El sábado 20 de agosto se llevó a cabo un encuentro en línea de la Pastoral Vocacional Juvenil Redentorista (RYVM). El evento estuvo abierto a los cohermanos, responsables, jóvenes y miembros de la familia redentorista. Unos 130 participantes tomaron parte en este encuentro, que formó parte de una serie de reuniones entre el Superior General y los distintos grupos y sectores de la Congregación.
El tema que guió el encuentro fue: «Una generación en camino – Misioneros de la esperanza».
El encuentro comenzó con una oración inicial, seguida del mensaje del P. Rogério Gomes, C.Ss.R., Superior General, quien subrayó que los jóvenes son una parte fundamental de la misión de la Iglesia y de la Congregación. Forman parte de esta “generación en camino”, llamada a anunciar con su vida que Dios es amor, que Cristo camina con nosotros y que la esperanza siempre es posible, comentó el P. Cristian Bueno, C.Ss.R., Secretario Ejecutivo del Secretariado General para la Evangelización, también presente en el encuentro.
En su intervención, el Padre General destacó que, al igual que los misioneros redentoristas, los jóvenes de nuestros grupos pastorales también están llamados a la misión. Gracias a la energía, la creatividad y el coraje que caracterizan a la juventud, ellos pueden aportar un dinamismo nuevo y vital a la renovación del anuncio de la Buena Nueva.
Recordó que la familia, la universidad y los lugares de trabajo son espacios privilegiados de misión para los jóvenes, y subrayó su importante papel en la evangelización a través de su influencia positiva sobre sus compañeros en las redes sociales.
El mensaje central dirigido a los jóvenes se centró en la idea de generar vida y seguir adelante. Los jóvenes están llamados de manera especial a despertar la fe en los ambientes donde viven. La pasión por la vida, la alegría y la esperanza en un futuro mejor que habitan en el corazón de los jóvenes se convierten en una fuerza motriz que los impulsa a ponerse en camino y llevar esta esperanza a sus compañeros, pero también a los adultos que están perdidos.
En conclusión, el Padre General subrayó que la juventud en sí misma es una gran fuente de esperanza, porque abre el corazón al futuro, a los sueños y a la determinación de hacerlos realidad.
El encuentro fue también una ocasión para que los jóvenes compartieran sus testimonios, contando cómo comprenden y viven la llamada misionera en sus contextos cotidianos. Los participantes escucharon los testimonios de jóvenes provenientes de Nigeria, Francia, Polonia, Ucrania, Alemania y Eslovaquia.
También hubo un espacio de diálogo. Los jóvenes plantearon numerosas preguntas: algunas relacionadas con el discernimiento vocacional y las dificultades para realizar sus sueños de vida; otras más prácticas, sobre cómo colaborar con los Redentoristas en la misión. El Padre General respondió a sus preguntas y compartió su propio testimonio de fe.
El encuentro estuvo enriquecido por momentos de oración. La oración inicial fue preparada por los jóvenes de la Conferencia Redentorista de América del Sur, mientras que la oración final fue guiada por los jóvenes de la Conferencia de Asia y Oceanía.
P. Paweł Drobot, C.Ss.R.
Mensaje del Superior General a los jóvenes de la Pastoral Juvenil Redentorista con ocasión de su encuentro en línea
Generación en salida – Misioneros de la esperanza
- Queridos jóvenes miembros de la Juventud Misionera Redentorista y cohermanos que acompañan a los diferentes grupos de Pastoral Juvenil Redentorista en los diversos lugares donde la Congregación está presente: los saludo con alegría a cada uno de ustedes que participan en este encuentro virtual de la Pastoral Juvenil Redentorista. ¡Bienvenidos!
- Desde ya agradezco a los miembros de la Comisión que prepararon este encuentro, a los jóvenes que organizaron las oraciones, así como a los traductores que nos ayudan en este día. Es una alegría ver que en tantos lugares de la Congregación hay jóvenes que sueñan, oran y trabajan juntos, animados por el mismo carisma que recibimos de san Alfonso. He querido realizar este encuentro para animarlos en su misión. La Congregación cree en su trabajo. Y aunque encuentren resistencias en el camino, no se desanimen. Recuerden siempre que son misioneros de la esperanza. Y la esperanza nunca defrauda (cf. Romanos 5,5).
- El tema elegido, “Generación en salida – Misioneros de la esperanza”, no ha sido escogido al azar. Se encuentra en plena sintonía con el Año de la Misión que celebramos en toda la Congregación y con el Jubileo de la Esperanza que vive la Iglesia. Ambos signos se enlazan fecundamente con el lema de nuestro Capítulo General: “Misioneros de la esperanza tras las huellas del Redentor”. Nos recuerdan que nuestra misión es siempre dinámica: una llamada a salir, a ir al encuentro y a no encerrarnos en nosotros mismos. Y es precisamente aquí donde ustedes, jóvenes, son protagonistas.
- Ustedes son parte fundamental de esta misión. Están llamados a reflexionar y aportar sobre la misión redentorista en el mundo. Poseen energía, creatividad, audacia y el valor de soñar con nuevos caminos. Pueden ayudarnos a renovar la misión redentorista llevando la esperanza del Evangelio a sus realidades cotidianas: la familia, la universidad, el trabajo, las redes sociales y las comunidades cristianas.
- El Papa Francisco nos recuerdaba que debemos ser una Iglesia en salida, una Iglesia que deja su zona de confort, que va al encuentro de las periferias geográficas y existenciales del mundo y que no teme ensuciarse las manos (cf. Evangelii Gaudium 20.49). Ustedes, jóvenes, con confianza en la llamada del Redentor, pueden promover esta generación en salida.
- Quisiera reflexionar con ustedes sobre estas dos palabras: generación y salida. La palabra generación proviene del latín generare (“engendrar, dar vida”), de genus (“raza, descendencia, familia”), y del griego genos (“especie”). Por lo tanto, su misión es ser generadores de vida dentro de la comunidad cristiana. En la dinámica de la fe, la esperanza y el amor, ser generación significa mucho más que pertenecer a una época: es dejarse guiar por el Espíritu para soñar el futuro. Ustedes están llamados a ser una generación que haga brotar esperanza donde reina la indiferencia, que siembre amor donde hay soledad y que encienda la luz donde parece dominar la oscuridad. Están llamados a generar una vida que acoge y comparte, que construye puentes en lugar de muros; una vida que anuncia la Copiosa Redención y testimonia que el mensaje de Jesucristo es siempre nuevo.
- ¡Ustedes están llenos de vida! Y la vida verdadera no puede permanecer estancada: exige movimiento. Por eso, la palabra salida resulta tan esencial. Salir es ponerse en camino, es vivir un éxodo, es dejarse conducir por el Espíritu para ir al encuentro del otro. Dios mismo hizo este movimiento: salió de sí y vino al encuentro de la humanidad en Jesucristo (cf. Jn 1,14; Flp 2,6-8; Hb 2,14-17). También María salió con prontitud a visitar a su prima Isabel (cf. Lc 1,39-45). Por eso los animo a no conformarse con las comodidades ni con las zonas de confort, sino a ser, de verdad, una generación en salida.
- Salgan al encuentro de los jóvenes que caminan perdidos, que llevan heridas, que han perdido la capacidad de soñar y de generar vida. Su misión es ser presencia de esperanza, encender luces en los corazones que viven en la oscuridad y mostrar que en Cristo la vida siempre renace y que la comunidad de fe sostiene a cada persona a lo largo del camino.
- El mundo de hoy presenta grandes desafíos para la juventud: guerras, violencia, injusticias sociales, crisis ambiental e incertidumbre ante el trabajo y el futuro. Sin embargo, al mismo tiempo brotan signos de esperanza: jóvenes que se comprometen con la justicia, que defienden la vida, que se unen para cuidar la creación y que buscan vivir su fe con autenticidad. Ustedes forman parte de esta generación en salida, llamada a proclamar con su vida que Dios es amor, que Cristo camina con nosotros y que la esperanza siempre es posible.
- Ustedes son una generación que no debe acomodarse, sino dejarse interpelar por los sufrimientos y las alegrías del mundo. Sean una generación movida por la compasión, la empatía y el cuidado de la Casa Común. Una generación que cree firmemente que el Evangelio transforma vidas y realidades. Una generación misionera, que camina tras las huellas del Redentor y lleva esperanza a quienes más la necesitan.
- San Pablo, en su carta a Timoteo, afirma: “Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, sé modelo para los fieles en la palabra, en la conducta, en el amor, en la fe y en la pureza” (1 Tm 4,12). Con estas palabras, el apóstol reconoce en la juventud no una limitación, sino una fuerza y un testimonio capaces de edificar a toda la comunidad cristiana. En la misma línea, el papa Francisco, en Christus Vivit, recuerda: “Enamorados de Cristo, los jóvenes están llamados a dar testimonio del Evangelio en todas partes, con su propia vida” (CV 175). Esto significa que ustedes no son únicamente destinatarios de la evangelización, sino también protagonistas: jóvenes que se atreven a sembrar el primer anuncio en el corazón de otros, siendo jóvenes que evangelizan a jóvenes (cf. CV 210).
- El Evangelio no es una noticia pasada, sino siempre nueva, y debe anunciarse en cada generación con los lenguajes que esta comprende. Hoy ello implica el testimonio personal, pero también el uso creativo de los medios digitales, el arte, la música, la cultura urbana, los símbolos y las expresiones propias del mundo juvenil. Evangelizar con cercanía significa hablar con autenticidad, escuchar con sinceridad y comunicar la esperanza de un modo que llegue al corazón.
- En definitiva, ustedes son una generación en salida, misioneros de la esperanza. El filósofo surcoreano Byung-Chul Han, en su libro Contro la società dell’angoscia: speranza e rivoluzione, afirma que “la esperanza abre el horizonte del sentido, que vuelve a animar y da alas a la vida. Nos da futuro”.[1] La esperanza no es estática ni meramente sentimental; al contrario, es una fuerza dinámica, un impulso que nos pone en camino, un motor que nos lanza más allá de lo inmediato y lo provisional. La esperanza hace salir, provoca movimiento, despierta la creatividad, da alas a la vida. Y ustedes son esa generación en salida, creativa y misionera.
- La juventud, por sí misma, ya evoca esperanza, pues lleva consigo posibilidades, sueños y futuros que se abren en el horizonte. Ustedes están llamados a ser misioneros de la esperanza, signos vivos de que la vida siempre puede renacer en Cristo. La misión que se les confía es la misma misión del Redentor: anunciar la Copiosa Redención, hacer presente el amor de Dios en los lugares donde la vida está herida. Por eso, la Congregación, en comunión con ustedes, tiene la responsabilidad de llevar al mundo un mensaje cargado de sentido, capaz de iluminar los corazones de los hombres y mujeres de hoy y despertar en ellos la confianza en un mañana mejor.
- Agradezco a cada uno de ustedes por su participación en este encuentro y por el compromiso que asumen en las diversas pastorales redentoristas, acompañados por los cohermanos. Animo también a los cohermanos a alentar en los jóvenes la búsqueda de nuevos lenguajes para comunicar el Evangelio en la sociedad actual. Estoy convencido de que ustedes pueden ser generadores de un lenguaje capaz de sacar el Evangelio de los lugares cerrados y seguros, y de llevarlo a los espacios donde hoy se encuentran los más pobres y abandonados.
- Que María, Madre del Perpetuo Socorro, san Alfonso, los beatos y mártires redentoristas los acompañen y ayuden a ser esa “generación en salida, misioneros de la esperanza”, tras las huellas del Redentor.
P. Rogério Gomes, C.Ss.R.
Superior General
Roma, 20 de septiembre de 2025
Original: español
[1] Byung-Chul HAN. Contra a sociedade da angústia: esperança e revolução. Turim: Giulio Einaudi, 2025, p. 8






