Brasil: La provincia de Curitiba celebra la ordenación de seis nuevos diáconos redentoristas

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El pasado sábado, 8 de agosto de 2026, la provincia redentorista de Curitiba vivió un momento de profunda gracia y esperanza. Guiados por el lema bíblico «Me ha enviado a anunciar la Buena Nueva a los pobres» (Lc 4,18), seis nuevos diáconos respondieron con generosidad a la llamada del Redentor para poner sus vidas al servicio de la Iglesia y del carisma de San Alfonso María de Ligorio.

La solemne celebración eucarística tuvo lugar en el Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Curitiba (PR), y fue presidida por monseñor Antônio Braz Benevente, obispo de la diócesis de Jacarezinho. En presencia de hermanos de la Provincia de Curitiba y de otras unidades, de sacerdotes religiosos y diocesanos, del Superior Provincial, el P. Edilei Rosa, y de una nutrida participación de la comunidad local, familiares y amigos, fueron ordenados diáconos: Fr. Andrey Reimer de Melo, Fr. Aurélio Soares Rodrigues, Fr. Dennis da Cruz Souza, Fr. Juan Carlos Castillo, Fr. Pedro Gabriel Duarte Leon y Fr. Vinicius da Rosa dos Reis.

El momento culminante de la liturgia tuvo lugar cuando la Iglesia suplicó al Padre que enviara sobre ellos al Espíritu Santo para que el ministerio se ejerza con fidelidad. De modo que resplandezcan en ellos las virtudes evangélicas: el amor sincero, la solicitud hacia los enfermos y los pobres, la autoridad discreta, la sencillez de corazón y una vida según el Espíritu, para que, imitando en la tierra a Cristo —que no vino para ser servido, sino para servir—, den testimonio del Evangelio en el día a día.

Celebrada durante el Mes Vocacional, esta ordenación renueva el ardor misionero de toda la congregación y nos recuerda que la vocación es un don valioso, nacido del corazón amoroso de Dios y alimentado en la vida comunitaria. Para el carisma redentorista, cada respuesta vocacional, cada «sí», garantiza la continuidad del anuncio de la Copiosa Redención a los más pobres y abandonados, manteniendo viva la llama profética y misionera de San Alfonso en nuestros días.

Para la Iglesia, es el signo vivo de que el Evangelio sigue floreciendo de la mano de jóvenes dispuestos a servir con amor, humildad y dedicación. Es a través de las manos, la voz y el corazón de estos jóvenes como el Evangelio adquiere nuevos rostros y llega a las periferias existenciales.

Tal y como el propio Señor nos pide en la Escritura: «La mies es mucha, pero los obreros son pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies» (Mt 9, 37-38). ¡Que Él siga bendiciendo a la Iglesia y a la Congregación del Santísimo Redentor con vocaciones santas, firmes y comprometidas con el anuncio de la Buena Nueva a los más pobres y abandonados!

Que el ejemplo de desprendimiento de estos nuevos diáconos inspire a muchos otros jóvenes a escuchar con valentía la llamada del Señor, disponiéndose a servir con alegría, dedicación y amor en el corazón del mundo.

P. Dionatan Grieger Dutra, C.Ss.R.