El pasado sábado 13 de diciembre, en la Academia Alfonsiana de Roma, el P. Ercilio Duarte Cabrera CSsR, membro de la Provincia Pedro Donders, defendió con éxito su tesis doctoral en teología moral titulada: “Diaconia del confesor en la formación de la conciencia para la solidaridad. El significado de algunos elementos alfonsianos para nuestro tiempo a la luz del magisterio del Papa Francisco”.
El p. Ercilio nació en Yataity del Norte (Paraguay), entró en el seminario en el 2002, hizo sus votos perpetuos en marzo del 2010, fue ordenado sacerdote en setiembre del 2011. Su primer servicio misionero fue en Pedro Juan Caballero (frontera con Brasil), después por 5 años y 4 meses estuvo como misionero en la Provincia redentorista de Roma. Después de eso volvió por 3 años a Paraguay, en Pilar, hasta que en setiembre del 2022 volvió en Roma para hacer el doctorado en teología moral.
Felicitamos a nuestro hermano por su éxito académico. Al compartir esta alegre noticia con toda la familia redentorista, queremos presentarles una breve entrevista con el nuevo doctor en teología.
Padre Ercilio, felicidades por haber obtenido el doctorado en la Academia Alfonsiana. Por favor, cuéntenos un poco sobre ti. ¿Cómo te presentarías? ¿Redentorista, misionero, teólogo?
Pienso que aquello con que más me identifico es en el hecho de ser misionero redentorista. Es mi carnet de presentación. El ser sacerdote o teólogo viene posteriormente. Soy misionero redentorista y me gusta ser llamado de tal manera.
¿Cuáles han sido los momentos más significativos de tu vida religiosa en la Congregación?
Muchos fueron los momentos significativos de mi vida en la Congregación. Queriendo nombrar algunos de los más significativos, me referiría al Noviciado y los primeros votos. Esos fueron momentos de profundización en la espiritualidad redentorista y de convivencia comunitaria intensa. Además, el año en que hemos hecho los votos perpetuos fue un momento histórico muy especial. Otros momentos importantes de mi vida como redentorista fueron mi experiencia como misionero en la entonces Provincia redentorista de Roma, Italia, desde julio del 2014 a noviembre del 2019. Por último, puedo decir que estos años de doctorado viviendo en la casa general fueron preciosos, pues me dieron una visión amplia e internacional de la vida de la Congregación y de su misión en la Iglesia.
¿Qué te motivó a elegir el tema de tu tesis sobre la diaconía del confesor y la formación de la conciencia para la solidaridad?
Desde que comencé a estudiar la Teologia Moral, mi gran inspirador fue San Alfonso: su vida, su servicio misionero y su propuesta moral. Ya la tesina de Licenciatura en Moral había hecho sobre san Alfonso. En la tesis doctoral quise continuar sobre su propuesta a la luz del Magisterio del papa Francisco. Aparte de esto, me motivó el mensaje que el papa dirigió a los participantes del XXVI Capítulo General de la Congregación del Santísimo Redentor (01.10.2022), diciendo que los redentoristas son maestros de moral y formadores de la conciencia; lo son especialmente en el catecismo y en el confesionario. Por otro lado, en muchos de sus discursos el papa insistió sobre la necesidad actual de ser solidarios y practicar la solidaridad, especialmente en tiempos de la Pandemia del Covid 19. De esta manera surgió la clave para el tema de la Tesis sobre la diaconía del confesor en la formación de la conciencia para la solidaridad, poniendo en diálogo las enseñanzas de san Alfonso con las del papa Francisco. Estoy convencido de que el servicio del confesor sigue siendo muy importante en la formación de la conciencia de los fieles.
¿Qué descubrimientos o aprendizajes le sorprendieron más durante su investigación?
Me sorprendió gratamente la gran actualidad de las intuiciones de san Alfonso, su propuesta sobre el servicio del confesor, servicio de caridad a través de los cuatro oficios: padre, médico, doctor y juez. Además, su gran sintonía con la propuesta del papa Francisco con relación al servicio del confesor en la formación de conciencias verdaderamente cristianas, maduras y solidarias.
¿Cómo cree que los conceptos que ha tratado en su tesis pueden aplicarse en la práctica pastoral?
Pienso la Tesis sin la puesta en práctica de los descubrimientos hechos, de los aprendizajes adquiridos, se quedaría solo en elucubraciones mentales. El tema que investigué es eminentemente práctico. Se puede poner en práctica a través del servicio concreto y perseverante del confesionario a tantos fieles que necesitan ser escuchados, acompañados en el camino de la fe y en el encuentro constante con la gracia del amor misericordioso y solidario de Dios, que acoge, sana, libera e integra a la comunidad.
¿Qué consejos darías a otros sacerdotes o laicos sobre la formación de la conciencia en sus comunidades?
El consejo fundamental sería a que se tome en serio la formación de la conciencia personal, pues es deber de cada uno y eso dura toda la vida. Que el sacerdote persevere en la formación permanente, sea académica que espiritual, en unión y comunión con Cristo y con la Iglesia. Que no olvide que él en primer lugar necesita formar su conciencia continuamente, hasta el final de su vida. El hecho de llegar al sacerdocio no significa que no necesite formarse más, no significa que ya es perfecto, que ya no tiene nada que cambiar o transformar en su vida. A los laicos diría que se dejen acompañar y acompañen a sus sacerdotes en el proceso de formación. La formación es mutua, recíproca.
¿Cuáles son sus próximos pasos tras finalizar su doctorado?
En primer lugar, es la publicación de la Tesis, de tal manera que pueda cerrar este ciclo de mi vida como corresponde. En segundo lugar, volver a mi Provincia de origen, ponerme a disposición para prestar el servicio que los superiores me indiquen.
Muchas gracias, Padre Ercilio. ¡Que Dios siga bendiciendo su ministerio y su camino de estudio y evangelización!
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