Estimados cohermanos:
En mi nombre y en el de toda mi familia, agradezco profundamente todas las muestras de solidaridad con motivo del fallecimiento de mi padre. ¡MUCHAS GRACIAS DE CORAZÓN!
Me gustaría responder a cada uno de ustedes de manera personal, pero no me es posible debido a la gran cantidad de mensajes recibidos. He compartido todos ellos con mi familia, que también agradece sinceramente a cada uno de ustedes. Asimismo, agradezco todas las eucaristías que se ofrecieron por el eterno descanso de mi padre.
Del 11 al 15 de agosto tuve la gracia de estar con él y despedirme. Pasé esos días en el hospital, le administré la unción de los enfermos y recé a su lado. Aun con la memoria debilitada, no olvidó el Padrenuestro ni el Ave María. ¡Que descanse en paz! La fe en la resurrección es nuestro consuelo.
¡MUCHAS GRACIAS A TODOS, DE CORAZÓN!
P. Rogério Gomes, C.Ss.R.
Superior General




