Liderazgo para la misión redentorista en el cambio de época
Del 1 al 4 de septiembre, el Centro Polifuncional Marianela de Atyrá acogió a 16 religiosos jóvenes provenientes de Chile, Argentina y Paraguay, quienes participaron de un encuentro de formación, oración, fraternidad y convivencia.
El encuentro tuvo como tema: “Liderazgo para la misión redentorista en el cambio de época. Formar líderes que inspiren, acompañen y evangelicen al estilo de Jesús de Nazaret”.
Acompañados por el P. Miguel Ángel Martínez, los participantes reflexionaron sobre cuatro temas principales: el cambio de época y la misión redentorista, el liderazgo de Jesús, San Alfonso como modelo de liderazgo y el líder redentorista del futuro. Estos espacios permitieron compartir experiencias y profundizar en los desafíos que presenta hoy la misión, así como en la manera de vivir la vocación redentorista con mayor cercanía y compromiso.
La figura de Jesús estuvo en el centro de la reflexión como modelo de un liderazgo basado en el servicio, la escucha, la cercanía y la entrega. También se profundizó en la vida de San Alfonso María de Ligorio, quien supo responder a las necesidades de su tiempo con creatividad y pasión misionera, especialmente junto a los más abandonados.
El primer día, la Santa Misa fue presidida por el P. Javier Machado CSsR, Superior Provincial, quien se acercó para compartir con los jóvenes el inicio del encuentro y acompañarlos en este espacio de formación, fraternidad y misión.
El programa también incluyó momentos de convivencia y recreación. Las visitas a la Basílica de Caacupé y al Templo de Yaguarón, los gaudeamus y las actividades deportivas permitieron fortalecer los vínculos fraternos y compartir la alegría de la vida comunitaria.
El encuentro concluyó con la celebración de la Santa Misa, durante la cual el P. Miguel Ángel Martínez dejó tres palabras que resumieron el camino recorrido: disponibilidad, pasión misionera y amor a María, Madre del Perpetuo Socorro.
Fueron días de encuentro y renovación vocacional que ayudaron a fortalecer la fraternidad y el compromiso con la misión, animando a los jóvenes a continuar el camino como Misioneros de la Esperanza tras las huellas del Redentor, con disponibilidad para servir, pasión para anunciar el Evangelio y confianza en María, Madre del Perpetuo Socorro.
Texto: P. Luís Alvarenga, C. Ss. R.








