Tuesday, October 27, 2026
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Madagascar: La comunidad de Mahavoky celebra la fiesta de su santa patrona

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El 27 de junio de 2026, la comunidad cristiana de ECAR Mahavoky —una de las 54 iglesias del Distrito Misionero de Anjiro, en la Diócesis de Moramanga— celebró con alegría la solemnidad de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, patrona de la comunidad. La misa fue presidida por el párroco, el P. Hubert Ambinina Aimé Ramananiaina C.Ss.R.

La celebración fue un momento de gracia, oración y acción de gracias, en el que los fieles expresaron su alegría por tener a la Virgen María como Madre, Protectora y Guía en su camino de fe.

La parroquia de San Gerardo Maiella en Anjiro, confiada a los Redentoristas de la Viceprovincia de Madagascar, lleva a cabo su misión en un territorio vasto y desafiante: la comunidad redentorista local, compuesta por tres cohermanos, anima las 54 iglesias de la parroquia, gestiona escuelas y un dispensario médico en Andrika, y acompaña a una población compuesta principalmente por agricultores y ganaderos en condiciones de pobreza. La fiesta de la Patrona es, pues, también una oportunidad para renovar el vínculo entre una misión exigente y la confianza en la ayuda materna de María.

pag. Hubert Ramananiaina, C.Ss.R.

Fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Roma

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El 27 de junio de 2026, la Iglesia de Sant’Alfonso all’Esquilino acogió la solemne celebración de la fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. A las 5:30 p. m., la novena perpetua fue presidida por el P. Giovanni Congiu, C.Ss.R., rector del santuario; a las 6:00 p. m., la solemne Misa fue presidida por Mons. Antonio De Luca, C.Ss.R., obispo de Teggiano-Policastro. Entre los concelebrantes se encontraban Mons. Alfonso Amarante, C.Ss.R., arzobispo y magnífico rector de la Pontificia Universidad Lateranense, y Mons. Charles Duval, C.Ss.R., arzobispo de Grouard-McLennan, Alberta, Canadá. También estuvieron presentes el P. Nicolas Ayouba, C.Ss.R., consultor general, y el P. Gennaro Sorrentino, C.Ss.R., Provincial del Sur de Europa.

En su introducción a la liturgia, el obispo De Luca invitó a la asamblea a orar por las personas afectadas por el terremoto en Venezuela y por los hermanos redentoristas presentes en esas zonas. También recordó a dos hermanos fallecidos este año, el padre Antonio Marrazzo y el padre Luciano Paella, ambos profundamente vinculados al santuario romano.

La celebración reflejó la característica distintiva del santuario: su carácter internacional, con diversos grupos étnicos unidos en oración.

El mensaje de la homilía

En su homilía, el obispo De Luca desarrolló un hilo conductor teológico sólido: el título «Perpetuo Socorro» no es una devoción sentimental, sino que expresa una verdad central de la Escritura: Dios es el auxiliador de su pueblo, y esta ayuda se hizo carne en Jesucristo.

Partiendo de una lectura teológica del icono, el obispo enfatizó que el centro de la imagen no es María, sino el Hijo: «El icono de María, Madre del Perpetuo Socorro, pertenece a esa antigua tradición de quien muestra el camino. Ella no es la protagonista, no es el centro, pero con su mano, con su mirada, señala el camino». El camino es Jesús, y Jesús es la ayuda, la misericordia y el cuidado de Dios para la humanidad.

El tema subyacente de la homilía fue el tema evangélico de la compasión: «Se menciona varias veces en los Evangelios. Jesús, al ver a la multitud, sintió compasión por ella». Esta compasión, Mons. De Luca, no es un sentimiento pasajero, sino el rostro mismo de Dios revelado en la historia: desde el Libro del Génesis, donde Dios no abandona a la humanidad tras el pecado, hasta el Apocalipsis, donde la mujer vestida del sol es un icono de María y de la Iglesia que camina a través de la historia bajo la protección de Dios.

A la luz de esta revelación, María es la madre espiritual de todos los creyentes: «Por su maternidad, María acompaña a la Iglesia naciente, ora con ella y por ella, y recibe con ella el don del Espíritu Santo. Asunta al Cielo, continúa acompañando a la Iglesia con su ayuda maternal y la protege en su camino hacia la patria, hasta el glorioso regreso de su Hijo, el Señor Jesús».

La Procesión y Conclusión

Al finalizar la Misa, el Padre Congiu agradeció al Obispo De Luca su presencia y sus palabras, y expresó su gratitud al coro, compuesto para la celebración por los fieles de los diversos grupos étnicos del santuario.

A continuación, tuvo lugar la procesión, durante la cual el icono sagrado fue llevado por las calles del barrio Esquilino, entre el rezo del rosario, oraciones y cantos. Al regresar la procesión al atrio, se realizó la oración final y la bendición, recibidas con los alegres aplausos de los fieles a la Virgen. La banda concluyó la celebración con varias canciones en el atrio. Al día siguiente, domingo 28 de junio, las festividades finalizaron con un concierto de cantos marianos interpretados por los grupos étnicos del santuario: italiano, polaco, filipino y latinoamericano.

A la celebración asistieron la comunidad redentorista de Sant’Alfonso, invitados, monjas de diversas congregaciones y numerosos devotos de la Virgen, muchos de los cuales permanecieron en la iglesia para orar personalmente ante el icono.

La fiesta del 27 de junio se preparó con una novena que comenzó el 18 de junio: durante nueve noches consecutivas, la novena perpetua y la misa se animaron con sermones marianos. La semana también incluyó dos eventos musicales: el sábado 21 de junio, un concierto con Natalia Pavlova (soprano) y Claudio Giuliani (guitarra); y el viernes 26 de junio, un concierto de cantos marianos a cargo del Coro Polifónico Musica Creator. La fiesta anual de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se confirma así como uno de los eventos más esperados en la iglesia que alberga el icono original: un momento de gracia que une a fieles de todos los orígenes en torno a la misma Madre.

Scala News


Fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
27.06.2026, Roma

Homilía E.R. Monseñor Antonio De Luca

Los Redentoristas han conservado este icono durante 160 años, a instancias del Beato Pontífice Pío IX, exhibiéndolo en esta Iglesia y difundiendo su culto en todos aquellos países y naciones, aproximadamente 78, donde están presentes. Desde 1866, este vínculo de afecto y veneración se ha hecho cada vez más fuerte, hasta el punto de que hoy, cuando hablamos de misioneros redentoristas, no podemos evitar conectarlos con la tierna imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro. Numerosos santuarios animados por hermanos Redentoristas difunden con amor la devoción a la Santísima Virgen, venerada con el título de Madre del Perpetuo Socorro. Está rodeado de cariño y devoción y, en diversas partes del mundo, no sólo los católicos se detienen a contemplarlo, sino también hombres y mujeres de otras religiones, ciertamente atraídos no sólo por la simple belleza del propio icono, sino por el mensaje que transmite, compuesto de amor, protección, apoyo y, de hecho, ayuda permanente.

El título con el que veneramos este antiquísimo icono tiene su fundamento en una gran verdad de la escritura. Dios es la ayuda de su pueblo. Es la voluntad de Dios que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

Para esperar este proyecto salvífico, dirige su ayuda a toda la humanidad. Por eso el salmista dice: Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestra ayuda en las dificultades. Y continúa el profeta Daniel, ahora, oh Dios nuestro, escucha nuestras oraciones, las súplicas de tus siervos, haz resplandecer tu rostro, abre tus ojos y mira nuestra desolación.

Señor, escucha, señor, perdona, señor, mira y actúa sin demora por amor a ti mismo. Ante esta súplica, Dios se compadece. La ayuda de Dios se manifiesta porque está íntimamente ligada a su misericordia.

Es a través de esta misericordia, a través de esta ayuda, como Dios interviene en los asuntos humanos. Un sentimiento de compasión toca constantemente el corazón de Dios. La ayuda y la misericordia están conectadas.

Este amor-ayuda, esta misericordia toma forma, se hace historia en la persona, en la palabra, en los gestos, en el anuncio de Jesús de Nazaret. Es Él mismo a quien podemos llamar la compasión de Dios, la misericordia de Dios, la ayuda de Dios. Además, en una lectura teológica de nuestro Icono, el centro de este Icono no es María, a pesar de ocupar aparentemente la centralidad de la perspectiva.

El centro es el Hijo Bendito. En efecto, el Icono de María, Madre del Perpetuo Socorro, pertenece a esa antigua indicación de aquella que indica el camino, señala el camino. Ella no es la protagonista, no es el centro, pero con la mano, con la mirada, la señala.

El camino es Jesús, y Jesús se convierte entonces en ayuda de la humanidad, es misericordia, es preocupación de Dios. Los evangelios registran muchos sentimientos que Jesús experimenta y expresa, pero hay uno que está especialmente subrayado, expresado, contado. En Jesús emerge el sentimiento de compasión.

Se hace referencia a él varias veces en los Evangelios. Jesús, al ver la multitud, sintió compasión de ellos, y nuevamente, cuando bajó de la barca, vio una gran multitud y sintió compasión. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: Siento compasión por esta multitud.

Jesús, movido a compasión, les tocó los ojos. Jesús al ver a una mujer llorando por la pérdida de su hijo, tuvo compasión de ella, se acercó a ella y le dijo: no llores. Cuando aún estaba lejos, su padre lo vio conmovido y corrió a su encuentro.

Es la parábola de Jesús en la que se narra la fisonomía y sentimientos de compasión verdaderamente grande. Y la compasión de Jesús se materializa en su búsqueda del pecador. Oremos siempre, diciendo ayudar a Israel y a su siervo, acordándonos de su misericordia.

Y por eso el Dios que se revela por escrito es rico en misericordia. Su misericordia se extiende de generación en generación sobre los que le temen. Es esta cualidad de misericordia la que Jesús quiere rastrear después de haberla sembrado y testimoniado también a sus discípulos de ayer y de hoy, también a nosotros, repite, quiero misericordia, no sacrificios, de hecho no vinieron a llamar a justos, sino a pecadores.

Y así hemos escuchado esta misericordia, narrada en los acontecimientos del origen de nuestra humanidad. En el Libro del Génesis se expone el gran fracaso, una humanidad que intenta a toda costa organizar el olvido de Dios, pero involuntariamente ya ha organizado el fracaso del hombre, de sus vínculos, de sus afectos, intento que a lo largo de la historia de la humanidad se ha expresado a través de las persecuciones, los mártires producidos por muchos totalitarismos impíos, la violencia de los conflictos, las víctimas de las guerras, el odio hacia el prójimo. Sin embargo, Dios no se cansa, Dios mira más allá.

Ya en la noche del primer pecado siente compasión, hasta el punto de que la historia nos cuenta que el Señor Dios hizo al hombre y a su esposa pieles únicas y las vistió. Es cierto que hubo una gran transgresión, un gran olvido, pero Dios no abandona. E incluso en el Apocalipsis, en este Libro de la Revelación, la mujer, vestida del sol, amenazada por el dragón, es a la vez un icono y una prefiguración de María, pero también de la Iglesia.

Está vestida del sol, el resplandor de Dios. Bajo sus pies está la luna, signo del transcurso del tiempo, de los ritmos de los días, de las estaciones. En compañía de María, en compañía de la Iglesia, estamos llamados a santificar nuestro tiempo.

Es la corona que rodea su cabeza, signo de victoria. El número de estrellas alude a las doce tribus de Israel, pero también a los doce apóstoles, pilares y fundamento de la Iglesia. Y en este signo aterrador aparece un enorme dragón rojo, con siete cabezas, diez cuernos y siete coronas.

Es la fuerza violenta del dragón, que, sin embargo, es limitada. Su poder es infinito; Desea arrastrar, y lo hace, a un tercio de las estrellas. Casi intenta resistir el poder de Dios, pero no lo consigue.

Él no es omnipotente. El rapto del niño al trono de Dios indica la aventura salvífica y mesiánica que Dios, rico en misericordia, confía a su Hijo Unigénito. Reconociendo en María a esa mujer que es la comunidad cristiana misma, que se ve a sí misma, siempre llamada a engendrar nuevos hijos por la gracia de los sacramentos.

Y el pasaje central de la escena de la crucifixión presenta a María, entregada por Jesús, que se convierte en madre no solo de ese discípulo presente, sino de todos aquellos a quienes él representa. Es una revelación de la maternidad espiritual de María, que ve a su alrededor a sus hijos de todas las edades, de todas las latitudes, salvados, redimidos por el sacrificio de Cristo, para una vida que nunca terminará. Tras la muerte de Cristo, en virtud de su maternidad, María acompaña a la Iglesia naciente, ora con ella y por ella, y recibe con ella el don del Espíritu Santo, prometido y enviado por el Hijo resucitado.

Participando de la gloria de su Hijo y, finalmente, asunta al Cielo, continúa acompañando a la Iglesia con su ayuda maternal y protegiéndola en su camino hacia la patria, hasta el glorioso regreso de su Hijo, el Señor Jesucristo.

Amén.

(Transcripción de audio del P. A. Wodka, C.Ss.R.)

30 de junio: Memoria del Beato Gennaro Sarnelli

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Gennaro Maria Sarnelli

El beato Gennaro Maria Sarnelli (Nápoles, 12 de septiembre de 1702 – Nápoles, 30 de junio de 1744) fue un célebre sacerdote y misionero italiano, estrecho colaborador de San Alfonso María de Ligorio y uno de los primeros miembros de la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas). Conocido por su incansable dedicación a los más pobres, fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el 12 de mayo de 1996.

¿Quién fue Gennaro Maria Sarnelli?

Gran amigo de San Alfonso y su fiel compañero, se unió a la obra del santo con una contribución singular, llena de celo por la salvación de las almas más desamparadas. Escritor prolífico, escribió extensamente a pesar de su corta edad (tan solo 44 años). Por iniciativa suya, con la ayuda de su padre, el barón Angelo, y su hermano, el sacerdote Andrea, se fundó la casa redentorista de Ciorani.

Su labor apostólica, caracterizada por un ritmo casi frenético, entrelazada con su trabajo misionero, su escritura y su no menos significativa labor como director espiritual, tenía como objetivo ayudar a la humanidad a recuperar y experimentar el profundo sentido de su dignidad humana en el Dios Trino. Si bien operaba dentro de las tradiciones culturales de su tiempo, no descuidó la posibilidad de encontrar nuevas formas de evangelización, integrándolas en el contexto social en el que se adoptarían. Su amigo más cercano y primer biógrafo, San Alfonso María de Ligorio, lo retrató como un místico, enfatizando que toda la obra de Sarnelli debía considerarse a la luz de la profunda comunión personal que experimentó con Cristo.

Al impulsar iniciativas sociales, en lugar de crear nuevas estructuras, trabajó para asegurar que tanto el Estado como la Iglesia de la época restauraran las existentes a su propósito original o, cuando fuera necesario, crearan otras nuevas. Sarnelli vivió su labor apostólica como sacerdote y, específicamente, como misionero. El carisma redentorista fue para él la expresión natural de la multiplicidad de dones que había recibido de Dios.

Tras su muerte, su considerable reputación de santidad se extendió más allá de las fronteras de Italia, especialmente gracias a la obra de otro santo redentorista: Clemente María Hoffbauer. A pesar de ello, la causa de canonización no se inició hasta 1861, mediante el proceso informativo. El 2 de diciembre de 1906, el Papa San Pío X lo declaró Venerable, proclamando el heroísmo de sus virtudes.

(Del folleto de beatificación)

Memoria de los mártires redentoristas ucranianos

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28 de junio

El 27 de junio de 2001, durante su visita apostólica a Lviv, el Papa Juan Pablo II beatificó a un grupo de 25 mártires greco-católicos ucranianos, víctimas del régimen soviético y de las persecuciones del siglo XX.

Entre ellos se encontraban cuatro redentoristas: el obispo Mykolay (Nicholas) Charnetsky (1884-1959), el obispo Vasyl (Basil) Vsevolod Velychkovsky (1903-1973), el padre Ivan Ziatyk (1899-1952) y el padre Zynoviy (Zenon) Kovalyk (1903-1941).

El obispo Nicholas Charnetsky y sus veinticuatro compañeros representan una época gloriosa de martirio para la Iglesia católica ucraniana, y sus historias dan poderoso testimonio de la fortaleza de su fe católica.

Tras tomar nota de los testimonios de la vida virtuosa del obispo Mykolay Charnetskyi, y especialmente de su perseverancia, valentía y fidelidad a la Iglesia de Cristo durante el período de persecución, se inició el proceso de beatificación en 1960. El 2 de marzo de 2001, se completó a nivel eparquial y el caso fue remitido a la Sede Apostólica. El 6 de abril de 2001, el comité teológico reconoció el martirio del obispo Charnetskyi; el 23 de abril, su martirio fue verificado por la Asamblea de Cardenales, y el 24 de abril de 2001, el Santo Padre Juan Pablo II firmó el decreto de beatificación del obispo Mykolay Charnetskyi, un bendito mártir de la fe cristiana.

Para leer más sobre la vida del Beato Mykolay Charnetsky en Scala News
Se puede ver también: https://www.youtube.com/watch?v=WJH9EcWsRw4

Venezuela: los Redentoristas relatan la situación después del terremoto

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“No están solos, hay un pueblo y una Iglesia que camina a su lado” (mensaje de la CEV)

El pasado 24 de junio de 2026, minutos después de las 6:00 p.m., Venezuela fue testigo de un acontecimiento sin precedentes. Casi la totalidad del territorio nacional se vio sacudida por dos movimientos sísmicos sucesivos, de magnitudes 7,2 y 7,5, con una diferencia de apenas 39 segundos, según los registros oficiales. Tras el impacto, el sistema eléctrico colapsó y las redes de telecomunicaciones quedaron inoperativas, imposibilitando una comunicación fluida en un momento crítico. Como bien señaló nuestro Padre General, este no es un momento sencillo, pues nuestro pueblo, que “ha soportado con admirable fortaleza tantos años de sufrimiento y que hoy vuelve a enfrentar una nueva catástrofe”.

Describir la escena es un desafío para el lenguaje, el movimiento telúrico, de una violencia extrema, estuvo acompañado por un estruendo inquietante que precedió al derrumbe de estructuras, la fractura de vidrios y el clamor angustiado de una población que buscaba desesperadamente ponerse a resguardo. El instinto natural de protección hacia nuestros seres queridos se manifestó con dolor en ciudades como Caracas, La Guaira, Puerto Cabello, Morón, Tucacas y otras localidades donde el colapso de edificaciones e infraestructuras ha dejado una estela de desesperación.

Ante la magnitud de la crisis, se activaron protocolos de emergencia y, en un esfuerzo conjunto, la ciudadanía y los organismos estatales iniciaron las labores de remoción de escombros. Con profundo pesar, debo informar que, al momento de escribir estas líneas, una joven de la PJVR continúa desaparecida junto a su madre, tras el colapso de su residencia. Asimismo, las cifras oficiales reportan trágicamente 920 fallecidos y 3.360 heridos. Estas escenas, imborrables para quienes las presenciamos, nos llaman a la oración y a la solidaridad.

En cuanto a nuestra labor pastoral, los cohermanos han buscado, en la medida de lo posible, contactar a nuestras comunidades para verificar su bienestar. Gracias a Dios, no tenemos que lamentar pérdidas humanas entre nosotros, aunque sí daños materiales significativos. En Valencia, hemos sufrido la caída de una pared y diversas estructuras de mampostería que han pedido reemplazar antes de abrir el templo a la feligresía. En Caracas, el Santuario ha registrado la pérdida de vitrales históricos, afectaciones en el campanario de la Iglesia, y por su parte la casa de la comunidad ha presentado afectaciones en algunas zonas como terrazas y leves fracturas de las paredes. El resto de las comunidades se encuentran bastante estables en su infraestructura.

Sin embargo, el pueblo venezolano ha respondido con una admirable capacidad de organización. Se han constituido comités de ayuda o de acopio y la Iglesia, a través de Cáritas en sus niveles nacional, diocesano y parroquial, ha desplegado esfuerzos logísticos para asistir a las zonas más vulnerables. Valoramos profundamente la cercanía de Su Santidad, el Papa León XIV, quien ha expresado su preocupación y ha enviado su primera ayuda humanitaria. A este esfuerzo se han sumado diversas naciones, aportando recursos y personal técnico para paliar esta emergencia.

Extendemos nuestra gratitud al Padre General, P. Rogério Gomes, C.Ss.R., quien sigue de cerca nuestra situación, y a los distintos provinciales cuyas oraciones y ofrecimientos de ayuda han sido un bálsamo. Un reconocimiento por la cercanía que ha tenido el provincial, Mauricio Monroy, y todos los cohermanos de la Provincia Andino-Caribeña, así como aquellos que, desde nuestras comunidades locales en Venezuela, se han volcado a acompañar al pueblo sufriente, primero, a través de la oración constante y segundo, transformando nuestras parroquias en centros de acopio y refugio para quienes han perdido su hogar. Para el día 28 de junio de 2026, la Conferencia Episcopal Venezolana ha pedido que se dedique una JORNADA NACIONAL DE ORACIÓN, por los estragos que han dejado los terremotos.

Elevemos nuestras súplicas a Dios y a Nuestra Madre, la Virgen de Coromoto, para que acompañen a nuestra nación en estos tiempos de convulsión. Que encontremos la paz, la armonía y la consolación del Padre Celestial, quien no nos abandona, sino que camina con nosotros en este momento de adversidad. Que conceda el descanso eterno a nuestros hermanos fallecidos y la pronta recuperación a los heridos; y que, como nación, logremos hallar el camino de la unidad y la reconciliación.

En Jesús, María y Alfonso,

Redentoristas de Venezuela.

Madagascar: Un año de esperanza a través de la educación en Andriaka

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La Oficina de Solidaridad Redentorista se complace en celebrar la culminación del primer año de implementación del Programa BCA para el Acceso a la Escuela y el Aprendizaje en Andriaka, Madagascar. Este hito representa una expresión concreta de la visión redentorista: acompañar a los pobres y más vulnerables y contribuir a crear las condiciones para que cada niño aprenda, crezca y viva con dignidad.

En Andriaka, muchos niños enfrentan serios obstáculos para acceder a la educación, como la pobreza, la distancia, el hacinamiento en las aulas, la falta de saneamiento, las discapacidades, las dificultades de aprendizaje y la vulnerabilidad de las niñas. A través de este proyecto, la Viceprovincia Redentorista de Madagascar responde con una firme convicción: la educación puede romper el círculo vicioso de la pobreza y allanar el camino hacia un futuro de mayor justicia y oportunidades.

Durante este primer año se han logrado avances significativos. Se ha continuado la construcción de aulas, se han mejorado los servicios de saneamiento, se ha brindado apoyo y capacitación al profesorado y se han adoptado medidas concretas para mejorar la protección infantil, la educación inclusiva y los resultados del aprendizaje. El programa también aborda la pobreza educativa fortaleciendo la lectura, la escritura, las matemáticas, el malgache y el francés, al tiempo que promueve el “desarrollo positivo” mediante la identificación y el intercambio de buenas prácticas de escuelas y docentes que logran excelentes resultados en contextos difíciles.

El programa también incluye una estrategia de resiliencia climática para proteger el aprendizaje mediante infraestructuras más seguras, saneamiento mejorado, protección ambiental y una mejor preparación ante ciclones, lluvias torrenciales, sequías y temporadas difíciles.

Este trabajo no se limita a la construcción de edificios. Se trata de que los niños encuentren su lugar en la escuela, de que las niñas se sientan motivadas a continuar su educación, de que los niños con discapacidad sean acogidos y apoyados, y de que los docentes reciban el apoyo necesario para ayudar a cada niño a desarrollar todo su potencial.

La Oficina de Solidaridad Redentorista agradece poder colaborar con la Asociación Solidaridad España y la Viceprovincia Redentorista de Madagascar, así como con todos aquellos que continúan llevando a cabo esta misión con valentía y dedicación.

Invitamos a amigos, socios y personas de buena voluntad a seguir acompañándonos. Al apoyar esta misión, ayudan a los niños de Andriaka a aprender, crecer y soñar más allá de los límites de la pobreza. Juntos, podemos hacer de la educación un camino de esperanza para muchos más niños y familias en Madagascar.

Leon Masiala Phuati, C.Ss.R.
Oficina de Solidaridad Redentorista

fuente: https://www.africaredemptorists.com/

Mensaje del Padre General con ocasión de la Fiesta de la Madre del Perpetuo Socorro

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En su mensaje con ocasión de la Fiesta de la Madre del Perpetuo Socorro, el P. Rogério Gomes C.Ss.R. celebra el 160.º aniversario del mandato confiado a los Redentoristas de difundir en el mundo la devoción a ella, subrayando el papel central de María en la espiritualidad redentorista como modelo de fe, esperanza, escucha y servicio, que conduce continuamente a las personas hacia un encuentro más profundo con Jesucristo.

El P. Rogério recuerda las palabras con las que el Papa Pío IX, en 1865, encomendó a los Redentoristas la misión de «darla a conocer en todo el mundo», y destaca cómo la devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro ha florecido a través de culturas y continentes. Subraya que la auténtica devoción mariana debe inspirar el discipulado, el compromiso misionero y el servicio compasivo, de manera especial hacia los pobres y los marginados. Por último, invita a todos los Redentoristas, a los laicos asociados y a cuantos están vinculados a su espiritualidad a renovar el compromiso de dar a conocer y amar a María, para que sus comunidades se conviertan en lugares de fe, misericordia y misión, bajo su continua protección, en el anuncio de la sobreabundante redención de Cristo.

A continuación, el mensaje completo:


Iloilo, Filipinas, 27 de junio de 2026

Mensaje con ocasión de la Fiesta de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro

Queridos Cohermanos, Formandos y laicos asociados a nuestra misión:

  1. En este día en que toda la Congregación celebra con alegría la fiesta de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, me uno a cada comunidad redentorista esparcida por el mundo para dar gracias a Dios por el don de la Madre del Redentor, que continúa acompañando el caminar de la Iglesia y de nuestra familia misionera.
  2. La devoción a María es uno de los pilares de nuestra espiritualidad. La Constitución 32 nos lo recuerda muy bien:
    «Consideren a la Bienaventurada Virgen María como su modelo y socorro, pues Ella, sierva del Señor, al recorrer el camino de la fe y abrazarse de todo corazón a la voluntad salvífica de Dios se consagró por entero a la persona y a la obra de su Hijo, y cooperó y sigue cooperando al misterio de la redención, como perpetuo socorro en Cristo para el pueblo de Dios. Por tanto, trátenla como Madre, con piedad y amor filial. Fomenten con celo su veneración, sobre todo mediante el culto litúrgico, y celebren sus fiestas con especial fervor. Fieles a la tradición alfonsiana, todos los congregados honrarán a diario a esta Bienaventurada Virgen. A todos se les recomienda el rezo del santo rosario para rememorar e imitar con ánimo agradecido los misterios de Cristo en que María participó.»
  3. El 11 de diciembre de 1865, el papa Pío IX confió a los Redentoristas el Icono de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, encomendándonos una misión que sigue siendo plenamente actual: «Hacerla conocer en todo el mundo». Pocos meses después, el 26 de abril de 1866, el Icono fue solemnemente restituido a la veneración pública en la iglesia de San Alfonso, en Roma. Desde entonces, a lo largo de 160 años, esta devoción ha traspasado fronteras, culturas y lenguas, convirtiéndose en una de las expresiones marianas más difundidas de la Iglesia.
  4. En todos los continentes donde la Congregación está presente, la Madre del Perpetuo Socorro continúa reuniendo a sus hijos. En algunos lugares, por medio de grandes santuarios que reciben diariamente a multitudes de peregrinos. En otros, a través de pequeñas iglesias, capillas, comunidades y misiones, donde personas sencillas depositan ante el Icono sus alegrías, sufrimientos, angustias y esperanzas. En todos estos lugares, María continúa señalando a Cristo, su Hijo, verdadero Redentor de la humanidad.
  5. Sin embargo, el mandato confiado por Pío IX no consiste únicamente en difundir una devoción. Estamos llamados a conducir a las personas desde la devoción hasta el encuentro personal con Jesucristo; del encuentro, al discipulado; y del discipulado, al compromiso misionero. La verdadera devoción mariana nunca se encierra en sí misma. Siempre conduce al seguimiento de Cristo y al servicio generoso de los hermanos, especialmente de los pobres, los abandonados y todos aquellos cuya dignidad es herida por las múltiples formas de pobreza y exclusión.
  6. María es un modelo inspirador para la misión redentorista. Su silencio está lleno de escucha (cf. Lc 2,19.51); su presencia maternal evoca la compasión (cf. Jn 19,25-27); y su fe está llena de esperanza (cf. Lc 1,45). En el Magníficat proclama al Dios que derriba a los poderosos de sus tronos, enaltece a los humildes, colma de bienes a los hambrientos y recuerda su misericordia para con su pueblo (cf. Lc 1,46-55). Su canto sigue siendo plenamente actual y desafía también nuestra misión: anunciar la abundante redención que transforma vidas (cf. Sal 130,7), promueve la dignidad humana (cf. Jn 10,10) y fortalece la esperanza de quienes más sufren (cf. Rm 5,5).
  7. En esta fiesta de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, mientras recordamos los 160 años de la difusión de su devoción, invito a cada Unidad de la Congregación, a las comunidades religiosas, a cada cohermano, a los laicos asociados a nuestra misión y a las cofradías, congregaciones e institutos religiosos vinculados a la espiritualidad redentorista a renovar, en este día, el compromiso de hacer que Nuestra Madre del Perpetuo Socorro sea cada vez más conocida y amada. Hagamos que nuestras iglesias, santuarios y comunidades sean verdaderas escuelas de fe, de misericordia, vivida con la benignidad pastoral y de misión, donde cada peregrino encuentre no solo consuelo para sus dolores, sino también un llamado a vivir el Evangelio de manera siempre nueva y a convertirse en discípulo misionero de Jesucristo.
  8. Que Nuestra Madre del Perpetuo Socorro continúe protegiendo a la Congregación y, junto con nuestros santos, mártires y beatos, fortalezca nuestra vocación misionera y nos inspire a llevar, con renovado entusiasmo, la abundante redención a todos, especialmente a los más pobres y abandonados.

¡Feliz fiesta de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro para todos!

P. Rogério Gomes, C.Ss.R
Superior General

Original: español

Fiesta de María, Madre de la Redención y Peregrina de Esperanza

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Nos hemos preparado nueve días con reflexiones que nos han invitado a descubrir varias virtudes cristianas con la guía del ejemplo de Nuestra Madre. La novena ofrece la oportunidad de profundizar la vocación cristiana de ser fuente de esperanza y testigo del Evangelio en el mundo actual.

Como miembros de la Familia Redentorista y cristianos comprometidos con la misión de la Iglesia, estamos caminando juntos para convertirnos en «Misioneros de la Esperanza» siguiendo el ejemplo de Jesús, nuestro Servidor y Líder. En esta fiesta, bajo la atenta mirada de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, este camino espiritual nos anima a crecer en la fe, la generosidad y el compromiso de servir a los demás.

La tradición redentorista ha encontrado en este icono una expresión privilegiada de su misión. San Alfonso quería que todos descubrieran la inmensidad del amor misericordioso de Dios. Más tarde, los misioneros redentoristas llevaron esta devoción a todos los continentes, anunciando que nadie está fuera del alcance de la gracia de Dios.

Vivamos con mucha fe esta fiesta donde la Madre del Redentor nos ilumina el camino para llegar a su hijo.

https://www.youtube.com/watch?v=kbl6utDG_-Y

Kenia: De la reunión a la acción

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Las partes interesadas validan el modelo redentorista de atención a las personas mayores

Nairobi, Kenia – junio de 2026

El 23 de junio de 2026, representantes de las partes interesadas, investigadores, representantes gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y expertos en la población mayor se reunieron virtualmente para validar un documento de aprendizaje sobre programas de atención y defensa de las personas mayores redentoristas en Kenia y Kerala, India. En el taller se revisaron los hallazgos clave y se respaldó un modelo integral de atención y defensa de las personas mayores, desarrollado mediante un proceso de aprendizaje colaborativo entre la Fundación Ethel para las Personas Mayores (EFA) en Kenia, la Sociedad Alfonsiana Alwaye (AAS) en Kerala, India, la Oficina de Solidaridad Redentorista (RSO), las propias personas mayores, agencias gubernamentales, organizaciones de personas mayores y socios para el desarrollo.

La actividad de aprendizaje, el documento resultante y el seminario web de validación fueron encargados por la Oficina de Solidaridad Redentorista (OSR), administradora de la Beca Plurianual Misean Cara (BMM), cuyo apoyo financiero a los programas de EFA y AAS en Kenia y Kerala hizo posible este proceso de aprendizaje colaborativo.

La sesión fue inaugurada por el P. Gerard O’Connor, C.S.S.R. de la OSR, quien reflexionó sobre los crecientes desafíos que enfrentan las personas mayores en todo el mundo, basándose en su propia experiencia cuidando a familiares ancianos. Hizo un llamado a combinar la atención pastoral compasiva con intervenciones concretas para proteger la dignidad y la calidad de vida.

Las presentaciones resaltaron la escala del cambio demográfico en curso: se espera que la población mundial de 60 años o más alcance los 2,1 mil millones para 2050. Los participantes discutieron la inseguridad económica, la soledad, el aislamiento social, el abuso de las personas mayores y las brechas en los marcos legales y de protección social, mientras revisaban cómo tanto la Fundación Ethel como la Sociedad Alfonsiana Alwaye nacieron de encuentros directos con adultos mayores vulnerables. Fueron estos mismos encuentros los que dieron forma a una respuesta redentorista distintiva, arraigada en la dignidad, la sabiduría y el potencial (en lugar del declive) de las personas mayores.

La soledad se ha convertido en una de las vulnerabilidades más extendidas y, al mismo tiempo, menos abordadas. El documento de aprendizaje también destacó el valor de los modelos de atención integrada basados ​​en la comunidad, las iniciativas de medios de vida, la prestación de servicios basados ​​en la fe pero inclusivos y los cuidadores comunitarios, que los participantes citaron como la primera línea de apoyo para los adultos mayores a pesar de su capacitación, reconocimiento y recursos limitados.

El objetivo principal del trabajo fue la validación de un modelo propuesto de atención y defensa de los derechos de las personas mayores, cuyos pilares son: Derechos y Defensa; Atención Integral Centrada en la Comunidad y la Persona; Bienestar Psicosocial y Atención Espiritual; y Empoderamiento Económico y Envejecimiento Activo. Estos pilares se sustentan en cuatro facilitadores transversales: colaboración, fortalecimiento de sistemas, generación de evidencia y sostenibilidad.

Los participantes también destacaron prácticas innovadoras que surgen en ambos contextos, incluyendo estructuras comunitarias de defensa de los derechos y el enfoque de cuidados paliativos comunitarios desarrollado en Kerala. Solicitaron mayor apoyo para los cuidadores, una integración más estrecha con los marcos regionales y mundiales sobre el envejecimiento y financiación sostenible para la atención de las personas mayores.

El modelo validado proporciona ahora una base sólida para la colaboración entre los ministerios redentoristas, las instituciones gubernamentales, la sociedad civil y las comunidades comprometidas con la promoción de la dignidad y el bienestar de las personas mayores.

Acerca del Programa
El Programa Redentorista de Atención y Defensa de los Adultos Mayores es una iniciativa conjunta de la Fundación Ethel (Kenia), la Sociedad Alfonsiana Alwaye (India) y socios redentoristas, que promueve el envejecimiento digno mediante la atención integral, la defensa de los derechos, el apoyo psicosocial, el empoderamiento económico y la participación comunitaria.

Agradecimientos
Esta actividad de aprendizaje, el documento de aprendizaje y el seminario web de validación fueron posibles gracias al generoso apoyo financiero de Misean Cara, administrado a través de la Oficina de Solidaridad Redentorista (OSR) mediante la Beca Plurianual Misean Cara (BPM).

Felistas Ndonye, Eithel Foundation Project Officer
Michael Waweru, Eithel Foundation Programme Manager

El cardenal Mykola Bychok entrega al papa León XIV regalos de un soldado ucraniano

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Fotos: https://www.facebook.com/BishopMykolaBychok

El miércoles 24 de junio, el obispo cardenal Mykola Bychok, que había llegado a Roma para el Consistorio Extraordinario que se celebraría los días 26 y 27 de junio, participó en la Audiencia General del Papa León XIV.

Durante la Audiencia General, el Cardenal Mykola tuvo la oportunidad de acercarse al Santo Padre y entregarle un obsequio especial. El Obispo le obsequió al Papa León una bandera ucraniana y una cruz de madera de Mykhailo Strypa, de Hoshiv, un soldado de la 67.ª Brigada Mecanizada Independiente del «Sector Derecho», que sirvió entre 2022 y 2025 en Nevske, Ploshchanka, Bakhmut, Serebrianske, Chasiv Yar, Dvorichne, Terny y en la región de Sumy. Mykhailo confió estos obsequios al Papa León, pidiéndole que el Pontífice nunca deje de ser una voz de verdad en esta guerra.

La bandera, montada en un sencillo marco de madera, lleva en su reverso un conmovedor testimonio de Mykhailo sobre el poder de la oración y la protección divina: «Esta bandera siempre la guardaba en mi chaleco antibalas, y la cruz estaba sujeta a él cuando fui allí. Después, nos dijeron que dejaríamos Bakhmut gravemente herido o muerto. Recuerdo minas explotando a mi lado, balas atravesándome la barba, granadas que no detonaban cerca de mí, y en esos momentos recé. Sobreviví, al igual que mis compañeros de armas… Doy gracias a Dios por todo. Que Dios me conceda paz y tranquilidad a mí, a mis hijos María y Tadei, y a mi esposa Liliia».

Al presentar estos objetos al Papa León XIII, el Cardenal Mykola expresó su sincera gratitud por las oraciones del Santo Padre y por todos los esfuerzos que sigue realizando en busca de una paz justa en Ucrania. El Obispo también transmitió al Papa León XIII los saludos de los fieles de Australia y Ucrania.

Fuente: Ukrainian Catholic Church – Australia, New Zealand and Oceania
https://catholicukes.au/

Fotos: @Vatican Media e https://www.facebook.com/BishopMykolaBychok