Mensaje de los Capitulares de la Fase Canónica del XXVI Capítulo General

0
825

Misioneros de la Esperanza tras las Huellas del Redentor

Hermanos y hermanas:

1. Con un espíritu de alegría y esperanza, enviamos este mensaje de parte de los Capitulares de la Fase Canónica del XXVI Capítulo general a todos los miembros de la Familia Redentorista: Sacerdotes y Hermanos, Hermanas, Laicos Asociados y Misioneros Laicos. Unidos como un cuerpo misionero (Const. 2) en Jesucristo, nuestro Redentor, os estamos agradecidos por vuestra participación en el proceso del Capítulo, y de modo especial por las oraciones con las que nos habéis acompañado durante estos días.

2. Somos muy conscientes de las heridas de nuestro mundo y del cambio de época que da profundamente forma al contexto en el que hoy estamos llamados a ser testigos del Redentor: el gemido de la creación; la pandemia y sus consecuencias, sentidas en todos los países y en toda la Congregación; la guerra en curso en Ucrania, junto con las irrupciones de violencia que afectan a cada continente; las crisis políticas y económicas y la incertidumbre con la que tantos pobres abandonados, especialmente los migrantes, los pueblos indígenas y los jóvenes, lidian para poder dar una vida para ellos mismos y sus familias; el profundo dolor experimentado por todas las víctimas de abuso; los desafíos y oportunidades de un mundo cada vez más secular y digitalizado, profundamente herido por las noticias falsas; y tantas otras circunstancias.

3. Somos parte de este mundo herido, pero también somos conscientes de tantos signos de esperanza que emergen en el mundo, en la Iglesia y en nuestra Congregación. Durante nuestro retiro de inicio, experimentamos una vez más nuestra vocación a ser misioneros de esperanza en un tiempo de liminalidad: dejando atrás el “nunca más” pero sin una visión clara del “todavía no. Reconociéndonos en la historia de los discípulos que van camino de Emaús (Lucas 24,13-43), entendemos de modo compartido que la esperanza es valentía, atrevida pero humilde: valentía para llevar la carga de nuestra realidad; valentía para creer que estamos acompañados por Dios mediante el Espíritu Santo en este momento de incertidumbre; y valentía para servir con compasión y amor, en un proceso sinodal de misión y diálogo. Reconocemos que Jesús camina con nosotros, en nuestras comunidades y en este Capítulo.

4. Animados por los informes de las Conferencias y las preocupaciones de los cohermanos y nuestros laicos asociados, hemos tratado las cuestiones de la Identidad Redentorista, nuestra Misión hoy, nuestra Vida Consagrada Apostólica en Comunidad, la Formación para la Misión, y el Liderazgo y el Gobierno hoy. Hemos llegado a estar profundamente convencidos de que todos nosotros estamos, de hecho, llamados a una continua ‘conversión misionera’, guiada por los gritos de los pobres y la creación, marcada por nuestra cercanía a la gente, y fortalecida por un compromiso renovado con nuestras Constituciones y Estatutos en cada comunidad y en cada Unidad. Para ayudar a los cohermanos, hermanas y laicos asociados a asumir este compromiso renovado, os enviamos el documento preparado por los capitulares con el fruto de nuestro trabajo conjunto. Os pedimos que leáis y reflexionéis juntos este documento.

5. En el espíritu de la historia de Emaús, hemos viajado juntos en la esperanza por el proceso de restructuración. Éste es un viaje de encuentro y conversación, diálogo y conversión, re-imaginación y misión. Hemos recorrido juntos este camino,

acompañados por Jesús bajo el poder de su Espíritu. Queremos afirmar de modo especial la sabiduría y los aportes de nuestros cohermanos ancianos, que siguen viviendo su vocación misionera (Const. 55). Estamos agradecidos por cada cohermano, hermana y laico asociado que vive nuestro carisma misionero con fidelidad creativa. Animamos a aquellos que puedan sentirse desanimados o solos. ¡Ánimo! Recordad, ¡es el Redentor el que camina a nuestro lado, y el que nos envía hacia adelante como misioneros profetas de esperanza!

6. También enviamos una palabra especial a todos aquellos en formación inicial en la Congregación. ¡Os alentamos a continuar compartiendo vuestros sueños y esperanzas para un futuro que crearemos juntos! Con vosotros, creemos en la belleza y la importancia de nuestro carisma redentorista. ¡Gracias por responder a la llamada a caminar con nosotros en este tiempo desafiante!

7. El Padre General, Rogerio Gomes, nos animó con su mensaje el día de su elección: “No tengáis miedo de la fidelidad creativa que nos hace fieles al Espíritu, nos permite re-imaginar nuevas cosas, intuir nuevos modos de evangelización; a cometer errores y a aprender de nuestros propios errores y a no quedarnos petrificados. ¡El Espíritu que ungió a Jesús, a Alfonso, a nuestros santos, beatos, mártires y venerables, es el mismo Espíritu que está aquí y nos acompaña, el mismo Espíritu que nos provoca y nos ayuda en este tiempo de restructuración y que nos ama sin miedo! No tengamos miedo de restructurar. ¡Éste será nuestro vino nuevo en las bodas de Caná!

8. Durante nuestro encuentro con el papa Francisco, nos conmovieron sus comentarios espontáneos y la llamada de Dios a abandonar nuestras zonas de confort (distintivo de todo misionero), de modo que nos acerquemos más a los pobres abandonados a quienes somos enviados. Reconociendo la importancia de la Academia Alfonsiana, el Santo Padre nos animó y desafió a convertirnos en expertos en la formación de las conciencias, conforme a nuestra tradición moral alfonsiana y, por tanto, a ofrecer esperanza a otros en estos tiempos inciertos.

9. ¡Hermanos y hermanas, hoy, quizás más que nunca, estamos llamados a asumir riesgos, como misioneros profetas de esperanza, disponibles para ir adonde el Espíritu llama, con una visión de la creación y la humanidad renovadas a imagen de Jesús nuestro Redentor (Const. 19)! Acompañados por nuestra Madre del Perpetuo Socorro, por todos los que nos han precedido en la familia redentorista, “mantengamos los ojos fijos en Jesús” (Hebreos 12, 2). ¡Juntos avanzaremos con valerosa esperanza!

Mensaje de los Capitulares de la Fase Canónica del XXVI Capítulo General

Il Carmelo, Ciampino, Roma

11 de septiembre – 6 de octubre de 2022