La Iglesia de Santa María de Czestochowa en Cicero, Illinois, celebró su Misa Azul anual el 4 de junio de 2026 (nombre tradicional que proviene del color de sus uniformes). Esta celebración eucarística especial estuvo dedicada a los policías, bomberos, personal médico de emergencia y a todos los socorristas que prestan servicio en las comunidades vecinas de Cicero, Berwyn y Stickney.
El obispo auxiliar Robert Lombardo de Chicago presidió la Misa. En su homilía, enfatizó la vital importancia del servicio a los demás, recordando a los presentes que todo acto de verdadero sacrificio tiene su origen en el amor de Cristo, el Buen Pastor. La Eucaristía fue una sincera expresión de gratitud hacia quienes aceptan fielmente la responsabilidad de proteger nuestras comunidades cada día.
Entre los asistentes se encontraban representantes del gobierno local, los jefes de los departamentos de policía de Cicero, Berwyn y Stickney, policías, bomberos, personal médico de emergencia, sus familias y numerosos feligreses locales. Su presencia colectiva ofreció un hermoso testimonio de la unidad y el respeto mutuo que unen a las fuerzas del orden y a la comunidad local.
Al inicio de la liturgia, el padre Waldemar Latkowski, párroco de Nuestra Señora de Czestochowa y de la Caridad y decano del Vicariato III, Decanato D (Cicero, Berwyn y Stickney), dio la bienvenida a los presentes. Expresó su profundo agradecimiento, en particular, a los miembros de las fuerzas del orden, bomberos y servicios de emergencia por su compromiso diario y su dedicación.
Un momento profundamente emotivo durante la Misa fue la bendición de las insignias de los policías, bomberos y personal de primeros auxilios presentes. Durante esta bendición, se elevaron oraciones para que Dios protegiera a todos aquellos que sirven en estas profesiones de alto riesgo. La congregación se unió en oración para pedir sabiduría en la toma de decisiones, valentía en momentos de peligro y seguridad en el cumplimiento del deber, así como paz para sus familias. También se dedicó un homenaje especial a quienes han hecho el máximo sacrificio al servicio de los demás.
La Misa Azul de este año sirvió una vez más como un conmovedor recordatorio de que la seguridad y el bienestar de nuestras comunidades son posibles gracias a la dedicación y el sacrificio diarios de muchos hombres y mujeres cuyo servicio a menudo pasa desapercibido. Como comunidad de fe, la parroquia no solo expresa su profunda gratitud, sino que también promete seguir orando por todos los que sirven y protegen.
Después de la Misa, los asistentes se reunieron para una foto grupal y un refrigerio ofrecido por la parroquia. El encuentro brindó una excelente oportunidad para la confraternidad, la conversación cordial y el fortalecimiento de las relaciones entre la Iglesia, los líderes del gobierno local y el personal de seguridad pública.
Encuentro del Papa León XIV con el mundo de la cultura en Madrid
Son muchas las imágenes y titulares que está dando el papa León en su reciente visita a España. Una programación hecha a conciencia y con la colaboración del propio pontífice para ofrecer un mensaje de esperanza en lugares clave y con gran impacto eclesial, social y cultural. “Alzad la mirada” ha sido el lema elegido para esta visita invitando a salir del propio yo para hacer un mundo mejor, más justo y más bello.
Su estancia más extensa ha sido en la ciudad de Madrid donde se celebraron diversos encuentros como la vigilia de oración con los jóvenes, con más de medio millón de personas; la visita al proyecto social de Cáritas «CEDIA 24 Horas» donde conoció de primera mano el mundo de la migración y otras realidades de exclusión social; la misa del Corpus Christi en la céntrica Plaza de Cibeles con más de millón y medio de personas; el encuentro en el Estadio Santiago Bernabéu con ochenta mil personas; el encuentro con el Congreso de los Diputados y el encuentro «Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte», en el que pudimos asistir como Editorial Perpetuo Socorro y Museo Redentorista de Madrid inaugurado el pasado 8 de noviembre de 2023 y que está siendo visitado por numerosos grupos de fieles y de expertos en arte sacro. Como señala la Carta Circular sobre la función pastoral de los museos eclesiásticos de la Comisión Pontificia para los bienes de la Iglesia, en agosto de 2001: “La lección de la historia, a través de la contemplación del arte, se abre a la profecía, de modo que “la Iglesia, maestra de vida, no puede menos de asumir también el ministerio de ayudar al hombre contemporáneo a recuperar el asombro religioso ante la fascinación de la belleza y de la sabiduría que emana de cuanto nos ha entregado la historia”. Algo de esto es lo que estamos intentando transmitir desde este museo redentorista.
La cultura como modo de dignificación
Es de agradecer que el Papa se preocupe y demande expresamente este tipo de encuentros en la visita a un país. ¿Por qué? Porque la cultura va más allá de las expresiones artísticas o estéticas, es el modo en que el ser humano establece su relación con los otros, con la naturaleza y con Dios. Según la Doctrina Social de la Iglesia la cultura es entendida como el “cultivo” de las relaciones humanas y el desarrollo integral de la persona; exige, por tanto, un diálogo constante entre fe y vida, promoviendo valores fundamentales como la solidaridad, el bien común y la dignidad humana frente al materialismo o el individualismo rampante. Por tanto, garantizar y defender la dimensión cultural del ser humano es apostar por su pleno desarrollo, es garantía de igualdad y es hacer, sobre todo, que el más desfavorecido tenga acceso a los medios de formación y capacitación para vivir de forma digna. En palabras del propio Papa: “Y entonces, ella -la Iglesia- no puede desentenderse de la cultura, porque a través de ella, el hombre en cuanto hombre «es» más” (cf. Compendio de la doctrina social de la Iglesia, 554). “La formación de una cultura capaz de enriquecer al hombre requiere por el contrario un empeño pleno de la persona, que despliega en ella toda su creatividad, su inteligencia, su conocimiento del mundo y de los hombres, y ahí emplea, además, su capacidad de autodominio, de sacrificio personal, de solidaridad y de disponibilidad para promover el bien común” (CDSI 556).
Al entrar en el Movistar Arena, lugar donde tuvo el encuentro con el mundo de la cultura, el papa León XIV recibió una gran ovación: el arte, la universidad, la economía y el deporte, todos aplaudieron en señal de respeto, valoración y acogida. Difícilmente podemos encontrar otra figura, a nivel internacional, que obtenga el reconocimiento que ha recibido el Papa durante estos días. Ante una clase política desacreditada por la polarización, la corrupción, la falta de respeto a los derechos humanos y, sobre todo, las guerras, el Papa aparece como una autoridad moral y ética indiscutible en nuestro tiempo, independientemente del credo que se profese.
El objetivo: tejer redes
El objetivo principal del encuentro fue reconocer y destacar el trabajo de las instituciones y personas que construyen una sociedad más humana, justa y fraterna, así como la invitación a los asistentes a ser “hilos nuevos” capaces de tejer redes que armonicen todos los ámbitos de la vida social. La búsqueda de sentido del ser humano de este siglo XXI ha sido uno de los motivos del encuentro; la Iglesia, como lugar de encuentro abierto para todos, sigue siendo un sitio donde alzar la mirada y otear el horizonte y servir y alabar a Dios en el ser humano.
Antonio Banderas puso de relieve la importancia del diálogo entre la Iglesia y la sociedad civil. La Iglesia como la mayor productora de arte de la humanidad, como una institución creativa, imaginativa, que ha llevado a Jesucristo en infinidad de representaciones culturales y antropológicas. El arte no solo puede ser belleza sino pregunta, intuición, reflexión, contraste, revolución; es y debe seguir siendo denuncia de credos vacíos, voz de alerta de sociedades que se acostumbran a la injusticia, alternativa a la violencia, a todas las violencias. Estamos obligados a mirar y a ver la complejidad del alma humana y sus grandes interrogantes, necesitamos seguir creando belleza y verdad que conduzcan a la experiencia espiritual, afirmó el actor malagueño.
Los desafíos humanos y tecnológicos
Con respecto a los desafíos humanos y tecnológicos se hizo referencia de manera transversal a la primera encíclica del papa León XIV Magnifica humanitas. El vicerrector de la Universidad Complutense de Madrid, José María Coello de Portugal habló sobre la función social de la academia y de la educación como elemento de justicia social y derecho humano renovado que hace ciudadanos libres, preparados y comprometidos con la sociedad. Agradeció la proclamación como doctor de la Iglesia a un académico y profesor universitario: John Henry Newman de quien valoró muy positivamente el impacto que generó el diálogo con la sociedad de su tiempo. A continuación, planteó algunos desafíos: ¿cómo edificar la convivencia en la pluralidad en las aulas?, ¿cómo hacer desde la ciencia para liderar los cambios sociales y tecnológicos de los que el Papa habla en Magnifica Humanitas?
Después intervinieron los representantes de los empresarios y de los trabajadores (los dos sindicatos mayoritarios y la representante de las pequeñas empresas) que pusieron el énfasis en la realización de un contrato social que defienda la dignidad del trabajo y de los trabajadores. Después de un espectáculo flamenco y de la intervención de dos relevantes deportistas el papa León se dirigió al auditorio y dijo: “La fe es amor y por ello crea poesía y crea música. La fe es alegría y por ello crea belleza”, “no es extraño que anunciar la Buena Nueva y la conciencia de sabernos hermanos se expresa con forma de saeta, de poesía mística… todo ello muestra el vínculo entre lo material y lo espiritual que constituye nuestra existencia”.
Tejer redes significa servir de modo desinteresado; los hombres y mujeres movidos por la fe han edificado hospitales y escuelas, iniciativas solidarias que dignifican a las personas. Por eso, cabe preguntarse -señaló el Papa- ¿Europa se habría forjado identitariamente sin la huella espiritual que ha impregnado su historia? Debemos volver a pensar en la eternidad que irrumpe en la cotidianidad, en el espacio y en el tiempo, mediante la encarnación de Jesucristo, debemos volver a pensar en la reconciliación de lo cotidiano y lo espiritual.
Por último, invitó “a ser hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada en donde el tiempo se impregne de eternidad, la cultura custodie la memoria y favorezca el diálogo, la educación promueva la búsqueda de la verdad con espíritu crítico, el arte despierte asombro y genere emociones nobles, la empresa reconozca la dignidad de la persona y el trabajo siga siendo motor de esperanza”.
Misioneros que abrazan la diversidad cultural
Después de escuchar con atención al papa León solo cabe reafirmarnos, como misioneros redentoristas, que la cultura -lejos de ser un obstáculo para la evangelización- es un vehículo indispensable y privilegiado para la misma, que pasa por conocer y reconocer las culturas locales, por respetar al otro y los otros en cada momento, por hacer el mensaje evangélico comprensible, cercano y de calidad en todas sus representaciones, mostrando, además, una evangelización encarnada que devuelve la dignidad a cada ser humano, hablando su mismo idioma: el del respeto, la acogida y la comunión. Favorecer la experiencia artística, tal y como hizo san Alfonso, a través de la música, la pintura, la arquitectura, la teología y el arte en general es ya valorar las tradiciones y costumbres de los demás, es salir de nuestros pequeños mundos, como decía Antonio Banderas, para descubrir la presencia de Dios en la amplitud del universo y de cada átomo. Nuestro carisma está llamado a abrazar la diversidad cultural y valorar lo bueno, lo bello y lo verdadero que hay en cada una de esas culturas, no se trata de vencedores ni vencidos, ni de evangelizadores y evangelizados sino de una fraternidad comunional donde cada uno aporta según el carisma recibido. Por último, evangelizar requiere un compromiso ético con la realidad, alzar la mirada y denunciar las estructuras culturales y sociales que excluyen, limitan o restan dignidad a las personas.
Ojalá el testimonio del papa León inspire en nosotros esa lenta pero firme convicción de que sobre la fe se puede construir una diplomacia de la paz, el encuentro y la fraternidad.
El P. Sandeep Menezes comparte sus experiencias de la primera semana del Curso de Espiritualidad Redentorista 2026 en Italia.
Día 1 Las vistas y los sonidos de Roma fueron de una belleza sobrecogedora para los 17 participantes angloparlantes del Curso de Espiritualidad Redentorista de este año. El P. Krzysztof Dworak, director del Centro de Espiritualidad, invitó a los participantes, provenientes de diversas naciones (Canadá, Congo, India, Indonesia, Irlanda, Japón, Corea, Tailandia, Zimbabue) y con diferentes vocaciones (15 sacerdotes, 1 hermano y 1 colaborador laico en misiones), a vivir su viaje no como turistas, sino como peregrinos transformados por lo que ven y oyen.
El P. General Rogério Gomes se hizo eco de este mensaje en su homilía durante la Misa inaugural, desafiándonos a una profunda renovación espiritual a través de un encuentro renovado con el amor del Redentor. En la segunda sesión, el Padre Dworak nos ayudó a situar la espiritualidad redentorista dentro de la larga tradición de la espiritualidad cristiana que comienza con los primeros cristianos, continúa con San Alfonso y los primeros redentoristas, y perdura en nosotros hasta nuestros días.
El primer día culminó con un recorrido histórico guiado por Roma, a cargo del Padre Derreck Da Cruz. La iglesia de Santa Maria della Vittoria, con su capilla dedicada a la mística perforación del corazón de Santa Teresa de Ávila, nos recordó a la “abuela” de nuestra Congregación; la Via di San Basilio nos mostró la sencilla residencia donde el Padre Vilani y el Hermano Tartaglione esperaron la aprobación papal de nuestra Regla; Santa Maria di Monterone, una casa redentorista fundada en el siglo XIX, convenientemente ubicada junto a la Via Redentoristi, y la iglesia de Santa Maria sopra Minerva, donde San Alfonso fue ordenado obispo en 1762, nos ofrecieron imágenes concretas que se corresponden con las palabras que escuchamos durante nuestro noviciado.
Día 2 El segundo día, el padre Joseph Royan nos guió hasta la Plaza de San Pedro, donde tuvimos el privilegio de ver al Papa León XIV acercarse a nuestros asientos e impartir su bendición apostólica, seguida de una catequesis sobre el papel de la liturgia eucarística en la vida cristiana. Esto nos ayudó a experimentar la alegría de pertenecer a una familia de fe global.
Por la tarde, el padre Andrzej Wodka, profesor de la Academia Alfonsiana, nos invitó a convertirnos en «una exégesis viva de la Palabra de Dios» como redentoristas, participando en el acontecimiento de la Palabra divina que habla a personas de todas las épocas a través de la Biblia. A continuación, el padre Wodka celebró la Santa Misa, inspirándose en el ejemplo de San Carlos Lwanga, el santo del día.
Día 3 Temprano a la mañana siguiente, partimos con el padre Christian Bueno, de la Secretaría para la Evangelización, hacia las Catacumbas de San Calixto, donde un sacerdote nos guió por dos de los cuatro niveles de las catacumbas, construidas a lo largo de varios siglos por los cristianos más perseguidos de los siglos I y II hasta el VIII. Nos explicó que los primeros cristianos no llamaban a estos lugares «necrópolis», sino «cementerios» o dormitorios para los muertos. Allí «dormían» mientras esperaban su recompensa final. Tuvimos la gracia de celebrar la Sagrada Eucaristía en las Catacumbas, recordando que somos hermanos y hermanas de todos los que yacen en este lugar sagrado.
De regreso a Roma, el Padre Dworak reflexionó sobre cómo los Redentoristas están llamados a responder a las espiritualidades contemporáneas, adoptando la actitud de peregrinos que acompañan a la gente de nuestro tiempo, arraigados en Cristo y guiados por la visión de San Alfonso, adaptándose a las condiciones locales.
Día 4 El cuarto día comenzó con la Sagrada Eucaristía presidida por el Consultor General, el Padre Ivel Mendanha, quien habló de la vocación redentorista como participación en una dinámica que comenzó con Jesús y sus discípulos a través de la aceptación de la Palabra, la transformación y la transmisión de la misión.
A continuación, se llevaron a cabo tres sesiones. El Padre Cristian Bueno ofreció la imagen del carisma redentorista como un ecosistema, comparando nuestra misión con los bosques de la Iglesia Ortodoxa Etíope que sustentan la vida en medio de los desiertos. El hermano Larry Luján habló entonces sobre el papel indispensable de los Hermanos en nuestra congregación misionera, recordando el testimonio de los santos Gerardo y Vito Curcio. El padre Andrzej Wodka impartió una breve charla sobre la importancia del Instituto Alfonsiano de Teología Moral, donde asistíamos a estas sesiones.
Día 5 El último día, visitamos el Museo Alfonsiano y a las Hermanas Redentoristas en Sant’Agata dei Goti, sede episcopal de San Alfonso. Ver su cama, su escritorio, su escudo de armas y sus vestiduras episcopales desgastadas nos brindó un encuentro tangible con el espíritu del Fundador.
Concluimos con una Misa celebrada con las Hermanas Redentoristas, seguida de un abundante almuerzo italiano de varios platos. Una vez finalizada la primera semana, el grupo partió hacia la siguiente etapa de la peregrinación. Ahora habríamos trasladado la base de Roma a Ciorani, la Casa Madre de la Congregación, el lugar que San Alfonso, San Gerardo y el Beato Sarnelli llamaron hogar en diferentes momentos de sus vidas.
Del 31 de mayo al 3 de junio de 2026, la parroquia de la Asunción de la Santísima Virgen María en Puńsk acogió la renovación de la misión parroquial iniciada un año antes. Por invitación del párroco, el padre Andrzej Opanowski, la renovación fue dirigida por los redentoristas: el padre Rastislav Dluhý y el padre Peter Hertel de Kaunas, y el padre Łukasz Baran de Elbląg, quienes proclamaron la Palabra de Dios en polaco y lituano.
Puńsk (Punskas), situada en la región de Suwałki, en la frontera polaco-lituana, es un lugar singular. Es la zona de Polonia con mayor presencia de habla lituana, donde más del 80% de la población es de etnia lituana y utiliza su lengua materna a diario. Punsk es un importante centro de vida cultural y social para los lituanos en Polonia, hasta el punto de ser considerada la capital de la comunidad lituana en el país.
El programa de renovación de la misión en Punsk se centró en los aspectos más importantes de la vida cristiana. Diariamente, los fieles se reunían para la Eucaristía, los servicios religiosos y las charlas dedicadas a la perseverancia en la Iglesia, la conversión, la oración, el sacramento de la penitencia y la reconciliación, y la verdad sobre la comunión de los santos.
Un momento especial fue la oración vespertina por los difuntos, acompañada de una procesión al cementerio, durante la cual todos los feligreses fallecidos fueron encomendados a la misericordia de Dios.
Un elemento importante de la renovación fueron también las oraciones marianas celebradas a las 9:00 p. m. Estas oraciones reunieron a feligreses de ambas nacionalidades en una oración común ante la Madre de Dios. Los cantos y oraciones compartidos en polaco y lituano se convirtieron en un hermoso signo de unidad y del vínculo espiritual que ha unido a los habitantes de esta tierra durante generaciones. Al concluir la renovación, los misioneros encomendaron la parroquia al Sagrado Corazón de Jesús.
La oración compartida en dos idiomas fue un elocuente testimonio de la universalidad de la Iglesia, que, a pesar de las diferencias lingüísticas y culturales, sigue siendo una sola familia de hijos de Dios. Para muchos participantes, fue un momento para profundizar en su fe, renovar su vida sacramental y fortalecer la esperanza que brota del Evangelio.
La renovación de las misiones en Puńsk fue también un ejemplo más de la fructífera colaboración entre los Redentoristas de la Provincia de Varsovia y la Provincia de Bratislava-Praga. El ministerio común de los misioneros de Polonia y Lituania confirma la vitalidad del carisma misionero de la Congregación del Santísimo Redentor y la voluntad de emprender iniciativas evangelizadoras comunes más allá de las fronteras nacionales y lingüísticas. En particular, forma parte de la creciente colaboración entre las provincias redentoristas de Europa Centro-Oriental y constituye un signo visible de unidad y acción común dentro del carisma misionero. Gracias a tales iniciativas es posible intercambiar experiencias pastorales, el enriquecimiento mutuo de las tradiciones de cada pueblo y un anuncio aún más eficaz del Evangelio al hombre contemporáneo.
La renovación de la misión constituye uno de los elementos característicos del sistema misionero de los Redentoristas, que se remonta a los inicios de la Congregación del Santísimo Redentor. Contribuyó en gran medida a la aprobación de la primera regla de la Congregación por el Papa Benedicto. Esta idea fue luego insertada en las Constituciones de la Congregación durante el Capítulo General de 1764.
Según San Alfonso María de Ligorio, fundador de los Redentoristas, la renovación de las misiones no es una misión parroquial más, sino un momento especial de renovación espiritual, encaminado a consolidar los frutos de las misiones realizadas anteriormente. Se trata de recordar a los fieles las enseñanzas predicadas, los servicios religiosos vividos y las resoluciones tomadas. San Alfonso escribió: «La renovación no es una segunda misión. Se trata simplemente de recordar a los fieles los ejercicios en los que participaron, las homilías que escucharon, las promesas que hicieron”. También añadió que, gracias a tales renovaciones espirituales, muchas personas se fortalecen en sus buenas intenciones y en su perseverancia en la fe.
Fundada en 1966 y confiada a los Misioneros Redentoristas, la parroquia celebra seis décadas de evangelización, servicio pastoral y presencia misionera en Juazeiro (BA).
El 6 de marzo de 1966, el obispo Tomás Guilherme Murphy, C.Ss.R., primer obispo de la diócesis de Juazeiro (BA), fundó la parroquia de Santo Antônio. Su iglesia madre era pequeña y sencilla, pero los fieles que la frecuentaban la transformaron en un lugar magnífico.
Consciente de la motivación de la gente y de la fructífera labor de los líderes, el obispo Tomás fundó la nueva parroquia, confiándola a los Misioneros Redentoristas, a través de su primer párroco, el padre Martin van der Hoorst, un misionero neerlandés.
El acta fundacional de la parroquia establece: «Con el deseo de atender las grandes necesidades espirituales de los fieles del barrio obrero de San Antônio, así como de todo el municipio de Juazeiro, por la presente establecemos oficialmente la capilla de San Antônio como sede parroquial, con todos los derechos y obligaciones que le confiere el Derecho Canónico».
Han transcurrido muchos años. Sacerdotes y religiosos diocesanos han trabajado en este ámbito. Desde entonces, los corazones de los habitantes de Juazeiro siguen fructificando cada día. Los esfuerzos colectivos, las campañas, las celebraciones, las procesiones, las penitencias y las oraciones se han caracterizado por abundantes testimonios de fraternidad y una vida cristiana llena de alegría.
El regreso de los Redentoristas
En 2021, a petición del entonces obispo Carlos Alberto Breis Pereira, OFM, regresamos a Juazeiro para continuar nuestra labor pastoral. Hoy, la parroquia de San Antônio está integrada por 33 comunidades, ocho de las cuales se ubican en la zona urbana y 25 en la zona rural.
Los desafíos son enormes, especialmente en lo que respecta a la evangelización de las comunidades rurales. Algunas son muy remotas y tienen caminos pedregosos; otras se vuelven intransitables durante la temporada de lluvias. En algunos lugares, un sacerdote solo puede estar presente una vez cada dos meses. Las familias se ganan la vida trabajando en la agroindustria, muy extendida en la región gracias a los proyectos de irrigación del río São Francisco. Son los mismos pastores de cabras de antaño que Alfonso de Ligorio conoció al ascender a las montañas de Scala. Las comunidades urbanas, sin embargo, están más organizadas y mantienen su creciente vitalidad eclesial.
Dios, en sus designios inescrutables, ha querido que nosotros, los Redentoristas, sirvamos a esta parroquia en este Jubileo del 60 aniversario de su fundación. Lo que antes era una arboleda ahora es cemento, y los rosales han dado paso a familias que se han convertido en una especie de jardín bien regado, manteniendo vivo el legado de la fe en Cristo, guiados por San Antonio y la Madre del Perpetuo Socorro.
Trece Días de Jubileo
Los Trece Días de Jubileo se celebran del 31 de mayo al 13 de junio con el lema: «Guiados por la mirada de San Antonio, celebramos sesenta años de misión». Son días de intensa devoción, reflexión y vida comunitaria, celebrando seis décadas de evangelización, compartir y amor al prójimo. La espiritualidad de las «miradas» estará presente cada noche, invitando a los fieles a celebrar la trayectoria misionera a través de la metáfora de la mirada de San Antonio: una mirada que humaniza, acoge y transforma.
Por ello, queremos recordar a quienes construyeron una parroquia que, con la ayuda de su santo patrono, deja en sus fieles la huella del Dios misericordioso. En este Jubileo, la mirada acogedora del santo se une a las miradas de gratitud de los fieles, asegurando que la historia iniciada hace sesenta años continúe siendo escrita por los jóvenes y niños de hoy.
Este Jubileo es una oportunidad para contemplar un hermoso camino de fe que se consolida como una verdadera red misionera. Superando las distancias geográficas y las adversidades climáticas, los fieles y nosotros, misioneros redentoristas, renovamos nuestro compromiso de evangelizar y acoger a los más necesitados, bajo la mirada protectora de San Antonio, dando testimonio de la gracia divina de la Redención a orillas del gran río conocido como el Velho Chico.
Alumnos de 15 años (10º curso) del Gymnasium y la Realschule, acompañados por los señores Völzgen y Werner, viajaron del 28 de mayo al 6 de junio a la isla indonesia de Sumba, a 16.000 km de distancia, para presenciar y reconocer el impacto de nuestras iniciativas de recaudación de fondos para Asrama.
¿Por qué el cristianismo es la religión predominante en Sumba? La respuesta, en gran medida, es por los Redentoristas. En 1957, los primeros 37 misioneros redentoristas llegaron tras un viaje de cinco semanas desde Róterdam. Desde entonces, han influido tan profundamente en la vida religiosa de la isla que el cristianismo se ha convertido en la fe mayoritaria en Sumba. Un alumno comentó: «Me conmovió profundamente la importancia que tiene la religión en la vida de la gente en Sumba, mucho más que para la mayoría de la gente en Alemania».
Antes de nuestro viaje, creíamos que los Redentoristas gestionaban un único internado. De hecho, el el Colegio Josephinum de Bonn (Cojobo) apoya a 13 escuelas primarias, una escuela secundaria, un instituto, un jardín de infancia y dos residencias estudiantiles, además de varias instituciones de formación sacerdotal. Esto pone de manifiesto la magnitud y la vitalidad de la comunidad católica a la que ayudamos con nuestras donaciones.
Pictures: Visitors with Sumba students in Weetebula, meeting with Teachers and Traditional dances at SMP/SMA Andaluri in Waingapu while welcoming the group
Fotos: Visitantes con estudiantes de Sumba en Weetebula, encuentro con maestros y danzas tradicionales en la escuela primaria Andaluri en Waingapu, dando la bienvenida al grupo.
Visitamos las escuelas redentoristas de Andaluri, Waingapu y la remota escuela primaria Ngarukanoru, ubicada en lo profundo del bosque, sin electricidad ni agua corriente. Algunos niños caminan hasta cuatro horas de ida y vuelta para asistir a la escuela, a menudo saliendo antes del amanecer. Su dedicación fue verdaderamente admirable.
En cada visita, recibimos una cálida bienvenida, con danzas tradicionales, obsequios de bufandas de Sumba, el tradicional “beso de Sumba” (tocar las narices) y emotivos discursos agradeciéndonos tanto por nuestra visita como por nuestra ayuda para mantener y expandir sus escuelas.
Nuestros esfuerzos de recaudación de fondos para el Asrama están marcando una diferencia real. El Padre Jack, superior provincial en Sumba, coordina gran parte de este trabajo. Un estudiante comentó: “Me impresionó la pasión y el compromiso del Padre Jack, y cuánto se preocupa por el bienestar de la gente, especialmente de los niños”. Otro añadió: “Este viaje me hizo darme cuenta de la suerte que tenemos en Alemania y de lo insignificantes que son muchos de nuestros problemas cotidianos comparados con los retos a los que se enfrentan estos niños”. Un tercero señaló que la experiencia le demostró que el dinero enviado a Sumba se utiliza con sensatez y que es importante centrarse en las soluciones en lugar de en los problemas.
Regresamos a casa con recuerdos imborrables y una renovada convicción en este extraordinario proyecto. Nuestra colaboración beneficia no solo a Sumba, sino también a nuestra comunidad en Bonn a través de las visitas regulares y la labor pastoral de los sacerdotes redentoristas entre nosotros. Quienes fueron misioneros en Sumba se han convertido, en muchos sentidos, en misioneros para nosotros.
La reflexión final de un estudiante resume el espíritu del viaje: “Me impresionó enormemente la belleza natural, prácticamente intacta, de Sumba. También me fascinó la fuerza con la que la gente conserva y vive sus tradiciones. Sobre todo, fue maravilloso conocer tan a fondo nuestras escuelas asociadas al otro lado del mundo, de las que hasta ahora solo habíamos oído hablar”.
Madrid ha sido testigo de unos días inolvidables. La visita pastoral del Papa León XIV no solo ha llenado plazas, sino que ha sacudido conciencias, haciéndonos una llamada directa a «alzar la mirada» hacia los márgenes.
Nuestra congregación ha querido estar presente en los hitos clave de este viaje. La Familia Oblata participó activamente en la vigilia de jóvenes, el multitudinario acto en el estadio Santiago Bernabéu y la solemne Misa de Corpus Christi. Estos espacios han sido mucho más que grandes eventos; han sido momentos de una comunión profunda que ha transformado el ambiente de Madrid.
Encuentro especial en Cáritas
Ha habido un momento especial donde el mensaje del Papa sobre los «descartados» tocó nuestra esencia oblata. Ese momento ha sido en el encuentro íntimo organizado por Cáritas. Allí, lejos de los focos masivos, León XIV se reunió con representantes de diversas pastorales sociales.
En este encuentro ha contado con la participación de muchas organizaciones, sumando un total de casi 200 personas entre personas acompañadas y personas acompañantes de las distintas pastorales. Noelia Ramírez, Consejera General, ha sido una de las personas acompañantes de una de las mujeres de nuestro Proyecto Oblata de Madrid.
“Fue un encuentro muy lindo donde tuve la oportunidad de estar acompañando a una de las mujeres del proyecto de Madrid… Ha sido un momento muy emocionante porque el Papa estuvo muy cercano en los saludos. Fue muy lindo para esta joven mujer que pudo participar en este encuentro. Ella lo vivió con muchísima fé.”
Esta joven acompañada aún procesa la intensidad de haber podido vivir este encuentro tan cercano con León XIV. Su testimonio es un recordatorio de por qué alzamos la mirada:
«Sigo en shock. Jamás en mi vida se me pasó por la mente vivir un momento así, lo veía imposible. Fue demasiado gratificante, demasiado bonito. Representar al proyecto y a todas las chicas de Oblatas me llena de orgullo, y lo hago con la cara en alto. Dios lo tenía en mi camino. Me siento muy honrada e infinitamente agradecida con el proyecto y las Hermanas Oblatas».
Los actos en los que nos vamos a hacer presente no se quedan sólo en Madrid. Las Hermanas Oblatas seguiremos formando parte del viaje apostólico del Santo Padre en el resto de localidades, como Barcelona y Canarias.
La visita del Papa León XIV ya es historia, pero su mensaje permanece. Nos llevamos el compromiso de seguir trabajando por un cristianismo encarnado, que mire de frente las pobrezas de nuestro tiempo y que, como el Santo Padre nos ha pedido, sea capaz de ofrecer, siempre, una segunda oportunidad.
El Encuentro de Aspirantes es un evento anual que reúne a todos nuestros seminaristas, desde los que se encuentran en las primeras etapas de su formación hasta los que están en las etapas finales. Ofrece a los seminaristas la oportunidad de interactuar, forjar amistades y conocerse mejor. Este año, el Encuentro de Aspirantes de la Viceprovincia de Majella se celebró en Dasya, Goa, India, del 27 al 29 de mayo de 2026. Fue un tiempo de autodescubrimiento, crecimiento espiritual y fortalecimiento de la comunidad.
El programa comenzó con la celebración de la Eucaristía presidida por el P. Henry Fernandes, Vicesuperior Provincial. El programa de este año ofreció diversas experiencias enriquecedoras. Una sesión sobre crecimiento y tecnología, especialmente en la era de la Inteligencia Artificial (IA), brindó a los seminaristas valiosas perspectivas sobre el uso de la IA para la evangelización. Las sesiones sobre autoconciencia y bienestar emocional les ayudaron a comprenderse mejor a sí mismos y a su crecimiento personal. El encuentro también ofreció oportunidades para cultivar talentos creativos. Estas actividades culminaron en una búsqueda del tesoro y la creación de videos que mostraban las experiencias de los seminaristas en el ministerio.
Durante el encuentro, tres seminaristas renovaron sus votos. Los días estuvieron marcados por juegos, oración y momentos significativos de confraternidad, que contribuyeron a fortalecer los lazos de amistad y hermandad. Al finalizar el encuentro de tres días, los seminaristas regresaron a sus seminarios para comenzar el nuevo año académico. Se marcharon revitalizados, enriquecidos con gratos recuerdos e inspirados con renovado fervor para continuar su camino como Redentoristas.
Damos gracias a Dios por estos 17 seminaristas que se encuentran en diferentes etapas de formación. Que el Señor continúe bendiciéndolos con alegría, generosidad y perseverancia mientras disciernen su llamado y se preparan para el servicio en la Iglesia y la Congregación.
P. Louis Menezes, CSsR.
Vicario y Coordinador de la Pastoral Juvenil Vocacional Redentorista (RYVM por las siglas en inglés) Viceprovincia de Majella
Sin duda, en el espacio limitado de una entrada de blog, resulta difícil ofrecer un resumen exhaustivo de una encíclica de 245 párrafos divididos en cinco capítulos, además de una introducción y una conclusión. Por no mencionar que hoy en día existen herramientas (¡inteligencia artificial, de hecho!) que nos proporcionan descripciones precisas del documento en cuestión de segundos, y parece que, a juzgar por la avalancha de comentarios en la web, se han utilizado ampliamente (aunque sería un pecado menospreciarlas…).
Lo que la IA (quizás) no puede ofrecernos por ahora, más allá de resúmenes más o menos elaborados, es una guía para la reflexión teológica, que es lo que resultaría más interesante para los lectores de un blog académico. Y esto es precisamente lo que indica la propia Magnifica Humanitas [= MH] en el número 1. 47: «Al mismo tiempo, quisiera animar a las academias y universidades a revitalizar estos principios [de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)], replanteándolos de manera que sean relevantes para la actualidad y eficaces para afrontar la revolución digital. De este modo, la investigación teológica y filosófica podrá profundizar y sustentar la pastoral de la Iglesia, contribuyendo a la tarea del Magisterio de iluminar las conciencias de los creyentes y guiar su compromiso para lograr una vida más justa y fraterna en nuestras sociedades.
Este es un verdadero mandato para las universidades católicas con respecto a los principios de la DSI, cuya exploración exhaustiva se encomienda al segundo capítulo de MH —y que, casualmente, es el más ignorado en los comentarios periodísticos—, lo que hace que sea muy simplista definir el documento simplemente como “la encíclica sobre la IA”. Ciertamente, la IA es, en cierto modo, emblemática de los desafíos que enfrenta la humanidad hoy en día —el subtítulo de la encíclica, “Sobre la IA” «La protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial» parece indicar precisamente esto. Sin embargo, quizás el mensaje subyacente sea que, más allá de los avances fantasmagóricos de la tecnología, no debemos perder de vista lo que realmente está en juego: el bien del individuo y el bien común de la familia humana, que solo coincide parcialmente con el bienestar económico. La IA pasará; tal vez logre cumplir algunas de sus «promesas» de prosperidad; pero la persona humana, necesitada de «protección», no pasará.
Una primera advertencia para la teología, por lo tanto, es evitar dejarse deslumbrar por las maravillas de las nuevas tecnologías, lo que amenaza con crear una nueva idolatría engendrada por el atractivo de las máquinas que «hablan» (cf. Antiqua et Nova, n.º 105, aquí). Para ello, sin embargo, la teología debe volver a reflexionar, no solo sobre la relación entre la humanidad y la tecnología (obviamente necesaria), sino sobre la historia en su totalidad, en el sentido más profundo. Además, la propia obra «La humanidad en la era de la inteligencia artificial» ofrece lo que es, en efecto, un criterio hermenéutico para la teología de la humanidad. Historia: «Entendida así, la Doctrina Social se convierte en una teología de la comunión en la historia» (MH, n. 27). Pero ¿qué significa esto?
El autor se muestra algo escéptico ante las posibilidades de una ética proactiva, es decir, una ética capaz no solo de juzgar procesos como la actual carrera por la IA, sino también de dirigirlos. Creo que todos hemos oído o leído (o incluso dicho) que la filosofía y, sobre todo, la teología, se están quedando atrás con respecto a los avances tecnológicos actuales. Ahora bien, si nos referimos al hecho de que el aumento del poder que ofrece el desarrollo tecnológico se produce a un ritmo que supera la capacidad humana para comprender plenamente sus implicaciones, sin tiempo para reflexionar adecuadamente sobre él y usarlo con sensatez, no podemos más que estar de acuerdo. Sin embargo, si creemos, en cambio, que la ética debería tomar las riendas de los acontecimientos descontrolados y reconducirlos, personalmente tengo algunas dudas, al menos si esto significa que, confundiendo ética y derecho, basta con establecer algunas reglas para resolver el problema.
Es cierto que MH también afirma que es necesario «Gobernar la transformación de antemano» (MH, n. 156), con especial referencia al problema del trabajo y el desempleo, que, se teme, se generalizará con el uso cada vez mayor de la IA en el ámbito profesional. Esto significa, en realidad, que ninguno de nosotros debe resignarse a ser un mero espectador pasivo de estos procesos, ya que, como miembros de una sociedad y no simplemente individuos, nuestras acciones u omisiones pueden tener consecuencias que trascienden nuestra experiencia cotidiana. No es casualidad que la perspectiva de MH abarque a toda la sociedad desde el principio de subsidiariedad.
Específicamente, ¿qué puede hacer la teología en estos casos? Ahora bien, no es su función anticipar la historia, porque eso simplemente no se puede hacer: uno interpreta la realidad, no consulta una bola de cristal. La tarea del pensamiento teológico, como se mencionó anteriormente, es ofrecer una lectura sólida de la historia y la sociedad que sea ante todo una lectura significativa, una interpretación sólida de los acontecimientos actuales. Nos referimos, por supuesto, a los conocidos signos de los tiempos (cf. GS, n.º 4, aquí), sobre los cuales el texto latino de la Constitución Conciliar afirma: «perscrutandi et sub Evangelii luce interpretandi». Es decir, no se trata solo de estar al tanto de los últimos avances tecnológicos, sin ofrecer algo más que solo puede surgir de un tiempo propicio para escuchar y reflexionar; Esto presupone una historia meditada y concebida a la luz del Evangelio, y por lo tanto considerada a la luz del gran fresco que nos ofrece la Palabra revelada, que la Iglesia, a nivel de su magisterio y tradición teológica, nunca ha dejado de profundizar, construyendo un depósito que verdaderamente puede considerarse el tesoro del que extraer «cosas nuevas y antiguas» (Mt 13,52; cf. Antiqua et Nova, n.º 1).
Esta es una tarea para la que, creo, vale la pena llegar un poco tarde. Esta es la contribución que la teología (y, específicamente, la teología social y moral) puede hacer no solo a los fieles, sino también a toda la humanidad, que hoy más que nunca parece unida en la falta de una brújula que le muestre el camino correcto a seguir. Y también parece ser la tarea que MH le encomienda.
Concluimos observando que, en efecto, esta publicación no ofrece un gran resumen de MH: ¡precisamente por eso, es una invitación a leerla! Y, ¿por qué no?, tal vez bajo la sombrilla de playa, para que también podamos dar una impresión de intelectuales…
prof. Andrea Pizzichini
(traducción libre del original italiano publicado en alfonsiana.org)
PORTUGAL – El largo e intenso viaje del Superior Provincial, P. Gennaro Sorrentino, concluyó oficialmente en Portugal. Recorrió toda la Provincia de Europa Sur del 9 de febrero al 30 de mayo. Durante estos cuatro meses, vivió un clima de profunda comunión fraterna, con el apoyo constante de los Consejeros de cada Área lingüística.
La visita representó un momento de gracia y una verificación fundamental para la vida de nuestra Unidad, tocando el corazón de cada una de nuestras comunidades.
No fue un simple acto burocrático o administrativo, sino una verdadera peregrinación fraterna. El P. Gennaro quiso reunirse personalmente con los hermanos de todas las comunidades, escuchar sus luchas, sus alegrías y su compromiso diario de proclamar la Redención Abundante.
Junto a los Coherentes, un papel central en esta visita lo desempeñó la sólida red que da vida a nuestra misión en la zona: los Consejos Pastorales, los Consejos Redentoristas Laicos y las Obras Redentoristas. El diálogo con ellos confirmó la vital y fructífera colaboración entre personas consagradas y laicos para el futuro de nuestra misión. Además, surgieron numerosas oportunidades para intercambios institucionales y eclesiales, gracias a los encuentros con los obispos de las distintas diócesis donde trabaja la Congregación, lo que evidencia una presencia redentorista siempre arraigada en la Iglesia local y a su servicio.
En Santa con p. Lasso
En Burraca, Portugal
En Francavilla al Mare
En Lisboa
Comunidad San Gerardo, en Madrid
En Pagani, Italia
«Una visita agotadora, pero rica en rostros e historias que nos ayudaron a mirar profundamente a la Provincia, con sus sombras y sus luces». Con estas palabras, el Padre Provincial quiso resumir una experiencia que, sin duda, fue exigente física y mentalmente, pero extraordinariamente regeneradora para el espíritu. Caminar junto a sus hermanos nos permitió hacer una valoración realista de nuestra realidad: una mirada honesta que no oculta las fragilidades y las luchas del presente (las sombras), pero que sabe valorar con inmensa gratitud la profecía, la fidelidad y el celo apostólico que aún arden en nuestras comunidades (las luces).
En Montparnasse, Paris
En San Gioacchino, Roma
En Santander, España
En Estrasburgo
En Valence, Francia
En Astorga
Un agradecimiento del Padre Provincial Al concluir este largo viaje, el corazón se llena de oración y acción de gracias. El Padre Gennaro Sorrentino desea expresar su más profundo agradecimiento a todas las comunidades y a cada cohermano por la cálida acogida:
«Agradezco de corazón a todas las comunidades y cohermanos que recibieron este encuentro con alegría y esperanza. Sentirnos esperados y protegidos en la oración ha hecho de este viaje una verdadera experiencia familiar».
Ahora que la visita ha concluido, comienza el tiempo de sembrar y trabajar juntos. Fortalecida por los rostros encontrados y las historias compartidas, la Provincia avanza hacia el futuro con renovada confianza, bajo la mirada protectora del Redentor y San Alfonso.