El Santuario Nacional de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro en Parañaque (periferia de Manila) llevó a cabo el 13 de septiembre 2026 un programa de formación para sus voluntarios, como parte del esfuerzo continuo por profundizar su fe, fortalecer su espíritu de servicio y alentar su participación activa en la misión de la Iglesia.
Se realizaron dos sesiones de formación separadas, centradas en la “Espiritualidad Alfonsiana” y la “Iglesia Sinodal”.
La primera formación se centró en “Los Cuatro Deberes de un Confesor” de San Alfonso María de Ligorio, facilitada por el P. Lhionell Namora, C.Ss.R. Él compartió los cuatro roles del confesor —Padre, Médico, Maestro y Juez— cuyo propósito es guiar a los penitentes hacia la sanación y la renovación de su vida espiritual.
Más allá de lograr una comprensión más profunda del Sacramento de la Reconciliación, la formación destacó la importancia de la compasión, la comprensión y la preocupación genuina por los demás —valores igualmente esenciales en nuestro caminar compartido como Iglesia.
Por su parte, la segunda formación sobre la “Iglesia Sinodal” fue facilitada por el Dr. Pablito Baybado, quien abordó el significado de la sinodalidad y su importancia en la vida y misión de la Iglesia.
La formación subrayó que la sinodalidad no es simplemente un programa o un proceso, sino una manera de ser Iglesia —un pueblo que camina junto, se escucha mutuamente, se reconoce, participa activamente y comparte la responsabilidad por la misión de Cristo.
A través de la comunión, la participación, la misión, el discernimiento compartido y la corresponsabilidad, se invita a todos a formar parte activa de la vida de la Iglesia. La escucha genuina, la comunicación abierta y honesta, la transparencia, la colaboración y el reconocimiento de la contribución de cada persona son esenciales para hacer que nuestro servicio sea más acogedor, significativo y compasivo.
En última instancia, la formación fue una invitación para que nuestros voluntarios sigan creciendo en la fe, escuchen con compasión, participen de todo corazón y sirvan juntos en la misión de la Iglesia.
Juntos, caminamos. Juntos, escuchamos. Juntos, servimos.
(fuente y fotos Facebook Baclaran Church)










