00ed como un Proyecto de Vida Comunitaria;<br \/>\ng. \u201cFormaci\u00f3n com\u00fan\u201d que implementa las Decisiones acerca de la Formaci\u00f3n del Consejo General (10 de abril de 2015);<br \/>\nh. Promoci\u00f3n de vocaciones misioneras; incluyendo los misioneros laicos y asociados;<br \/>\ni. Requerimientos de la formaci\u00f3n para la misi\u00f3n (Decisi\u00f3n 30, 25\u00b0 Cap\u00edtulo General);<br \/>\nj. Preparaci\u00f3n de formadores suficientes y adecuados;<br \/>\nk. Colaboraci\u00f3n genuina con los asociados laicos en la misi\u00f3n como activos compa\u00f1eros de trabajo y participantes en la vida apost\u00f3lica de la Congregaci\u00f3n (Decisi\u00f3n 60a, 21\u00b0 Cap\u00edtulo General; Decisi\u00f3n 11, 25\u00b0 Cap\u00edtulo General);<br \/>\nl. Liderazgo y Administraci\u00f3n efectivos.<\/p>\n<p><strong>PARTE IV: COMISI\u00d3N DE LA CONFERENCIA PARA EL PLAN APOST\u00d3LICO Y DE REESTRUCTURACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>75. Los Criterios mencionados m\u00e1s arriba \u2013 para las Prioridades Misioneras, las Prioridades Apost\u00f3licas, el Plan Apost\u00f3lico, el Plan de Reestructuraci\u00f3n \u2013 seguir\u00e1n el siguiente proceso para desarrollar el Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n de cada Conferencia.<\/p>\n<p>76. Para asistir al proceso de desarrollar un Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n para cada Conferencia, el Consejo General ha mandado que se designe una comisi\u00f3n especial con este fin. Estar\u00e1 compuesta por el Coordinador de la Conferencia y el Consultor o consultores de cada Conferencia, con al menos dos miembros propuestos por la Asamblea de la Conferencia en 2017, y designados por el Coordinador y su Consejo.<\/p>\n<p>77. Estas Comisiones ya han comenzado su trabajo en cada Conferencia siguiendo a la Tercera Fase del 25\u00b0 Cap\u00edtulo General y la Asamblea. Cada Comisi\u00f3n debe preparar una propuesta para las Prioridades Misioneras y Apost\u00f3licas de la Conferencia, que ser\u00e1 presentada a la Asamblea de la Conferencia en el 2018. Para preparar esta propuesta, cada Comisi\u00f3n llevar\u00e1 a cabo un exhaustivo an\u00e1lisis del \u201cmundo herido\u201d de la Conferencia. Para guiar este an\u00e1lisis, la Comisi\u00f3n usar\u00e1 los criterios propuestos en esta Communicanda.<\/p>\n<p>78. Cada Comisi\u00f3n preparar\u00e1 tambi\u00e9n una propuesta para la reestructuraci\u00f3n y reconfiguraci\u00f3n de las Unidades de la Conferencia, y para la misma Conferencia, que ser\u00e1 presentada tambi\u00e9n a la Asamblea de la Conferencia en 2018. Para preparar esta propuesta deber\u00e1 llevar adelante un an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n y el dinamismo misionero de cada Unidad de la Conferencia, con la cooperaci\u00f3n de las Unidades, y usando los criterios para la reestructuraci\u00f3n ofrecidos en esta Communicanda.<\/p>\n<p>79. En cada Asamblea de la Conferencia en 2018, estas propuestas ser\u00e1n discutidas y revisadas. Ser\u00e1n entonces la base para preparar un borrador del Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n que ser\u00e1 presentado en la Asamblea de la Conferencia de mitad del sexenio en 2019. En esa Asamblea, la Conferencia discutir\u00e1, revisar\u00e1 y adoptar\u00e1 el plan. Entonces ser\u00e1 presentado al Gobierno General para su aprobaci\u00f3n. Si es aprobado, el Gobierno General iniciar\u00e1 la implementaci\u00f3n en la Conferencia, en coordinaci\u00f3n con el Coordinador de la Conferencia y las Unidades de la Conferencia.<\/p>\n<p>80. Ya que formamos una Congregaci\u00f3n, y un cuerpo misionero, el Consejo General espera que estos planes tambi\u00e9n se refieran a trabajo Inter-Conferencial en red. Los Consejeros Generales y los Coordinadores asegurar\u00e1n que este trabajo en red se realice, y cuando sea necesario, faciliten la reuni\u00f3n de las Comisiones de la Conferencia para posterior reflexi\u00f3n, discusi\u00f3n y planeamiento.<\/p>\n<p><strong>CONCLUSI\u00d3N: ABRAZANDO EL FUTURO CON ESPERANZA COMO UN CUERPO MISIONERO<\/strong><\/p>\n<p>Los redentoristas, como hombres apost\u00f3licos e hijos genuinos de san Alfonso, siguen gozosamente a Cristo Salvador, participan de su misterio y lo anuncian con la sencillez evang\u00e9lica de su vida y de su palabra, y por la abnegaci\u00f3n de s\u00ed mismos se mantienen disponibles para todo lo arduo a fin de llevar a todos la redenci\u00f3n copiosa de Cristo. (Const. 20)<\/p>\n<p>81. El 25\u00b0 Cap\u00edtulo General reconoci\u00f3 que la Congregaci\u00f3n, y toda la Familia Redentorista, vive un momento cr\u00edtico en su vocaci\u00f3n misionera. Enfrentando los desaf\u00edos de la evangelizaci\u00f3n en el presente, y plenamente conscientes de nuestros recursos limitados, Dios nos llama a dar testimonio de Jes\u00fas Redentor en nuestro mundo herido con coraje y esperanza \u2013 y a hacerlo juntos, con un renovado esp\u00edritu de comuni\u00f3n y solidaridad. Por esta raz\u00f3n, el Cap\u00edtulo General nos dio este tema inspirador y dinamizante: Testigos del Redentor: Solidarios para la Misi\u00f3n en un mundo herido. \u00a1Ojal\u00e1 escuchemos en este tema el llamado de Dios a renovar y revitalizar nuestra Vita Apostolica para el presente!<\/p>\n<p>82. Sin embargo, el Cap\u00edtulo General quiso evitar el peligro de que nuestro tema quede s\u00f3lo en palabras. Tambi\u00e9n ha mandado que respondamos con acciones muy concretas. Cada Conferencia debe desarrollar un Plan Apost\u00f3lico basado en claras Prioridades Misioneras y Apost\u00f3licas, y continuar el proceso de reestructuraci\u00f3n, para el bien de esta misi\u00f3n. El Consejo General, en colaboraci\u00f3n con la Tercera Fase del Cap\u00edtulo General, ha determinado que este Plan Apost\u00f3lico y de Reestructuraci\u00f3n sea desarrollado y presentado para su aprobaci\u00f3n en las reuniones de mitad de sexenio. De esta manera, cada Conferencia podr\u00e1 comenzar la implementaci\u00f3n de este plan en 2019.<\/p>\n<p>83. Reconocemos que comprometernos totalmente en este proceso sin conocer todav\u00eda todas sus implicaciones puede inspirar temor. Parece claro que el Se\u00f1or nos llama a salir de nuestras zonas de confort y de nuestra realidad presente para entrar en un futuro que todav\u00eda no est\u00e1 claro. Esto pide una nueva disponibilidad misionera en la Congregaci\u00f3n, y en cada cohermano y comunidad local. Demanda una renovada solidaridad con los abandonados y los pobres de nuestro mundo herido. Nos desaf\u00eda a una nueva comuni\u00f3n con el \u201cmundo herido\u201d (ver Laudato si\u2019). De muchas maneras, los \u201csignos de los tiempos\u201d nos muestran claramente que Dios est\u00e1 activo y vivo entre nosotros, moviendo nuestros corazones para abrazar esta visi\u00f3n y embarcarnos en una traves\u00eda juntos \u2013 cohermanos y misioneros laicos, Hermanas y asociados, y todos los que comparten nuestro carisma misionero.<\/p>\n<p>84. Esta Communicanda ofrece criterios para guiarnos en nuestra com\u00fan traves\u00eda. Sin embargo, el Consejo General sabe que esto no nos proteger\u00e1 de errores, desv\u00edos, y quiz\u00e1s algunos senderos sin salida a lo largo del camino. Esta fue tambi\u00e9n la experiencia de San Alfonso, de San Clemente, y de tantos otros. Como ellos, aprenderemos de nuestras experiencias. Como un cuerpo misionero, estamos comprometidos en un proceso de discernimiento guiado por el Esp\u00edritu Santo mientras escuchamos atentamente al mundo herido y a cada uno de nosotros. El Esp\u00edritu Santo nos llama hoy a dejar nuestras zonas de confort, planes y proyectos, para que podamos dar la bienvenida al plan de Dios entre nosotros. Como Mar\u00eda, nuestro Perpetuo Socorro que tambi\u00e9n nosotros podamos responder: \u201cSomos testigos del Redentor. Que se haga en nosotros seg\u00fan tu Palabra\u201d. Mientras abracemos con esperanza esta Palabra, descubriremos vida nueva y abundante.<\/p>\n<p>85. Que Dios, quien nos ha llamado a seguir al Redentor, nos gu\u00ede con el poder y la gracia del Esp\u00edritu Santo. Que San Alfonso y todos nuestros santos, m\u00e1rtires y cohermanos beatos y santos nos acompa\u00f1en en la traves\u00eda, y que nos inspiren a trav\u00e9s de su ejemplo y oraciones. Les ofrezco estas reflexiones en el nombre y de parte del Consejo General. \u00a1Sigamos rezando y caminando juntos!<\/p>\n<p>Su hermano en Cristo Redentor,<\/p>\n<p>Michael Brehl, C.Ss.R.<\/p>\n<p>Roma, a 9 de noviembre de 2017<br \/>\nD\u00eda de la Fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/02\/Portada-y-Contraportada-Communicanda-1-ES-2.pdf\">Portada y Contraportada Communicanda 1 ES 2<\/a>\u00a0PDF<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/02\/Communicanda-1-REVITALIZAR-NUESTRA-VITA-APOSTOLICA-ES-.pdf\">Communicanda 1 &#8211; REVITALIZAR NUESTRA VITA APOSTOLICA &#8211; ES<\/a>\u00a0PDF<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prioridades de Reestructuraci\u00f3n para la Misi\u00f3n Communicanda 1 2016 &#8211; 2022 TESTIGOS DEL REDENTOR: Solidarios para la Misi\u00f3n en un mundo herido Roma, 9 de noviembre de 2017 SUMARIO Introducci\u00f3n: Vivir nuestra \u201cVita Apostolica\u201d como testimonio prof\u00e9tico en y hacia un mundo herido Parte I: El proceso de reestructuraci\u00f3n Parte II: Prioridades Prioridades Misioneras Prioridades [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[17],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5214"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5214"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5214\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5219,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5214\/revisions\/5219"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cssr.news\/spanish\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}