Roma: reunión del Secretariado General de Formación

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Del 24 al 28 de noviembre, el Secretariado General de Formación celebró su reunión en la Casa General de Roma, en un ambiente marcado por la fraternidad, el diálogo y el trabajo comprometido. Estos días estuvieron dedicados a una revisión cuidadosa de los desafíos actuales de la formación redentorista y al discernimiento de respuestas concretas para la vida de la Congregación.

Uno de los ejes centrales del encuentro fue la revisión y actualización del Manual de Formación (2009 / Manuale Formatorum). Este proceso se está llevando a cabo a la luz de la Ratio Formationis Generalis (2020) y de las orientaciones actuales de la Iglesia. El trabajo consistió en identificar los elementos que deben conservarse, aquellos que requieren mejora y los que ya no resultan adecuados, así como en detectar los ámbitos en los que es necesaria la incorporación de nuevos contenidos.

Un fruto importante de este trabajo ha sido la decisión de reorganizar el Manual según las etapas de formación, lo que ofrece una mayor coherencia al itinerario formativo. Se prestó especial atención a la inclusión explícita de la formación permanente y a la formación de los Hermanos, garantizando un enfoque más integral y unificado en toda la Congregación.

El encuentro también abordó la aplicación de diversas decisiones del XXVI Capítulo General. En particular, se hizo referencia al programa de renovación para los cohermanos tras diez años de ministerio a tiempo completo, a la formación en común y a otras orientaciones capitulares que actualmente se encuentran en proceso. Estos elementos fueron tratados desde una visión más amplia de la fidelidad al carisma y de la respuesta a las necesidades misioneras actuales.

A lo largo de los días, los encuentros y las reflexiones reflejaron las cinco dimensiones de la formación redentorista: humana, espiritual, comunitaria, académica y pastoral. La oración, la Eucaristía y la celebración del Año Jubilar formaron parte esencial del ritmo del encuentro, alimentando la vida personal y comunitaria. Junto al estudio y la planificación, también se dedicó tiempo a la fraternidad y a la vida compartida como expresión concreta de la formación en comunidad.

El encuentro concluyó con gratitud por el trabajo realizado y con un renovado compromiso de servir a la Congregación mediante el acompañamiento, el discernimiento y la responsabilidad formativa, en fidelidad a la misión redentorista y en apertura a los signos de los tiempos.

Por el P. Remi Hebert, C.Ss.R.
San Antonio, Texas