El pasado 19 de marzo, la fiesta de San José se celebró con gran fervor en el Santuario Arquidiocesano de San José en Belo Horizonte, confiado a los Misioneros Redentoristas desde 1900. Durante toda la festividad, miles de devotos visitaron el Santuario, dando testimonio de su fe, gratitud e innumerables bendiciones.
La fiesta estuvo precedida por una intensa novena, cuidadosamente preparada por la comunidad religiosa redentorista y celebrada con gran participación de los fieles. Durante estos nueve días, oraciones, acciones de gracias y súplicas expresaron la confianza del pueblo de Minas Gerais —estado brasileño del cual Belo Horizonte es la capital— en el glorioso patrono de la Iglesia.
El programa completo del 19 incluyó nueve celebraciones eucarísticas, culminando con la solemne Misa a las 18:00 horas, presidida por Monseñor José Otácio, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis. En su homilía, el obispo presentó a San José como ejemplo de fe inquebrantable, docilidad a Dios y valentía para afrontar las responsabilidades de la vida cristiana. Recordó que las palabras «No temas», dirigidas a José por el ángel, siguen resonando hoy en la vida de todos aquellos llamados a una vocación exigente. Sus breves pero profundas palabras invitaron a los fieles a abrazar la misión con el mismo corazón generoso que el padre adoptivo de Jesús.
Un Santuario con Más de Un Siglo de Historia
El Santuario Arquidiocesano de San José es una de las iglesias más queridas de Belo Horizonte. Fundado en los primeros años de la capital y confiado a los Misioneros Redentoristas desde 1900, se ha convertido en un referente de fe, espiritualidad y hospitalidad. Sus celebraciones, actividades pastorales y esfuerzos de evangelización llegan a miles de personas cada mes, manteniendo viva la misión redentorista de «anunciar la abundante Redención».
La fiesta de San José de este año fue cuidadosamente planificada durante meses por el rector y párroco, el padre José Luis Queimado, C.Ss.R., junto con la comunidad de religiosos redentoristas y numerosos agentes pastorales. Cada detalle —desde las liturgias hasta la bienvenida, desde la organización hasta la comunicación— fue preparado meticulosamente para que todos los devotos se sintieran como en casa, acogidos por el amor de San José.
Gratitud y Bendiciones
Durante la temporada festiva, el Santuario recibió una constante afluencia de devotos, familias y peregrinos que acudieron a expresar su gratitud, pedir una gracia o renovar su fe en el santo patrono de la Iglesia. Fueron días intensos de oración, conmovedores testimonios y abundantes gracias recibidas.
Agradecemos a los Misioneros Redentoristas su constante compromiso y a todos los voluntarios, colaboradores y fieles que contribuyeron de alguna manera a que esta fiesta fuera una realidad.
Que San José continúe intercediendo por todas las familias, trabajadores, personas consagradas y devotos, derramando abundantes bendiciones sobre quienes confían en su protección.
Texto de Lorrany Fátima Bernardino, encargada de relaciones públicas del Santuario Arquidiocesano de San José, Belo Horizonte, Brasil.










