El domingo 7 de septiembre por la noche, la Procesión Anual de la Novena marcó el gran final de las celebraciones del 75.º Aniversario de la Iglesia de la Novena. Fue la mayor reunión redentorista jamás celebrada en la iglesia, con 95 sacerdotes y hermanos redentoristas participando en la procesión. A ellos se unieron otras comunidades religiosas e innumerables fieles, todos unidos en una poderosa muestra de oración y devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
La celebración eucarística fue presidida por el P. Rogério Gomes, C.Ss.R., Superior General de la Congregación del Santísimo Redentor, junto con sus hermanos sacerdotes. En su homilía, invitó a todos los presentes a recordar la fidelidad de Dios durante los últimos setenta y cinco años, a regocijarse en las bendiciones recibidas por intercesión de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y a renovar su compromiso con la misión del Redentor. Basándose en las Escrituras, recordó a la congregación que Dios a menudo elige lo que es pequeño y humilde para revelar Su grandeza, así como la Novena, que comenzó tan modestamente en Singapur, ha crecido hasta tocar millones de vidas.
El P. Rogério también habló de las innumerables personas que han acudido a la Iglesia de la Novena con pesadas cargas, como familias destrozadas, enfermedades y dificultades en la fe, y que han encontrado paz, sanación y valentía a través de la oración. Enfatizó que este jubileo no es solo un momento de conmemoración, sino también un llamado a la renovación, para llevar adelante la misión con valentía, creatividad y esperanza, especialmente para los pobres y los más abandonados.
Con el alzamiento de las velas y los himnos a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro llenaron la noche, la procesión se convirtió en un testimonio vivo de fe y devoción, una sincera celebración de gratitud por el pasado y esperanza para el futuro.
Iglesia de San Alfonso (Iglesia de la Novena)










