El Encuentro Nacional de Adolescentes Redentoristas (ENAR) reunió, el fin de semana del 15 de agosto, a jóvenes de distintas comunidades redentoristas de Argentina para vivir una experiencia de fe, fraternidad y formación misionera en la Provincia Pedro Donders.
Bajo el lema «Del árbol al camino, Jesús me llama a ser testigo», el encuentro invitó a los participantes a reflexionar sobre su vocación cristiana a partir del relato evangélico de Zaqueo. Inspirados por su encuentro con Jesús, los adolescentes fueron animados a reconocerse como hijos amados de Dios y a responder generosamente al llamado de Cristo para ser testigos de su amor en sus familias, escuelas, parroquias y comunidades.
La primera jornada estuvo dedicada a la oración, la reflexión y la construcción de la vida comunitaria. A través de momentos de contemplación, los participantes aprendieron a «orar con los ojos y con amor», descubriendo la presencia de Dios en los demás y en las experiencias compartidas. Guiados por el pasaje de Zaqueo, profundizaron también en el llamado a la conversión y al seguimiento de Jesús.
La segunda jornada transcurrió en un clima de alegría y encuentro. La música, la oración, las dinámicas grupales, el silencio, el contacto con la naturaleza y los espacios de diálogo ofrecieron a los jóvenes la oportunidad de fortalecer su fe y estrechar los lazos de amistad. El encuentro destacó la belleza de la vida comunitaria y la importancia de escuchar la voz de Dios tanto en los momentos de celebración como en los de silencio.
A lo largo del fin de semana, los participantes experimentaron el espíritu propio de la familia redentorista, reafirmando que están llamados no solo a recibir el amor de Dios, sino también a compartirlo con los demás. La experiencia recordó que todo encuentro con Cristo conduce a la misión y que los jóvenes ocupan un lugar fundamental en la vida y en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Los organizadores expresaron su gratitud por las oraciones y el apoyo recibidos durante el ENAR y encomendaron a todos los participantes a la protección de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro. Al regresar a sus comunidades, los jóvenes llevan consigo una fe renovada, nuevas amistades y un compromiso más profundo de ser testigos de Cristo en el mundo.
Fuente: Facebook de los Misioneros Redentoristas – Provincia Pedro Donders, Región de Buenos Aires.













