Paraguay: 30° Encuentro Nacional de jóvenes redentoristas

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Jóvenes en misión, compartiendo esperanza

Del 18 al 20 de septiembre, en la Casa de Retiro Marianela de Atyrá, vivimos el 30.º Encuentro Nacional de Jóvenes Redentoristas, con la participación de más de 500 jóvenes de distintas comunidades del Paraguay, además de jóvenes de Argentina. Desde 2025, el encuentro se realiza en formato de campamento bajo el nombre de JUMIRE CAMP —Juventud Misionera Redentorista—, siendo esta su segunda edición. El lema fue “Jóvenes en misión, compartiendo esperanza” y el himno “Envíame a mí”, compuesto por el P. Leonardo Valdés, C.Ss.R. También participaron seminaristas redentoristas de Paraguay, Argentina y Chile.

El campamento comenzó el viernes con la Santa Misa y una alegre bienvenida. Desde su llegada, los jóvenes entregaron sus teléfonos celulares y relojes y vivieron la experiencia sin conocer previamente el cronograma. Este despojo permitió algo muy sencillo: encontrarse, conversar, jugar y compartir sin la presencia constante de las pantallas. Dejar algunas cosas para volver a descubrir lo esencial.

El sábado comenzó con la oración animada por las Hermanas Redentoristas y continuó con un encuentro sobre la esperanza. Después de una noche de intensa lluvia, durante la reflexión comenzó nuevamente a lloviznar y por momentos aumentó su intensidad. Aquella experiencia dio todavía más fuerza a una de las ideas que acompañó el campamento: “permanecer de pie en medio de las tormentas, sabiendo que el Señor nos sostiene. La esperanza revoluciona la vida y nos hace creer que siempre algo nuevo puede comenzar”. La mañana tuvo también un marcado carácter vocacional, con el acompañamiento del P. Ramón Chamorro, C.Ss.R., los seminaristas y las Hermanas Redentoristas, además de los stands vocacionales y un amplio espacio para las confesiones.

La tarde estuvo marcada por la gincana, los juegos, cantos y bailes. Al finalizar, sentados sobre el pasto, compartimos una reflexión sobre el valor de la vida, la dignidad, la alegría y los dones que cada joven tiene para ofrecer, a partir de la imagen de los cinco panes y dos peces (cf. Jn 6,1-15). Por la noche vivimos la adoración al Santísimo Sacramento y luego el JUMIREFEST, una fiesta animada por los propios jóvenes, quienes compartieron sus talentos a través de la música, el canto y el baile.

El domingo comenzó con la oración animada por los seminaristas redentoristas y culminó con la Santa Misa de clausura. Fueron tres días de escucha de la Palabra, oración, Eucaristía, reconciliación, juegos, alegría y encuentro; días también de lluvia, frío y finalmente mucho calor, que no impidieron a los jóvenes vivir intensamente cada momento.

Todo esto fue posible gracias al servicio de la Familia Redentorista. Junto al Equipo Dinamizador, cohermanos, religiosas, seminaristas, familias y numerosos colaboradores sirvieron en la cocina, logística, enfermería, intercesión, comunicación, como centinelas y en tantas otras tareas. El JUMIRE CAMP volvió a mostrarnos una juventud capaz de encontrarse con Jesús, celebrar la vida y compartir la esperanza; una juventud capaz de permanecer de pie en medio de las tormentas porque el Señor nos sostiene.

P. Arístides Amarilla Ovelar, C.Ss.R.
Asesor de la PJVR