¡Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros!
La Iglesia de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, en Anjal Nagar, uno de los referentes espirituales de la ciudad de Madurai, celebró su 52ª Fiesta Patronal Anual del 19 al 28 de junio de 2026. Por la gracia de Dios y gracias al despertar espiritual del pueblo, desde hace más de medio siglo la fragancia de la fe se difunde, culminando cada año en una gran fiesta.
La Fiesta Anual no es solamente una celebración, sino una peregrinación sagrada —un camino de relación con Dios— para dar gracias a Dios y a la Madre María.
El orgullo de la fiesta: el nuevo mástil de piedra
El momento culminante de la fiesta de este año fue la erección de un imponente nuevo mástil de piedra, en consonancia con el versículo: “Si el Señor no construye la casa, en vano se afanan los constructores” (Salmo 127,1).
Se trata del segundo mástil de piedra de la Arquidiócesis de Madurai y el primero en el distrito de Madurai, lo que ha traído un honor especial a nuestra iglesia. El mástil erigido en el suelo de Anjal Nagar se alzará para siempre, proclamando la fe inquebrantable de los feligreses.
Mons. Jude Paulraj, emerito Obispo de Palayamkottai, bendijo el mástil, izó la bandera e inauguró la fiesta. Durante la bendición del mástil cayó una lluvia intensa: verdaderamente el cielo derramó sus bendiciones sobre los fieles.
La Palabra y las celebraciones
El P. Anbu Anand, C.Ss.R., pronunció cada día homilías vibrantes que tocaron el corazón de las personas. Proclamó la Palabra de Dios a la luz de la Buena Noticia, revitalizando y fortaleciendo la fe de los feligreses.
Cada día de la fiesta se celebró con gran fervor gracias a la participación de las diversas comisiones de la Arquidiócesis de Madurai, de sacerdotes de la Casa Arzobispal y del clero diocesano. La Misa concelebrada diaria dio especial significado al evento, y cada celebrante fue reconocido por su contribución al crecimiento espiritual de la Iglesia y de la parroquia.
Participaron también en las celebraciones sacerdotes jesuitas, claretianos, schoenstattianos, del Espíritu Santo, verbitas, salesianos de Don Bosco y de la Congregación del Inmaculado Corazón de María, quienes valoraron el esfuerzo realizado para la elevación espiritual de la parroquia.
Unidad en el servicio
“Aunque los miembros son muchos, el cuerpo es uno” (1 Cor 12,12). Como prueba de este versículo, cada asociación piadosa de la iglesia cumplió diligentemente su responsabilidad durante la fiesta.
Las veintiséis Comunidades Cristianas de Base (CCB), savia vital de la parroquia, se entregaron plenamente cada día de la fiesta. El Consejo Parroquial lideró la organización, asegurando que todos los preparativos se realizaran en consulta y coordinación con el párroco.
El Grupo de Liturgia organizó con esmero las celebraciones de oración. El coro elevó la participación de los fieles con himnos cuidadosamente seleccionados e interpretados. Los voluntarios del JEEP, que sirvieron durante la Santa Misa, los catequistas de la Escuela Dominical, el Movimiento de Mayores, que guio con sabiduría, y los monaguillos ofrecieron todos su servicio para la gloria de Dios.
La Congregación Mariana, la Legión de María, los jóvenes y los voluntarios sirvieron con generosidad desde el primer hasta el último día de la fiesta. Las diversas instituciones educativas de la parroquia se involucraron plenamente y contribuyeron de manera significativa al gran éxito de la celebración. El ambiente espiritual se vio enriquecido por las delicadas decoraciones florales preparadas por las hermanas de diversas congregaciones.
Signos de fe
La iglesia ha visto añadirse, con el paso del tiempo, estructuras físicas y espirituales. El Vía Crucis, diseñado artísticamente, forma un camino de oración alrededor de los jardines de la iglesia: una manifestación visible de la fe devota del pueblo.
El penúltimo día, una gran procesión con el vehículo que portaba el icono de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro atrajo a personas de todas las creencias y condiciones, deseosas de recibir su bendición. La procesión partió de la Mary Immaculate School y concluyó en el recinto de la iglesia.
Gratitud
Cada día las CCB se turnaron para recibir a los celebrantes de la Misa. El pueblo participó con fervor y esperanza, y muchos testimoniaron que sus oraciones fueron escuchadas: la gratitud se elevó como incienso hacia el cielo. El último día, tras la Misa, se ofreció a todos un abundante desayuno. Cada jornada de la fiesta fue transmitida en directo por YouTube.
El Consejo Parroquial, las CCB, las asociaciones piadosas, los voluntarios y los bienhechores se volcaron junto al párroco, p. Arul Sekar, C.Ss.R., y a los Padres Redentoristas de Madurai. El dinámico párroco supo tejer este solemne evento gracias a sus dotes de trato personal, su fe y una planificación y ejecución meticulosas.
Estamos verdaderamente bendecidos al cobijarnos bajo el santo manto de Nuestra Señora. Que nuestra Bendita Madre siga colmando de gracia abundante a los Redentoristas, su misión y a los feligreses.
“El Señor dará fuerza a su pueblo, el Señor bendecirá a su pueblo con la paz” (Salmo 29,11). No hay duda de que esta fiesta ha encendido la luz de la fe en cada familia y continuará iluminando la vida de las personas.
¡Que la intercesión de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro siga exaltando a la parroquia de Anjal Nagar!
P. Arul Sekar, CSsR.
Párroco












