La provincia redentorista de Europa Sur vivió el pasado sábado, 2 de mayo de 2026, un día de profunda alegría y esperanza con la ordenación diaconal de José Daniel Torrubia Sánchez. La celebración tuvo lugar en la parroquia del Santísimo Redentor de Sevilla, donde ya desde la noche anterior, los jóvenes de la parroquia organizaron una vigilia de oración que permitió acompañar a Daniel y rezar por su vocación.
La Eucaristía fue presidida por el obispo auxiliar de Sevilla, Teodoro León Muñoz, y contó con la presencia del provincial de Europa Sur, Gennaro Sorrentino, junto a los consejeros provinciales Francisco Caballero y Alberto Eseverri, además de numerosos cohermanos, familiares y amigos. Fue una celebración muy sentida, en la que la emoción de Daniel se hizo contagiosa y llegó a todos los presentes.
De manera providencial, la Palabra de Dios de ese domingo evocaba la institución de los diáconos en los Hechos de los Apóstoles. En su homilía, el obispo subrayó que el diaconado no es solo un paso hacia el sacerdocio, sino una actitud que debe marcar toda la vida ministerial.
Invitó a Daniel a vivir con autenticidad las tres dimensiones del ministerio diaconal —el servicio de la Palabra, del culto y de la caridad— encarnándolas en su vocación redentorista. Destacó especialmente la centralidad de la caridad, que todo lo envuelve y hace de Cristo el camino, la verdad y la vida, tal y como nos decía el Evangelio. El coro de los jóvenes de la parroquia acompañó la celebración con sus cantos, ayudando a crear un clima de recogimiento y alegría compartida.
Al finalizar la Eucaristía, el padre provincial agradeció al obispo su presencia y a la familia de Daniel el haberlo acompañado en su camino vocacional. También tuvo palabras de gratitud para sus formadores y para toda la familia redentorista por el apoyo durante los años de formación. Dirigiéndose al nuevo diácono, le animó a seguir creciendo tras las huellas del Redentor, con la mirada puesta en el ejemplo de San Gerardo, especialmente en este año en que se celebra el tricentenario de su nacimiento.
Por su parte, Daniel expresó un profundo agradecimiento a Dios por el don de la vocación, de la Congregación y de la amistad. Dio las gracias a todos los presentes, en quienes reconocía a la Iglesia que reza e intercede por él, y a la comunidad parroquial de Sevilla que lo ha acompañado y a la que ahora servirá como diácono. Uno de los momentos más emotivos fue cuando se dirigió a su familia, agradeciendo su cercanía constante, incluso en la distancia. Tras la celebración, pudimos compartir un sencillo ágape fraterno en el patio de la parroquia, preparado con cariño por los grupos de la parroquia.
Agradecemos a la comunidad de Sevilla su acogida y dedicación, así como a todos aquellos que, aun sin poder estar presentes, han acompañado a Daniel con su oración. Es una alegría para toda la Congregación del Santísimo Redentor contar con un nuevo diácono que continúa su camino hacia el sacerdocio. Encomendamos a Daniel a la intercesión de la Virgen del Perpetuo Socorro, de San Alfonso y de todos los santos y beatos redentoristas, para que en su ministerio diaconal siga anunciando la abundante redención.
Francesco di Lorenzo, CSsR











