Del 7 al 15 de octubre de 2025, el ambiente en la parroquia de Sant’Alfonso Maria de’ Ligorio en Cijantung fue diferente al habitual. Cada noche, los feligreses llegaban con pasos llenos de esperanza, trayendo sus intenciones de oración y corazones abiertos. Sí, era la Novena a San Gerardo Majella, un humilde hermano que se convirtió en amigo de todos, especialmente de las madres y de quienes enfrentaban dificultades en la vida.
Este año, la novena fue aún más especial, ya que celebraba el 300 aniversario del nacimiento de San Gerardo. El tema elegido, “Hermano, Amigo y Misionero del Evangelio”, no fue solo una frase en un folleto; cobró vida durante nueve intensas tardes de oración y reflexión.
Cada noche, los fieles fueron invitados a descubrir una faceta diferente del amor de Gerardo: Gerardo, hermano en la fe; Gerardo, amigo de los pobres; Gerardo, apoyo en tiempos de vulnerabilidad; Gerardo, portador de esperanza.
De tarde en tarde, la historia y el ejemplo de San Gerardo se difundieron con dulzura mediante oraciones, himnos y meditaciones.
El momento más emotivo, sin duda, fue la oración. Ante la imagen y la reliquia de San Gerardo, las futuras madres oraron en silencio y con sinceridad, las parejas que anhelaban un hijo contemplaban las velas con ojos brillantes, y muchos otros derramaron sus corazones en oración. Todos llegaron con una fe inquebrantable, convencidos de que Dios realmente escucha por la intercesión de San Gerardo.
La celebración culminó el 16 de octubre de 2025, con la festividad de San Gerardo Majella. La misa comenzó con una solemne procesión de la imagen de San Gerardo, acompañada de cantos y oraciones que llenaron la iglesia. La Eucaristía fue presidida por el Padre Roby Ndajang, CSsR, y concelebrada por el Padre Rian Dimu, CSsR, y el Padre Willy, CSsR.
En su homilía, el Padre Roby recordó a los fieles: «Los milagros que ocurrieron en la vida de San Gerardo no surgieron de la magia de su pañuelo, sino de una profunda fe en la ayuda infalible de Dios». Continuó: «Oremos para que también nosotros tengamos una fe como la de San Gerardo, una fe que ama a Dios con anhelo infinito».
Después de la misa, los feligreses se despidieron con alegría. Sus rostros reflejaban paz y gratitud, una calidez interior difícil de describir con palabras. Parecía que cada uno de ellos, esa noche, se llevó a casa una pequeña chispa del espíritu de San Gerardo: humilde, alegre y lleno de una confianza inquebrantable.
Inspirados por esta hermosa experiencia, la parroquia ha decidido continuar su devoción con la Novena a San Gerardo todos los primeros martes de mes, a partir de noviembre. Cada novena concluirá con la Adoración Eucarística y la Bendición, ofreciendo un momento para renovar la fe y renovar la entrega de la vida a Dios.
Y así… Esas nueve noches con San Gerardo resultaron ser mucho más que una simple serie de oraciones. Se convirtieron en un camino de fe, un momento para que los fieles redescubrieran la esperanza, la fidelidad y el amor sencillo. En Cijantung, la historia de un humilde hermano redentorista italiano sigue viva, inspirando milagros en los corazones de los creyentes.
P. Willy Ng Pala, CSsR.









