Ucrania: La Familia Redentorista recibe con alegría a la Hermana Renata

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El 30 de noviembre, en Lviv, Yulia, candidata de diecinueve años a las Hermanas Misioneras del Santísimo Redentor, comenzó solemnemente su noviciado. Durante el rito de investidura (imposición del hábito religioso), celebrado en la Iglesia Redentorista de Lviv, Yulia eligió el nombre religioso de Renata, símbolo de su renacimiento en la fe y su dedicación a una vida de servicio.

El camino de Yulia con la comunidad redentorista comenzó mucho antes de su ingreso formal al noviciado. Criada en la parroquia redentorista de Ivano-Frankovsk, participó activamente en la vida parroquial, creciendo en la fe junto a muchos jóvenes. Hace un año y medio, dio el importante paso de unirse a las Hermanas Misioneras Redentoristas.

La celebración tuvo lugar en Lviv, en la Iglesia Redentorista, que alberga las reliquias del Beato Obispo y Mártir Mykola Charnetskyi. La Divina Liturgia fue presidida por el Padre Volodymyr Boreiko, CSsR, Superior Provincial de la Provincia de Lviv, con la participación de los Padres Redentoristas, las Hermanas Contemplativas Redentoristas y las Hermanas Misioneras Redentoristas. El encuentro fue un testimonio de la unidad y la misión compartida de la Familia Redentorista en Ucrania, perteneciente a la Iglesia Greco-Católica Ucraniana, una de las 23 Iglesias Católicas Orientales que preservan el Rito Bizantino y su rico patrimonio espiritual.

El 30 de noviembre es un día de especial importancia para la Iglesia Greco-Católica, ya que conmemora al Apóstol San Andrés, reconocido tradicionalmente como quien trajo la fe cristiana a las tierras de la actual Ucrania. El Evangelio de ese día (Juan 1,35-51) relata la llamada de los primeros discípulos, un pasaje que encontró una profunda resonancia en el acontecimiento. El “sí” de Yulia a su vocación se convirtió en un ejemplo vivo de cómo responder a la llamada de Cristo.

En su homilía, el Padre Volodymyr Boreiko reflexionó sobre el poder del Evangelio y su relevancia en el mundo actual. Animó a los jóvenes presentes a escuchar sus corazones y a discernir con valentía su camino de vida. También invitó a la comunidad a orar diariamente por las vocaciones a la vida consagrada, enfatizando la importancia de apoyar a quienes responden al llamado de Dios, especialmente en tiempos difíciles.

Eventos como este, llenos de luz, fe y esperanza, tienen un profundo significado para Ucrania, una nación que sigue soportando las dificultades de la guerra. El noviciado de la Hermana Renata nos recuerda que Cristo nos llama a cada uno a seguirlo, independientemente de nuestras circunstancias o los desafíos que enfrentemos.

Mientras la Familia Redentorista en Ucrania continúa su misión, seguimos recordando al pueblo ucraniano en nuestras oraciones y pensamientos, pidiendo paz, fortaleza y una esperanza renovada.

Hna. Alfonsa Karapata, MSsR
Superiora Provincial