Aclaración sobre los llamados «Redentoristas Transalpinos»

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Prot. N.: 0000   176/2026
Roma, 7 de julio de 2026

Nota de aclaración sobre los llamados «Redentoristas Transalpinos»

En los últimos días, a raíz del acto cismático del 1 de julio de 2026, llevado a cabo por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocida también como lefebvrianos, han circulado en las redes sociales y por otros medios de comunicación diversas informaciones falsas (fake news), imprecisas y carentes del debido conocimiento histórico. En algunos casos, estas informaciones han generado confusión, asociando indebidamente a la Congregación del Santísimo Redentor (C.Ss.R.) con grupos que no pertenecen a su estructura canónica.

Por este motivo, la Congregación del Santísimo Redentor considera oportuno ofrecer las siguientes aclaraciones:

  1. La expresión «Redentoristas Transalpinos» posee originalmente un significado histórico. Entre finales del siglo XVIII e inicios del siglo XIX, san Clemente María Hofbauer llevó la Congregación fundada por san Alfonso María de Liguori más allá de los Alpes, promoviendo su expansión en Europa Central. Por esta razón, los redentoristas establecidos en aquellas regiones fueron conocidos como «transalpinos». San Clemente permaneció siempre fiel a la Congregación y a la Iglesia, y fue canonizado por el papa Pío X el 20 de mayo de 1909, en reconocimiento de sus virtudes heroicas y de su extraordinaria contribución a la expansión y a la misión de la Congregación del Santísimo Redentor.
  2. La comunidad hoy conocida como «Redentoristas Transalpinos» surgió en 1988 como un grupo separado de la Congregación del Santísimo Redentor, inicialmente vinculado al movimiento tradicionalista asociado a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Posteriormente adoptó la denominación de «Hijos del Santísimo Redentor» (F.SS.R., Filii Sanctissimi Redemptoris).
  3. En 2008 dicha comunidad se reconcilió con la Santa Sede y el 15 de agosto de 2012 fue erigida como instituto religioso clerical de derecho diocesano en la diócesis de Aberdeen, Escocia. Sin embargo, nunca ha formado parte de la Congregación del Santísimo Redentor (C.Ss.R.), ni ha estado jurídicamente vinculada al Gobierno General Redentorista.
  4. En los últimos años han surgido nuevas tensiones doctrinales y eclesiales que involucran a los Filii Sanctissimi Redemptoris, especialmente debido a declaraciones críticas respecto al Concilio Vaticano II, a los pontífices posteriores al Concilio y a diversos aspectos de la vida de la Iglesia contemporánea. Tales posiciones no representan a la Congregación del Santísimo Redentor y son seguidas y evaluadas por las competentes autoridades eclesiásticas.
  5. Asimismo, es necesario aclarar que los redentoristas presentes en Escocia y pertenecientes a la Congregación del Santísimo Redentor no son cismáticos. Las comunidades redentoristas presentes en ese país forman parte de la Provincia de Londres y se encuentran en plena comunión con la Iglesia universal, con el Romano Pontífice y con el Gobierno General de la Congregación. Sus miembros profesan la misma fe de la Iglesia, acogen el Magisterio auténtico, reconocen la autoridad del Concilio Vaticano II y ejercen su misión de conformidad con las Constituciones y los Estatutos de la Congregación, así como con el derecho de la Iglesia.
  6. La Congregación del Santísimo Redentor, fundada por san Alfonso María de Ligorio en Scala, en el Reino de Nápoles, el 9 de noviembre de 1732, ha permanecido y permanece firmemente unida a la Sede Apostólica y al Sucesor de Pedro. En fidelidad al camino de renovación promovido por el Concilio Vaticano II, entre 1967 y 1969 la Congregación inició el proceso de revisión y actualización de sus Constituciones y Estatutos. El texto renovado fue aprobado por la Sagrada Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares el 2 de febrero de 1982, fiesta de la Presentación del Señor, mediante decreto firmado por Su Eminencia el cardenal Eduardo Pironio, prefecto, y por el arzobispo Agostino Mayer, O.S.B., secretario (cf. Prot. n.º R57-1/79). Las Constituciones y los Estatutos fueron posteriormente promulgados para toda la Congregación por el Superior General, P. Joseph G. Pfab, C.Ss.R., el 25 de febrero de 1982. Posteriormente, el Capítulo General de 1985 introdujo algunas adaptaciones a la luz del nuevo Código de Derecho Canónico y del decreto conciliar Perfectae Caritatis (nn. 2-4) sobre la renovación de la vida religiosa. El texto así actualizado fue nuevamente sometido a la Sagrada Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares y, después del debido examen, recibió la aprobación y confirmación el 23 de julio de 1986. El correspondiente decreto fue firmado por el arzobispo Vincenzo Fagiolo, secretario, y por el P. Jesús Torres, C.M.F., subsecretario.
  7. A lo largo de casi tres siglos de historia, la Congregación ha ofrecido a la Iglesia un fecundo testimonio de santidad y de fidelidad eclesial. Entre sus miembros se cuentan santos como san Alfonso María de Liguori, san Clemente María Hofbauer, san Gerardo Mayela y san Juan Neumann, así como el beato Gaspar Stanggassinger, además de numerosos beatos, mártires, venerables y siervos de Dios que han dado testimonio del Evangelio y de la comunión eclesial en diversas épocas y contextos.
  8. Es necesario distinguir claramente entre la Congregación del Santísimo Redentor (C.Ss.R.), compuesta por misioneros redentoristas, sacerdotes y hermanos presentes en más de ochenta países, y la comunidad denominada «Redentoristas Transalpinos» o «Hijos del Santísimo Redentor» (F.SS.R.), que constituye una realidad jurídica distinta y no pertenece a la Congregación fundada por san Alfonso.
  9. Es lamentable constatar que la falta de conocimiento histórico y canónico, unida a la rápida difusión de información a través de las redes sociales, haya contribuido a generar confusión entre los fieles. Por ello, exhortamos a todos a verificar cuidadosamente las fuentes de información y a evitar la difusión de contenidos imprecisos que puedan perjudicar la verdad histórica, la comunión eclesial, la identidad de la misión redentorista y el testimonio de unidad que la Iglesia está llamada a ofrecer al mundo.
  10. La Congregación del Santísimo Redentor reafirma su plena comunión con la Iglesia Católica, con el Romano Pontífice y con el Magisterio de la Iglesia. Asimismo, reafirma su adhesión a las enseñanzas del Concilio Vaticano II, que continúan iluminando y orientando su vida religiosa, su espiritualidad, su misión evangelizadora y su servicio a los más pobres y abandonados.
  11. Fieles a la herencia de san Alfonso María de Liguori y al testimonio de tantos santos, beatos, mártires y misioneros redentoristas a lo largo de la historia, continuamos comprometidos con el anuncio de la Abundante Redención, la promoción de la comunión eclesial y el generoso servicio al Pueblo de Dios.

Que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro continúe acompañando a la Congregación del Santísimo Redentor en su misión de anunciar la Abundante Redención a los más pobres y abandonados.

P. Rogério Gomes, C.Ss.R.
Superior General

Original: italiano