Campamento Juvenil PJVR ITALIA
El campamento de Bussolengo (del 18 al 22 de agosto) representa una oportunidad para que la familia PJVR reflexione, comparta, aprenda y encuentre a Dios. El tema de este año fue “Peregrinos Imaginarios” y lo dividimos en cuatro partes: el viaje, el encuentro, la amistad y el tesoro. Cada día comenzó con una catequesis sobre un tema específico. A partir de la catequesis y el intercambio posterior por la mañana, los niños se inspiraron y probaron a crear un objeto típico del “equipo del peregrino”: un bastón, un gorro o sombrero.
Cada momento del taller fue enriquecedor tanto para los niños como para los animadores, quienes los observaron y ayudaron mientras buscaban que su trabajo fuera único. ¡Estos momentos realmente resaltaron la singularidad e individualidad de cada niño!
Y, como en casi todos los campamentos que se celebran en Bussolengo, un día en Gardaland es imprescindible. Es una “peregrinación” un poco diferente, con montañas rusas, juegos acuáticos y granizados gigantes. Es un momento para jugar, pero también para estar juntos, para compartir nuestros miedos y, al mismo tiempo, nuestra valentía. Es una forma de conocer a los demás, ayudarlos, de forjar un vínculo, ¡y también de estrechar manos mientras vuelas a 50 metros de altura, boca abajo!
Por último, pero no menos importante, durante los días del campamento, se fortaleció otro tipo de relación: nuestra relación con Dios. Especialmente durante los momentos de Adoración y Confesión, cada uno de nosotros pudo acercarse y hablar con el Señor.
Un símbolo en particular nos impactó: las velas encendidas. Nos representaban a nosotros, peregrinos, que a sus pies pedimos encender en nuestros corazones el deseo de estar siempre cerca de Él, tal como leemos en los escritos de San Alfonso.
Este campamento nos permitió descubrir que cada persona es un don único, una criatura especial de Dios… Y con Él, todo es posible.
Con la esperanza de que lo que vivimos en Bussolengo —una palabra, una reflexión, un mensaje— haya quedado grabado en cada uno de nosotros… Le decimos GRACIAS a Él, pero también a los niños, a los líderes, a los sacerdotes, a la comisión…
¡Gracias a cada uno de ustedes por aportar una pieza de sí mismos a este gran rompecabezas de la PJVR!
Camilla Guglielmi – Francavilla al Mare






