Declaración de los Redentoristas de Filipinas sobre la guerra de las drogas

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Declaración de los Redentoristas de Filipinas sobre la guerra de las drogas
Basta de matar a los Pobres!

Recuerda, oh Señor, lo que nos ha sucedido;
mira y ve nuestra desgracia.
(Lamentaciones, 5, 1)

Nosotros, Redentoristas de Filipinas conformados por la Vice Provincia de Manila y la Provincia de Cebú, expresamos nuestra indignación por la reciente serie de asesinatos en la guerra del Gobierno contra las drogas. Como misioneros dedicados a servir a los pobres y a los más abandonados, condenamos la guerra contra las drogas como una guerra contra los pobres. La mayoría de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales son pobres. La policía se ha vuelto más implacable que el propio Presidente que ha incitado en muchas ocasiones a la policía a llevar a cabo una guerra asesina a los pobres y admitió que el objetivo de su guerra contra las drogas son los pobres.

Por otro lado, los ricos señores y políticos proveedores de drogas reciben el debido proceso legal. 6,4 billones de shabu (Clorhidrato de metanfetamina) han entrado libremente en el país debido a las conexiones de los ricos jefes del narcotráfico con los políticos y funcionarios de la aduana. En todos estos, no ha habido ningún pronunciamiento del Presidente y de otros funcionarios de alto rango del gobierno.

Como cristianos, estamos consternados por la pérdida total de respeto a la dignidad de la vida y los derechos humanos en los procedimientos de la policía. Estamos completamente apenados que en un país cristiano como el nuestro, los asesinatos son tolerados e incluso son apoyados. Lamentamos la realidad de que existe una especie de contradicción en la fe de nuestra gente. Tal fe no ve ninguna conexión entre los valores del Evangelio, la fuente de la fe cristiana y el sufrimiento y los asesinatos de las personas.

Como Filipinos estamos gravemente preocupados por el tipo de sociedad en la que nos hemos convertido. ¿Qué tipo de personas nos hemos vuelto? Después de más de un año de la guerra contra las drogas, nuestro país se ha convertido en un campo de gran matanza. La muerte está a la orden del día. Una cultura de la muerte, matar con impunidad es la nueva normalidad. Por otra parte, prevalecen una cultura del silencio y un clima de temor. En medio de los asesinatos diarios, muchas personas continúan  sus vidas, no muestran ninguna empatía con las víctimas y aceptan la guerra del gobierno contra las drogas como un mal necesario.

Condenar la guerra contra las drogas no perjudica nuestra postura contra las drogas. Incluso antes del gobierno de Duterte, hemos denunciado la amenaza de la drogadicción en nuestros programas y pronunciamientos. No sólo denunciamos, sino que también organizamos programas y servicios para las víctimas de la drogadicción como orientación, mecanismos de apoyo y proyectos de sostenimiento comunitario.

Hacemos un llamado al Gobierno a respetar la ley y defender la vida. Hacemos un llamado al Gobierno a detener los asesinatos. La “guerra contra las drogas” en realidad es una guerra contra los pobres y tiene que acabar. ¡Ahora!

Hacemos un llamado a la iglesia a defender la santidad de la vida en estos tiempos de peligros. Hacemos un llamado a todas las personas de buena voluntad a ayudar a las pobres víctimas de la guerra contra las drogas y a participar en el desarrollo de programas para contrarrestar los malos efectos de la adicción a las drogas.

Madre nuestra del Perpetuo Socorro, ruega por nosotros para que la oleada de asesinatos en nuestro país pueda llegar a su fin!

P. Ariel Lubi, CSsR       P. Nico Perez, CSsR

Superior Viceprovincial       Superior Provincial

Viceprovincia Redentorista de Manila       Provincia Redentorista de Cebú              

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